Capitulo XII

Naturaleza Sospechosa

Anna caminaba de un lado a otro, preguntándose cuanto tiempo le tomaría a Jennifer regresar con su hermano. Ella había actuado de una manera tan extraña. ¿A caso había algo mal en el? Veinte años habían pasado desde la última vez que se vieron. Estaba segura que probablemente habría cambiado, siendo un mago y todo eso, tal vez se vería como una versión mas joven de Dumbledore. Al fin alguien toco a la puerta, y Anna corrió a abrirla. Los dos se quedaron de pie e inmóviles por un momento, mirándose uno al otro sospechosamente.

Ese no era el hermano que ella recordaba. Ni siquiera en sus más locos sueños lo hubiera imaginado de esa manera. Recordaba los ojos obscuros, pero ahora estaban manchados con años de amargura. Recordaba el rostro, pero en su juventud no era tan pálido, después de pasar mucho tiempo al aire libre cazando serpientes, lagartos y escarabajos para molestarla. Lo que definitivamente no recordaba era ese aire de obscuridad sobre el que ahora le traía memorias de su difunto padre. Nunca lo hubiera imaginado en esas temibles ropas negras que se ajustaban al cuello haciéndolo parecer listo para un funeral. Aun así, no le quedaban dudas de que era su hermano, y aunque una parte de ella quería reconocerlo, la otra parte deseaba huir de el, como si explorara un lado de ella que tenia pocos deseos de conocer.

Jennifer, de pie junto a Severus, pasaba sus ojos de uno a otro, observando sus miradas firmes como si esperara a que cualquiera parpadeara. Finalmente, rio.

"Es oficial, definitivamente son parientes. Anna, déjanos entrar," Jennifer dijo impaciente. Anna lentamente se movió y dejo que Jennifer y Severus pasaran, el observaba la habitación con curiosidad. Se acerco a la chimenea y tomo la foto, mirándola un momento antes de regresarla a su lugar.

"¿Cómo están tus abuelos?" Severus pregunto con cuidado. Jennifer pudo leer en su rostro que en realidad estos no le preocupaban mucho.

"Bien, hable con ellos hoy. Estaban un poco preocupados, pero ya están mejor."

"Veo que todo va bien contigo." Severus dijo, sin darse la vuelta. Jennifer los estudiaba de cerca.

"Excepto por tener todo mi mundo de cabeza, si," Anna dijo, asintiendo. "¿Como estas tu?"

"Muy bien. Feliz." Severus dijo tranquilamente. Anna podía pensar en muchos adjetivos para describir a su hermano. Feliz no era uno de ellos. De cualquier forma, Jennifer, sonrió cálidamente como si pudiera ver algo que Anna no había captado. Eso le parecía algo irritante.

"Te vez diferente de cómo esperaba," Anna admitió, sentándose con pesadez pero sin dejar de observarlo con inseguridad.

"Bueno, considerando que según entiendo hasta hace poco pensabas que había muerto, lo tomare como un cumplido," Severus dijo, dándose la vuelta y haciendo un gesto que casi parecía una sonrisa. "Sin embargo, tu, te vez como lo había imaginado. Aunque admito, que verte a ti y a mi prometida con atuendos Muggle a juego es un poco alarmante. ¿No haremos un habito de esto, o si?" Severus pregunto, mirando con curiosidad a Jennifer.

"Espera un minuto, ¿Tu prometida?" Anna dijo, mirando a Jennifer. "¿Quieres decir que es el de quien me hablabas hace poco?"

"Anna, créeme, no tenia idea de que tu hermano era Severus o te lo hubiera dicho hace tiempo," Jennifer dijo.

"¿Exactamente que dijiste sobre mi?" Severus pregunto, entrecerrando los ojos.

"Nada malo," Jennifer dijo con una sonrisa inocente.

"Excepto que tus estudiantes te odian," Anna dijo, mirando a Jennifer. "¿Debo suponer que eso quiere decir que es profesor en Hogwarts?"

"Soy el Maestro de Pociones, y no todos mis estudiantes me odian," Severus fulmino con la mirada a Jennifer, "a algunos de ellos simplemente les desagrado en extremo."

"Anna es algo como un Buscador de Verdad sin magia, ¿Cómo les llaman?" Jennifer pregunto.

"Investigador de perfiles criminales," Anna suspiro. "De echo, una de mis primeras visitas fue para hacer el perfil de Sirius Black."

"Déjame decirte una cosa o dos acerca de Sirius Black…"

"¡Severus!"

"… En otro momento," termino, mirando a Jennifer con el ceño fruncido. Era muy evidente para Anna que cualquier cosa que el fuera a decir iba a ser no menos de poco amable. Pero por mas curiosidad que Anna tuviera los eventos del dia comenzaron a caer sobre ella y eso afectaba muchísimo su concentración.

"¿Te sientes bien, Anna?" Jennifer pregunto, estudiándola. Un rápido destello de preocupación paso por el rostro de Severus, desvaneciéndose en una expresión pensativa mientras observaba a su hermana.

"Estaré bien. Solo estoy, agotada, siempre que hago algo… mágico… me siento así, como protegerte hoy," admitió.

"Quizás pueda encontrar una poción para ayudarte. Estoy seguro que tengo algo que servirá," Severus ofreció.

"No gracias, probablemente solo necesite descansar," Anna dijo. "A sido un día muy loco."

"No tienes que repetirlo," Jennifer estuvo de acuerdo. "Creo que te dejare descansar," dijo poniéndose de pie.

"Si, también yo," Severus dijo rápidamente, mirando a Anna titubeante. "Es bueno tener la oportunidad de verte otra vez, Titiana," dijo rígidamente. Anna supo por su mirada que estaba siendo sincero, aun cuando no quisiera admitirlo.

"También es bueno verte," ella sonrió, sin sentirse mucho mas segura que el. Al menos, pensó mientras se retiraban, parecía cómodo con su relación con Jennifer, y Anna de alguna manera estaba muy segura de que cualquier dificultad por la que tuvieron que pasar para encontrarse de nuevo después de tantos años no podía compararse con lo que el había luchado para poder llegar hasta ese punto con Jennifer. Pero antes de cuestionarse por que sabía todo eso, Anna colapso en un profundo sueño.


Jennifer despertó tarde. Eran casi las once cuando salió de la cama y se cambio, observando su reloj. Viendo que Severus estaba en el bosque, decidió dejarlo solo con Anna, optando por ir a ver a Hagrid ya que se había perdido la cena de la noche anterior. Aun sintiéndose un poco adormilada, tomo el camino largo alrededor del lago, esperando que el aire fresco la hiciera despertar. Fue entonces cuando vio una figura caída cerca de la orilla y corrió a ver de quien se trataba, arrodillándose junto a el y dándole la vuelta. Remus despertó, mirando a Jennifer con los ojos nublados. El trato de enfocarla mientras se sentaba tambaleante, luchando por reconocer sus alrededores.

"Vaya, te pareces a la cola que se mordió el perro, no es así. ¿Puedes camina?" Jennifer pregunto ofreciéndole su brazo. Levantándose y apoyado en ella para mejor soporte, los dos caminaron hacia la cabaña de Hagrid. "¿Cómo terminaste en este lado del árbol? Pensé que…"

"Cambio de planes por la nueva residente del bosque," Remus le explico. "No pude regresar a tiempo esta mañana."

"Bueno, todo esta bien ahora," Jennifer dijo tratando de animarlo. Hagrid estaba afuera cuando ellos llegaron, y rápidamente ayudo a Remus a entrar a la casa.

"Ven, aquí Lupin, descansa y te traeré un poco de te." Hagrid dijo. Sentaron a Lupin con cuidado en una gran silla, y rápidamente el se quedo dormido. Jennifer suprimió la necesidad de reírse cuando comenzó a roncar suavemente. "Oh, bueno, ya sabe lo que dicen acerca de dejar a los lobos dormir," Hagrid dijo. Sirvió dos tazas de te Mugwort y salieron por la puerta de atras. "Me pregunto que estaba haciendo, ayer en la noche."

"Por como se ve, estoy segura que no lo sabremos hasta dentro de unas horas," Jennifer dijo. "El pobre hombre. Es extraño verlo así… parece tan desvalido. Debías de haberlo visto el día que nos vimos en el tren, es como el día y la noche."

"Eh, bueno, debería de ver su otra cara. Aunque, probablemente seria mejor que no, no es algo bonito." Hagrid dijo. Un periódico cayo al suelo, seguido por una lechuza, a la que le dio unos cuantos knuts. "Ahora veamos, ¿Que estará pasando en el mundo el día de hoy?"

"El segundo juego de reclutamiento es mas tarde, ¿Iras?" pregunto ella.

"Por supuesto, no me lo perdería, es un juego de Gryffindor," dijo el.

"Y la mejor parte es, que no seré arbitro," Jennifer dijo sonriendo. "Tengo el día libre." Hagrid iba a decir otra cosa cuando abrió el periódico y le echo un vistazo, sus ojos se agrandaron y bajo su taza de te.

"Oh oh."

"¿Oh oh? ¿Oh oh que?" Jennifer dijo alarmada, leyendo en su rostro que era algo que la involucraba. "Sabia que algo la había retrasado, ayer, Profesora, pero no pensé que tuviera tantos problemas."

"¿Qué quieres decir con eso?" Jennifer pregunto, tratando de ver el titulo, y después la foto, con la boca abierta. "¡Santo cielo!" dijo, haciendo una mueca cuando se dio cuenta que los sucesos de ayer no habían terminado aun: Inumerables Muggles ven a bruja lanzar un hechizo y llega a las noticias Muggle, seguido de una foto suya empuñando su varita contra un oficial.

"Mire también los Muggles tienen fotos en sus periódicos."

"Oh cielos, estoy en tantos problemas," Jennifer gruño, sentándose y poniendo sus manos en su cabeza.

"Bueno, dice aquí que el Ministerio toma la responsabilidad, pero no dice por que. ¿Qué paso?" Hagrid preguntó. Jennifer de nuevo conto lo que paso el Sábado mientras terminaban su te, Hagrid negando y asintiendo mientras escuchaba. Severus salió del bosque y se acerco mientras ella terminaba de hablar, el los observaba pensativo.

"Por la manera en que Arthur hablo conmigo, pensé que todo estaba arreglado, pero cielos, creo que no fue así," Jennifer suspiro mientras Hagrid le mostraba el articulo a Severus. Severus sacudió su cabeza y también suspiro.

"Nunca dejas nada a medias, verdad," dijo.

"Que puedo decir, tengo talento," Jennifer murmuro.

"Iré a ver a Lupin antes del juego," Hagrid dijo, ofreciéndose a llevar la taza de Jennifer antes de irse.

"¿Esta aquí? Dile que mas tarde le traeré algo para que se recupere," Severus dijo.

"Si, Profesor. Nos vemos después entonces," Hagrid dijo. Severus y Jennifer comenzaron a caminar de regreso.

"Pensé que habías dicho que no te agradaba Remus," Jennifer dijo a manera de burla.

"Por supuesto que no me agrada, pero no podemos dejarlo semi-muerto o completamente loco todo el tiempo," Severus gruño, muy consiente de que Jennifer lo estaba probando. "Además no me gusta la manera en que te mira. Por cierto, nunca me dijiste quien fue el blanco de la poción que te dio Pettigrew."

"Severus," Jennifer rio, enganchando su brazo con el de el mientras se acercaban al estadio. "Si no te conociera mejor, pensaría que estas celoso. Harry y Ron estuvieron con nosotros todo el tiempo y fui directamente con Poppy después de lo que paso. Además, tu sabes lo difícil que es luchar contra una poción." Jennifer fijo su mirada a lo lejos, sus pensamientos estaban conflictuados. En el pasado, siempre había visto a las pociones como una ayuda, y confiaba en ellas por sobre la magia común… eran mas dependientes de alguna manera, menos arriesgadas, y fáciles de controlar. Pero ahora las miraba con mas escepticismo, escepticismo y cautela que nunca antes había sentido. Severus observaba su rostro mientras caminaban en silencio, sospechando lo que pasaba por su mente.

"Creo que se como hacerte sentir mejor," dijo tranquilamente. "Te conozco lo suficiente como para saber que odias no sentir que tienes el control de una situación tanto como yo. Si tan solo pudiera disuadirte de apresurarte a actuar como siempre lo haces y en lugar de eso usaras esa brillante mente que posees, quizás podríamos trabajar en algún plan para prevenir cualquier situación de ese tipo."

"¿Cómo cual?" Jennifer pregunto, mirando en sus ojos serenos.

"Vayamos a mi oficina después del juego," Severus dijo cuando llegaban al campo, "y hablaremos sobre eso."

"¡Profesora Craw!" Hermione corría desde la escuela, casi sin aliento. "Tengo que hablar con usted sobre algo importante."Jennifer leyó su rostro con cautela.

"Permíteme un momento, Severus," Jennifer dijo, acercándose a la chica. Hermione comenzó a hablar a toda velocidad, Severus entornó los ojos, tratando de discernir lo que decían.

"¿Profesor Snape?" Severus levanto la mira y saludo a Minerva, que se acercaba con Pummeler, sus ojos regresaron a Jennifer mientras Hermione le entregaba un pedazo de papel. "El Sr. Jasper esta aquí y nos encantaría que nos hablaras de los jugadores de tu casa durante el partido. ¿Supongo que tu y Jennifer querrán unírsenos en el palco de maestros?"

"Estoy especialmente interesado en los dos Buscadores. Escuche que el Sr. Malfoy es muy bueno, los mejores entrenadores y todo eso, y por supuesto el Sr. Potter es legendario," dijo Pummeler, pero rápidamente noto la distracción del otro hombre. "los Golpeadores de Slytherin también son muy buenos," agrego.

"Si, especialmente Amadeus Longbottom," Severus asintió ausente, "aunque solo es su tercer año, parece sobresalir en todo."

"En todo menos es su trabajo escolar," Minerva dijo con una pequeña sonrisa. Severus estaba apunto de contestar que nunca había tenido problemas con el chico cuando Jennifer se acerco.

"Disculpen. Severus, necesito encargarme de algo. Aun así nos veremos después del juego ¿esta bien?" Jennifer dijo rápidamente. "Hola, Profesora McGonagall, Sr. Jasper."

"¿Algo que deba saber?" Severus pregunto, estudiándola con detenimiento.

"Te contare mas tarde," Jennifer prometió. "Diviértete en el partido."

Jennifer camino unos pasos para encontrarse de nuevo con Hermione y después las dos corrieron hacia el interior de la escuela. Severus y Minerva intercambiaron miradas.

"¿Nos vamos?" Pummeler pregunto.

"¿Y bien, Severus? ¿Confiaras en ella, o confiaras en tus instintos?" Minerva preguntó, esperando a que el hiciera algo. Asintiendo rápidamente, se dio la vuelta y partió con rumbo a la escuela, buscando algo en su bolsillo. "Vayamos a nuestros lugares Sr. Jasper. Estoy segura que puedo darle los detalles de los equipos por mi misma, usted sabe, solía jugar Quidditch," Minerva dijo, echando un vistazo rápido a la puerta antes de dirigirse a los palcos.


"No puedo creer que hicieran esto chicos, antes del juego y todo," Jennifer dijo, mirando la lista que Hermione le había dado. "Pero cielos, si que han estado ocupados. ¿Dónde rayos encontraron esto?"

"Es una larga historia. Estaba ayudando al Profesor Binns a desempolvar los libros de historia y…"

"Hermione, a los fantasmas no les molesta el polvo."

"Bueno, el Profesor Binns esta en negación," Hermione explico, "Como sea, estaba ahí estudiando cuando encontré unas viejas listas de asistencia. Fue ahí que encontré el tomo con el listado antiguo. Y después, cuando estaba en la oficina de la Profesora McGonagall tomando algunos libros para un examen, mire las primeras paginas de el Libro de nombres."

"¡Hermione! "

"Así fue como supimos que en efecto Janus Craw fue uno de los primeros estudiantes de Slytherin. De hecho, creemos que algunos de los alumnos mas antiguos en realidad eran sus aprendices como solía ser en el viejo sistema de enseñanza, y si lo que leí en Magos Obscuros es correcto, Mallus Craw es un descendiente directo, y usted es su descendiente directo, lo que la convierte en el Guardián de la Magia Obscura, ¿No es así? ¿Conoce cada hechizo obscuro hasta su generación?"

"Si, así es, Hermione, en eso tienes razón. Pero estoy segura de que Harry probablemente lo supo después de lo que paso el año anterior en el cementerio."

"Así fue como descubrí que todo estaba conectado… usted, la varita, la tumba, porque encontré un libro acerca de la leyenda de la tumba que decía; 'muchos rituales obscuros que no se utilizan en estos tiempos han sido preservados en la tumba." Hermione dijo.

"Bien, pero pudieron explicarme todo esto antes y decirme lo que planeaban hacer," Jennifer dijo de manera abrupta.

"¡No quiso escuchar!" Hermione protesto mientras llegaban al baño. "Esta aquí," explico apuntando hacia el agujero. "Vamos." El fantasma de una chica salió de uno de los baños, observándolas con curiosidad, sollozando mientras ellas bajaban.

Unos minutos después, la puerta se abrió y Severus entro, con una expresión molesta en su rostro. Cerro la puerta detrás de el, esperando que eso evitara que otro estudiante se involucrara en cualquiera que fuera su descabellado plan esta vez. Ignorando las protestas de Myrtle que exigía saber que hacia ahí, se adentro en el pasaje.