CAPITULO V
CAVERNAS MISTERIOSAS
Harry ayudo a Anna a levantarse y miro por la ventana como Craw y Lupin se sumergían en el campo de rosetas de maíz.
"¿A donde van?" le pregunto a Hermione, que trataba de abrir la puerta de emergencia en el techo del vagón. Justin la ayudaba a empujarla.
"Si no me equivoco, creo que fueron a buscar a Pettigrew," Hermione dijo, dándole a la lechuza de Justin una nota. Esta la tomo y salió volando en cuanto se abrió la salida. "Lupin dijo que olía una rata, y los dos se fueron."
"¡Pero Pettigrew esta en prisión!" Justin dijo. "No hay manera de que se trate de el." Hermione hizo un hechizo de levitación en ella misma elevándose lo suficiente para ver por la abertura.
"Yo vi una rata," Anna dijo con cautela, "Una extraña rata con una pata plateada. Estaba en el vagón del equipaje. Quizás eso fue lo que olio, si eso fue lo que quiso decir."
Harry, Ron y Ginny la observaron.
"Eso no puede ser bueno," Ron dijo, miro a Harry. "Se lo que estas pensando, pero será mejor que nos quedemos aquí como dijo la Profesora Craw."
"¡Muy bien, escuchen todos!" Hermione grito desde arriba. "Veo escobas acercándose y hay algunos profesores al lado del campo. La ayuda llegara en cualquier momento."
"No creo que todo este bien," Harry dijo llevándose la mano a la frente. "Ginny, quédate aquí con Hermione y Anna. Vamos, Ron."
"Bueno, no me quedare. Quiero ver de que se trata todo esto," Anna insistió. "¡Y quiero salir de este tren antes de que arranque de nuevo!"
"Es muy peligroso, Anna, deberías quedarte," Harry dijo, encaminándose hacia la parte trasera del carro. Seguido rápidamente por Ron, los dos desaparecieron en el campo de rosetas. Arriba, Hermione le hacia señas a la Profesora McGonagall que sobrevolaba el tren en su escoba, sin darse cuenta de que Ron y Harry hacían una rápida salida.
"¿Todos están bien?" McGonagall pregunto.
"La mayor parte… nada serio, al menos. Lo que paso fue que..."
"Eso puede esperar por ahora, Señorita Granger. Dígales a todos que bajen. Dumbledore y el resto de nosotros levantaremos el tren para regresarlo a las vías y sacarlos mas rápido." Hermione bajo, mirando a Justin.
"Dile a los otros Prefectos que sienten a todos y permanezcan tranquilos. Los profesores trataran de mover el tren," Hermione dijo.
"¿Quieres decir que esta cosa flotara de nuevo? Eso es. Me bajo de aquí," Anna dijo y se sumergió entre el maíz antes de que alguien pudiera detenerla.
"¡No, espera!" Hermione grito. Pero justo entonces el tren comenzó a moverse, levantándose con suavidad en el aire como si fuera un globo, flotando sobre el piso. Fue entonces cuando Hermione se dio cuenta del movimiento en los esponjosos maizales mientras Ron y Harry corrían en la dirección que pensaban que Craw y Lupin siguieron. Pero ella no vio a ninguno de los dos últimos.
"Ginny, ¿dejaste salir a Harry y Ron?" Hermione pregunto. Ella regreso al vagón, tratando de no caer entre los cruces.
"¿Esperabas que yo detuviera a Harry de hacer cualquier sosa?" Ginny pregunto confundida. "No me preocupan ellos sino Anna. ¿Que tal si salimos de aquí y vamos tras ellos?"
"Ya es muy tarde," Hermione dijo, señalando la ventana. Asomándose, Ginny pudo ver que estaban a varios pies del suelo, flotando lentamente por sobre los edificios que rodeaban la estación. A un lado estaban Dumbledore, McGonagall, Hooch, Pomfrey, Flitwick, Sinistra, Sprout, Hagrid e incluso Trelawney, sus varitas apuntaban hacia el tren mientras este descendía con suavidad en los rieles. Justo cuando alcanzaron el suelo, Madame Pomfrey subió abordo. Dumbledore se apresuro a entrar, seguido por el resto del personal.
"Wow, ¿Podemos hacerlo cada año?" una voz grito rompiendo el silencio que se propago después de que el tren se detuvo.
"Oh, cállate, Corey," Otro chico dijo.
"Todos los que estén en posibilidades, por favor salgan del tren y hagan filas según su casa a lo largo de la plataforma. Si están heridos, por favor permanezcan en donde están hasta que Madame Pomfrey llegue a ustedes," Dumbledore ordeno. Aunque hablo en un tono tranquilo, todo el tren pudo escucharlo. "Hagrid, reúne a los de primer año y toma lista."
"Al instante, Profesor Dumbledore, señor."
"¿Dónde esta la Profesora Craw y el Sr. Lupin?"
"Profesor Dumbledore," Hermione camino rápidamente desde la parte trasera del tren. "Fueron tras Pettigrew. Estaba en el tren, y mientras hablaba con la Profesora McGonagall, Harry y Ron también se fueron. Después Anna supo que el tren se movería de nuevo y huyo."
"Santo cielo," Dumbledore dijo con una expresión preocupada. "Hágase cargo de los estudiantes Profesora McGonagall. Profesora Sprout, vea que puede hacer con respecto al campo. Voy a buscarla," dijo, saliendo del tren.
"Esta en la casa de piedra," Remus dijo mientras cruzaban lo ultimo del campo de rosetas de maíz.
"No lo dudo. Ahí era donde Severus se encontraba con los Mortifagos siempre que querían hablar con el. Están familiarizados con esta parte del bosque," Jennifer dijo. Remus asintió.
"Quiere que lo sigamos. Si no fuera así, ya se hubiera Aparecido. Será mejor si regresas y le informas a Dumbledore sobre Colagusano y yo me encargo de esto." Remus sugirió.
"Si Dumbledore no envió a Sirius por Pettigrew solo, tampoco te enviaría solo a ti, especialmente si es tan obvio que es una trampa. Vamos," Jennifer dijo.
La casa esta polvosa y sucia con símbolos obscuros en las paredes para resguardarla de sus enemigos. Remus y Jennifer se miraron. No había dudas de que debieron de haber tenido problemas para entrar al lugar con tantos hechizos por todas partes.
"Huelo muerte en el aire, Jennifer."
"Huelo una trampa." Jennifer dijo.
"Eso también," Remus estuvo de acuerdo. "¿Deberíamos regresar?"
Justo entonces escucharon algo correr por las esquinas he instintivamente apuntaron sus varitas hacia la fuente del sonido. Esperaron un poco, pero todo se tranquilizo de nuevo.
"No, terminemos con esto," Jennifer dijo finalmente. Fue en ese momento que ella se dio cuenta que realmente estaba considerando matar al hombre que estaban cazando. Jennifer, que ni siquiera fue capaz de lastimar a Voldemort, estaba cayendo en el frio descubrimiento de que si Pettigrew era recapturado encontraría la forma de escapar de nuevo.
Mientras caminaban cuidadosamente, un horrible hedor golpeo la nariz de Jennifer. Ella sabia que venia de la gran puerta que los llevaría a un obscuro sótano.
"'Bienvenida a mi salón le dijo la araña a la mosca," Remus murmuro mientras se acercaban. Con cuidado bajaron las estrechas escaleras hacia el extraño, obscuro e incompleto sótano. No había duda de que la magia era lo único que impedía que el techo no colapsara; en cada dirección había un corredor hecho con magia, que llevaba hacia la obscuridad.
"¿Por donde?" Jennifer pregunto en voz baja, haciendo un hechizo de luz para poder ver mejor.
"No lo se. Huele muy mal aquí abajo," Remus contesto susurrando, después inspecciono cada corredor con cuidado. "Por aquí, creo," decidió al fin.
Jennifer se mantuvo cerca, escuchando con ansiedad cada pequeño ruido. Habían caminado un largo trecho sin dar una sola vuelta, y el pequeño y polvoso túnel los hacia adentrarse mas y mas. Finalmente llegaron a una intersección con tres diferentes caminos que terminaban en túneles al parecer incompletos. Mientras levantaba la luz para inspeccionarlos, Jennifer se dio cuenta de una inscripción junto a ella. Alumbrándola, descubrió un complejo mapa dibujado en la pared.
"Remus, ven a ver el tamaño de este lugar," Jennifer susurro. Los túneles iban en todas direcciones, algunos topaban con paredes como si tratara de un laberinto. Muchos de ellos probablemente estarían debajo del bosque, Jennifer concluyo después de estudiarlos. "Es como si buscaran algo. ¿Una forma de entrar a la escuela, tal vez?"
"Pettigrew sabe como entrar a la escuela," Remus gruño por lo bajo. "Pero Dumbledore tiene esos pasajes protegidos para que no pueda pasar."
"¿Pero que otra cosa podrían estar buscando?" Jennifer pregunto. "Quizás algún pasaje olvidado."
"Bueno, una cosa es segura; no podemos hacer mucho aquí. Son demasiado largos para seguirlos, y Pettigrew probablemente los conoce bien. Debemos de salir rápido y decirle a Dumbledore lo que encontramos."
"Tienes razón, por supuesto. Vamos," ella estuvo de acuerdo. Rápidamente dieron la vuelta, Jennifer vigilaba sus espaldas mientras caminaban. Pero cuando llegaron a la escalera, se dieron cuenta de algo extraño… la puerta del sótano estaba cerrada. Remus súbitamente subió la escalera en pánico, abriendo la puerta con un sonoro *clang*. Se relajo, volteando a ver a Jennifer con una expresión de alivio en su rostro.
"Por un momento pensé, creí que estábamos en problemas. Vámonos, Jennifer…"
"Espera un minuto. Creo que escuche voces," dijo ella, deteniéndose a escuchar.
Remus saco la puerta del marco y el arrojo en el piso.
"Ahí, lo escuche otra vez, una voz a lo lejos,"
"¿Harry?" Jennifer dijo sorprendida, echando un vistazo en los obscuros corredores.
"¡Profesora! ¿Se encuentra bien?"
"¡Harry Potter! ¡Se supone que te quedarías en el tren!" Jennifer dijo molesta. Remus bajo las escaleras tratando de apresurarlos.
"Escuchamos que Pettigrew escapo," dijo otra voz.
"¿Ron? ¿Alguien mas de quien deba saber?" Jennifer gruño.
"No, solo nosotros y una rata. Lo seguimos hasta aquí," dijo Harry.
"Harry, quédate ahi y guarda silencio absoluto. Apaguen cualquier luz que tengan, vamos por ustedes." Remus dijo, caminando por el corredor opuesto al que habían tomado al inicio.
"Debí de haber copiado ese mapa," Jennifer suspiro.
"Bueno, ya es muy tarde. Busca otro mientras caminamos, y si encuentras alguno, haz una copia," Remus susurro.
Tan solo unos pasos después el túnel se separo en diferentes direcciones, y Remus, tuvo que estudiarlas por un tiempo antes de decidir cual seguir. Una vez más, el camino se dividió y Remus se detuvo, esperando un poco de briza. De repente, escucharon voces que pedían auxilio y Remus corrió en esa dirección.
"¡Espera, Remus! Eso no sonó como-"
Una mano tapo su boca y la hizo retroceder al momento en que otra mano la tomaba del antebrazo derecho, apretándola con tanta fuerza que sintió que algo crujió. Ella grito por el dolor y dejo caer su varita.
"Quietus mutem," escucho decir a alguien en voz baja, quitando la mano de su boca. Ella lucho por deshacer el agarre mientras era arrastrada por uno de los túneles y daba vuelta en una esquina.
"¿Jennifer?" escucho decir a Remus, pero su voz parecía muy distante.
Se dio cuenta de que no había mucho que hacer estando enmudecida y sin su varita, pero de alguna forma tenia de detener a Pettigrew y evitar que se adentrara mas en los corredores o encontrar una forma de marcar el camino. Saco el espejo de su bolsillo y lo arrojo justo cuando doblaban en la tercera esquina, después arrojo una pluma cuando dieron la cuarta vuelta. Fue entonces cuando encontró su abre cartas y trato sacarlo de su bota. Transformándolo en una daga y haciendo un corte en el brazo plateado de su captor, el se detuvo y la arrojo, convocando un hechizo de restricción sobre ella. Una extraña luz entro en el lugar, una luz fantasmal, Jennifer pensó molesta, la clase de luz que puede ser vista desde afuera de una habitación.
"Ah, Jennifer ¡Que valentía muestras cuando estas asustada!" Pettigrew dijo sonriendo, vendando su brazo con un hechizo. "Tendrás que pagar por eso, tengo el presentimiento de que no serás capaz de resistirte a seguirme como aquella noche en Hogwarts. ¿Siempre has estado atraída hacia mí, no es así? Desde la primera noche en que me entregaste ese espejo en el Bosque Prohibido.
Jennifer comenzó a murmurar insultos totalmente molesta. Aun con el hechizo que la silenciaba era fácil para el comprender lo que decía y rio.
"Vaya, vaya, vaya, calma, calma. La seductora jinete de Unicornios tiene una boca muy sucia cuando la provocan, ¿no es así? ¿O esa es la influencia del traidor en ti? Como sea, no importa," dijo, arrodillándose junto a ella y quitando el cabello de su rostro.
"Te olvidaras de el muy pronto, y aunque no fuera así, el nunca nos encontrara a donde vamos," dijo, forzándola a tomar un liquido. Jennifer forcejeo, tratando de escupirlo, deseando poder mover sus manos. Comenzaba a sentirse desorientada y trato con desesperación de tranquilizarse, preguntándose que era lo que le había hecho tomar. No podía ser veneno; sonaba como si la quisieran con vida. De alguna forma la harían olvidar… debe de ser alguna poción de encantamiento de algún tipo, pensó, luchando contra el malestar. Encantamiento… encantamiento… ¡ Necesitas tener contacto visual para que funcione! Cierra los ojos… cierra los ojos. ¡CIERRA LOS OJOS!
Jennifer cerró los ojos con fuerza, deseando tener su varita, segura de que podría segarse sin necesidad de hablar. Su cuerpo comenzó a relajarse por la poción y supo que no podía hacer mucho. Las pociones, a diferencia de los hechizos comunes, trabajaban desde adentro, haciendo que la voluntad propia no sirviera de nada. Lo que necesitaba era resistencia, pensó somnolienta. Lo que necesitaba era que su voz regresara.
"¡Abre los ojos! Vamos, no tiene caso resistirse," Pettigrew dijo impaciente. "Necesitamos irnos. ¡Imperio!" Jennifer sacudió la cabeza con desesperación mientras el la obligaba a abrir los ojos, arrojando toda su fuerza de voluntad contra el hechizo para demostrar su rebeldía.
"¡Alejate te de ella!" escucho gritar a Harry "¡Espectaculus!" un rayo cegador de colores inundo la habitación, saliendo de uno de los corredores laterales.
"¡Whipsnare!" Ron grito justo después, lanzando a Pettigrew contra la pared mientras sogas lo mantenían en su lugar. Pero Pettigrew rápidamente deshizo el hechizo, enfureciéndose.
"¡Suficiente! Veamos como te va en una jaula por doce años. ¡Rodentia!" lanzo hacia Ron. El lo bloqueo fácilmente, cayendo en una rodilla. Pettigrew saco un frasco de su bolsillo y lo lanzo. Hubo una luz brillante y una nube de humo, que noqueo a Ron y torno su rostro inusualmente azul.
"¡Ron!" Harry grito. "¡Expelliarmus!" lanzo el hechizo hacia Pettigrew. Que lo evito con facilidad, llevando su atención por completo hacia Harry.
"¡Crucio!" Pettigrew gruño. Mientras el hechizo iba directo hacia Harry, un extraño brillo blanco lo envolvió y el hechizo lo atravesó como si ni siqueira estuviera ahí. Pettigrew vacilo, al ser tomado desprevenido por aquel suceso. Harry estaba igual de sorprendido pero tuvo poco tiempo para reflexionar en lo que había pasado cuando Pettigrew lanzo un hechizo de mortificación. Harry apenas alcanzo a saltar fuera de su alcance, pero se percato que bien podía no haberse movido, por que el brillo regreso y desapareció junto con el maleficio.
Fue entonces cuando vio algo pasar volando, le tomo a Harry un tiempo el darse cuenta de que era una varita, que se acercaba a la mano de Jennifer Craw. Una venda apareció en los ojos de ella y Harry vio como intentaba convocar un hechizo sin su voz.
"¡Oh, no lo harás! ¡Mortify!" Pettigrew dijo, su atención estaba solamente en recuperar el control sobre ella a tal punto que no se percato que alguien mas había llegado al lugar.
"¡Estupefacto!"
Remus golpeo a Pettigrew por la espalda, lanzándolo por la habitación. Pero mientras el mago era lanzado, se escucho un fuerte * ¡BANG! * Y un *pop* y Pettigrew desapareció.
"¿Nadie pensó en hechizarlo para que no escapara?" Remus jadeo. Harry sacudía a Ron en pánico, mientras Jennifer trataba de sentarse, aparentemente bien. Remus se arrodillo junto al chico.
"No esta muerto, Harry, parece que lo golpeo el humo de la poción Aliento de Gato. Sin embargo necesitamos llevarlo a la escuela lo mas pronto posible," dijo, quitando la venda de los ojos de Jennifer.
"Remus, espera. La Profesora Craw se puso esa venda. Estoy seguro que tiene una buena razón…" Harry le advirtió. Pero en su confusión, Jennifer abrió los ojos, mirando intensamente a Remus.
"Y ahora me lo dices," Remus dijo mientras Jennifer lo rodeaba en un abrazo. ¿Como no había notado antes lo audaz que era? ¡Y sus ojos! Y que manera tan brillante de rescatarla, Jennifer pensó, sin mencionar como la había salvado de un destino similar en el tren. Estaba completamente segura que sin lugar a duda Remus Lupin era la pareja perfecta para ella. Nadie podría convencerla de lo contrario.
Remus frunció el ceño inseguro, consiente de la mirada soñadora en los ojos de Jennifer. Era fácil de saber que era lo que trataba de evitar con esa venda, y se preocupo al no estar seguro de que tan potente era la poción que le habían dado.
"Remus, esta bajo un hechizo de silencio," dijo Harry. "mire que trato de hacer un hechizo pero las palabras no salieron de su boca."
"Quizás lo mejor sea que la dejemos así por el momento," Remus decidió, con incomodidad trataba de convencerla de que deshiciera su abrazo. "¿Puedes llevar a Ron a la superficie? Parece que tendré las manos llenas aquí," dijo, levantándola en brazos. Jennifer dejo de pelear, instantáneamente complacida.
"Oh cielos," Remus murmuro. "No se exactamente que poción le dio Pettigrew, pero necesitamos llevarla a la enfermería tan pronto como sea posible."
"De preferencia antes de que Snape la vea," Harry dijo, cargando a Ron por sobre su hombro.
"Eso es definitivo," Remus estuvo de acuerdo.
Jennifer se sentó en la cama del hospital y miro alrededor. Dumbledore estaba junto a ella, Poppy del otro lado, y Minerva caminaba cerca de la puerta como si tratara de llamar la atención de Dumbledore.
"Me parece que ya se encuentra mejor," Dumbledore dijo, mirándola con cuidado.
"Quiero la cabeza de Ron y Harry en un plato," Jennifer murmuro.
"Por otra parte, creo que bien podría tratarse de Severus," Dumbledore sonrió.
"Me desobedecieron deliberadamente…"
"Lo se, lo se, me encargare de eso. Serán expulsados inmediatamente," Dumbledore dijo.
"¡No! No lo haga," Jennifer protesto, alarmada. "Se que solo querían ayudar, rayos, ¡Alguien tiene que encadenar a ese chico a la escuela si insiste en meterse en problemas de esa manera!"
"¡Ah! ¡Esa es Jennifer!" Dumbledore dijo complacido.
"Dumbledore, no podemos esperar mucho mas. Los alumnos de primer año necesitan ser sorteados para que puedan instalarse en sus casas, se hacer tarde," minerva insistió.
"¡Esperen! ¡Quiero ir!" Jennifer se levanto, siendo detenida gentilmente por Poppy.
"No, te quedaras aquí, Jennifer. Necesitamos estar seguros de que tus sentidos están en completo orden antes de que vayas a cualquier parte," la reprendió.
"Pero quiero ver a Corey," Jennifer protesto. "Mis sentidos ya están en orden, estoy bien. Dumbledore, convénzala de que estoy bien."
"Bueno, me gustaría ver eso," Poppy dijo, cruzándose de brazos.
"Jennifer, ¿Recuerdas lo que sucedió?" Dumbledore pregunto. Jennifer comenzó a pensar.
"Los Mortifagos trataron de sabotear el tren," Jennifer dijo despacio. "Se llevaron el puente, y si nos deteníamos… no hubiera sido bueno, prefiero no pensar en lo que podría haber pasado." Dumbledore asintió lentamente. "Así que Remus y yo hicimos que los estudiantes nos ayudaran a levantar el tren, y de alguna manera nos las arreglamos para llegar aquí. Los alumnos y yo explotamos el campo mientras Remus y los conductores alentaban el tren lo que fuera posible. Una vez abajo, Remus dijo que olio a Pettigrew, así que le pedimos a los prefectos que se encargaran del tren mientras nosotros tratábamos de atraparlo antes de que causara mas problemas. Lo seguimos hasta la casa de piedra y encontramos una gran cantidad de túneles debajo de ella. Sabíamos que era una tarea fallida tratar de encontrarlo por nuestra cuenta, así que íbamos de regreso por ayuda. Fue ahí cuando escuchamos a Harry y Ron," murmuro. "Remus y yo nos separamos, y cuando… eso es… Pettigrew me puso una trampa y yo caí directamente," admitió finalmente con un suspiro. "y honestamente, no quisiera hablar de eso en este momento. ¿Qué poción me dio?"
"Lo mas probable es que fuera Cadenas de Atracción por lo que Remus dijo, no es que sea una experta," Poppy dijo. Jennifer gruño.
"Por favor no me digan que tan mal me comporte. No quiero saberlo." Dumbledore sonrió y palmeo su brazo.
"No tan mal como imaginas, te lo aseguro. Remus y Harry te trajeron a ti y a Ron rápidamente después del incidente, y entiendo que tuviste un hechizo de silencio todo el tiempo."
"¿Severus?"
"Severus no ha regresado aun, pero te dejare ser la que lo informe sobre esto… o no, si eso es lo que quieres. Estoy seguro de que puedes confiar en que los otros cuatro no dirán nada."
"¿Otros…cuatro?" Jennifer repitió insegura.
"Si, aunque tal vez no lo supiste, Anna estaba ahí también. Pero ella también, esta sana y salva. Como sea debemos de dejar esta discusión para otro momento. Como Minerva lo dijo, estamos retrasándonos, y deberíamos de prepararnos para la cena. ¿No lo crees, Poppy?" Dumbledore le sonrió a Poppy, que de no muy buena gana le permitió salir a Jennifer no sin antes hacerla prometer que iría directo a la cama después de cenar.
