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Determination

"Volar se siente tan genial!" pensé mientras pasaba a través de unos matorrales gigantescos, a pesar de haber dudado un momento, ahora lograba controlar a la perfección la habilidad de volar. Pero entonces sentí que descendía lentamente, "¿Qué sucede?" pensé, no había dicho que ya era hora de aterrizar pero de alguna extraña manera mis alas fueron perdiendo velocidad y fue descendiendo rápidamente.

-Maldición!- grité mientras caía frenéticamente. "Plomp!" se oyó después de que choqué en la tierra.

Cuando recupere mi conciencia ví que mucha gente me miraba de extraña manera, como si hubiera hecho el ridículo o algo parecido. "Es un Undine" "¿Qué hace aquí?"" "Está perdida seguramente" "Qué ridículo" oí decir entre los murmullos de la gente. Inmediatamente me salí del círculo de gente que me rodeaba y corrí lejos de ahí hasta chocar con una persona.

-¡Perdón, lo lamento mucho!- me disculpé con quien fuese el que haya golpeado.

- No hay problema, solo fíjate para la próxima vez en que lugares te metes Undine- oí decir a la persona. Miré hacia arriba y era una chica de cabello rojo y largo, ojos anaranjados y vestia un traje rojo como el de los Salamanders que había visto al principio. - ¿Qué te trae por aquí?,los undines no deberían de estar en un territorio como este- dijo extrañada.

-Ammm bueno es que, soy nueva en esto y la verdad no comprendo muy bien como funciona este juego- dije chillando.

- Nueva? - sacó una diminuta sonrisa de su rostro serio - Y aunque lo fueras, los Undines tienen que ser transportados a su Aldea- dijo.

-Si pero... yo, digamos que estoy un poco perdida- tragué saliva - Hubo un error de juego y caí en un bosque y llegué volando hasta aquí.

- ¿Error de juego? - parecia un poco extrañada - Bueno no te preocupes solo no metas la pata de entrar en territorio de los Salamanders de nuevo, digamos que , los Undines y los Salamanders no nos llevamos muy bien que digamos - y después de lo dicho siguió caminando.

-Oye espera un momento- la tome del brazo - Este... si no te es mucha molestia quisiera que me enseñaras lo básico del juego - sonó ridículo así que cruce los los dedos.

- Pues, no me es molestia, pero si quieres hacemos un trato, yo te enseño lo básico de Alfheim Online y después tu te largas de aquí y asi ya no nos metemos ninguna de las 2 en problemas- dijo.- Sin embargo, cuando salgas de aquí olvidate de que me conociste...ok?- me extendió la mano.

-Entendido- dije, y cerramos el trato con un cruce de manos.

- Hoy no puedo enseñarte nada porque estoy muy ocupada, pero mañana empezamos, conectate a las 2 p.m. y nos vemos en el café de la plaza central- dijo, y siguió su camino pero se detuvo - Ah! y una cosa más, vete a algún lugar donde puedas esconderte bien, si te ve alguien superior te puedes meter en problemas- se despidió con un ligero movimiento de manos y desapareció luego de presionar el botón "Desconectarse".

- ...- iba a decir algo pero las palabras se quedaron en el aire. Por un momento me sentí aliviada de conocer a alguien que me enseñara algo sobre este mundo, pero por otro lado me sentí preocupada pues no sabia que me iba a pasar en el futuro. Me pregunto, si Eugene estara bien en alguna parte.

Seguí caminando hasta encontrar un árbol hueco, asi que ahí me metí y abrí el menú de opciones, me percaté de que habia un mensaje nuevo, lo seleccione y lo leí, decía algo asi:

" Ayuda. Código de entrada 60987. Rápido

Eugene"

Era la misma imagen del mismo lugar pero ahora mostraba algo diferente, ahora la escena lucía con más detalles, se veía que desde el ángulo donde la había tomado, era una tipo rendija, eso significaba que estaba atrapado, y más al fondo había unos guardias rojos, eran unos Salamanders que al parecer custodiaban esa puerta.

"Eugene..." pensé, no me imagino que sucede, ni siquiera se que esta tratando de decirme, él esta atrapado, o quiere que le ayude a sacar a alguien de ahi,además me intriga eso de código de entrada.

Seleccione el botón "Desconectar" y di un suspiro.

-.-

Abrí los ojos lentamente y me quité el Nerve Gear de la cabeza, me paré de la cama y miré al suelo, sentia una impotencia en mi interior, pero al mismo tiempo una calma relativa, una determinación a averiguar que estaba sucediendo.