CAPITULO XIV

Minerva

Cuando Jennifer llego a la superficie un gran gato rayado esperaba sentado, esto no le sorprendió. Tampoco a los cuatro estudiantes, aunque no parecían particularmente alegres de verlo, dando un quejido, estremeciéndose, gruñendo y haciendo una mueca de dolor respectivamente Ginny, Hermione, Ron y Harry flotaron hacia el baño, seguidos por Severus, que inmediatamente sello la tubería de la que acababan de salir.

"Parece que encontramos algunos alumnos perdidos, Profesora McGonagall," Jennifer dijo aclarando su garganta. Estaba intentando limpiarse con un hechizo, pero por alguna razón la suciedad no terminaba de desaparecer.

De repente pareció como si el gato se pusiera de pie, y dando un paso al frente creció en tamaño y forma, un instante después los seis estaban frente a una Minerva McGonagall no muy complacida.

"¿No estamos volviéndonos viejos para este tipo de cosas?" Minerva dijo, mirándolos con ojos acusatorios. "Después de ese patético partido de exhibición donde dos de los jugadores principales de Gryffindor misteriosamente no aparecieron, me encontré con que el resto de sus compañeros de casa no los habían visto esta mañana, aparentemente salieron de la cama temprano… ¿O puede ser que nunca llegaron a dormir?"

"No lo hicimos, Profesora. Aunque esperábamos regresar a tiempo, pero nos encontramos con algunos problemas," Harry respondió.

"Todo es mi culpa, Profesora McGonagall, fui yo quien insistió en que bajáramos," dijo Hermione. "Vera, en realidad nunca exploramos la Cámara, y pensamos que tal vez habría algo importante allá abajo."

"Buscaban pistas sobre la Tumba Prohibida," Jennifer agrego.

"¿Ellos que?"

"A pesar de muchos intentos de nuestra parte por desanimarlos," Severus dijo.

"Harry y Ron cayeron en una trampa paradójica, una de las mas complejas que haya visto. Hermione trato de sacarlos por ella misma pero se dio por vencida y me busco. No han comido ni dormido en horas," Jennifer dijo.

"¿Al menos podemos ir al baño?" Ron pregunto en tono lastimero. Minerva suspiro.

"Muy bien. Y después vayan a sus dormitorios por el resto del día, y será mejor que nada como esto se repita o irán directamente con Dumbledore. Espero que ustedes cuatro cumplan con dos detenciones, y Gryffindor tiene doscientos puntos menos por su obvia falta de consideración hacia las reglas. Me asegurare que todos sus compañeros sepan a quien agradecérselo." Minerva dijo, ordenándoles salir.

"Parece que Slytherin en realidad tendrá una oportunidad este año de ganar la copa, ¿No crees?" Jennifer le pregunto a Severus, inclinándose hacia el.

"Aun es pronto," le comento frunciendo el ceño. "Los he visto salir de peores agujeros." Minerva se dio la vuelta para observarlos justo cuando los estudiantes salieron, tratando de mantener una expresión seria a pesar de su apariencia.

"¿Puedo preguntar exactamente que les sucedió a ustedes dos?"

"Oh, bueno, caímos por una trampa hace unos momentos, pero Severus pudo sacarnos de ahí." dijo Jennifer. Detrás de ella, Severus hizo una mueca.

"¿Entonces estuvo bien que el haya ido a respaldarte aunque no se lo pidieras, verdad?" Minerva sonrió. "Por cierto, ¿Por que no me informaste al menos de lo que pasaba cuando lo descubriste, Jennifer?"

"Estabas con un invitado," Jennifer contestó rápidamente. "No quería hablar de asuntos escolares frente a un invitado."

"Bueno, la próxima vez que algo que involucre actividades estudiantiles de este tipo dentro de la escuela suceda, tienes mi autorización para interrumpir y decírmelo en privado. En realidad, insisto en que lo hagas," Minerva dijo, dirigiendo una mirada firme al otro profesor, la misma sonrisa sutil seguía en su rostro.

"Por supuesto, Minerva, te mantendré informada," Jennifer accedió, sonrojándose un poco.

"Bien, eso es todo lo que pido. Oh, otra cosa, Dumbledore regresara esta noche y me imagino que querrá hablar con ustedes dos sobre esto. Le diré que se reunirán con el después de la cena. ¡Pero no me miren así! No es mi culpa que hayan pasado el día husmeando debajo del castillo. Traten de disfrutar el resto de la tarde," Minerva agrego, dejando la habitación.

"¿Puedes creerlo?" Jennifer dijo molesta, mirando su reloj. "Eso nos deja, que, una hora y media antes de la cena. Me tomara ese tiempo tan solo quitarme esta cosa de encima."

"Entonces evitemos el Gran Comedor y cenemos en mi oficina," Severus sugirió. Jennifer acepto de inmediato, deteniéndose un momento cuando vieron al Sr. Filch recargado contra una pared afuera, esperando para reabrir el baño. El les sonrió cuando salieron, mirándolos de arriba abajo.

"Bueno, si que son una bonita imagen. ¿Qué hicieron, tropezaron allá dentro?"

"Algo así," Jennifer contesto, y rápidamente se dirigió a su habitación, dejando a Severus con el hombre.


Minerva entro al estudio de Albus Dumbledore, con un aspecto cansado.

"Ah, ahí estas, Minerva. Recibí tu nota. Parece que has tenido un día emocionante," Dumbledore le sonrió empático. "Por que no te sientes y te relajas un poco."

"Gracias, Albus, aunque dudo que pueda hacerlo por mucho tiempo. Jennifer y Severus estarán aquí pronto y estoy segura que tienen algo que contar."

"De eso no tengo dudas. ¿Como están los otros cuatro?"

"Satisfechos y descansando," Minerva suspiro, sacudiendo la cabeza. Había tenido una charla extra larga con Hermione acerca de todo el asunto, y de las responsabilidades de un prefecto. Odiaba dar ese tipo de sermones, eso, y toda la actividad del día (evitar la catástrofe, detener peleas, y preocuparse por profesores persiguiendo estudiantes por las tuberías,) la habían dejado exhausta. "Debo admitir, Dumbledore, que hay momentos en que casi me alegra que Harry, Hermione, y Ron se gradúen este año."

"Oh, si, también a mi," Dumbledore sonrió. "Por supuesto, aun tienen mucho que aprender, pero me dará gusto cuando llegue el día en que pueda verlos solo como amigos en lugar de estudiantes."

"Si, pero siempre serás el Profesos Dumbledore para ellos," Minerva dijo sonriendo.

"Quizás, Quizás no," Dumbledore dijo pensativo.

Entonces se escucho que tocaban a la puerta. Dumbledore hizo una señal con las manos y estas se abrieron, dejando entrar a Jennifer y Severus. Mientras Jennifer buscaba su silla favorita, Severus siguió caminando directamente hacia el escritorio con una expresión nada feliz en su rostro.

"¿Por que no me hablaste de Anna?" Severus pregunto a Dumbledore en tono acusador de una manera en la que Minerva nunca había escuchado utilizar a Severus para dirigirse al director.

"No preguntaste," Dumbledore dijo sencillamente.

"¡Oh por favor! Tenia derecho a saber que la traerías aquí."

"Severus, te aseguro, que no hice ningún esfuerzo por ocultártelo. La misma Jennifer me ayudo a escoltarla aquí con el resto de los alumnos." Dumbledore dijo con calma.

"Tampoco hizo ningún esfuerzo por decirme quien era ella. Lo único que menciono es que era su ahijada," Jennifer puntualizo.

"Ha entrado y salido de la escuela en muchas ocasiones desde que llego, y pasa gran parte de su tiempo en la biblioteca. Pensé que seria mucho mas fácil para ustedes dos si esto salía a la luz por si solo. No creo que un encuentro planeado fuera beneficioso para Anna." Dumbledore explico.

"Es cierto, pasa mucho tiempo en la biblioteca, incluso estaba en la ceremonia de Selección, ahora que lo pienso," Jennifer recordó.

"¿Exactamente de que lado estas tu?" Severus le pregunto irritado. Jennifer lo miro después a Dumbledore y de regreso a Severus.

"Estoy del lado de Anna," dijo al fin, "y esa es la postura que todos deberíamos tomar."

"Creo que tiene un buen punto ahí," Minerva opino, asintiendo hacia Jennifer. La joven profesora difícilmente quería elegir entre aquellos dos hombres en este asunto.

"Si, tienes mucha razón, Jennifer," Dumbledore dijo. "Lo importante ahora es que Anna tenga el apoyo y la guía que necesita para controlar sus talentos, y sin otro tipo de presiones," agrego, mirando a Severus. "Hay cosas que ella puede aprender de nosotros, y de igual manera hay una o dos cosas que ella puede enseñarnos," dijo, sonriéndole a Jennifer. "Estoy seguro que mientras le demos el espacio que necesita para redescubrirse a si misma, se ajustara a su peculiar posición sin mucho sufrimiento. Ahora que eso esta arreglado, ¿Quizás quieras sentarte?"

Severus frunció el ceño como si fuera a decir algo más antes de suspirar y sentarse junto a Jennifer, quien miro a su prometido con empatía. Minerva no pudo evitar sonreír por aquella muestra de apoyo. Pobre Jennifer, nadie miraba el mundo como ella lo hacia, Minerva estaba segura, y no era simplemente por sus habilidades como Buscadora de Verdad. Incluso después de dos años enseñando, casi muriendo mas de una vez y estando comprometida con alguien como Severus, nada de eso parecía hacer desaparecer su inocencia. Por supuesto, definitivamente había madurado en otros aspectos; parecía haber adquirido mucha mas confianza en si misma. En el salón de clases, Minerva había notado un estilo de enseñanza firme pero innegablemente cálido que parecía sacar los mejor de la mayoría de sus alumnos.

"Escuche que salvaron a unos estudiantes de un terrible destino el día de hoy, pero no me he enterado de muchos detalles aun, solo que terminaron siguiéndolos en la Cámara de los Secretos," Dumbledore les sonrió. "¿Quién quiere iluminarme?" Severus miro con expectativa a Jennifer.

"Bueno, en realidad, la mayor parte del tiempo no estuvimos en la Cámara. Mas bien en la habitación detrás de ella que fue construida por los antiguos aprendices de los cuatro fundadores justo después de que Slytherin fuera asesinado," Jennifer explico. Minerva no pudo contener una mirada de sorpresa por esa información, observando a Jennifer con asombro. Aparentemente, había mucho más en este asunto de lo que ella había pensado. Severus parecía medianamente sorprendido también.

"¿Oh, de verdad? ¿Como estas tan segura de quien la construyo?" Dumbledore pregunto intrigado.

"Bueno, cuando bajamos, Ron y Harry habían sido atrapados en una trampa de paradojas geométricas… la habitación entera parecía diseñada para eso. En el lado opuesto había un pedestal con un cofre en el. Afortunadamente Severus apareció y se dio cuenta de que había un segundo juego de líneas que se reflejaba desde el techo, así que fue capaz de encontrar un camino seguro para mi…"

"Fue bueno que te siguiera entonces," Dumbledore dijo con los ojos brillantes. Minerva miro a Dumbledore divertida, y Severus sonrió ligeramente. Jennifer se sonrojo. "Asumo que pudiste abrir la caja."

"Si, pero no fue exactamente lo que estaba esperando. Los alumnos pensaron, de que alguno de los aprendices tal vez había estado ahí abajo después de que el muriera dejando una pista para encontrar la Tumba esperando que el siguiente heredero la descubriera. Pero era totalmente lo opuesto; los que dejaron la caja esperaban proteger la escuela, de que alguien encontrara esa habitación si el heredero de Slytherin regresaba. Al mismo tiempo, la construyeron como una trampa, asique si alguien que no fuera el heredero la encontraba, seria atrapado por la paradoja, y si lograba que alguien bajara a ayudarlo, no podrían abrir la caja. Había ciertas condiciones para que esta fuera abierta, una de ellas era tener la sangre correcta. Por fortuna para todos los que estábamos allá abajo, yo la tengo por ser familiar de Janus Craw, al parecer, era mas leal a la escuela y al aprendiz de Ravenclaw que al mismo Slytherin." Jennifer se detuvo pensativa.

"Había cierto pacto, entre los aprendices de las diferentes casas… no utilizaban sus nombres, utilizaban las posiciones de Quidditch, y creo que eran profesores de la escuela. Es extraño, nunca creí que el titulo de Guardián tuviera que ver con el Quidditch. Solo pensé que se refería a Guardián de la magia obscura, que había sido delegado por generaciones al varón mayor de mi familia, y después a mí. Alguien dijo durante el recuerdo que cada familia tenía que pagar un precio para ayudar a resguardar la escuela. Supongo que mi familia lo pago con su legado obscuro. Por que, de eso no estoy segura. Por lo que entiendo los Craw pasaron cientos de años sin tener nada que ver con la escuela en ningún sentido."

"¿Qué sabes de los otros tres?" Dumbledore pregunto.

"Pues, el aprendiz de Gryffindor y el de Hufflepuff no dijeron mucho. El primero era el Buscador, era un hombre de cabello gris y aspecto reflexivo y por su rostro parecía ser leal tanto a Godric, que supongo que aun seguía con vida en ese momento, y al Golpeador, que era el aprendiz de Ravenclaw. La mujer, tenia ropas de Hufflepuff, era el Cazador, y parecía tener un gran compromiso con la escuela y mucha preocupación por el mundo en general. El Golpeador…"

La voz de Jennifer se apago de repente, su rostro parecía atribulado por algo. "Era el aprendiz de Ravenclaw, pero aun mas que eso. Los otros tres parecían respetarlo profundamente. Que desperdicio, que terrible desperdicio," dijo Jennifer, murmurando para ella misma y sacudiendo la cabeza. Minerva la conocía lo suficiente como para saber que era poco probable que dijera mucho mas acerca del tema. Algo que vio la había tocado de alguna forma, había alcanzado una cuerda con la que Jennifer no estaba lista para tratar aun. En lugar de continuar, Jennifer saco su caja de seguridad, un contenedor especial con perillas escondidas y bisagras utilizado para proteger objetos mágicos. Ella saco una botella color rojo obscuro, lo suficientemente grande que abarcaba casi toda su mano.

"El Golpeador hizo esto con la sangre de Salazar, aunque no estoy segura que clase de poción es," Jennifer explico, entregándole la botella a Severus, que la miro con asombro y suspicacia. "Y esto es del Cazador, un pergamino encriptado, aunque las runas indican que tiene que ver con la transfiguración." Jennifer se lo dio a Minerva.

Ella sintió algo peculiar al tomar el pergamino, un escalofrió extraño que no parecía querer irse. Minerva lo observo con cuidado, preguntándose acerca del extraño sentimiento de deja vu que estaba experimentando. Ella utilizaba este tipo de cosas todo el tiempo incluso mas antiguas que venían desde los inicios de la escuela, pero de alguna forma esto era diferente… era algo casi personal. Minerva levanto la miraba y vio como Jennifer sacaba un elegante espejo no mas grande que dos palmas, acercándolo hacia Dumbledore, que lo tomo con suma reverencia.

"Y este es el espejo del Buscador, que creo le pertenece, sino me equivoco," Jennifer dijo, antes de sacar una extraña jema del tamaño de una mitad de manzana. Era clara, pero no precisamente un diamante, tampoco un cristal, Minerva pensó, aun así muy clara y en apariencia casi sin color. "Y esto era del Guardián, aunque no tengo idea de que es aun. Lo único que se es que estos cuatro objetos tienen el fin de proteger la escuela. Los sellaron con sus propias memorias, para asegurarse de que cayeran en las manos correctas." Jennifer miro a Dumbledore, aun sosteniendo la jema. "¿Tiene alguna idea de lo que hacen estas cosas?"

"Bueno, algunas sospechas, pero espero que hagamos una buena investigación antes de sacar conclusiones apresuradas," Dumbledore dijo, bajando el espejo con cuidado. "Puedo adivinar quien era el aprendiz de Ravenclaw, el Golpeador. Era conocido como el Profesor Icarus el Loco, y tanto el como su familia sufrieron un cruel destino. Era el hijo adoptivo de Ravenclaw, me parece."

"No creo que estuviera loco," Jennifer dijo en voz baja. "Pero entiendo porque podrían pensar algo así."

"Esto aun nos deja con el problema de no saber donde esta la tumba," Severus puntualizo. "A menos que sea una de esas cosas que Dumbledore aun no nos ha contado."

"Lo único que se es que no esta en los terrenos de la escuela, Severus. Si tuviera conocimiento de su localización, debo asegurarte que la hubiera destruido antes de que Voldemort pudiera encontrarla. Aunque admito que en el pasado nunca hubiera deseado saberlo. Aun así, no hay duda de que hay muchas cosas, cosas poderosas, protegiendo el lugar en donde esta," dijo Dumbledore.

"Señor, necesitamos encontrarla pronto, antes de que sea tarde. No podemos dejar que Voldemort se apodere de ese conocimiento, sin mencionar el poder que yace ahí," Jennifer dijo, con una mirada de determinación en sus ojos.

"Si, estoy seguro que si alguien puede encontrarla, son tu y Severus. Tienen mi autorización para comenzar a buscarla en su tiempo libre."

"Eso dependerá de si algún día tendremos tiempo libre," Severus dijo, la irritación en su voz era inconfundible.

Jennifer lo miro nerviosa. Ella nunca lo hubiera dicho de esa manera, Minerva lo sabia, porque Jennifer cada vez parecía mas inquieta conforme los días avanzaban y ella la ayudaba en su oficina. Dumbledore se recargo en su silla, sus dedos entrelazados mientras observaba a Minerva cuestionándola con una sonrisa. Minerva asintió ligeramente, y después de manera más visible, mirando a los dos profesores.

" Muy bien, estoy seguro que ustedes dos ya han hecho ,mas que suficiente para pagar por sus multas y ese enfrentamiento con el consejo, aunque les advierto que si alguna vez hacen algo para alterar a esos magos de nuevo estaré mas que tentado a dejar que ustedes mismos se enfrenten a ellos. Tienen cosas más importantes que hacer que llenar papeles y perseguir ratas, o eso supongo. Hay otros que pueden hacer ese trabajo. Y el Ministerio parece estar tranquilo por el momento, si no es que un poco apenado por el incidente de Sirius este fin de semana. Además, Corey esta seguro en esta escuela, y su familia parece haberse adaptado muy bien a su lugar en nuestra sociedad. Creo que podemos olvidar este asunto." Dumbledore dijo sonriendo. El rostro de Jennifer se ilumino considerablemente, agradeciéndole. "Deben de tener cuidado con este nuevo proyecto, y manténganme informado de su progreso. Oh, y también del progreso con estos objetos," agrego.

"Si, Profesor," Jennifer dijo alegremente.

"El Sr. Jasper estará de regreso para el primer juego de la temporada en un par de semanas, así que no les sorprenda verlo de nuevo por aquí. Creo que estuvo un tanto decepcionado por el juego de exhibición del día de hoy," Dumbledore dijo, dirigiendo una mirada de burla a Minerva. Ella no encontró la gracia en su comentario. El no fue el que estuvo sentado ahí mientras Pummeler le decía una y otra vez que era una lastima que lo retuvieran así.

Se escucho un golpe en la puerta y una vez mas se abrió, esta vez para dejar entrar a Sirius Black, que tenia aspecto cansado. El se detuvo en seco, al ver a Jennifer y Severus ahí.

"Lo siento, ¿Estoy interrumpiendo?" pregunto, sonriendo apenado.

"Para nada, creo que hemos cubierto todos los puntos importantes ¿No es así?" Dumbledore pregunto, mirando a Jennifer que se ponía de pie. Severus hizo lo mismo, pero observaba a Sirius con el ceño fruncido. Jennifer se detuvo y estudio el rostro de Severus para luego rodar los ojos y dirigirse a la puerta.

"¿Puedo ayudarte en algo, Severus?" Sirius dijo al fin, sin deseos de averiguar que era lo que le pasaba ahora.

"¿Patrullaras el Bosque esta noche otra vez?" Severus pregunto.

"Remus sigue en cama," Sirius dijo encogiéndose de hombros, "Como seguramente ya lo sabes."

"No te preocupes, Severus, le pedí a Sirius que pusiera especial atención a Anna. Ella esta perfectamente segura," Dumbledore le animo con una sonrisa.

"Mmm Mientras guarde su distancia," Severus dijo en voz baja, con un tono amenazante.

"No temas, querido hermano, ella me desprecia profundamente. Debe de ser algo de familia," Sirius dijo, tratando de molestarlo.

"Severus, Sirius, es suficiente," Dumbledore intervino. "Estoy seguro de que Sirius estará gustoso de compartir los patrullajes nocturnos contigo una vez mas si es lo que te preocupa, aunque te aseguro que no tienes razón para hacerlo. Anna es tan capaz de cuidarse a si misma como Jennifer."

"Si, eso es precisamente lo que me inquieta," Severus dijo, lanzándole una ultima mirada a Sirius antes de salir detrás de Jennifer. Minerva rio para ella misma.

"Saben, en realidad creo estoy comenzando a agradarle," Sirius dijo bromeando, recargándose en una de las sillas. "Aunque parece que seria mejor que convenciera a Anna de hacer algo mas que cerrarme la puerta en la cara. Debo admitir, Dumbledore, que tengo celos de Jake."

"¿Jake, quien es Jake?" Minerva pregunto, mirando a Sirius con curiosidad.

"Soy yo," Sirius admitió. "Solo que ella no lo sabe. Cree que soy la mascota de alguien." Minerva lo observo fijamente.

"No vas a dejarla en la ignorancia con respecto a eso ¿Verdad? Nunca confiara en ti de nuevo si lo haces," Minerva le advirtió.

"Bueno, por ahora solo soy un asesino serial que de alguna forma utilizo magia para convencer a las autoridades de que no era culpable. Oh, no se si ella en realidad cree eso, pero la visita de Severus esta mañana no fue de mucha ayuda," murmuro.

"Tampoco nos escucha a nosotros, y usualmente hace caso de lo que digo," Dumbledore dijo pensativo, después sonrió. "Tengo una idea. El miércoles, por que no te las arreglas para estar por aquí, le pediré a Harry que hable con ella ¿Quizás una cena con Hagrid? Tengo el presentimiento que si te ve con Harry, las cosas mejoraran de algún modo."

"Muy bien, en este punto estoy dispuesto a todo. He pasado tanto tiempo en mi forma animal últimamente que casi extraño esa gran bolsa de croquetas que Severus me regalo la navidad anterior," Sirius gruño. Minerva rio un poco, mientras Dumbledore de alguna forma pudo mantener un aspecto serio.

"Minerva, recuérdame hablar con Severus acerca de eso uno de estos días," Dumbledore dijo.

"Oh, no te preocupes, Dumbledore," Sirius sonrió de manera traviesa. "Me lo merezco después de lo que le envié." Minerva tuvo temor de preguntar.


La semana se torno fría y lluviosa, las gotas de lluvia golpeaban de una manera tan persistente e incansable que parecían drenar los buenos ánimos de todos. Incluso la siempre imperiosa Jennifer parecía afectada, su ligereza de carácter tan común había sido remplazada por melancolía. Así que Minerva la invito a comer en su oficina, estrenando el juego de te que Jennifer le había regalado hace algunas navidades. Y mientras ella entraba y la saludaba con una débil sonrisa, Minerva confirmo que algo le pasaba. Parecía haberse perdido en el proceso de servir el te y sus mirada estaba muy lejos de ahí. Paso un buen tiempo antes de que se diera cuenta de los ojos fijos de Minerva sobre ella.

"Lo siento," se sonrojo, enderezándose un poco. "No quise distraerme de esa manera."

"No estarás dejando que esas habladurías en el periódico te afecten, ¿O si? No es la primera vez que esa publicación trata de acorralar a alguien en esta escuela, y probablemente no sea la última. Es mejor solo ignorarlo," Minerva sugirió.

Desde el incidente Muggle, parecía que el Profeta se desvivía literalmente por encontrar información acerca de la Profesora Craw. Había sido la columna de chismes del lunes la que había creado las reacciones más interesantes; Craw fotografiada con los brazos en otro hombre, convenientemente un estudiante anónimo había dejado una copia del artículo en el escritorio de Severus. El rápidamente se disculpo y después de casi quince minutos regreso y decidido aplicarles un examen sorpresa, explicándoles que como al parecer tenían mucho tiempo libre para leer, quería decir que habían tenido tiempo suficiente para estudiar la ultima clase.

"Oh, los ignoro, Minerva. En realidad, cancele mi suscripción después del incidente del lunes. No puedo imaginar como consiguieron una foto de Remus y mía mientras lo ayudaba a llegar con Hagrid. Y los falsos testimonios del juicio el año anterior donde se decía que era una bruja obscura, bueno, es un poco tonto. En verdad eso no es lo que me esta molestando, es acerca de algo que Corey me pregunto el otro día," admitió.

"Oh, no, ¿Qué hizo esta vez?" Minerva pregunto molesta. "Aun le queda pendiente una detención."

"No, no es nada de eso," Jennifer le aseguro rápidamente, "el solo pregunto quien era Voldemort."

"Ah," Minerva dijo, mirando la expresión culpable en el rostro de Jennifer. "¿Y eso te sorprendió?"

"Nunca hubiera pensado que alguien no lo supiera," Jennifer admitió. " así que le pregunte a la clase y la mayoría de los hijos de Muggle de primer año no saben nada mas allá de que esta involucrado con el accidente del tren, y eso lo aprendieron de otros alumnos… fue horrendo. Comencé a verificar en mis otras clases, y los de segundo difícilmente tenían más información. Tercero y cuarto sabían lo suficiente como para darse una idea de lo que esta pasando pero aun así, había muchos rumores mesclados. Siento como si les hubiera fallado, Minerva, por nunca sacar el tema, por no cubrirlo en clase. Ellos debían de saber." Minerva la miro pensativa, por un momento.

"Jennifer ¿Después de enterarte de esto, que fue lo que hiciste al respecto?" pregunto.

"¿Mmm? Oh, eso es lo que quería explicarte. Retrase mi plan de clases algunos días para poder actualizarlos en eventos actuales y enseñarles la historia detrás de todo lo que esta pasando." Jennifer dijo, un poco avergonzada. Minerva le sonrió.

"Suena como una decisión razonable para mi. Sabes, una de las cosas que hace a un buen maestro es la habilidad de adaptarse a las necesidades de sus estudiantes. Eso es algo que siempre he notado en ti; si crees que es necesario enseñar algo que no esta en los libros, nunca has tenido reservas para hacerlo. Pensándolo bien, no recuerdo alguna vez que hayas seguido tus planes de clase al pie de la letra por mas de dos semanas," rio, mirándola directamente. "No es que no haya buenos maestros 'apegados al libro', pero la materia que impartes requiere de flexibilidad. Hiciste lo correcto, Jennifer. Pero no puedes culparte por no haberlo visto antes; aun los profesores podemos obviar algunas cosas. Por supuesto, deberías de tratar de disimular un poco con tus alumnos," Minerva le guiño un ojo, "sabes que siempre están buscando tomar ventaja." Jennifer tomo un poco de te, y volvió a ponerlo en su lugar lentamente.

"Minerva ¿Crees que soy una purista?" Jennifer pregunto en voz baja.

"Jennifer, creí que no hacías caso de los periódicos," ella frunció el ceño. "Los puristas normalmente no se arriesgan a perder su licencia por instruir en magia a un alumno Muggle menor."

"Supongo que no," dijo Jennifer, sonriendo ligeramente. "Increíble que no hayan hablado de ese asunto Muggle aun."

"Oh, dales tiempo," Minerva rio, sacudiendo su cabeza. "Me alegra que al menos lo estés tomando con ligereza."

"¿Qué mas puedo hacer?" Jennifer se encogió de hombros. "Honestamente, estoy un poco sorprendida de que Severus lo este manejando tan bien conociendo su carácter."

"Bueno, Severus también a tenido su parte en algunos de esos artículos retorcidos de vez en vez," Minerva le explico divertida.

"Es mucho mas difícil enseñar acerca de eventos actuales con ese tipo de mentiras saliendo en el periódico local," Jennifer dijo molesta, de repente levanto la mirada sonriendo. "Sabes, lo que hace falta es un poco de competencia decente." Minerva le dio una mirada suspicaz. "¿Qué opinas? ¿Qué tal un periódico escolar? Puedo tratar de hacer que algunos estudiantes y miembros del personal se ofrezcan como voluntarios y así podremos cubrir eventos escolares y noticias en general, ¿Quizás una sección Muggle también?"

"Creo que es una idea brillante, Jennifer, ¿Pero te das cuenta de todo el trabajo que un proyecto así requiere? Encontrar a las personas, organizarte, conseguir historias, editar…" Jennifer solo asentía y seguía sonriendo, y Minerva se dio cuenta que no podría hacer mucho para tratar de disuadirla así que acepto. "No puedes tratar de hacer esto tu sola. Seguramente pondrías a Severus al limite."

"¿Eso quiere decir que me ayudaras?" Jennifer pregunto dulcemente.

"Jennifer, estoy segura de que durante las ultimas dos semanas te diste cuenta las cantidades de trabajo que tengo," Minverva dijo seriamente. "Especialmente con Dumbledore saliendo de la escuela con tanta frecuencia."

"Aun así tienes tiempo para tus confecciones," Jennifer puntualizo.

"Hago tiempo para mis confecciones," Minerva dijo.

"Y yo hare tiempo para pasar con Severus. Y ayudarte con tus confecciones," Jennifer dijo. Minerva golpeo sus dedos contra el escritorio, mirándola.

"Muy bien, te ayudare y supervisare, pero eso es todo. Después de hablar con Dumbledore de esto, por supuesto," agrego.

"¡Gracias Minerva! Esto será divertido," Jennifer sonrió. "Y quizás un poco de información confiable por aquí pueda ayudar a que todos conozcan mejor que es lo que esta pasando." Minerva la miro pensativa, pensando en que era en lo que se había metido.