Capitulo XVI

Fantasmas y Duendes

Jennifer no podía evitar sentirse un poco entusiasmada cuando se dirigían al banco Gringotts la mañana siguiente, su curiosidad estaba sacando lo mejor de ella. Su padre había sido muy vago con respecto al contenido de su bóveda, solo parecía un poco apenado de que no tuviera más que ofrecerle debido a las malas inversiones que había hecho con ayuda de Lucius Malfoy en el pasado. Pero Jennifer no estaba del todo interesada en las riquezas, las reliquias familiares que habían venían de su antigua casa era lo que captaba su interés. Sabia que habría objetos encantados algo a lo que le había tomado gusto desde muy pequeña. Muchas veces había soñado con hacer sus propios objetos encantados, diseño algunos buenos inventos en papel mientras iba creciendo, pero su extraña aversión a cualquier cosa que no fuera magia obscura puso un alto a sus ambiciones. Los objetos con maldiciones eran fascinantes, era muy interesante estudiarles y tratar de limpiarlos de todos sus conjuros, pero no era algo que ella estuviera dispuesta a hacer. Aun así, fue este interés lo que la llevo a enseñar pociones y objetos justo un año después de haber terminado la escuela, con una licencia de maestra en su mano. Si no hubiera sido por esos objetos, pensó, quizás nunca se hubiera convertido en profesora.

Severus saco la carta que el padre de Jennifer les había entregado para liberar la bóveda y ella saco la llave, mostrándoselas al duende que estaba en el escritorio el cual rápidamente los acompaño hasta los carros. Jennifer estaba feliz de saber que la bóveda estaba en uno de los niveles más bajos, amaba la sensación de la velocidad mientras viajaban por los túneles, tratando de mantenerse atenta al camino que habían tomado. Finalmente llegaron, al bajarse del carro Jennifer le entrego la llave al duende.

"Debe quedarse conmigo detrás de la puerta por favor. Esta bóveda esta hechizada y un Craw debe de entrar primero." Dijo el duende. Severus inmediatamente se hizo a un lado. Jennifer, estaba poco menos que entusiasta por ese comentario, y espero a que el duende abriera la bóveda.

Lo primero que vio fueron un par de ojos, observándola con sospecha.

Utilizando su linterna, se dio cuenta de que venían de una pintura sobre una pila de galeones que le llegaban al hombro… y no era la única pila. Recordándose a si misma que debía de respirar, Jennifer dio un paso hacia adelante, sin dejar de ver la pintura de Mallus Craw. Con cuidado la tomo y la puso de cara a la pared, mirando alrededor completamente sorprendida. Objetos llenaban la bóveda acomodados con poco cuidado, algunos se encontraban en las pilas de monedas, haciendo sentir a Jennifer como si estuviera en la guarida de un dragón. Si no fuera por el retrato de Mallus Craw, hubiera jurado que esa no podía ser su bóveda. ¿Esta era la idea que tenía su padre acerca de escases? Repentinamente recordó su propia bóveda de menor tamaño y la pequeña pila de sickles que estaba ahí, y sacudió su cabeza, recordando que Severus esperaba afuera.

"Es seguro… creo," Jennifer dijo, su voz era inusualmente temblorosa. El apareció en el arco de la puerta, mirando alrededor inexpresivo.

"Mmm Veo que esto se tomara un tiempo," dijo pensativo.

"¡Tu y tus subestimaciones!" Jennifer dijo, totalmente abrumada. "No tengo idea de donde comenzar." Severus se puso unos guantes, dejando su linterna junto a una pila de monedas.

"Bueno, cubre las pinturas y espejos, también los libros y saca tu caja de seguridad, veremos cuantas cosas podemos llevarnos con nosotros. Si vez algo que te parece familiar, tómalo." Severus dijo, sacando su varita.

"Cualquiera que haya dicho que la magia obscura no paga bien seguramente no conoció a mi familia," Jennifer murmuro, sacando algunas cosas de su Caja.

Les tomo una hora aproximadamente llenarla, minimizando con cuidado varias de las piezas de mayor tamaño después de asegurarse de que no causarían ningún daño al tocarlas. Libros, pergaminos, y papeles fueron lo primero, eran los lugares más obvios para ocultar pistas, con algunos objetos diversos después. El duende los fulminaba con la mirada impaciente pero no dijo nada, cerrando la puerta cuando ellos estuvieron afuera.

"Necesitamos hablar con Dumbledore acerca de donde guardar esto," Severus le comento después de que subieron al carro y estuvieron de nuevo sobre sus pies. "Hasta que no los hayamos investigado por completo no me siento seguro con ellos en nuestras habitaciones u oficinas."

"Tal vez Papá sabe que es lo que hacen algunas de estas cosas," Jennifer sugirió. "Quizás podamos convencer a Boltin de que nos deje verlo."

"Dejemos tu Caja en la el estudio de Dumbledore primero," Severus sugirió. "Puedo vernos tratando de pasar las revisiones de seguridad trayendo eso con nosotros." Jennifer no pudo evitar reír por el comentario.


Boltin no esperaba verlos esa semana, así que estaba bastante sorprendido cuando lo llamaron del puesto de seguridad para hablar con ellos.

"¿Creí que habías visitado a tu padre la semana pasada?" pregunto con curiosidad.

"En realidad, estamos aquí para ver a alguien mas," Jennifer dijo. "Aunque si de alguna manera pudiéramos ver a Papá, eso seria genial," agrego sonriendo. "Estamos aquí para ver a uno de sus fantasmas. ¿Alguna vez han escuchado de 'El Loco Ick'?" pregunto. Boltin hizo un gesto extraño.

"Si, todos lo conocen. Es un rayo de sol," Boltin dijo con la voz llena de sarcasmo. "¿Por qué alguien querría hablar con el? Es suficientemente malo que siga a las personas y les diga que todos estamos condenados sin necesidad de que alguien lo aliente."

Boltin los llevo a los niveles mas bajos de la fortaleza, siguiendo un extraño camino, que iba y venia entre mucha escaleras hasta llegar al nivel de las mazmorras. Era frio y húmedo, una extraña tristeza flotaba en el aire, como si la presencia de los Dementores nunca se hubiera ido de ahí.

"Esta es la cripta de las mazmorras, donde dejamos a los prisioneros que fallecen si nadie viene a reclamar sus cuerpos," Boltin les dijo. "El Loco Ick usualmente esta por aquí si no se encuentra causando problemas escaleras arriba. Dice que el ambiente lo anima," Boltin dijo echando un vistazo en las celdas individuales. Después de la cuarta, el apunto hacia adentro.

Sentado en un ataúd de piedra en el centro de la habitación había una aparición sombria, aparentemente leyendo los epitafios de las bóvedas. Aun vestía las túnicas de Ravenclaw que Jennifer había visto en el recuerdo, pero estaban un poco arrugadas y tenían una gran mancha de algún líquido en una de sus mangas.

"Icarus, hay un par de personas que quieren verte," Boltin le dijo al fantasma. Icarus levanto la mirada y volvió a bajarla.

"Estas personas están vivas. No estoy de humor para vivos el día de hoy. Me deprimen," dijo, suspirando dramáticamente para enfatizar lo ultimo. En realidad parecía algo deprimido, pero Jennifer no podía evitar sentir que todo era parte de su acto y en realidad estaba más interesado de lo que pretendía aparentar.

"Oh, vamos, los traje hasta este lugar solo para verte. Al menos puedes hablar con ellos. No es que no tengas tiempo libre." Boltin dijo, molestándolo de buena gana.

"Diles que regresen cuando estén muertos," Icarus dijo con un gruñido.

"Lo siento, Profesores, trate de advertírselos," Boltin dijo encogiéndose de hombros.

"¿Profesores?" Icarus pregunto, finalmente intrigado, "¿De Hogwarts?"

"El actual Golpeador y el Guardián, en realidad," Jennifer dijo, y el fantasma se levanto y floto hacia ellos, obervandolos con cautela.

"Ya veo," dijo al fin. "Tu, debes de ser Jennifer Craw, la hija de Thomas. Nunca pensé que llegaría el día en que un Craw fuera profesor de Hogwarts otra vez. Y si tu eres el Golpeador, me imagino que eres Severus Snape," dijo frunciendo el ceño. "Siempre supe que llegaríamos a esto, pero nadie escucha. No, nadie escucha al "Loco Ick", ahora tan solo soy un dolor de cabeza. Los vivos solo se preocupan por los vivos, sin importar que tan cerca estén de condenarse a si mismos a una eternidad de desesperación, no les interesa a menos que se vean forzados a escuchar las advertencias de lo que viene para sus vidas."

"Bueno, estamos escuchando," Jennifer dijo, tratando de no sonar impaciente. "¿Podrías decirnos donde esta la tumba de Salazar?" Icarus solo la miro.

"¿Qué quieres decir con donde esta? ¡Eres el Guardián! Se supone que tu la estas protegiendo ¿y no sabes donde esta?" pregunto en evidente pánico. "¡Esta es una completa catástrofe! Quiere decir que el ya debe de haberla encontrado… o no," Icarus dijo pensativo, "después de todo, aun hay un Guardián vivo, y eso ya es algo."

"Bueno no han sido pocos los intentos por corregir eso," Severus murmuro.

"Creo que estoy rodeada." Jennifer suspiro. "Mira, yo no lo se, y Papá tampoco, por lo que conozco no ha habido un Craw que lo sepa desde que Mallus Craw fue ejecutado. Seguro que sabes donde esta, considerando…"

"¿Considerando que?" Icarus dijo abruptamente, volando por sobre ellos tratando de intimidarlos.

"Eso no va a funcionar conmigo," dijo Jennifer. "Créeme, tenemos fantasmas mas impresionantes en Hogwarts. Abrí la caja, se todo lo que hiciste, nunca tendría miedo de alguien tan aterrorizado de si mismo que mato a todos los que se relacionaban con el para no enfrentar sus propios problemas."

"¿Cómo te atreves a hablarme así?" Icarus dio fulminándola con la mirada por la sorpresa. "Hablas de cosas de las que no sabes nada. No estabas ahí. No viste lo que yo vi, ni tuviste que tomar las decisiones."

"Aun así, nunca hubiera decidido lo que tu," Jennifer dijo fríamente. "y tampoco estoy aquí para escucharte regodearte en tu miseria. Quisiera encontrar esa tumba mucho antes de que el descendiente de tu padre lo haga. ¿Vas a ayudarnos o no?"

"Veo que ustedes los Craw no han cambiado mucho con los años; siempre juiciosos, siempre listos para hacer justicia por sus propios métodos," Icarus dijo, flotando hacia un lado pero con los ojos fijos en ella. "Es una maravilla que hayas sobrevivido tanto tiempo. Desafortunadamente para ti, aun cuando tuviera la disposición para ayudarte, tendría que explicarte que mi familia y yo fallecimos antes de que el cuerpo de mi Padre fuera encontrado. A tu familia se le asigno el cuidado de esa área, aparentemente fallaron miserablemente."

"Al menos mi familia tuvo la oportunidad de vivir para averiguarlo," Jennifer contesto con impaciencia. "Bien, si no lo sabes, nosotros la encontraremos, pero al menos puedes decirnos algo de los objetos que ustedes cuatro dejaron."

"No se porque debería de hacerlo, si aun sigues insultándome," dijo el fantasma, tratando de parecer indignado.

"No parece que te haya insultado. Te divierto y también crees que soy muy joven e idealista y que necesito un golpe de realidad. Pero a pesar de lo que piensas, no las arreglaremos, con o sin tu ayuda. Así que puedes quedarte aquí y sentir lastima por ti mismo si es lo que quieres, pero nosotros tenemos cosas que hacer," Jennifer dijo dando la vuelta con toda la intención de dejar el lugar.

"Un momento," Icarus dijo, acercándose, Jennifer volteo con una mirada severa y calculadora en sus ojos. "¿Ella siempre es así?" le pregunto a Severus.

"No," el contesto tranquilamente, "Solo cuando sabe que esta en lo correcto."

"Bueno, entonces me alegra por ti que eso no pase seguido," Icarus dijo, cruzando los brazos y mirando de nuevo a Jennifer. "La poción del Golpeador debe de ser ingerida por la persona en la que menos confía. Contiene un regalo, una protección, y un precio. La jema del Guardián es para que este lo utilice en sus momentos más obscuros. El espejo del Buscador tiene un secreto que vale la pena guardar, uno que vale la pena revelar y un secreto que vale la pena utilizar. El rollo del Cazador posee conocimiento perdido, que debe de ser transmitido, conocimiento que tiene que ser empleado. Ahora si no te molesta, veré si puedo suicidarme de nuevo. Sabia que no debía de hablar con los vivos hoy," dijo, y rápidamente atravesó las paredes.

"Les advertí que no seria de mucha ayuda," Boltin dijo mientras salían al corredor, "Pero si hubiera tenido idea de cómo se desarrollaría esa conversación, probablemente también se lo hubiera advertido a el."

"Creo que fui un poco impertinente," Jennifer admitió. "Pero tengo muy poca tolerancia para esa clase de personas." Severus la miro pensativo pero se mantuvo inusualmente callado mientras regresaban al piso principal.

Boltin, comprensivo pero estricto con los reglamentos, solo les dejo hablar con el padre de Jennifer por un momento, lo suficiente como para actualizarlo en sus últimos descubrimientos.

"La mayoría de esos objetos no te dañaran, Jennifer, las reliquias están hechas en mayor parte para acatar ordenes," Thomas le dijo, "Pero tendría mucho cuidado con la pintura. Si por alguna razón decides hablar con el, no trates de hacerlo estando sola. Ese retrato fue hecho en la cúspide de sus poderes, no confíes en el nunca." Armados con ese consejo, los dos salieron de la prisión y regresaron a la escuela.

Harry y Ginny tenían la misma suerte con Sir Nicholas, porque aunque el fantasma quería ayudarles parecía no tener la menor idea de un pacto secreto, lo que, el suponía, no era de sorprender, porque si un Gryffindor hacia un pacto secreto, lo mas probable es que así se mantuviera.

"Mi Tatarabuelo fue aprendiz el mismo Gryffindor. Enseñaba Encantamientos, me parece. De cualquier forma, no permaneció mucho en la escuela, verán, tomo un puesto en la corte mágica en esos viejos tiempos cuando aun se acostumbraba el folklore de nuestro mundo. Se caso con una mujer Muggle, de hecho, y todos terminamos aquí. Es una pena que yo no haya logrado seguir con la línea familiar," Nicholas dijo de manera sombría. "Escuche que todos ustedes se quedaran aquí para navidad ¿Es eso cierto? Será interesante tener a tantas personas aquí durante las vacaciones."

"He escuchado los rumores, pero no lo se," Harry contesto, "Creo que les preocupa la seguridad del tren."

"No es que tengas que preocuparte, Harry, Sirius siempre puede venir por ti. Y estoy segura de que Papá también vendrá por nosotros," Ginny comento. A ella no le agradaba mucho la idea de quedarse en la escuela durante las vacaciones y trataba de pensar en eso lo menos posible.

"Oh bueno, quizás es solo un rumor. Me asegurare de mantenerlos informados si se alguna otra cosa," Nick dijo educadamente y se fue de ahí flotando.

"Si, igual nosotros," Harry se despidió de el y volteo a ver a Ginny. "Vamos, creo que Hermione y Ron están en el periódico," dijo, y los dos se dirigieron al Gran Comedor.

La sala de redacción estaba dispuesta en un salón sin uso del segundo piso, con varios escritorios juntos que formaban una mesa grande y otros dispersados por el salón que servían para el personal principal. Hermione y Ron están sentados en un escritorio mientras Hermione con aspecto cansado terminaba por fin la primera edición.

"Hola, ustedes dos, ¿Alguna vez dejan este lugar?" Ginny pregunto mientras entraban.

"No recientemente," Ron dijo, mirando a Hermione. Que parecía un poco apenada.

"Bueno, ya termine, y prometo no volverlo a tocar hasta que este impreso. ¿Cómo estuvo el juego?" pregunto Hermione.

"Patético," Harry dijo apesadumbrado, "Sabia que seria así. Ravenclaw tenia demasiados jugadores buenos que se graduaron el año anterior. Slytherin barrio el suelo con ellos."

"Hablamos con Nicholas también," Ginny agrego, "Pero no pudo decirnos quien era el aprendiz, dijo que el profesor de Encantamientos se fue a trabajar en la corte mágica y así que no permaneció mucho en Hogwarts."

"Entre mas lo pienso, casi me convenzo de que probablemente fuera el profesor de Simbología," Hermione dijo pensativa. "Aun mas si el instructor de Encantamientos no paso mucho tiempo aquí. Estos aprendices parecen terriblemente dedicados a la escuela, y no creo que alguno se fuera sin una muy buena razón. Pero antes de eso, estaba pensando que era esta otra persona porque parece haber mucho trabajo de Simbología aquí… los títulos, un aprendiz para los cuatro… probablemente hay muchos mas símbolos que aun no descubrimos. Bastante fascinante en realidad, aun me sorprende que no tengamos esa materia en Hogwarts. Me pregunto por que," Hermione dijo pensativa. "Como sea, quizás debamos concentrarnos en el, estoy muy segura de que ese es el Gryffindor que buscamos. El punto es que creo que debe de haber algo en esta escuela relacionado con el para que podamos encontrarlo. Quiero decir, este lugar esta lleno de historia. Aun cuando no podamos encontrar una pintura tal vez podamos hallar una pista que lo vincule con el grupo."

"Aun si lo encontramos, no estoy seguro de que nos lleve a la Tumba," Harry dijo. "sabes, difícilmente he escuchado que alguien mencione Halloween este año y será la semana próxima. Después de lo que sucedió el año anterior, pensarías que se hablaría de la seguridad por todas partes."

"Dudo que Voldemort trate de hacer algo similar dos años seguidos," dijo Ron, "¿Qué puede intentar? ¿Envenenar todas las manzanas y calabazas de la escuela?"

Harry, Ginny y Hermione se miraron entre si.

"Oh, vamos chicos, saben que estoy bromeando," se quejo Ron.

"Es igual, no he hablado con Dobby en mucho tiempo. Tal vez le pregunte como va todo," Harry sugirió.

"Creo que es una idea maravillosa," Hermione dijo poniéndose de pie. "Quiero saber como le va tratando de convertir a los otros Elfos Domésticos en individuos libres." Ron recargo su cabeza en su mano, mirándola fijamente. ¿Algún día lograría que Hermione se detuviera un poco para poder hablar con ella?

Mientras eso ocurría, Severus y Jennifer no tuvieron oportunidad de revisar la Caja de Seguridad cuando regresaron. Llegando al palco de profesores para ver los últimos minutos del juego, Minerva les informo que tendrían una repentina reunión de personal después de la cena para hablar acerca de la seguridad en Halloween y las próximas vacaciones. Jennifer, que estaba un poco cansada de un fin de semana buscando pistas sin muy buen resultado, agradeció la oportunidad de volver a sus actividades normales.

Dumbledore le sonrió cálidamente a todos los presentes mientras entraban y el salón del personal se llenaba, esperando pacientemente a que todos encontraran un asiento y saludaran a los demás antes de comenzar la reunión.

"Como ya lo saben, Halloween es en unos cuantos días, y al parecer se ha convertido en una fecha un tanto turbulenta para nosotros en los últimos años. No espero que tengamos problemas dentro de la escuela, especialmente con las nuevas medidas de seguridad, y las pinturas que también están al tanto de los nuevos procedimientos. ¿Me parece que la mayoría de ustedes están informados de sus deberes este año? Jennifer, unos cuantos miembros de nuestra familia extendida estarán aquí, y también Anna así que por favor acompáñala cuando venga al castillo."

"Si, Profesor."

"Severus, si te parece, por favor ayuda a los fantasmas voluntarios con el patrullaje de los pasillos. Creo que puedes desanimar a cualquier estudiante de vagar por el castillo por la noche," Dumbledore dijo sonriendo ligeramente. Severus asintió. Dumbledore se recargo en el respaldo de su silla mirando alrededor. "Ahora, en otro asunto importante. Como la mayoría de ustedes saben una de las razones por las que me he ausentado este año es porque estoy trabajando con la compañía de trenes junto con Filius para resolver los problemas de seguridad en la ruta del tren y aunque creo que encontramos la solución es poco probable que este listo para Navidad. También considero, que dadas las presentes circunstancias y la amenaza contra todo el cuerpo estudiantil, deberíamos de hacer una fuerte sugerencia a los padres y el consejo para que nos permitan mantener a los estudiantes en el colegio durante las vacaciones. En verdad creo que tanto estudiantes como padres estarán mas seguros si ellos permanecen en Hogwarts."

Varios profesores intercambiaron miradas unos con otros. De repente Jennifer se sintió terrible. Recordó como los Willowby le pidieron que se asegurara de que Corey fuera a casa para Navidad, y ella prometió que así seria. Por supuesto, no podía prever lo que pasaría en el tren. Aun así, sentía que estaba quebrando una promesa. ¿Y que pasaría con todos los chicos? Seria una terrible navidad para ellos, atrapados en la escuela lejos de sus hogares sin nada que hacer.

"Aquellos Profesores que nos quedemos, estoy seguro que podremos pensar en algo para hacer de esto una experiencia placentera. Y hablando de eso, se que muchos de ustedes tienen otros compromisos, ¿Pero hay alguien que se ofrezca como voluntario para quedarse y ayudar?" Dumbledore preguntó. Mientras Jennifer se movía en su silla, Severus alcanzo su mano y la miro con el ceño fruncido. Jennifer lo observo por largo tiempo. Si, seria la primera vez desde que Severus compro la casa en que podrían visitarla, pero, ¿Cómo podía pensar en eso si Corey tenia que quedarse? Después de un largo intercambio de miradas, Severus suspiro con resignación y movió su mano, Jennifer inmediatamente se ofreció, seguida por un menos entusiasta Severus. "Ah, bien, estaba esperando que ustedes dos se ofrecieran," Dumbledore dijo casi brillando. "Poppy, gracias, y Filius, sabia que podía contar contigo. Enviare un aviso acerca de los arreglos que se tendrán que hacer y también escribiré algunas cartas explicando la situación."


Jennifer supo desde el principio que Halloween iba a ser un día largo, levantándose antes del amanecer para dirigirse a la sala de redacción donde Hermione y Ron estaban bostezando sobre dos pilas de copias; una ordenadamente acomodada para ser entregada a cada estudiante después del almuerzo, y una pila un poco mas desordenada con ejemplares enrollados para enviarlos a los padres. Jennifer rápidamente les ofreció una taza de te o café, dándoles un tiempo para que despertaran antes de revisar las copias para los padres y ayudarlos a llevarlas a la Lechuzeria.

"No puedo creerlo, ¡El Hechicero Veraz edición numero uno! Nunca creí que lo termináramos a tiempo."

"Bueno, nos tomo un mes hacer la primera edición bimestral, así que creo que tendremos problemas," Ron dijo mientras se dirigían a la torre. Jennifer les pidió que guardaran silencio, recordándoles que todos dormían aun.

"No se preocupen, el primero siempre tarda mucho mas. Tuvimos que organizar al personal, las historias y temas y hacer las ordenes… mientras todos tengan sus artículos para el final de la semana, creo que podemos tener todo editado y aprobado por McGonagall la noche antes de que salga de nuevo, así que estará en la lechuzeria pronto. No tengo intenciones de levantarme de nuevo a esta hora sin necesidad," Jennifer dijo mientras les sonreía.

"Entonces somos dos," Ron dijo.

"Tendrás que levantarte muy temprano si decides trabajar en el Ministerio," Hermione le recordó.

"No he decidido si eso es lo que quiero hacer," Ron contesto. "Y definitivamente no es una opción si piensan dejarme en el mismo departamento que Percy. Por cierto, ¿Sabes que Percy y Penélope están comprometidos? Se casaran en primavera."

"¿Por que le tomo tanto tiempo proponerlo? Han salido juntos por eras." Hermione dijo dejando una caja en el suelo.

"Bueno, no es algo que sea tan fácil, sabes. Probablemente una de las cosas mas inteligentes que hizo Percy fue esperar un año o dos," Ron dijo. Jennifer se aclaro la garganta.

"Muy bien, la caja de envíos locales esta aquí para nuestras lechuzas. La otra caja va hacia el correo, y su lechuza debe de llegar en cualquier momento, casi amanece. Ciérrenla para que pueda minimizarla," Jennifer dijo, sacando su varita. Con rapidez la encogió, y agregaron un cordel para que fuera más fácil cargarla para la lechuza. "Comencemos a enviar el resto. ¿Donde están nuestros voluntarios?" pregunto mirando hacia arriba. Muchas lechuzas bajaron y comenzaron a volar alrededor, aun somnolientas mientras les leían las direcciones a donde se dirigían.

"Despiertos junto con el sol ¿No es así?"

Jennifer se dio la vuelta para darle una mirada acusadora a Severus que estaba de pie en la puerta.

"¿Qué haces despierto?" Jennifer pregunto.

"Vi que estabas de pie y vine a asegurarme de que no bajaras por mas tuberías," Severus dijo tranquilamente. "¿Tienes un minuto?"

"Estaremos bien, Profesora," Hermione le aseguro. Jennifer siguió a Severus por la escalera.

De cualquier forma no fueron muy lejos, dando la vuelta para llegar a la puerta de la torre que los llevaría al parapeto, al abrirla sintieron el golpe de la fría mañana. Mientras Jennifer salía, se encontró a repentinamente sorprendida por el hermoso paisaje. El sol apenas comenzaba a salir por detrás de las colinas que se encontraban a distancia, pintando de rojo y dorado las nubes más bajas, mientras el castillo aun estaba debajo de un manto purpura, desapareciendo cada vez más y mas conforme el sol se elevaba en los cielos.

"¿No es hermoso?" Jennifer dijo en voz baja, acercándose a la pared.

"Si, muy hermoso," Severus dijo suavemente como contestación. Jennifer levanto la vista para encontrarse con su firme e inquebrantable mirada. Una extraña mezcla de emociones surcaba su rostro, como si recordara muchas cosas al mismo tiempo. El dio un paso hacia ella, recargándose contra la pared. "Sabes, no hace mucho tiempo ni siquiera hubiera pensando en ver atreves de las ventanas mientras caminaba por el castillo, mucho menos observar que había mas allá de ellas. Demasiado envuelto en mis problemas para siquiera considerar hacerlo."

"Eso suena a mi últimamente," Jennifer suspiro, se sentía culpable. "Me temo que he estado un poco preocupada, ¿No es así?" Severus acaricio su mejilla.

"Pues, si, pero a lo que me refiero va mucho mas allá. Mi preocupación era inducida por mi amargura, no por ser demasiado apasionado como es tu caso. En algún momento antes de que nos cacemos, quiero sentarme y explicarte algunas cosas que han sido un poco difíciles de hablar para mi."

"Si eso es lo que tu quieres," dijo Jennifer, con una mirada de profundo amor. "Siempre he sabido desde que nos conocimos que hay ciertos temas que te atormentan, cosas que no pudo leer en tu rostro, porque no se por donde empezar… cuidando el no entrometerme. Pero no importa que, nada puede disminuir mi amor por ti."

"Aunque sea así," Severus dijo, su voz era casi un susurro y su rostro se torno mas serio, "Preferiría que no hubiera barreras entre nosotros, y tienes todo el derecho de saber en que te estas metiendo."

"¿Yo?" Jennifer rio, "¿Y que tal tu? Mi Padre siempre ha dicho que requiere nervios de acero desposar a un Craw." Antes de que el pudiera contestar, se escucho un fuerte ulular que venia de arriba, y Jennifer recordó lo que estaba haciendo hace unos momentos. "Ese es Revere, tengo que irme," dijo, sin muchos deseos de hacerlo.

Severus rápidamente se inclino y la beso apasionadamente, dejándola totalmente fuera de balance mientras caminaba de mala gana hacia la puerta. Sus ojos nunca se alejaron de ella hasta que salió de ahí, para después mirar hacia el sol, ahora sobre el horizonte, antes de bajar las escaleras.