Capitulo VII

Las Alegrías de Enseñar

El primer día de clases fue completamente tranquilo. De hecho, todo estaba tan pacifico que Jennifer se preguntaba cuando iba a suceder algo. Estuvo con sus estudiantes de segundo año durante sus primeras dos clases, así que después de una breve introducción, decidió abrir el curso de Defensa Contra Creaturas Obscuras tomando prestada la mascota de Severus, Rasputín. El basilisco parecía aburrido de ser exhibido, observando a los estudiantes con su ojo de vidrio como si se preguntara si alguno de ellos seria un buen almuerzo. Su ojo sano era molestamente obstruido por un parche, y se frotaba contra Jennifer, esperando que ella se lo quitara.

"Por cierto, esta es otra buena razón por la que no querrán entrar en la oficina de Snape sin su permiso," le dijo a la clase mientras ajustaba el parche. Rasputín estaba muy lejos de sentirse feliz y finalmente rompió su agarre, y se deslizo por el suelo mientras los estudiantes subían a sus sillas. "Como ya lo saben, esta especie de basilisco en particular puede ser causada por un reptil empollado por una gallina, pero tiene un lenguaje a base de siseos como una serpiente cualquiera, al igual que el basilisco común. Esta es obviamente una variedad de los basiliscos, conocido como el basilisco monitor." Sin preocuparse por las reacciones de los alumnos, el animal ocupo un cómodo lugar bajo el escritorio de Jennifer. "La primera regla para vencer a cualquier creatura obscura," Jennifer dijo con tranquilidad, mientras se agachaba junto a su escritorio, "es controlar su temor hacia ellos. Para tener acceso a todas sus defensas, primero que nada deben de tener una mente despejada. Ahora, se que trabajamos con hechizos de miedo el año anterior, pero ahora es tiempo de enfrentar la realidad. Estoy segura que todos usted están tan entusiasmados con esta idea como yo," Jennifer dijo, sonriendo de manera traviesa. La clase – que miraba de Jennifer al basilisco y de regreso- no estaba muy segura de la parte del entusiasmo, pero tenían que admitir que probablemente seria emocionante.

Su primera clase con Corey era justo después del almuerzo, y el estaba más que contento de por fin asistir a una de sus clases, susurrándoles a otros estudiantes que conocía a la Profesora con anterioridad. De hecho, estaba haciendo tanto ruido con Taylor que Jennifer tuvo que cambiarlo del lugar donde se encontraban los alumnos de Ravenclaw, pidiéndole que se sentara al frente para poder vigilarlo. El se mantuvo muy callado, escuchando con intensidad mientras ella explicaba los sentidos que se utilizan para detectar el mal, y frunció el ceño con pesar cuando escucho que la tarea era escribir un párrafo de cada uno. Muchos de los alumnos, incluyendo a Corey, no parecían muy animados con tener tarea en el primer día de clases, de mala gana observo la lista frente a el.

A la mañana siguiente en la sala de personal, Rolanda le hizo una seña a Jennifer para que se sentara junto a ella, ofreciéndole una taza de café.

"Escuche de Minerva que ayudaras con las pruebas de Quidditch este año ¿Eh?" ella pregunto con una sonrisa.

"Si Minerva dice que lo hare, entonces lo hare," Jennifer dijo con resignación y una sonrisa. "¿Mañana temprano?"

"Si. Los capitanes hacen la mayor parte del verdadero trabajo, nosotros nos encargamos de que todos se comporten y nadie salga herido. Oh, eso me recuerda. No creerás lo que uno de los de primer año me dijo. El Sr. Willowby me pregunto cual era el punto de tener Cazadores. De hecho, el tampoco encontró ningún provecho en la Quaffle; dijo que cual era el caso de hacer cualquier cosa si el que consiguiera la Snitch seria el ganador del juego. Cree que las reglas deben de volver a escribirse para que los goles tengan mayor valor y así volver el juego mas interesante." Jennifer solo pudo reír.

"Bueno, lo haría mas interesante," Jennifer admitió.

"El chico cambiaría cada regla escrita si se le diera la oportunidad," Minerva dijo desde donde se encontraba junto a la puerta. "Termine explicándole el dinero mágico durante la mitad de mi clase porque quería saber que utilidad tenia la Transfiguración si no podía hacer a nadie rico."

"Al parecer lo hace bien en mi clase," Filius agrego desde el otro extremo de la mesa, "Hasta que me di cuenta de que no estaba usando su varita."

"Lo siento, Filius. Debí de advertirte que era un Lanzador Mágico para que lo vigilaras," Jennifer sonrió.

"Esta bien, creo que después de todo lo hice entender. ¿Parece que tiene sus propias ideas de cómo hacer las cosas, no es así?" Filius dijo.

Jennifer descubrió que tanta razón tenía Filius más tarde cuando pidió que le entregaran las tareas. Ella las reviso, leyendo una que otra respuesta, y después frunció el ceño.

"¿Corey? ¿No entregaste tu tarea?"

"Bueno, no la he terminado aun, así que esperaba que me dejara entregarla después," Corey le dijo con un dejo de duda en su voz. Jennifer parpadeo por la sorpresa, y extendió su mano hasta que el le dio el papel. Las respuestas estaban incompletas como mucho, y algunas preguntas ni siquiera habían sido contestadas.

"Corey, no espero respuestas perfectas. Lo único que quería era una idea de lo que personalmente consideras que es el mal. ¿Puedo concluir por esto que no tienes una opinión del tema?" Jennifer le pregunto severamente.

"Pues, algunas veces el mal no se puede ver hasta que es muy tarde, así que no responder vendría siendo una respuesta, ¿No es así?" Corey sugirió.

"Corey, estamos estudiando la forma en que podemos sentirlo, no como no sentirlo."

"¿Profesora Craw¿ ¿Por que tenemos que aprender esto?" Corey pregunto. Jennifer parpadeo, pero era una pregunta honesta.

"Porque si puedes sentirlo, puedes hacer algo contra el. Y desafortunadamente, siendo un mago hay muchas creaturas y entidades obscuras haya afuera que te harían daño solo por ser lo que eres. Así que, los enseñamos a protegerse."

"Pero eso es lo que no entiendo. ¿No seria más fácil para una creatura malvada ir tras gente no mágica…Muggles, quiero decir, como ellos no tienen poderes y no pueden defenderse? Ellos parecen blancos mas fáciles." Corey dijo.

"Bueno, en ocasiones atacan Muggles, por desgracia, pero desde una perspectiva Muggle, probablemente nunca te enteraste porque nosotros lo cubrimos para que no supieran de la existencia de esas cosas."

"Pero, Profesora, ahí es donde estoy confundido," Corey dijo. "Ayer, nos dijo que la llave para derrotar a las artes obscuras era el conocimiento. Si es así, ¿Por que los Muggles ni siquiera están enterados? No puede ser para protegerlos; están desprevenidos. Tiene que ser para protegernos a nosotros de alguna manera," el dijo, con una expresión pensativa.

Toda la clase observaba a Corey, incluyendo a Jennifer, que no tenia idea de cómo responder a eso. Nunca lo había visto de esa manera. Se dio cuenta de que el silencio se había apoderado de su salón de clases mientras el chico la observaba expectante, y Jennifer rápidamente trato de destrabar su lengua.

"Bien, es un cuestionamiento interesante, Corey Willowby, pero esta clase es acerca de cómo defenderte, no de filosofía mágica. Así que, cinco puntos menos para Gryffindor por no entregar tu tarea, y cinco puntos menos cada día que pase sin que la entregues. Espero que hagas un esfuerzo y la termines," dijo, regresándole su pergamino. Corey la miro sorprendido, tomando el papel mientras ella regresaba al frente de la clase para enseñarles como sentir la magia obscura mediante el olfato. ¿Esta era la misma persona que había conocido durante el verano? Se pregunto con escepticismo.

Después de la ultima clase cuando Jennifer recogía sus libros, tocaron a la puerta y ella vio a Hermione de pie, sonriendo.

"Hola, Hermione, ¿Qué pasa?"

"¿Me preguntaba si podría hablar con Madame Pince por mi? Vera, iba a sacar unos libros acerca de objetos hechizados de la sección prohibida para estudiar antes de clase, pero Madame Pince dijo que no tenia razón para hacerlo puesto que no llevo la clase…" Jennifer rio.

"Muy bien, muy bien, Hermione. ¿Alguna vez dejas de leer? Ni siquiera mis estudiantes de Ravenclaw parecen tan entusiasmados por leer como tu. Espera un momento, te acompañare a la biblioteca."

"Oh, no se moleste, Profesor, puedo…"

"Esta bien, quería charlar con Madame Pince de todas maneras," Jennifer le animo, preguntándose por que Hermione no quería que fuera con ella. Jennifer dejo sus libros en la oficina y se dirigieron allá. "¿Como esta Ron? ¿Se ha recuperado?"

"Si, esta mucho mejor," Hermione asintió, con la vista clavada al frente. "Están muy apenados por lo que paso."

"Si, estoy segura de que lo están, y estarán mucho mas apenados cuando sepan quien esta a cargo de las detenciones este fin de semana," Jennifer dijo mientras daban la vuelta por el corredor.

"¿Quien es? No se los diré," Hermione le aseguro, pero Jennifer sabia que esperar de ella.

"Se los dirás, aun así, lo sabrán pronto. Snape se hará cargo de Harry, y creo que Trelawney de Ron." Hermione hizo una mueca.

"Bueno, se que no debo compadecerlos, así que no lo hare," dijo Hermione. "Pero me alegra no estar en su lugar." Agrego. Jennifer sonrió al entrar en la biblioteca, dirigiéndose al escritorio.

"Le he dado permiso a Hermione para adelantarse unas lecciones, y cubriremos objetos avanzados en algunas semanas." Jennifer le dijo a Irma, que frunció el ceño.

"Oh, muy bien entonces," Irma dijo, dejando su plumero mientras Hermione se apresuraba hacia la parte de atrás por sus libros. Anna, que estaba sentada en una mesa leyendo un gran tomo, saludo a Hermione mientras pasaba y charlaron por un momento antes de que la chica regresara con sus libros. "Oh, Jennifer, creo que te gustara saber que mi hermana realmente aprecia lo que hiciste con la casa de Heaven Bluff."

"¿De verdad? Me alegra que le gustara," Jennifer dijo, repentinamente interesada. "De hecho, esperaba que me permitiera rentarlo el próximo año."

"Ah, bueno, en realidad, ahora que esta limpio y todo eso lo puso en venta, como realmente no lo usa. El valor de la propiedad aumento ahora que hay un mago en la casa de al lado, sabes."

"¿Lo esta vendiendo?" Jennifer dijo, perdiendo toda expresión de su rostro.

"Si, por veinticinco mil o algo así, por supuesto también es el terreno, la casa en si no es muy grande. Sabes, si estas interesada, ella podría reservarla para ti," Irma agrego. Jennifer se dio cuenta de que habría ganancias para Irma también. Hermione puso sus libros sobre el mostrador mientras Jennifer pensaba un poco. Hubo una época en su vida que casi no tuvo dinero. Siempre podía abrir la bóveda, pensó, ¿Pero valdría la pena? Por más que amara la pequeña casa, sabia que a Severus no le importaría. Tampoco es como si nunca volviera a ver a Corey ahora que el niño estaba en la escuela.

"No, no gracias, esta bien," Jennifer suspiro. "Pero igual agradécele a tu hermana… ¿Hermione? ¿Qué es esto?" le hecho un vistazo a los libros que la chica había elegido, tomando uno con el nombre de; Soluciones para Soluciones, Pociones Obscuras Reveladas.

"¡Oh!" Hermione dijo fingiendo sorpresa. "Deben de haberlo dejado en la sección por error. Lo regresare," insistió a modo de disculpa, pero Jennifer se lo arrebato. No era de sorprenderse el encontrar el Aliento de Gato en el índice; ella había visto el libro antes.

"En realidad, creo que lo revisare," Jennifer dijo, sonriéndole a Irma, quien a su vez observaba a Hermione con sospecha, pasando por cada libro para asegurarse de que todo estaba en orden. Tomándolos Hermione se dirigió al Gran Comedor para cenar pero Jennifer se apresuro para alcanzarla.

"Un momento, Hermione," Jennifer dijo haciendo que la chica se detuviera. "Mira, se lo que tratas de hacer, pero créeme cuando te digo que ya hay alguien investigando de donde salieron las pociones." Hermione observo a Jennifer pensativa.

"¿No cree que Pettigrew fuera capaz de hacerlas, verdad?" Hermione pregunto.

"No, pero a pesar de eso, estoy segura que podremos arreglárnoslas para descubrirlo, ¿Esta bien? Este es tu último año, Hermione, y si aun quieres terminar como primera en tu clase, deberías de estar más preocupada por tu trabajo escolar. ¿No quieres que nadie te supere, o si?"

"Profesora Craw, en ocasiones hay cosas mas importantes que terminar en primer lugar," Hermione dijo y se alejo del lugar. Jennifer la miro en completo estado de shock. No quedaban dudas de que no dejaría pasar esto.

Observando su reloj, Jennifer bajo a las mazmorras, tocando dos veces antes de entrar a la oficina de Severus. Dudo un poco cuando abrió la puerta y vio que Remus también se encontraba ahí, pero Severus le hizo una seña para que entrara.

"Algo huele inusualmente horrible," Jennifer no pudo evitar comentar, echando un vistazo al caldero que estaba en el fuego antes de sonreírle a Remus.

"Intenta beberlo," Remus dijo, y después le sonrió.

"¿Algo en particular que quieras tratar conmigo?" Severus pregunto, repentinamente irritado mientras observaba el incomodo intercambio de saludos.

"¿Eh? Oh, si, lo siento," Jennifer dijo, colocando el libro frente a el. "Atrape a Hermione tratando de sacar esto de la biblioteca. Creí que podría interesarte."

"Así que Sherlock y los tres Watson están trabajando otra vez," Severus frunció el ceño. "Es justo lo que necesitamos ahora."

"Eso es lo que pensé. Tratar de desanimarlos solo los motiva mas," Jennifer suspiro. "¿Puedes hablar con Harry? Estará contigo todo el domingo. Tal vez…"

"Oh, definitivamente el no me escuchara, especialmente después de que entere que le he reservado para su detención. Aunque no me escucha nunca, de todas formas. Tienes tus deberes con Harry mañana, ¿Por qué no hablas tu con el?"

"Tampoco me escucha, no en estas cosas," Jennifer murmuro.

"¿Por que simplemente no los dejan?" Remus sugirió, ganándose miradas amenazantes por parte de los dos. "Ellos van a continuar sin importar que hagan, así que mientras los mantengan vigilados, ¿Quizás descubran algo nuevo, no? Lo han hecho antes."

"Si, y gente casi a muerto por causa de eso," Severus dijo abruptamente, "como estoy seguro ya sabes."

"También han salvado algunas vidas," Remus puntualizo.

"Remus, después de lo que paso el otro día, no me inclino mucho a confiar en su juicio por el momento," Jennifer dijo. "Además, aun son alumnos de Hogwarts y nuestra responsabilidad. Lo menos que necesitamos es detener todo e ir tras ellos porque decidieron que estaría bien romper las reglas de nuevo."

"Yo mismo no pude haberlo dicho mejor," Severus estuvo de acuerdo. Remus los observo a los dos.

"Háganlo a su manera," Remus se alzo de hombros, sacudiendo la cabeza, "pero no se sorprendan cuando a pesar de todos sus esfuerzos Harry Potter y sus amigos lleguen justo a tiempo para salvarlos."

"O enterrarnos," Severus gruño, entregándole su poción a Remus.