Capítulo 16. No hay nosotros.
—Yura ¿Quién fue? —pregunto Inuyasha enojado.
—Fue… fue —titubeaba nerviosa.
—¿Quién? —le grito Sango parándose con las dos muletas en cada brazo, si no hablaba por dios que le daría un muletazo.
—Fue Kikyo… —le contesto con pesar la quería como a una hermana pero no podía permitir que se convirtiera en una asesina pero al parecer ya era demasiado tarde porque Kagome se estaba muriendo.
—Claro —contesto Ayame exaltada levantándose del asiento teniendo todas las miradas sobre ella.
—¿Tu sabias algo? —pregunto Inuyasha.
—Bueno pues es que hoy cuando fui a los vestidores donde guardamos nuestras cosas y las vi saliendo de ahí disque porque se le había olvidado su bolso pero no se iban demasiado sospechosas —contesto.
—Ayame tiene razón chicos Kikyo mezclaba las hierbas en el agua de Kagome con ayuda de Tsubaki ella también participo y por consiguiente yo… pero jamás le vertí nada al agua de su hija —se dirigió a Miyagi avergonzada.
Todos estaban boquiabiertos como alguien pudo hacer eso era cierto que Kikyo se comportaba mal con ella y todo, pero nunca nadie se imagino que fuera capaz de convertirse en una asesina.
—Yo me tengo que ir —les dijo Miyagi con suma decisión dirigiéndose hacia la salida —Pero Yura vendrá conmigo —la miro y ella asintió con la cabeza.
—Espera Miyagi —lo sujeto Sukiomi fuertemente del brazo derecho —¿A dónde vas? —le pregunto extrañada.
—A donde mas —contesto con obviedad y rabia por lo que se había enterado —Voy a denunciar a esa no quiero que vuelva a tentar contra la vida de mi hija y Yura atestiguara en contra de ese par —se soltó del agarre.
—Lo se, se que yo también iré a la cárcel pero no me importa en lo mas mínimo cometí un error y tendré que pagar por ello —diciendo esto se dirigieron a la salida del hospital y se fueron.
Todos se quedaron en la sala esperando a que Koga saliera ya tenía como 15 minutos y no daba señales de vida. Inuyasha caminaba de un lado a otro desesperado porque él quería verla pedirle que lo perdonara por sus errores por haber creído las patrañas de Kikyo en fin por todo el dolor que la hizo pasar todas estas semanas para ser exacto casi un mes donde se le partía el corazón cada vez que miraba que Koga la besaba.
Koga salió demasiado triste de la habitación.
—¿Cómo esta mi hija? —le pregunto Sukiomi angustiada y es que aun no pasaban las 24 horas para la reacción de los medicamentos en el cuerpo de su hija.
—Pues… —hizo una mueca triste —No le puedo mentir señora está demasiado pálida…sus… sus labios han perdido ese color rosa tan natural de ella —y se puso a llorar amargamente pues de regreso se había encontrado al doctor y le dijo que su Kagome no estaba reaccionando como esperaban a los medicamentos y que era muy probable que perdiera la vida pero prefirió guardarse esto para el, no quería preocupar demasiado a la señora tal… tal el doctor estuviera equivocado.
—Mi niña, mi hijita no puede dejarme sola ella no —se abrazo fuertemente de Koga y él le correspondió.
—Claro que eso no pasara señora —le alentaba Sesshomaru no era gran amigo de Kagome pero si le dolía encontrarla en ese estado tan trágico.
En eso llego el doctor con una carpeta en su mano.
—¿Cómo está Kag? Doctor —pregunto Rin separándose de Sesshomaru quien la tenía abrazada.
—Yo lo siento mucho de verdad estamos haciendo todo lo posible para salvarla pero… —se detuvo a mirar la carpeta analizando los resultados de ella
—Pero… —pregunto Sukiomi llorando.
—Señorita —llamo el doctor a una de las enfermeras para que le auxiliara con la mama de Kagome pues lo que le iba a decir no era fácil y tal vez volviera a desmayarse. Sukiomi lloraba viendo como la enfermera la tomaba de los brazos.
—Su hija —trago duro no sabía cómo decírselo —No está reaccionando a los medicamentos suministrados… me temo que no sobrevivirá —lo dijo viendo como a todos le caían lagrimas por los ojos.
—NO, NO DIGAME QUE ES MENTIRA —Sukiomi apretó fuertemente la bata del doctor.
—Lo siento mucho señora le juro que estamos haciendo todo lo humanamente posible
—¡NO KAG ELLA NO PUEDE MORIR! —grito Inuyasha desesperado golpeando fuertemente una de las paredes del hospital haciendo que le sangrara la mano por el fuerte golpe.
—Inuyasha —se acerco Miroku hacia el —Calma amigo hay que tener fe.
—Maldita sea se está muriendo Miroku —contesto llorando. Miroku se sorprendió todos los anos que lo había conocido jamás había llorado de esa manera… bueno excepto aquella vez que Sesshomaru se había comido su dulce favorito pero era apenas un niño de 6 años.
—No ella no morirá… lo sé —dijo Sango llorando.
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Yura y Miyagi se dirigieron a la policía de Tokio entraron y les tomaron la declaración en la cual les había favorecido Yura ya que ella era una testigo principal de los hechos ella hablo del envenenamiento hacia Kagome y dio la dirección para que inmediatamente fueran arrestadas se sentía mal no lo negaba porque como les había dicho en el hospital eran las mejores amigas que va las consideraba como si fueran hermanas ya que ella no tenia hermanos, porque su mama se vio afectada del embarazo de ella y ya no pudo tener más hijos
Lloro amargamente mientras le tomaban la declaración cuando llego el fin de ellos estaban por salir…
—¿A dónde cree que va señorita? —le hablo el agente y ella solo se quedo helada en el lugar ya sabía lo que le esperaba —Queda usted detenida por encubrimiento tiene derecho a un abogado —y un policía la esposo de sus manos soltó lagrimas pero ella tenía que pagar
—Te presto mi celular Yura para que hables con tus familiares —se lo presto después de todo no podía portarse mal con ella no después de lo que ella le confesó —Calma Yura no declarare en tu contra —le aclaro Miyagi una vez de darle el celular.
—Gracias —contesto ella y llamo a sus padres para que la ayudaran.
—Si usted no pone denuncia contra ella, puede alcanzar una fianza —le dijo el comandante quien había escuchado a Miyagi.
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Al otro día…Tsubaki se encontraba en la casa de Kikyo las dos festejando por al fin deshacerse de Kagome al fin lo habían logrado y no podían estar más felices. Escucharon que golpearon a la puerta pero ellas seguían en lo suyo ya abriría la mama de ella.
—Buenas tardes —Saludo un agente vestido completamente de negro enseñando su placa —¿Aquí vive la señorita Kikyo? —pregunto mordazmente viendo aquella señora aproximadamente de 40 años.
—Si… si es mi hija ¿Por qué? —pregunto horrorizada.
—Su hija está detenida por intento de asesinato —contesto el agente viendo como la mujer se le deformaba la cara de la impresión que le dio la noticia. Tsubaki quien iba bajando quedo a medio camino viendo a aquellos hombre de negro iba a subir pero…
—Tsubaki dile a Kikyo que baje —le ordeno la mama de Kikyo —Seguro que es un error —se dirigió a los agentes.
Antes de que Tsubaki subiera un agente la tomo por los brazos.
—Está usted detenida por intento de asesinato —y le pusieron las esposas en sus dos muñecas.
—NO, NO ¿POR QUÉ? ESTO ES UN ATROPELLAMIENTO —gritoneaba Tsubaki intentado en vano liberarse de las esposas.
—Ya le dije señorita intento de asesinato contra la señorita Kagome Higurashi.
—Kikyo —grito lo más fuerte que pudo —huye es la policía vienen por noso… —uno de los agentes le tapo la boca.
—Entonces es… es verdad —sollozo la madre de Kikyo.
Dos de los agentes se dirigieron a la habitación de ella abrieron la puerta de una patada ya que se encontraba con llave y vieron que el interior de la habitación se encontraba vacío al igual que el baño había huido por la ventana.
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—Mmm… —se despertaba Kagome después de una larga noche tanto como para ella como para todos sus amigos y sus papas.
—¿Cómo se siente señorita Higurashi? —pregunto el doctor tomándole el pulso.
—Me siento mucho mejor doctor —le contesto con una sonrisa.
—Me alegro escuchar eso al parecer reacciono bien a los medicamentos después de horas de angustia que nos hizo pasar por un momento creí que moriría —le contesto el doctor ya que toda la noche estuvo en observación porque su cuerpo rechazaba los medicamentos pero después de rato reacciono a ellos.
—Yo también lo creí me sentía mal mi cuerpo pesaba —contesto —¿Pero que me paso? Doctor —pregunto intrigada.
—Señorita en su estomago se encontraron sustancias venenosas gracias a una planta maligna… me temo que alguien la estaba envenenando —le dijo el doctor viendo la cara de sorpresa de Kagome.
—Pero… pero ¿Quién? —pregunto desconcertada.
—Eso no lo sé pero creo que sus padres y amigos ya lo deben de saber ahora descanse un rato en media hora más le subirán el desayuno —y se salió del cuarto dejando a una Kagome con tantas preguntas en su cabeza ¿Quién le habrá querido matar? Esa y miles de preguntas se formulaban en su cabeza en eso se observo la mano izquierda admirando el anillo en ella, sonrió con tristeza ahora tendría que cumplir su promesa de casarse con el aunque su corazón le perteneciera a otra persona pero por más que quisiera estar con él no podía ya que recordó lo del embarazo de Kikyo y se quedo profundamente dormida.
—Doctor ¿Cómo esta mi hija? —pregunto Miyagi preocupado.
—Les tengo muy buenas noticias la señorita Higurashi respondió a los medicamentos
—Eso quiere decir que Kag se salvo —pregunto Ayame y el doctor asintió de inmediato todos se abrazaron entre si después de horas de angustias al fin este día pintaba feliz.
En eso sonó el celular de Miyagi…
—Buenos días ¿Con el señor Miyagi? —preguntaron del otro lado de la línea.
—Sí, soy yo —contesto intrigado.
—Señor Miyagi somos de la policía y llamamos para advertir que cuide de su hija la señorita Kikyo esta prófuga de la justicia y hasta ahora no hay rastro de ella solo capturamos a Tsubaki.
—¿Qué? ¿Pero como que se les escapo? —pregunto enojado apretando fuertemente el celular.
—Así como lo oye pero no se preocupe la capturaremos… bueno lo dejo y que tenga una buena mañana —y le colgaron.
—¿Qué paso? —pregunto Sukiomi.
—Kikyo escapo —contesto.
—¡COMO PUDIERON DEJARLA IR! —grito Koga furioso.
—Maldición intentara matar a Kagome de nuevo pero no lo permitiré —dijo Inuyasha.
—¿Alguien gusta pasar a ver a la paciente? —pregunto el doctor.
—Yo puedo pasar a verla —dijo Inuyasha.
Los papas de Kagome asintieron con la cabeza a pesar de que a Miyagi no le agradaba mucho Inuyasha por hacer sufrir a su hija pero no podía negar que ella lo amaba.
Kagome se encontraba acostada ya más tranquila su corazón latía al 100% le daba gracias a dios por darle una nueva oportunidad para vivir estaba tan sumida en sus pensamientos que no vio la puerta de la habitación abrirse.
—Buenos días Kag —la saludo Inuyasha.
—Buenos días —contesto Kagome indiferente.
—Kag por favor no me gusta tu indiferencia yo… yo te amo y te juro que Kikyo va a pagar por lo que te hizo
—¿Qué me hizo Kikyo? —se recostó rápidamente en la cama.
—Pues ella te intento envenenar pero la muy maldita escapo.
Kagome se puso la mano izquierda en la boca… grave error ¿Qué Kikyo que…? No lo creía.
—¿Quién te dio ese anillo Kag? —pregunto enojado señalándolo sabía perfectamente bien que era de compromiso.
—Ettoo… pues veras este —hablaba nerviosamente —Me voy casar con Koga —contesto bajando la mirada.
—No Kag no puedes estar hablando en serio ¿Dime que es una broma? Por favor —suplico angustiado y triste simplemente no podía creer que la hubiera perdido.
—Es…es verdad Inuyasha me casare con él y ni tu ni nadie podrá hacerme cambiar de opinión —contesto con determinación.
—Sobre mi cadáver entendiste —salió azotando la puerta y ella lloro desconsoladamente.
En eso Inuyasha se tropezó con una enfermera.
—Disculpe señorita —se disculpo Inuyasha sosteniendo a esa mujer en sus brazos pelo rubio y ojos chocolate piel blanca pero no sabía porque esa mujer se le hacía conocida ¿De dónde? Se preguntaba.
—Pierda cuidado joven —y se fue caminando hacia una habitación —Ahora si Kagome Higurashi nadie te salvara de esta… falle una vez pero no dos .
Entro sigilosamente a la habitación viendo a Kagome dormida en eso esta se despertó.
—¿Mama?...
—Pero que patética eres no soy tu mama.
—¿Ki…kyo?
Se levanto asustada dirigiéndose hacia la puerta pero antes de que jalara la perilla la agarraron de los cabellos tirándola en el suelo gimió con dolor por el fuerte golpe en su cabeza y de ahí perdió el conocimiento.
—Vaya hasta que despertaste Kagomesita… ahora moriras lenta y dolorosamente —le dijo sonriéndole macabramente.
—¿Por qué haces esto Kikyo?
—Porque jaja —rio burlonamente —Te odio por haberme quitado a Inuyasha bueno no es el sino la fortuna Taisho y luego porque también mi aliado Naraku a quien yo de verdad amaba se enamoro de ti y el muy maldito se fue del país para no hacerte daño que mas quieres ¿Eh? Por eso mi querida Kagomesita morirás —al decir esto tomo una jeringa que contenía varios mililitros de veneno poniéndola peligrosamente en su brazo derecho.
—No por favor Kikyo —rogaba Kagome —Mira —le enseño el anillo de su mano izquierda —Ves este anillo me voy a casar con Koga puedes quedarte con Inuyasha.
—No me importa, te vas a morir —la agarro del cuello le enterró la aguja estaba por inyectarla cuando la puerta se abrió bruscamente.
—Suéltala Kikyo —dijo una voz profunda y autoritaria.
—Na…nara…ku —tartamudeo Kagome viendo como este se abalanzo sobre Kikyo los dos estaban peleando en el suelo cuando uno de los dos cayo débilmente.
—NO… NO, NO…LO MATE ¿VES LO QUE OCASIONASTE? —le reclamo Kikyo viendo el cuerpo de Naraku tirado pues ella le había inyectado el veneno.
En eso todos escucharon gritos y se dirigieron a la habitación al abrirla vieron a Kikyo con una navaja amenazando a Kagome.
—Ahora morirás TU —estaba a unos centímetros de acuchillarla cuando llego la policía y la agarraron de los brazos gritaba y pataleaba como loca diciendo que se las pagaría pero todos la ignoraron ahora pasaría una larga temporada en la cárcel.
—Naraku —se dirigió hacia él y lo recostó entre sus piernas pues aun respiraba —Yo… yo lo siento muchas gracias por salvarme de ella de no haber sido por ti estaría muerta.
—Ka…gome perdóname…yo Te amo —dio un suspiro y quedo entre sus brazos era cierto que él se había portado mal con ella hace unos días pero lo que hizo hoy no lo olvidaría jamás.
—Mi amor ¿Estás bien? —pregunto Koga abrazándola.
—Yo… yo quiero irme a casa y olvidarme de todo ir a la prepa volver a mi vida normal —sollozo abrazándolo fuertemente.
—Claro que si mi amor
Sus papas se acercaron a ella y la abrazaron fuertemente como si su vida dependiera de ello.
—Gracias a todos por preocuparse por mi —les dijo a todos los presentes.
—Aquí delante de todos Kag y yo tenemos algo que decirles —sonrió Koga sujetando suavemente la mano de ella —Kagome y yo vamos a casarnos —les dijo dejando sorprendidos a todos menos a Inuyasha quien estaba furioso y Ayame estaba triste ahora si lo había perdido para siempre.
—Muchas felicidades —los abrazo Sango ya que decía que Koga era el hombre ideal para su mejor amiga porque sabía perfectamente que Koga la haría feliz.
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Paso exactamente una semana y habían viajado a Alemania para la final del partido contra otro instituto que por cierto había ganado la final la Shikon con un marcador de 3-1 pero para llegar esto tuvieron que esforzarse al máximo por eso durante los primeros días lo miraban imposible ya que Inuyasha y Koga por todo peleaban hasta entre ellos mismos se peleaban el balón siendo que eran del mismo equipo.
Se encontraba exactamente el día 7 de Agosto de 2012 sentada enfrente de una cafetería que la había citado Inuyasha.
—Hola Kag —la saludo Inuyasha desde atrás mostrándole una hermosa rosa roja la cual ella no acepto y opto por ponerla en la mesa.
—Hola Inuyasha —le devolvió el saludo.
—Kagome todos estos días he estado pensando en ti por favor no te cases yo… yo te amo no nos hagamos esto —le sujeto de la mano y ella se sonrojo como le fascinaba ver eso pero le duro poco ya que Kagome reacciono y quito su mano como si le quemara.
—Inuyasha yo…yo no voy a dejar al hijo de Kikyo sin un padre —contesto amargamente.
—¿Qué? ¿De qué hablas? Kikyo no está embarazada —frunció el seño.
—Ella… ella me lo dijo —contesto —Me dijo que esperaba un hijo tuyo por eso me aleje de ti.
—Eso es imposible porque jamás estuve con ella… además si eso fuera verdad no estaría en la cárcel —apretó sus puños como había sido capaz de inventar semejante mentira —Ves ahora nada nos impide ser felices… Ahora hay un NOSOTROS —contesto con una gran sonrisa pero no le duro mucho.
—No…no, no… Inuyasha no hay un nosotros yo le prometí a Koga casarme con él y eso es lo que hare… yo respetare si no quieres ir a la ceremonia, ya es demasiado tarde para nosotros —contesto con un nudo en la garganta conteniendo las ganas de llorar.
—Kag, no hagas esto se bien que me amas…
—Inuyasha se feliz con alguien más… estoy segura que con el tiempo lograre amarlo y tu no serás mas que un lindo recuerdo, además en dos meses me caso y en uno nos graduamos y cada uno tomara caminos diferentes así que esto es un definitivo ADIOS —y se paro rápidamente de la silla para salir corriendo pero él la detuvo sujetándola suavemente de su brazo.
—¿Es tu última palabra? —pregunto dolido y vio como ella asintió con la cabeza la soltó suavemente —Esta bien Kag si es lo que quieres ya nada puedo hacer después de esto te juro que no volveré a molestarte —dejo el dinero sobre la mesa y salió del lugar. Kagome lloro profundamente, ignorando que alguien la observaba tristemente.
Continuara…...
U.U muchas gracias a todas como verán ya nada mas le faltan dos caps mas y se termina como les había dicho será un final algo inesperado pero les aseguro no decepcionara a nadie hare sufrir a Inuyasha jeje es que a poco no me negaran que en el anime ella siempre sufria porque se iba con la muerta viviente por eso a veces no me gustaba verla… ahí me dejan criticas comentarios reclamos amenazas sugerencias etc o también pueden opinar con quien creen que se quedara Kagome
Nos vemos el próximo cap tal vez y lo suba el sábado no aseguro nada con eso que ando loca con las compras para entrar a clases ya que nada mas me queda una semanita.
