Uff! Tanto tiempo pero prometi hacer el epilogo no lo habia publicado porque la verdad no tenia ni la menor idea de que poner espero que les guste.

Epilogo.

—Kagome amiga ¿Estás segura de lo que estás diciendo? —pregunto Sango intrigada viendo como su amiga alimentaba a la pequeña bebe que había tenido ojos dorados, pelo negro azabache hacia tres meses que había nacido.

—Claro que si Sango el imbécil de Inuyasha me está engañando —contesto conteniéndose las ganas de llorar como era posible que la engañara a ella ¿Es que acaso ya se había aburrido de ella?

—¿Pero cómo lo supiste? —pregunto intrigada mirándola viendo como Kagome ponía a repetir a la pequeña Kimi.

FLASH BACK

—Inuyasha mi amor ¿Cómo te fue hoy? —pregunto sonriente besando la comisura de sus labios.

—Bien Kag ¿Y cómo está la pequeña Kimi? —pregunto a su esposa al no ver a la bebe con ella.

—Nuestra hija está dormida en el cuarto así que no hagas ruido —lo miro acusadoramente ya que siempre que el llegaba la despertaba cuando se iba a cambiar de ropa.

El como buen esposo obediente se fue a cambiar y le entrego la ropa para que la pusiera a lavar.

—Kag amor me voy a dar un baño ¿No vienes? —pregunto seductoramente.

—No Inu voy a poner a lavar tu ropa —contesto dirigiéndose al cuarto de lavandería.

Agarro la camisa de su esposo y la olio tenia esencia de un perfume de mujer y ¿Unos labios pintados?

—No, no puede ser —dijo a punto de derramar lagrimas, pero no le daría ese gusto a su esposo, de ninguna manera le iba a permitir una infidelidad.

END FLASH BACK

—¿Eso fue lo que paso Kag? Sinceramente no creo que Inuyasha te engañe lo creería de Miroku porque ese desde su nacimiento es mujeriego pero ¿De Inuyasha? —contesto Sango asombrada tal vez Kagome estaba exagerando las cosas.

—Yo si lo creo, pero no dejare que juegue mas conmigo si ya no me ama hablaremos y me divorciare de él lo antes posible —contesto cegada por los celos que sentía.

—No hagas o digas algo de lo que después te puedes arrepentir Kag —le aconsejo Sango —Porque mejor no vas a la oficina y hablas con él, yo te cuido a Kimi —le sonrió y Kagome asintió y salió por la puerta.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—¿Qué pasa, amigo? Te noto distraído? —pregunto Miroku.

—No sé qué es lo que le pasa a Kagome de un tiempo para acá está más reacia a mi presencia —contesto Inuyasha haciendo una mueca no entendía la actitud de su esposa.

—Amigo ya se le pasara no te preocupes al menos que quiera divorciarse de ti —bromeo para ver si hacia reír a su amigo pero este le aventó una mirada asesina y mejor se callo.

—Miroku no digas estupideces —contesto rechinando los dientes, no se imagina su vida sin Kagome y su bebe.

—Sabes querido amigo mejor me voy a trabajar —y salió dejándolo solo para que pensara bien las cosas.

—Yami —le hablo Inuyasha por teléfono a su secretaria —Tráigame una taza de café por favor —y colgó el teléfono pensando en lo que le había dicho Miroku ¿Acaso Kagome quería el divorcio? La sola idea de pensar aquello lo aterraba demasiado ¿Pero porque querría ella algo como eso?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Ayame se que ya llevamos varios meses de noviazgo en los que he aprendido a quererte pero sobre todo llegar a amarte es por eso que te pido —se arrodillo Koga enfrente de Ayame quien lo miraba con los ojos brillante por fin había logrado que él la amara como siempre lo soñó —Que aceptes casarte conmigo —le mostro un hermoso anillo de oro con una piedra en el centro —¿Qué dices, aceptas? —pregunto aun arrodillado y ella se abalanzo sobre él.

—Sí, si mil veces si te amo tanto —contesto llorando de la emoción al fin seria la señora Wolf.

—Yo también te amo —y se besaron intensamente.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Inuyasha yo quería habla con… —sus palabras se quedaron atoradas en la garganta al ver como la secretaria estaba besando a su marido.

—Ka…go…gome yo déjame explicarte —se levanto rápidamente de la silla —Yami salga por favor y vaya a las oficina de Sesshomaru para que reciba su liquidación —ordeno furioso, quería estrangularla por haberse atrevido a besarlo sin su consentimiento.

—Creo que ya vi lo que tanto temía tienes una amante de verdad que llegue a pensar que todo era una mentira pero ese beso y la ropa oliendo a perfume y labios marcados en tu camisa me lo han comprobado ¿Desde cuándo? —pregunto enfadada.

—¿Desde cuándo qué? —pregunto Inuyasha herido como podía pensar eso de él, pero la entendía por ese beso que vio.

—Desde cuando me engañas, creíste que nunca me iba a enterar desde ahorita te lo digo quiero el divorcio y la custodia total de mi hija.

—Pero que estás diciendo no te daré el divorcio además yo no te engañe ni con ella ni con nadie ella me beso y tu abriste la puerta cuando estaba por separarla de mi y en cuanto lo del perfume y la camisa no se a que te refieres con ello —contesto mirándola a los ojos, ella estaba muy enojada y sus ojos brillaban como si quisiera llorar.

—Hazte el inocente tu ropa estaba manchada de lápiz labial ¡grandísimo idiota! —se arrodillo en el piso llorando.

—Kag amor te juro por mi vida que no se de que me estás hablando pero averiguare eso y ya sé por dónde empezar te daré la prueba que necesitas de mi fidelidad —se arrodillo hasta ella y la sujeto suavemente levantándola del piso.

—Yo… yo no sé qué pensar —y se fue dando un portazo.

—Miroku —llamo Inuyasha por teléfono.

—¿Qué pasa amigo?

—Llama al jefe de seguridad y que traiga las cintas grabadas de mi oficina —ordeno.

—Eso será imposible querido amigo él se fue hace una hora y no regresa hasta mañana —contesto.

—¡Maldición! —bramo enojado.

—¿Pasa algo Inuyasha? —pregunto Miroku.

—Me pasa de todo —contesto furioso y colgó.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Kagome llego a su casa derrotada.

—¿Y? —pregunto Sango ansiosa sentada en la sala con Kimi dormida en el porta bebe.

—Lo encontré besándose con otra tiene una amante —afirmo llorando.

—¿Qué? Es un imbécil deja que lo…

—Ya no importa me divorciare de él y me iré a casa de mis papas —contesto cabizbaja.

—Bueno Kag me tengo que ir ya es algo tarde nos vemos pronto animo amiga —se despidió de ella.

Kagome admiro a su hijita dormidita ahora solo tenía que esperar a Inuyasha para que le cuidara a Kimi meterse a bañar y dormir.

—Kag ya llegue —la intento besar y ella volteo el rostro a un lado.

—¡Ah! Qué bien, por favor me cuidas a Kimi para meterme a bañar —y el solo asintió con la cabeza le dolía en el alma que ella lo rechazara Kagome se retiro a tomar su gran baño.

Llego la noche era hora de dormir.

—¿A dónde vas Kagome? —pregunto al ver como ella agarraba la almohada de la cama matrimonial y una sabana del closet.

—Voy a dormir en la habitación de al lado —contesto sin mirarle a la cara —Me llevare a Kimi conmigo —y salió.

Inuyasha se quedo estupefacto era la primera vez que ella dormía en otra habitación desde que se casaron.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Lo sabia —contesto Inuyasha triunfante desde la comodidad de su asiento.

—Yami impregnaba mi camisa con su perfume y la llenaba de lápiz labial es una… ¡arg! —le dijo enfadado a su amigo y hermano —Me tengo que ir al rato regreso —y se llevo el DVD con él.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Kagome —llego gritando a la casa.

—¡Shh! ¿Qué pasa? —pregunto enfadada ya que despertaría a la bebe.

—Tienes que ver esto, ven —y se la llevo de la mano hasta la sala y puso el DVD.

Kagome al ver eso lloro, porque gracias a esa secretaria ella desconfió de su marido.

—Inu… Inuyasha perdóname por haber desconfiado de ti —le dijo llorando y el la abrazaba

—No te preocupes Kag la culpa fue toda de esa secretaria que intento destruir nuestro matrimonio —contesto Inuyasha besándola suavemente y esta vez ella correspondió.

En eso sonó el teléfono.

—Kagome amiga me voy a casar con Koga —le grito Ayame por el teléfono.

—Muchas felicidades amiga te lo mereces por ser tan buena —contesto Kagome sonriéndole a su marido.

—Kagome me tengo que ir amor al rato regreso —y la beso suavemente y a Kagome se le vino una idea para probar al 100% la fidelidad de su esposo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—¿Por qué compraste toda esa ropa Kagome? —pregunto su amiga Sango asombrada.

—Ya lo sabrás Sango —le guiño un ojo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Varios días después…

Inuyasha se salió hacia su carro y encontró una hoja color rosa con olor a perfume y la leyó:

Si no quieres que tu esposa sepa de mi acepta venir a cenar al "Sengoku" a las 8:30 de la noche mesa 4 te estaré esperando.

Pd: Tu más grande admiradora.

—¡Maldición! —grito eufórico, lo único que le faltaba pero si ira para ponerle un alto a esa chica con tal de que su Kagome no desconfiara de el nuevamente.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Kagome ¿Estás segura de lo que vas a hacer? —le pregunto Sango al ver a su amiga con esa ropa.

—Claro Sango así comprobaré de una vez por todas las fidelidad de Inuyasha —contesto sentada en la cama con Kimi en sus brazos.

—Ya casi es hora y tu marido no llama, se me hace que no acepto —le dijo Sango.

—Claro que acepta… —antes de que terminara sonó el teléfono.

—Kagome amor hoy llegare tarde no me esperes a cenar te amo preciosa.

—¿Y como a qué hora llegaras? —le pregunto ella.

—Este… pues a las 10 —contesto nervioso y ella obviamente lo noto.

—No te preocupes amor te estaré esperando —contesto despreocupadamente —Hasta luego amor cuídate —y colgó —Ves Sango te lo dije —Ya me voy Sango, me la cuidas mucho —y beso la frente de su hija y se fue.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Esa mujer que se cree lleva 15 minutos de retraso —Inuyasha miraba su reloj enojado.

—¿Tiene mucho esperándome? —el volteo rápidamente y ahí la vio llevaba el pelo rubio con unos anteojos negros una falda corta de mezclilla con mallas negras y zapatos de tacón rojos que hacían juego con la blusa roja que traía puesta súper pegadita.

—¿Quién eres? —pregunto Inuyasha sin rodeos viendo como esa mujer intentaba tomarle la mano a lo que el inmediatamente la quito.

—Pues mi nombre es Naomi Matsura —le extendió su mano para saludarlo a lo que no fue correspondida como esperaba.

—Mire señorita no sé qué es lo que pretende pero yo soy un hombre casado y amo con todo mi corazón a mi esposa y no le seré infiel con usted ni con nadie ¿Entendió? —respondió un tanto exaltado ya que esa "señorita" se le insinuaba demasiado.

—Vaya Inuyasha por eso te amo tanto —contesto ella seductoramente.

—¿Cómo…como sabe mi nombre? Ni siquiera se lo he dicho señorita Naomi —pregunto sorprendido.

En eso "Naomi" se empieza a reír y lentamente se baja los lentes y se quita la peluca.

—¿Kago…gome? —tartamudeo sin poder evitarlo era su esposa, pero que tonto había sido si traía los anillos en su mano izquierda

—¿Pero qué haces aquí? —pregunto.

—Eso es fácil de explicar quería probar tu fidelidad y veo que eres el hombre más maravilloso de todo el mundo —se acerco a él y lo beso.

—De manera que seguías desconfiando de mí —arrugo el ceño y ella se encogió de hombros.

—Digamos que algo así —contesto divertida.

—Veo que te gusta esto de las identidades —la miro acusadoramente aun recordaba lo de Sue.

Ella asintió con su cabeza y se sentó en las piernas de él.

—Recuerdo que la última vez que vine a este lugar fue a las 4 de la mañana solo para comprarte un frappe de galletas porque se te había antojado y para tu mala suerte no había y tuve que comprárselo a un fulano en 400 pesos —contesto fulminándola con la mirada.

—Tenias la obligación de complacerme además estaba embarazada —contesto sentándose de nuevo en la silla —Por cierto Ayame y Koga se van a casar.

—Ya lo sabía porque el lobito me pidió que fuéramos sus padrinos —le dijo mirándola la cara de sorpresa de ella.

—¡Qué bien! Obviamente aceptaste ¿Verdad? —pregunto.

—Claro que si Kag

—Más te vale.

—Kagome te amo demasiado yo nunca te engañaría —le agarro de la mano.

—Ahora lo se Inuyasha te amo de ahora en adelante nada ni nadie podrá hacerme dudar de nuestro amor —y se besaron intensamente.

—Yo te amo mas a ti y a nuestra pequeña hija son todo para mí y nunca dejare que les pase nada —la beso y se dio cuenta que necesitaba más.

—Kagome ya vámonos a la casa por favor —y se fueron agarrados de las manos hasta el carro haciéndose miles de promesas y palabras de amor que perduraran para el resto de su vida.

FIN…..

Ya esta mas que terminado ahora sí, no soy muy buena en los finales pero me dije un poco de drama no le vendría nada mal eso es lo que a veces suele suceder en los matrimonios "la desconfianza" por eso les dejo la siguiente frase:

"Si piensas que esa persona no te ama entonces como quieres amarla si la desconfianza es el enamorado de la destrucción"