CAPITULO XIII

Jennifer Craw en la Cámara de los Secretos

Jennifer se encontró a si misma recostada sobre el lodo al fondo de una de las tuberías mientras Hermione iluminaba el área, mostrándole el fondo de la caverna.

"Es por aquí," dijo Hermione, adentrándose en el lugar, con una mano en las viscosas paredes como si esperara sentir algo.

"¿Como se las arreglaron para encontrar este lugar la primera vez?" Jennifer pregunto después de un rato. Hermione alcanzo una abertura en una de las rocas y se las ingenio para pasar por el estrecho túnel. Jennifer la seguía con poca distancia de diferencia y pronto retomaron el paso, Hermione le contaba la extraña historia acerca de un diario y un antiguo basilisco. Aun cuando Jennifer estaba lejos de ser claustrofóbica, comenzó a inquietarse antes de que el largo túnel terminara. Trato de concentrarse en la historia que le contaban, intrigada cuando Hermione llego a la parte donde Harry peleaba con el basilisco. Era increíble por decir poco, pero Jennifer no dudo ni un segundo en que fuera verdad, especialmente cuando Fawkes llego a ayudarlo.

"Nunca tuvieron la oportunidad de revisar la Cámara, tenían que salvar a Ginny, y nunca vas volvieron a bajar. Supongo que creímos que Dumbledore la había sellado, pero no volvimos a pensar en eso después de ese año. Pero cuando todo este asunto de que Janus Craw era uno de los aprendices de Slytherin salió a la luz, nos dimos cuenta que quizás sus aprendices estuvieron aquí abajo buscándolo, y tal vez dejaron algo para señalar el camino hacia la tumba."

De repente Jennifer miro una luz, y entraron en una larga, y alta cámara con pilares con forma de serpiente y una gran e imponente estatua de un mago de aspecto extraño, observándolos desde arriba. La gran estatua, estaba mirando hacia un lado revelando la cámara detrás de ella. Sentada junto a la otra puerta estaba Ginny, poniéndose de pie con una expresión de alivio en su rostro.

"Están ahí dentro, Profesora, la encontramos ayer… tenga cuidado, hay trampas por todas partes."

"Por supuesto que hay trampas por todas partes. ¿No pensarías que este tu lugar estaría completamente desprotegido, o si?" Jennifer dijo molesta.

La segunda parte de la cámara más cercana tenia el piso de arena, seguida por un extraño y muy elaborado arco de obsidiana. En la cima del arco estaba cincelado el diseño de dos serpientes formando lo que parecía ser un ocho, mordiéndose las colas. Más allá había un piso de piedra obscura, cubierto por líneas y figuras geométricas dibujadas a la perfección con color rojo. A diferencia de la sección con arena que estaba cubierta de suciedad y piel de serpiente, la parte con pisos de piedra parecía inmaculada, pulida como cristal con reflejos borrosos del techo que aparecían a la luz de las lámparas. La habitación no tenia una forma perfecta, cortando en extraños ángulos y esquinas imperfectas, las suaves paredes negras subían hasta llegar a un techo con forma de domo irregular con los mismos extraños ángulos sin simetría o alguna razón aparente para estar diseñados de esa forma, adentrándose en las marcas de la superficie con extrañas formas que resultaban en líneas rectas y ángulos agudos.

La parte mas alejada de la habitación, había un sencillo pedestal cuadrado se mantenía de pie en un diagrama de formas combinadas que servían de sello protector. Llegar al pedestal debía de ser en lo que Harry y Ron trabajaron toda la noche. En lugar de eso, Harry estaba exactamente en el centro de la habitación, la trampa que lo había atrapado se había disparado en tres diseños dimensionales de luz mágica que se manifestaban en el aire sobre el, encarcelándolo en el centro de una compleja maya de líneas cruzadas en una meticulosamente calculada matriz. Ron, quien seguramente debía de haber tratado de ayudarlo, estaba a un lado, sentado en el medio de su celda con apariencia de cansancio y frustración.

"Hola, Profesora," Harry dijo cansado. "Parece que tenemos algunos problemas."

"Así parece," Jennifer dijo, tratando de controlar su enojo. "¿Cuánto tiempo han estado aquí chicos?"

"Toda la noche," Ron dijo con pesadez.

"Pensé que podía resolverlo ya que obviamente es una trampa matemática pero nada funciona," Hermione dijo frustrada.

"Eso es porque estas son paradojas, Hermione. No puedes encontrar la solución porque esta clase de trampas están diseñadas de manera que necesitas saber la respuesta del problema antes de despejar los ángulos. Nunca había visto nada así de complejo antes," Jennifer admitió frunciendo el ceño. La Aritmancia en ninguna de sus formas era su punto fuerte. "Esta clase de hechizos normalmente se usan para retener creaturas de otras dimensiones que no pueden ser controladas de otra forma…" Jennifer dijo pensativa. "¿Que era lo que intentaba hacer?" murmuro para si misma. Aun más importante, ¿Cómo iba a sacar a esos dos de ahí?

Mirando el pedestal, no pudo evitar preguntarse si el cofre que ahí estaba contenía la respuesta final de la paradoja, el número, que puesto en una formula especifica, desharía la trampa y le permitiría a cualquiera que haya caído en ella escapar. Ensayo y error les tomaría toda la vida. La única manera era conseguir la respuesta en si, y eso quería decir que necesitaría resolver los patrones en el suelo que llevaban hasta el pedestal. Jennifer los estudio cuidadosamente, pero muchos de los diseños parecían llegar al pedestal. ¿Cuál seria el correcto?

"¿Algo con lo que podamos ayudarla, Profesora?" Hermione pregunto.

"No, quizás sea mejor que tu y Ginny suban. Probablemente esto tomara un buen tiempo."

"No, nos quedamos. Alguien necesita quedarse en caso de que algo mas salga mal y tengamos que ir por mas ayuda." Hermione dijo de forma testaruda.

"No debieron de haber bajado aquí en primer lugar," Jennifer dijo, dejando salir el enojo y la frustración. "¿Cuántas veces les he advertido acerca de hacer este tipo de cosas sin pensar? No saben que es lo que hace cualquiera de estas trampas, o cuales son las consecuencias, fácilmente pudieron haber muerto con tan solo bajar aquí. ¿Por que rayos insisten en hacer estas cosas por si mismos?"

"Curioso, estaba apunto de hacerte exactamente las mismas preguntas," una voz molesta dijo justo detrás de ellos. Jennifer se dio la vuelta sorprendida para encontrarse con la dura mirada de Severus, que estaba de pie en la entrada de la cámara, con una expresión que hubiera causado que la mayoría de sus alumnos corrieran a buscar refugio si hubiera sido dirigida hacia ellos. "Siéntense, Weasley, Granger, no irán a ninguna parte. Y hagan lo que hagan, no toquen nada."

"¿Cómo nos encontraste?" Jennifer pregunto. El la observo por un largo rato.

"Tuve el presentimiento de que ibas a hacer algo como esto sin decírmelo, así que agregué una brújula a mi reloj cuando pedí que hicieran el tuyo así podría saber en que dirección ibas. No creas que podrás escapar de mi otra vez. Ahora ayúdame a encontrar la llave."

"¿La llave?" Ginny pregunto.

"Un numero o letra para la trampa," Hermione le explico.

"Silencio," Severus dijo, estudiando la habitación. Después de un momento miro al techo cuidadosamente, de nuevo bajo la vista al suelo. "Potter, ponte de pie y levanta tu linterna un momento."

Cansado Harry se levanto e hizo lo que le pidieron, observando a Snape. Harry pudo ver que por alguna razón el enojo se había desvanecido de su rostro por completo, siendo remplazado por una mira aguda y calculadora, mientras estudiaba las líneas y patrones del piso, completamente absorto en el problema a mano.

"Jennifer ¿mira la sutil reflexión de los ángulos en el techo? Las líneas parecen formar parte del diseño del suelo. Y muchas de esas líneas parecen no estar conectadas, terminan en donde inicia el suelo." Severus dijo.

Bueno, por supuesto que terminaban en el inicio del suelo, Jennifer pensó, el reflejo no puede verse en la arena. ¿Queria decir que las líneas incompletas eran intencionales? Mientras estudiaba una vez mas el suelo Jennifer comenzó a ver que era lo que quería decir con el patrón, las líneas del techo parecían delicadamente interconectadas con las que estaban en el suelo, complementando y juntando varios diseños que superficialmente parecían diferentes. Las líneas que se detenían en el arco se miraban aun más incompletas para ella, y no le encontraba mucha lógica, entretejiéndose fuera y dentro y cruzándose entre una y otras en todas direcciones de manera aparentemente aleatoria.

"Uno de estos tres patrones lleva al pedestal," Severus dijo con certeza, mirándolos con los ojos entrecerrados y tratando de descubrir cual de los tres debían de elegir.

Fue entonces que Harry se dio cuenta de algo que no había visto antes; había comenzado a confiar en Severus Snape. Oh, quizás no en toda situación, definitivamente había un par de cosas que desearía decirle. Pero la mismo tiempo, sabia, de alguna manera, que podía confiar en el con su vida. Era un descubrimiento alarmante con tantas fricciones que se habían presentado a lo largo de los años; pero de alguna manera en ese momento, Harry pudo ver un poco del porque Dumbledore confiaba en el de la manera en que lo hacia.

"Muy bien, la encontré," Severus dijo al fin, haciendo una marca en la arena para señalar cual era la línea correcta. "Lo mas seguro es que el cofre este dispuesto para que solo ciertas personas lo abran, así que tienes que ir tu, Jennifer. Debió de haber sido diseñado pensando también en los descendientes de los aprendices. Además, tienes mas conocimientos en objetos hechizados que yo."

"¿Sabias acerca de Janus Craw?" Jennifer pregunto, algo molesta de que al parecer todos sabían mejor que ella lo que estaba sucediendo.

"Te sorprendería darte cuenta de todo lo que se. Es una pena que nunca quieras hablar conmigo," le dijo al oído, guiándola hacia la línea correcta. "Muy bien, asegúrate de permanecer en esta línea y no te salgas de ella," dijo en un tono de voz mas elevado. "Si te desvías hacia otra línea probablemente también termines atrapada, entonces si que tendríamos un verdadero problema. Me quedare aquí a cubrirte en caso de que algo salga mal."

Jennifer se paro sobre la línea, dando varios pasos antes de darse cuenta de que comenzaba a desaparecer frente a ella. Tuvo que detenerse: tratando de discernir que camino seguir.

"No puedo ver el reflejo desde aquí," dijo, "no hay suficiente luz."

"Bien, no hagas un hechizo de luz común, porque de hacerlo así veras el reflejo del techo y no de las líneas," Severus dijo, buscando entre sus bolsillos. "Creo que tengo algo que te ayudara." Saco una pequeña caja de velas, y encendiéndolas las hizo flotar sobre la cabeza de Jennifer, la luz centellaba en el suelo. El reflejo apareció instantáneamente, y Jennifer pudo retomar el paso otra vez.

"¿Hay algo que no tenga en sus bolsillos?" Ron pregunto.

"Creí haberte dicho que guardaras silencio," Severus le dijo impaciente, mirando el progreso de Jennifer tenso. Al fin había logrado salir del diseño más grande y estaba en camino hacia el pedestal, las velas aun la seguían. Finalmente dio un último paso y examino el cofre.

La caja estaba cubierta con símbolos ritualistas, delicadamente tallados en oro. No había cerraduras de ningún tipo a la vista, pero Jennifer no esperaba que hubiera alguna. Lo que más le preocupaba era la pequeña hendidura plateada en el centro de la caja, una serpiente inversa. Saco su varita un momento, la observo y después volvió a guardarla.

"¿Qué pasa?" Severus pregunto, mirando sus movimientos.

"Necesita sangre para abrirse," le dijo, "pero acabo de darme cuenta de que tratar de utilizar esta varita en particular para identificar maldiciones es una mala idea. Tengo el presentimiento de que se pondrá en contra de cualquier otro de los tres fundadores."

"Buen punto." Severus frunció el ceño pensativo. "Sera mejor que regreses para que pueda revisarla."

Mientras Jennifer daba un paso atrás sobre la línea, hubo una respuesta inmediata y la habitación entera comenzó a sacudirse, el sonido era casi ensordecedor. Jennifer se sostuvo del pedestal para no caer al suelo, pero el movimiento no se detuvo, y Jennifer no pudo evitar preguntarse si el techo caería por completo sobre ellos. Sin desperdiciar otro segundo, saco su abre cartas y lo transformo en una daga, enterrándolo en la palma de su mano y sosteniéndola sobre la hendidura. Mientras se mantenía con su mano sobre el cofre el sonido se detuvo lentamente. Cuando iba a tomar su varita, un sello apareció en el centro de la caja y esta se abrió, haciendo que Jennifer diera un cauteloso paso hacia atrás.

Pero el mundo ya no era el mismo que hace un momento.

Se encontraba de pie en la misma habitación, pero no había ninguna línea en el piso, y estaba unos pies atrás de su posición original. Cuatro figuras estaban cerca del cofre abierto, sus ropas eran extrañas para ella, cubriendo cada parte de su piel excepto por el rostro, fluyendo a su alrededor en un sobrio color gris, pero con diferentes escudos familiares.

"¿Godric sospecha lo que hemos hecho, Buscador?" pregunto el hombre de cabello rojizo con la túnica de Slytherin.

"No, no… nunca lo entendería," el hombre de cabello cano con las ropas de Gryffindor hablo lentamente. "El precio seria muy grande… incluso para el. Tenemos que hacerlo nosotros."

"¿Crees que habrá un tiempo en que esto termine?" una mujer usando la túnica de Hufflepuff pregunto. "Esta rivalidad… esta maldición. Vivirá más allá de nuestras propias vidas, quizás incluso más que nuestro legado. ¿Y que si nunca termina?"

"Terminara, Cazadora," el hombre de cabello obscuro con el escudo de Ravenclaw dijo. Su rostro tenía algunas cicatrices, y su voz se escuchaba más joven de lo que su físico representaba. "Nadie en nuestro tiempo sabrá quien fue mi padre, o que fui yo quien lo asesine. Tal vez pasen generaciones antes de que la verdad se descubra. Si somos afortunados, nunca saldrá a la luz. Y si esto es solo un capricho, dejen que la culpa caiga sobre mi, por lo que tal vez esto traiga al futuro de sus familias."

"¡Seguramente no pensaras adelantarte y acabar con tu propia familia, Golpeador! ¡No puedes culparlos por esto!" El Gryffindor protesto.

"¿Culparlos? Por supuesto que no. Solo culpo a mi padre," el hombre de cabello obscuro dijo, tomando la botella roja y poniéndola dentro del cofre. "Lo hare por amor, es la única manera en que podre soportarlo. Y respecto a mi hermano, con suerte estará muerto."

"¿Y si no lo esta?" pregunto el hombre de cabello rojizo. Que saco una jema de color claro grande y de forma extraña colocándola dentro de la caja. La mujer Hufflepuff agregó un pergamino, mirando el contenido de manera reflexiva.

"Por eso, Guardián, es porque debemos hacer esto, como ya lo sabes," el Ravenclaw dijo, mirando al hombre de Slytherin. "No envidio sus destinos."

"No creo que nadie nos envidie si tuviera idea de lo que estamos haciendo," el Buscador dijo, dejando un espejo en el cofre. "Pero lo que tiene que ser, será. Para salvar a la escuela, y el futuro, no me arrepiento de este pacto que ahora hacemos."

"Tampoco yo," los otros tres dijeron, con una débil sonrisa privada.

"Muy bien, hermanos y hermanas, cerremos esta caja con nuestras memorias y sellémosla… para siempre, o cuando surja una amenaza mayor, cualquiera que aparezca en nuestro camino."

"Por las brujas y magos de cualquier descendencia," dijo la Cazadora, colocando su mano sobre el cofre.

"Por conocimiento y sabiduría," dijo el Guardián, poniendo su mano sobre la otra.

"Por el futuro de todos, mágicos o Muggle," dijo el Buscador, sonriendo tristemente mientras se unía.

"Y por la preservación de Hogwarts," dijo el Golpeador, uniendo su mano para sellar el cofre.

Harry se puso de pie en cuanto el temblor paso, mirando alrededor. Ron observaba con cautela el techo como si esperara que este cayera sobre su cabeza mientras se sentaba, con un aspecto perfectamente miserable. Hermione y Ginny de alguna manera se las arreglaron para llegar a la entrada, y se sostenían del marco con aspecto preocupado, mientras Snape estaba de pie aferrándose a uno de los lados del arco, mirando en dirección al pedestal visiblemente consternado. Harry siguió su mirada hacia donde la Profesora Craw se encontraba inclinada sobre la caja con una herida sangrante en una mano y la daga en la otra. De repente, una luz salió del cofre, revelando el sello. La caja se abrió mientras ella daba un paso atrás y la luz cegadora se dirigió contra ella, golpeándola en el rostro con una enorme fuerza. Harry parpadeo y volvió a mirar, pero Jennifer estaba de pie quieta como estatua con los ojos cerrados, su mano manchaba el piso de sangre.

"¡Jennifer! ¡Jennifer, sal de ahí!" Snape grito. Mirando alrededor para ubicar a todos los estudiantes, estuvo a punto de seguir las líneas cuando ella se sacudió despertando, y cayendo sobre sus rodillas.

"Estoy bien, estoy bien," tartamudeo, lentamente sacando su varita y vendando su mano. Después saco de caja una jema de forma extraña, contando con cuidado sus lados. "La respuesta es trece," dijo después de un momento. Aun tenía un aspecto deslumbrado en su rostro.

"Bien. Ven aquí antes de que tenga que ir y arrastrarte de regreso," dijo con repentina molestia. Rápidamente Jennifer guardo la jema en su bolsillo y tomo una botella, un pequeño pergamino y un espejo del cofre. Sacando su caja de seguridad del bolsillo de su blusa y expandiéndola, puso las tres cosas pensativa, cerrándola e ignorando la insistencia de Severus para que se apresurara.

"No te preocupes por mi. Comienza con esas formulas para que podamos sacar a esos dos de aquí," Jennifer dijo, caminando sobre la línea.

Harry miro como Snape apunto su varita hacia a el, murmurando un hechizo. Por un momento la trampa a su alrededor brillo, y de repente una brillante ecuación azul apareció frente a sus ojos, flotando como en un pizarrón invisible. Después de añadir el numero a la respuesta y revisándola por un momento, apunto de nuevo hacia la formula, dictando, y una línea apareció debajo de ella. Detrás de el, Hermione observaba con interés, incluso saco una libreta y apuntaba en silencio lo que el hacia. Harry, Ron y Ginny que habían optado por la clase de Adivinación, tenían muchos problemas para seguir el proceso y rápidamente perdieron el interés en mirar.

"¿Así que, que le sucedió, Profesora Craw? Cuando la caja se abrió, parecía que estaba en un trance." Ginny pregunto.

"El cofre estaba sellado con un recuerdo," Jennifer explico mientras, trabajaba en la trampa de Ron para que la formula apareciera. "Tenia un encantamiento para que cualquiera que abriera la caja pudiera ver los recuerdos de la ultima persona que la cerro." Jennifer observo la respuesta final de la ecuación por largo rato antes de agregar la siguiente línea, deteniéndose a revisar una docena de veces antes de intentar continuar.

"¿Y quien era?" Harry pregunto.

"¿Puede esperar hasta que salgamos de aquí?" Ron pregunto impaciente. "Ya tuve mas de lo que puedo tolerar de este lugar."

"También yo, y a menos de que lo hayan olvidado, se supone que había un partido de Quidditch con ustedes dos hace una hora." Snape dijo, agregando otra línea.

"Tendremos muchos problemas," dijo Ginny.

"Ya están en problemas," Jennifer les aseguro. "Especialmente considerando que tengo una de las siguientes detenciones." Hermione la toco en el hombro y en silencio le mostro un error, que Jennifer corrigió, y después continuo con la siguiente.

Snape, habiendo terminado lo que estaba seguro era la ultima línea, reviso todo con cuidado y después vio la matriz del diseño con determinación pura.

"¡Equate!" La formula comenzó a caerse una línea a la vez, rompiendo por pedazos partes de la trampa mientras el código comenzaba a negarse a si mismo hasta que finalmente desapareció por completo. Harry agradecido camino sobre la línea que le indico, mientras Snape puso su atención en la formula en la que Jennifer estaba trabajando. Harry se encontró rápidamente en el medio de un abrazo cuando Ginny y Hermione fueron hacia el. En poco tiempo, Snape pudo terminar las ultimas líneas de la otra formula, y Ron también se encontró recibiendo abrazos a su alrededor.

"Muy bien, salgamos de aquí. Jennifer ¿Alguna razón por la que no podamos cerrar esta habitación?" Snape pregunto mientras se dirigían hacia la estatua.

"No, eso suena como una buena idea para mi," Jennifer estuvo de acuerdo. Alejándose de la estatua, los dos apuntaron sus varitas hacia la puerta al mismo tiempo, cerrándola con fuerza y llenándola de diferentes hechizos protectores, sellándola para que nadie pudiera entrar y marcándola con sus firmas mágicas. "¡Ahí esta, no mas trampas!" Jennifer dijo satisfecha guardando su varita.

"Wow, miren, no puedo creer que aun siga aquí. Es la pluma con la que escribía en el diario," Ginny dijo, acercándose para recogerla.

"¡Espera, ten cuidado por donde caminas!" Jennifer grito, notando el símbolo en forma de serpiente bajo sus pies. Severus atravesó la caverna hasta llegar a Ginny, empujándola justo cuando el símbolo desapareció. "¡Severus!" En pánico Jennifer trato de sujetarlo, cayendo después de el, mientras el sello reapareció sobre ellos.

El cieno cubría la tubería torcida, hacendó más difícil tratar de detenerse en las cerradas curvas mientras descendían. De repente la tubería se abrió en una caída en picada, Jennifer choco con algo de frente y sintió un brazo que la sostenía con fuerza, evitando que cayera.

"¡Lumos!" Severus dijo, dándole la oportunidad a Jennifer de ver su predicamento.

El estaba colgando con un brazo alrededor de ella y el otro aferrándose a una soga larga que parecía suspendida en el aire justo afuera de la tubería que dejaba caer una materia verde y viscosa a un rio subterráneo que se encontraba debajo de ellos. Piel gigante de serpiente y huesos se encontraban por todas partes como evidencia de su antiguo habitante, que probablemente paso la mayoría de su tiempo en esas cavernas obscuras antes de ser llamado a la cámara sobre ellos.

"Bueno, esto va a complicar las cosas," Severus sonrió levemente. Jennifer lo fulmino con la mirada, tratando de aferrarse a su cintura.

"Oh, este es el momento perfecto para que decidas desarrollar tu sentido del humor. ¿De donde salió esa soga?" Jennifer pregunto.

"¿De donde crees? La saque de mi bolsillo."

"No se si eres extremadamente paranoico o simplemente brillante," Jennifer dijo sorprendida.

"¿Puedes alcanzar tu varita?" el pregunto.

"No sin soltarme," Jennifer admitió.

"Entonces trata de colocar tus brazos alrededor de mi cuello para poder usar la mía. No te preocupes te tengo," el le aseguro, enredando su pierna al final de la cuerda para tener mejor apoyo. Fue entonces que escucharon gritos frenéticos que venían de arriba. "

"¡Profesores! ¡Descubrimos como mantenerla abierta! ¿Pueden escucharnos?" era la voz de Harry.

"¡QUEDENSE AHÍ!" Severus grito tan fuerte que Jennifer hizo una mueca. "Vamos, Jennifer, antes de que esos cuatro nos rescaten y tengamos mas problemas." Jennifer lentamente puso un brazo sobre su hombro, elevándose con cuidado lo suficiente para poder rodear su cuello con el otro brazo. "Muy bien, resiste, nos quitare peso en un momento," le advirtió mientras sacaba su varita, lanzando el hechizo primero sobre ella. Jennifer sintió como se elevaba, y rápidamente se ayudo a subir con las paredes de la tubería, encogiéndose cada que las tocaba. "Vamos, no es momento de ser delicados. Este hechizo no dura por siempre, sabes," Severus le grito impaciente flotando detrás de ella.

Al fin Jennifer vio una luz, y llego al final donde Harry le ofrecía su mano para ayudarla, haciendo una mueca al tocar su mano viscosa.

"Gracias Harry, oh, lamento eso," Jennifer dijo apenada.

"Me alegra que este bien. El sello se abría hablando parsel fue cuestión de encontrar la palabra indicada. ¿Que había allá abajo?"

"Solo hay que tener cuidado con la caída libre al final," dijo, mirando como Severus salía justo después de ella. Jennifer, que no había caído en cuenta de que estaba cubierta con cieno de la cabeza a los pies con un olor que podía despertar a los muertos, de repente rompió en risas al ver a Severus, tuvo que sostenerse de Harry para no salir volando por toda la habitación.

"¡Severus, parece que caíste en un barril de mucosidad de pantano!" Jennifer dijo, volviendo a reír mientras el hechizo término de repente y ella cayo al piso.

"Tu no te ves exactamente como un retoño de primavera en este momento," murmuro Severus, que no solo no encontraba nada particularmente divertido sino que también fulminaba con la mirada a los alumnos como si los retara a que se atreviesen a reír (Ron tuvo que darse la vuelta y fingir un ataque de tos). "Ya es suficiente. Salgamos de aquí antes de que encontremos otra sorpresa. Tu primero, Jennifer, el resto síganla. Me asegurare de que ninguno de ustedes salga de mi vista. Harry, asegúrate de que la puerta se cierre."

Harry se detuvo un momento mientras se iban, siseando algo en parsel para hacer que las puertas de la Cámara se cerraran. Severus lo apresuro para que se adelantara tan irritado como siempre mientras comenzaban el largo camino hacia la superficie.