La historia me pertenece pero los personajes son de Stephanie Meyer (:
Hola! Gracias por seguir la historia (: Ahorita estoy también trabajando en una nueva, que espero subir pronto con un tema diferente. Ya diciembre, para mí es uno de los mejores meses, por fin navidad. Las decoraciones por todas partes que dan un nuevo aire. ¿Les gusta la navidad? :p bueno ya aquí este nuevo capitulo, gracias \(*_*)/
Candy1928: Jaja si seran dos (: La verdad que es si, es llegadora la canción :p gracias igual Xoxo
SharitoSD: Jaja bueno en este capitulo no puse la reacción de ellos pero en el siguiente (; Gracias que bien que te gustan los Edward pov, igual saludos y besos :)
Ashlee bravo 199981: Jajaja, si le atino :p Puede ser (;
Isa Kathe: Wow muchas gracias (:
Vale-Misty Cullen: Hola! De verdad! Que bien, jaja si me agrado la película y venia al tema con lo que estoy escribiendo (: Espero poder juntar a Diego y a Emmett en algún capitulo :p gracias igual :D
Tellus: Si, gracias. Lo siento tendré que dejar de nuevo la duda de que son los bebes, pero ya en el siguiente (; Saludos!
Gracias.. (:
Capitulo 19: Mis suegros
Bella POV
El día había pasado deprisa. Ya estaba acomodándome en nuestra cama. Aun no podía creer que tendría dos bebes. Si antes estaba nerviosa, ahora parecía un remolino.
-Espero que ya este calientito mi lugar- dijo Edward, entrando a la habitación –por algo te mande primero- bromeo al final.
Me acomode bien de mi lado derecho para dejar su lugar junto a mí. No teníamos tanto tiempo viviendo juntos, pero ya había aprendido que el lado izquierdo era su favorito. Algo que me venia bien, la derecha era mía. Sabía que aun me quedaba aprender otras de sus manías.
-Algo así, no tengo tanto dentro de la cama-.
En cuanto estuvo acomodado estiro sus brazos para abrazarme. Me encantaba poner mi cabeza sobre su pecho.
-Entonces… ¿Mis amigos pasan la prueba?- pregunto curioso. Me agradaba que quisiera tenerme unida a sus amistades.
-Si. Pensé que ya te lo había dicho, pero si es necesario repetirlo esta bien. Me agradan y son divertidos-. Edward sonrió, se acercó y dejo un tierno beso sobre mi frente.
-Y ahora… ¿Qué piensas sobre nuestros dos chiquitines?- pregunto sonriendo, como todo un padre orgulloso.
-Honestamente no me lo esperaba. Al principio ni pensé estar embarazada y bum… resulta que estoy esperando dos bebes. Aunque creo que será interesante. Ya quiero conocerlos- susurre. Comenzaba a sentir emoción, y aun me faltaba mucho para poder sostenerlos.
-Si, dios son muchos meses. Pero los disfrutare, ya quiero ver tu enorme vientre- dijo mientras movía su mano en círculos sobre mi vientre. Era muy pequeña aun, pero ya era evidente que algo estaba dentro de mí. En este caso dos personitas.
-Mm… Bella creo que ya no puedo atrasar más la reunión con mis padres. Supongo ya es tiempo de que te vuelvan a ver y sepan todo ¿Te parece ir a cenar a casa de mis padres?-
Moví mis dedos nerviosa. La verdad que hace años que no los veía. Y claro, no creo que tomaran normal la noticia que estaba embarazada "de mi amigo de la niñez" Otros que no estaban enterados también eras mis padres. Aun podía esperar para decírselo a ellos.
-No me siento lista, pero es necesario. De nada me servirá esperar más. Aparte ellos siempre fueron buenos conmigo, me gustaría verlos… solo espero que no se enfaden con la noticia-.
-Bueno estoy casi seguro que mi madre se sorprenderá al saber que me has pervertido ¿Tu embarazada? Ni tenia idea- dijo riendo.
-¿Qué?- exclame dramáticamente -¿Yo? El menos santo en esta habitación eres tú. No tengo ni idea de como besar-. Me uní a su risa.
-Aa claro, lo olvidaba-. Dejo de reírse para tomar mi cara entre sus manos –Es extraño pero ya lo has hecho. Cuando tus labios se juntas con los míos, me besas caramelito-.
Estaba a punto de responder cuando me beso. Sus labios se movían lentamente, llenando mi cuerpo de sensaciones. Me encantaba la sensación de las mariposas en mi estomago. Edward llevo su mano a una de mis mejillas, para acariciarla tiernamente. Después de que el beso comenzara a subir de intensidad nos separamos.
-Eso de besar es, es interesante- seguí con el juego pero involuntariamente un bostezo se salió de mi boca.
-Si que lo es. Lamento que no pueda seguir mostrándote. Anda duérmete preciosa, deben estar cansados mis tres amores-. No pude evitar sonrojarme al escucharlo decir eso. Sus tres amores… eso sonaba perfecto. Tan perfecto que solo Edward podía decirlo.
-Gracias, no sé que haría sin ti amor. Y si ya necesitamos descansar- dije riendo acariciando mi vientre. Supongo que todo me daría el doble de fuerte. Apagamos la lámpara y nos acostamos, abrazados. Me encantaba su aroma.
-¿Bella?- escuche a Edward hablar entre la oscuridad.
-Mm…-. La verdad ya me encontraba más dormida que despierta.
-Puedes no decirle a Emmett que esperamos gemelos, hasta que veamos a todos- susurro.
-¿Por?- pregunte adormilada. Estaba ya viendo un hermoso paisaje.
-De verdad, seria bueno ver sus reacciones-.
-Si- susurre. Escuche su leve risa y me deje llevar en un profundo sueño.
Como costumbre la horrible alarma sonó. Sentí a Edward moverse entre mis brazos. Lentamente tuve que abrir los ojos.
-Buenos días Bells- dijo sonriéndome. Me regalo el primer beso mañanero.
-Buenos días ¿Días? Parece madrugada. Debería conseguir un trabajo de tarde- murmure escondiéndome en la almohada. No quería despertar temprano. Quería seguir disfrutando de la suave y cálida cama.
-Jaja tal vez puedas hacerlo. Aunque me gusta más así. Las tardes y noches son para nosotros-.
-Tendrás unos hijos dormilones-. Sentí como Edward tomo mi cintura para hacerme girar –No culpes tan rápido a mis hijos, apuesto que la mamá tiene que ver mas en esto- dijo riendo mientras comenzaba a hacerme cosquillas.
-¡No Edward!- dije entre risas. No quería cosquillas. –Detente, quiero ir al baño- trata de quitarme sus manos, de verdad quería ir al baño.
-Umm…- exclamo dudoso. –¡Voy a orinarme aquí!- dije casi saltando para correr al baño. Con gran alivio baje mi pantalón junto con mi ropa interior. Pero claro, allí venia un gran problema. Edward no había bajado la taza del baño.
-¡Edward!- exclame, cuando casi caí al agua del escusado. -¿Qué sucede cariño?- pregunto tras la puerta. Enojada termine con mi necesidad y salí del baño.
-Ya no vives solo. Soy mujer y por lo tanto no utilizo el baño de la misma manera que tu. Casi muero aguada- dije molesta. La risita de Edward no ayudo.
-¿Ahogada? Jaja eso fue demasiado Bells. Lo siento, tratare de recordarlo. Aparte tú también tienes una mala costumbre. Dejas siempre tus zapatos por allí. Casi tropiezo… podría caer, golpearme la cabeza y morir- agrego ahora el.
-¿Y yo soy exagerada? ¡Hombres!-. Salí de la habitación y fui a la cocina para preparar un rápido desayuno. Sentí que Edward rodeo mi cintura por detrás.
-Creo que aun debemos acostumbrarnos a compartir- susurro en mi oído, dejando un beso en el, haciéndome estremecer. -¿Quieres compartir la ducha ahora?- siguió con su juego de seducción. Que para su suerte tenia ganado.
Después de ducharnos, desayunamos sonrientes. Lamentablemente ya teníamos que ir a nuestros trabajos.
-Últimamente salimos mucho, te aseguro que después de esta cena disfrutaremos solos en casa-.
-Eso suena bien amor. Que tengas un buen día con tus pacientes- le dije mientras lo abrazaba. Tendría que mantener en secreto por ahora que tendríamos gemelos. Con tantas ganas que tenia de decirlo a Emmett.
-Igual tu con tus alumnos caramelito-.
Nos despedimos con un beso y cada quien subió a su auto. Fui al salón de maestros, hoy se encontraba Jacob allí.
-Hola Bella ¿Cómo has estado?- pregunto amable. Me senté delante de él.
-Hola Jacob, bien gracias ¿Y tu?-
-También. Sabes justo quería verte hoy. Pronto será la fiesta de fin de curso, ya sabes. ¿Te gustaría ser mi maestra acompañante?-
Lo había olvidado completamente. Siempre había una fiesta al final, donde los profesores se juntabas para dar un discurso. Antes había asistido con Emmett.
-Si. Sera divertido-. Esperaba que a Edward no le importara. Aparte solo seria para el discurso en parte.
-¿Quieres combinar nuestra ropa?-
-De acuerdo creo que… eso no-. No quería sonar grosera ¿Pero vestidos del mismo color? Ni con Edward lo hacia.
-Jaja Bella estaba bromeando-. Aliviada me uní a sus risas. Emmett entro por fin.
-¡Bells!- exclamo feliz –Te he extrañado-. Emmett era increíble.
-Siempre tan dramático, creo que debería alejarte de Alice- dije riendo.
-Mas bien, deberías a alejar a Alice de mí. Ella se pega-.
Jacob se miraba un tanto incomodo ahora.
-¿Qué paso con él bebe?- pregunto de repente. Jacob se puso de pie y se retiro. –Ups…-
-Idiota- gruñí –Te hablare de eso cuando estén los demás, y Edward- dije mordiéndome el labio.
-¿Por? Anda Bells dime- exclamo como niño pequeño. Era difícil resistir.
-No puedo. Ya debo ir a clases-. Fui a mi salón, donde ya estaban casi mis alumnos. No tardo en sonar el timbre. Brady estaba sonriente, al parecer todo había salido bien con sus nuevos padres.
El día pasó sin problemas. En la salida me encontré con Alec.
-¡Hola Bella!- saludo medio sorprendido.
-Hola Alec ¿Cómo estas? ¿Y tus padres?-
-Todos bien ¿Qué tal Edward? ¿Y am... él bebe?- pregunto apenado.
-Bien también jaja gracias. Ya sabes debo darle informe a Edward- bromee.
-Hoy me porte bien, tal vez eso si debas comentárselo- dijo sonriente. Este chico era divertido. Nos despedimos y salí a mi auto. Hoy tenía menos tiempo de trabajo que Edward. Llegue al departamento y lo admire. Estaba casi igual que cuando llegue, solo ahora tenia una pequeña foto nuestra sobre la mesa de sala. También la cocina, tenía mas comida. Realmente fue buena idea vivir juntos.
Prepare la comida, quería sorprender a Edward. Cuando termine acomode todo y descanse mirando el televisor. Estaba algo nerviosa, ver a los padres de Edward después de tanto tiempo, sin saber que pensaban. Y no solo eso… teníamos que informales sobre mi embarazo.
Acaricie mi pequeño vientre. Jamás imagine que tendría dos vidas dentro de mí. Saber que ellos dependían de mí provocaba sentimientos que jamás pensé. Quería llenar el departamento con cosas para bebes ¿Estarían bien aquí? Ahora imaginando dos bebes aquí, parecía pequeño.
Escuche la puerta abrirse anunciando que Edward estaba aquí. –Ya llegue preciosa- dijo mientras caminaba a dejar su portafolio. Apague el televisor y camine hacia él.
-Hola Ed- me rodeo en sus brazos y me dio un lindo beso.
-Se siente bien llegar a casa y tener quien te reciba- .
-No solo eso. También la comida esta lista- anuncie orgullosa. Nos sentamos a comer, mientras me contaba de su día.
-Emmett insistió pero como buena novia guarde el secreto- presumí.
-¡Dios que buena novia!- dijo riendo. Lo mire seriamente ¿Se burlaba mi? –No importa que no sonreías, te ves linda-.
Sentí mis mejillas arder. Siempre sabía como ganar.
-¿Estas seguro, no es demasiado un vestido?- le grite a Edward desde la habitación. Ya debíamos ir con sus padres.
-No Bella. Estoy seguro que estas preciosa ¿Podemos irnos?-
-De acuerdo, será tu culpa si tus padres me ven extraño- dije nerviosa.
Edward estaba sentando esperándome. Como siempre se miraba bien, no importaba lo que llevara puesto.
-Preciosa, como dije. Aparte si quieres ocultarles a mis padres que estas embarazada, así no se nota- bromeo.
-No lo hice por ese- le enseñe mi lengua, infantil. Me tomo de la mano y me llevo.
La casa estaba a diez minutos. Tuve mi tiempo para tranquilizarme. Claro que en cuanto llegamos volvieron los nervios. La casa era más grande de lo que esperaba.
-No dejas de sorprenderme- susurre. Caminamos hacia la puerta, estaba aferrada a su mano.
-Bells ellos te recuerdan, te adoran- me dijo sonriente. Toco el timbre y la puerta no tardo en abrirse. Frente a mí estaba Esme: su madre. Seguí tan guapa como recordaba. Con sus ojos verdes idénticos a los de Edward.
-Hola mamá- hablo primero Edward. Esme se acercó y lo saludo cariñosamente. Después volteo hacia mí.
-¡Bella! Estas todavía más hermosa- dijo sonriendo. No esperaba eso. Me dio un cálido abrazo, que no dude en responder.
-Hola Esme, tenía muchas ganas de volver a verlos- dije con honestidad.
Nos invito a pasar. La casa estaba finamente decorada, dándole también un toque muy cálido. Era perfecto para la casa de los futuros abuelos.
-Tardaron mucho eh, Edward lleva semanas diciendo que te traería-.
-Perdón mamá. Quería traerla cuando oficialmente fuera mi novia- dijo orgulloso haciéndome sonrojar.
-Siempre le dije a tu padre que estabas enamorada de Bella. Él decía que no, que aun eran muy pequeños, y mira…-
-Fue una suerte volver a encontrarla-. Llegamos a la hermosa sala. Tenía una linda chimenea con libreros, y un televisor.
Carlisle: el padre de Edward. Se puso de pie para recibirnos.
-Mira Carlisle, por fin aquí- exclamo alegre Esme.
-Bella, que gusto volver a verte- dijo con una sonrisa. Lo salude con un beso en la mejilla.
-Igualmente. Han pasado muchos años- dije. Nos sentamos a charlar.
-La verdad que no le creí al principio a Edward. Pensé que tal vez te estaba confundiendo- contó Esme.
-Si, es sorprendente que terminaran en la misma ciudad después de todo- agrego Carlisle.
-Claro. Por eso ahora no la voy a dejar ir- dijo Edward tomando mi mano. Como costumbre me sonroje.
-¿Y como están tus padres Bella?-. La charla siguió muy animada. Después pasamos al comedor a cenar. El cual era muy grande, pensar que solo habían tenido un hijo.
-Aquí si que se puede hacer una gran fiesta- le susurre a Edward. Haciéndolo reír.
-Un día traemos a todos-.
La comida era estupenda. Lo mejor fue que al parecer a los bebes les agrado, puesto que no sentí ningún síntoma. Cuando estábamos probando el postre, note a Edward un tanto nervioso ¿Qué pasaba?
-Papas- llamo su atención ¿Se los diría ahora? ¡Vamos Bella no hagas el ridículo desmayándote!
-Yo y Bella queremos darles una noticia-. Nos miraban curiosos, esperando. Preferí permanecer callada por ahora.
-Bella esta embarazada- anuncio feliz. No pude evitar sonreír. Aunque sentí un escalofrió al mirar la reacción de mis suegros.
-¿Es broma?- pregunto sorprendida Esme.
-No, de verdad- dije sonrojada. De repente Esme dejo salir un grito emocionada y fue a abrazarnos. Carlisle también nos felicito.
-Realmente no lo esperaba, pero en hora buena. Mi primer nieto- dijo Carlisle.
-Sobre eso… son dos, así que no hagas preferencias- dijo Edward.
-¿Dos? No lo puedo creer-. Esme parecía niña pequeña con su reacción ¿No seria familiar de Alice?
-Muchas gracias, estaba preocupada por su reacción- admití.
-¿Niños o niñas? ¿O ambos?- pregunto mi suegro.
-Aun no lo sabemos, todavía nos falta-.
-Por fin la casa se va llenar de vida. Mi hijo ya todo un adulto- dijo un tanto sentimental Esme. Edward se miraba avergonzado.
Después del postre, volvimos a la sala a charlar. Esme estaba ya planeando cosas para sus nietos. Esperaba que todo saliera bien.
Al volver a casa, no hice demasiado. Ya me sentía muy cansada. Ya casi todo estaba listo. Solo faltaba anunciar a nuestros amigos que serian dos, y… mis padres.
Ya en el siguiente si revelare el sexo de los bebes. ¿Algo que se me esté pasando? Gracias por seguirme (:
Facebook: Stephanie Fanny (Stephanie Padilla)
