Capitulo 15.

Todos los muchachos se encontraban en gimnasia ensayando para irse a Alemania excepto unas chicas quienes se encontraban en los vestidores.

—Apúrate Kikyo vacíale todo de una vez —le apuraba Tsubaki desde la puerta mirando como Kikyo había vaciado todo el gotero en el agua sacándole una sonrisa siniestra.

—Ya chicas con esto morirá esta misma noche —sonrió Kikyo guardando el frasco rojo en su bolso.

—Si de esta noche no pasa amiga, así tendrás el camino libre con Inuyasha —le apoyaba Tsubaki.

—Si ahora vámonos —iban saliendo cuando tropezaron con Ayame ella las miro sorprendidas que hacían ellas ahí no se supone que debían estar ensayando.

—¿Qué hacen aquí? —pregunto enojada.

—Nada venimos por mi bolso que se me había quedado —contesto Kikyo mostrándole el bolso Ayame solo lo vio y supuso que era verdad y se fue caminando hacia donde sus amigas.

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Se encontraba Kagome ensayando siendo observada por su atento novio. Cuanto había cambiado todo ahora sus mejores amigas tenían novio las observo y vio a Sango en muletas si se había parado de la silla de ruedas pero tenía todavía que ir a terapias para no dejar secuelas en el futuro.

—Hey cariño ¿En qué tanto piensas? —le pregunto Koga abrazándola por detrás la había visto tan animada dando giros y de pronto se había detenido observando a sus mejores amigos.

—Nada Koga solo pensaba en nosotros —le mintió.

—Sabes algo yo también pensaba en nosotros te amo mucho Kag desde que íbamos juntos al kínder —y la beso siendo correspondido, a espaldas de ellos lo miraban unos ojos dorados furiosos.

—Maldita sea Miroku no dejare que ese lobo se quede con ella… el… el no puede tenerla —hablaba furioso.

—Amigo no creo que la señorita Kagome te llegue a perdonar después de tantas humillaciones que la hiciste pasar —le contesto con sinceridad.

—Si mejor hazle caso a Miroku ella jamás te perdonara no después de lo que le hiciste además dime ¿Para que la quieres? Para hacerla sufrir de nuevo… sobre mi cadáver Taisho —opino Sango a espaldas de ellos no pudo evitar opinar además no mentía su amiga se merecía Koga el jamás la haría llorar.

—Se que ama a mí… y gracias pero no tenias porque recordarme lo miserable que se sido con ella pero de algo estoy completamente seguro ella no será de Koga —y se levanto enojado.

—Sanguito no tenias que recordárselo no lo justifico pero algo te puedo asegurar que Inuyasha la ama más que a nada en este mundo —le dijo a su novia y ella lo miro incrédula.

—No lo creo —y se cruzo de brazos el solo resoplo resignado definitivamente a Sango no le agradaba Inuyasha.

Kagome se encontraba con su novio todavía, él se había ofrecido amablemente a ir por su botella de agua se la trajo y empezó a beber de ella tan rápido que ni noto el extraño sabor del agua estaba sedienta los ensayos la agotaban por completo.

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—Que agradable sorpresa Miyagi ¿Ya conseguiste el dinero? —hablo Naraku mirándolo fijamente acomodándose la corbata.

Miyagi saco de una bolsa negra un fajo de billetes y se lo aventó en el escritorio.

—Ahí está todo… ya no te debo nada y espero que no te acerques a mi familia porque te hundo en la cárcel —le amenazo viendo una sonrisa burlona en los labios de Naraku.

—No tienes nada que temer no le tocare ni un solo pelo a tu familia —antes de que Miyagi saliera del cuarto —Pero para que mires que soy un buen amigo cuida a tu hija Kagome hay alguien que la quiere fuera de este mundo —estas palabras hicieron voltear a Miyagi hacia él lo tomo bruscamente de la corbata….

—En primera no sería amigo de un miserable como tú, pero si algo le llegase a pasar a mi hija sobre ti escuchaste bien —lo soltó bruscamente viendo como este acomodaba elegantemente su corbata.

—Como digas —le contesto mordazmente y vio como él se retiraba.

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Ya era la salida de la Shikon iba caminando con su bolsa…

—Kagome necesitamos hablar —le hablo Inuyasha deteniéndola de un brazo.

—No lo hare Taisho —iba a caminar cuando en la estampo suavemente en la pared poniendo ambas manos a los costados de la cabeza de ella impidiendo el paso —Hazte a un lado —bramo Kagome intentando salir.

—Por favor Kag escúchame —le dijo Inuyasha irritado.

—Que parte de no ¿Es la que no entiendes? —le pregunto Kagome enojada es que acaso no la dejaría en paz nunca.

—Sabes que no te dejare ir sin que me escuches por favor yo te amo —le dijo acercándose a esos labios rojos.

Ella se quedo pasmada simplemente no lo perdonaría no lo haría y salió del trance al sentir unos labios sobre los suyos se separo bruscamente de él y le cacheteo su mejilla.

—No lo vuelvas a hacer Taisho —quería llorar porque a pesar de todo lo seguía amando.

—¿Y dime recibiste mi regalo? —pregunto para quitar tensión en el ambiente.

—Sí pero le dije a mi mama que se deshiciera de el.

—¿Por qué lo hiciste? —pregunto enojado es que no tenía idea de cuan caro había costado para que ella lo botara, no era el dinero porque su papa tenía de sobra simplemente le dolía lo indiferente que ella se portaba con el cada vez que intentaba hablarle para solucionar las cosas.

—Ahora si me dis… —se mareo fuertemente sosteniéndose de Inuyasha.

—Kag ¿Te sientes bien? —pregunto preocupado al verla tan pálida esos desmayos no le gustaban nada.

—Inu… inu yasha yo… yo ¡ahh! —grito fuertemente apretando su estomago con sus dos manos sintió un fuerte dolor se doblo sentada pero duro muy poco ya que Inuyasha la cargo de manera nupcial.

—Kagome vamos al hospital —se dirigió a la salida de la prepa y vio afuera a la mama de ella.

—¿Qué te pasa? Kag —pregunto su mama angustiada viendo como aquel joven cargaba a su hija quien estaba demasiado pálida y toco su frente tenía fiebre e inmediatamente le dijo al joven que la metiera al carro ya que la llevaría al hospital.

—Señora ¿puedo acompañarlas? —pregunto.

—Claro que si joven —después de todo el podía ir atrás para cuidar de Kagome.

—Inuyasha Taisho —se presento subiéndose al carro.

—Mama yo… yo me voy a morir —hablo débilmente Kagome quien era abrazada por Inuyasha.

—No digas eso Kagome todo va a estar bien —contesto su mama con lagrimas en los ojos iba con el pie en el acelerador para llegar al hospital no quería que su hija muriera simplemente no podría soportarlo.

—No morirás Kag —le dijo Inuyasha mirándola fijamente pero ella dio un suspiro y cerro sus ojos.

—¡KAG KAG NO POR FAVOR —grito Inuyasha.

Llegaron rápidamente al hospital él se la llevo cargando se le acercaron unos enfermeros con una camilla y se la llevaron a terapia intensiva Sukiomi saco el celular de su hija y llamo a Miyagi.

—Miyagi nuestra hija… Miyagi…está está mal no se que le paso estamos en el hospital ven pronto te necesito —lloraba desconsoladamente.

—¿QUÉ? ¿PERO QUE LE PASO? —pregunto angustiado.

—No lo se ven pronto deja a Sota con la abuela Kaede —y corto la llamada.

Así también llamaron a sus amigas y obviamente a su novio. Quienes llegaron rápidamente preguntando por ella.

—¿Cómo está Kagome? —pregunto Sango llorando.

—No lo sabemos Sango no ha venido un doctor a dar un diagnostico —hablo Inuyasha ya que la mama de Kagome estaba destrozada e ida abrazada de su esposo.

—MALDITO ¿QUÉ LE HICISTE? —llego Koga y lo tomo de la camisa.

—Yo no le hice nada Koga ella estaba platicando conmigo cuando se mareo y empezó a retorcerse de un dolor en el estomago —le contesto al mismo tiempo que Koga le cesto un puñetazo en la cara

Antes de que se armara un escándalo se metieron Sesshomaru y Miroku porque si no esto acabaría en una tragedia y la familia de ella no tenía que presentar peleas infantiles.

—Basta por favor chicos no ven lo delicada que esta la situación —hablo Ayame.

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—Así que esa ya está en el hospital —hablaba Kikyo por teléfono con Tsubaki.

—Si me entere porque me dijo Aby que habían visto que la llevaba Inuyasha y su mama que iba con un fuerte dolor de estomago.

—Eso es estupendo te aseguro que ningún doctor podrá salvarla de esta —agrego Kikyo sonriendo malvadamente.

—Por cierto Kikyo ¿Es cierto que estas embarazada? —pregunto Tsubaki intrigada al llegarle eso rumores.

—Claro que no todo es una farsa una mentira que le hice creer a Kagome para que me dejara el camino libre —contesto.

—Ya entiendo pero Inuyasha sabe lo de tu supuesto embarazo —pregunto.

—No lo sabe y si lo supiera lo negaría porque nunca he estado con el por eso le pedí a la garnacha que no dijera nada pero al parecer lo hizo.

—Es que a mí la que me lo dijo fue Yura —contesto.

—¿Yura? Así ahora que me acuerdo se lo dije delante de ella casi lo olvido espero que esa no abra la boca de mas —hablo enojada.

—No lo hará es nuestra amiga —y le colgó.

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—¿Familiares de la señorita Kagome Higurashi? —pregunto un doctor con una bata blanca en la sala de espera.

—Yo soy su mama —se paro rápidamente Sukiomi del asiento junto con su esposo.

—¿Cómo esta doctor? —pregunto Miyagi preocupado en realidad todos lo estaban.

—Pues no puedo mentirles la señorita Kagome está muy delicada le estamos practicando unos exámenes para determinar con exactitud qué es lo que tiene, en las próximas 2 horas tendremos un diagnostico final —les dijo.

—Pero ella no se va a morir ¿Verdad? —pregunto Rin.

Vieron como el doctor se mostraba nervioso.

—Pues solo les digo que estén preparados para todo porque si existen muchas probabilidades de que ella muera —hablo el doctor su ética le prohibía mentir no podía engañarlos dándoles falsas esperanzas.

—¡NO NO MI HIJA NO POR FAVOR! —se tiro al piso Sukiomi.

—Cálmate Sukiomi veras que nuestra hija estará bien —la levanto Miyagi del piso al levantarla ella se cayó desmayada era la angustia que le había provocado eso.

—KAGOME NO PUEDE MORIR —le grito Inuyasha a Miroku.

—Claro que no bestia MI Kag no morirá —hablo Koga con unas lagrimas en sus ojos.

Se llevaron a Sukiomi a un cuarto y la recostaron en una camilla y le pasaron un pedazo de algodón por la nariz haciendo que ella reaccionara.

—¿Dime que esto es un sueño? —pregunto Sukiomi empuñando sus fuertes manos en la camisa gris de su marido.

—Lamentablemente es la realidad Sukiomi.

Todos caminaban de un lado a otro ya habían pasado exactamente las dos horas y nada que el doctor aparecía con el diagnostico final.

—Señores ya tengo el diagnostico final —hablo el doctor con una carpeta en sus manos.

—¿Qué tiene mi hija doctor? —pregunto Sukiomi.

—Pues verán —todos lo miraban atentamente —se encontraron restos de una sustancia venenosa en su cuerpo por lo cual le hicimos un lavado de estomago… me temo que alguien ha estado envenenando a su hija y le suministramos fuertes medicamentos si no reacciona en las próximas 24 horas ella se morirá lo lamento es todo lo que puedo decirles solo que dada esperar.

—¿Podemos pasar a verla? —pregunto Miyagi al doctor.

—Claro que si pero solo ustedes dos —les contesto y se dirigieron a un largo pasillo para llegar a la habitación.

Al llegar abrieron la puerta y el corazón de Sukiomi se oprimió vio a su hija con una mascarilla de oxigeno y tenía varios cables conectados a su cuerpo. Estaba tan impresionada que no se dio cuenta cuando su hija abrió los ojos.

—Ma…ma mama —hablo débilmente Kagome quitando la mascarilla de oxigeno de su rostro.

—Kagome despertaste… no hija no hables ponte la mascarilla —iba a ponérsela pero ella negó con la cabeza —¿Cómo te sientes? —le pregunto.

—Mama me siento muy mal, yo… yo voy a morir pero quiero que sepas que fuiste la mejor mama del mundo —hablaba agitadamente derramando lagrimas —También te quiero mucho papa —le dijo a Miyagi quien le tomo la mano.

—No hijita tú no te puedes morir no puedes dejarme por favor hija lucha por tu vida mira que haya afuera están tus amigos y tu novio también esta Inuyasha el pobre está muy deprimido al igual que todos no puedes dejarnos —le beso la frente.

—Mama ya es muy tarde yo siento que moriré pero sabes lo hare feliz porque tengo todo lo que… lo que pude haber deseado cuida mucho a Sota —respiro hondamente y cerro sus ojos el aparato que conectada con ella estaba sonando pippipipipipi-

—NO NO KAGOME HIJA NOOOOOO —gritaba Sukiomi intentando acercarse a ella pero rápidamente llegaron los doctores y los sacaron del cuarto para atender a la paciente.

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—Chicos ¿Quién pudo haber estado envenenando a Kagome? —pregunto Sango a todos los presentes quienes se encontraban pensando quien seria.

—No lo sé Sango porque si lo supiera ten por seguro que ya lo habría mandado al otro mundo —contesto Inuyasha dando vueltas en toda la sala intentando descifrar algo que le diera respuestas al envenenamiento.

En eso llego Sukiomi llorando desconsoladamente.

—¿Cómo está Kag? —pregunto Koga angustiado.

—Mi… mi hija MI KAG SE ESTA MURIENDO Y NO HAY NADA QUE YO PUEDA HACER —se tiro al suelo llorando tenía los ojos demasiado rojos e hinchados.

—Buenas tardes —saludaron a sus espaldas dejando a todos boquiabiertos.

—¿Yura? —dijeron todos al unisonó excepto los papas de Kagome.

—Yura te advierto que si vienes para ver como esta Kagome e ir a chismearle a Kikyo te puedes ir retirando —le amenazo Sango enfadada.

—No despreocúpense no lo hare, al contrario vengo a darles una información que puede serles de gran utilidad se que Kikyo y Tsubaki son mis mejores amigas y al paso de este tiempo llegue a quererlas como a los hermanos que nunca tuve pero… pero

—Al grano Yura ¿Qué pasa? —pregunto Inuyasha de escuchar tanto discurso por parte de ella.

—Se quien enveneno a Kagome —lo soltó de golpe teniendo todas las miradas sobre ellas.

—¿Quién fue? —exigió Miyagi

—Fue… fue…

—¿Se encuentra el joven Koga? —pregunto el doctor interrumpiendo la declaración de Yura.

—Soy yo —se acerco a él rápidamente.

—La señorita Kagome Higurashi desea verlo —le dijo y Koga esbozo una pequeña sonrisa e Inuyasha estaba que echaba rayos ¿Cómo a él si quería verlo?

—Entonces… entonces mi… mi hija no murió —hablo Sukiomi y el doctor negó con la cabeza.

Se fue Koga con el doctor entro y vio a Kagome estaba pálida sus labios habían perdido su color rosita.

—Ko…Koga —hablo Kagome.

—¡Shh! cálmate Kag no debes hablar demasiado —le aconsejo Koga poniendo uno de sus dedos en los labios de Kagome.

—Ko…ga yo… quisiera pedirte que cuides de mi mama sé que me voy a morir —hablo pausadamente.

—No digas eso —se alejo tantito de la cama y saco una cajita de terciopelo color azul del bolsillo de su pantalón —Mira Kag se que es demasiado apresurado pero yo iba a pedírtelo esta misma tarde incluso iba a ir a tu casa pero quiero que sepas antes que nada que te amo con toda mi alma y no hay nada que yo no haría por tu felicidad —le dijo Koga sacándole unas cuantas lagrimas a Kagome.

—Yo… yo también te quiero

—Kagome Higurashi ¿Te casarías conmigo? —se hinco Koga a lado de la cama mostrando un preciso anillo de oro con una piedra transparente en el centro.

—Yo…yo… Koga me voy a morir

—Claro que no mi niña —y le acaricio levemente la mejilla como si de un bebe se tratara.

—Está bien Koga si me salvo te prometo casarme contigo —vio como este deslizo el anillo en el dedo de su mano izquierda declarándose así oficialmente la prometida de Koga Wolf.

Continuara…

Hola muchas gracias por su apoyo en verdad muchísimas gracias ya solo le faltan como 3 capítulos y ya… no me vayan a matar por haber comprometido a Kagome con Koga pero créanme eso era indispensable nos vemos en el próximo cap…