La historia me pertenece pero los personajes son de Stephanie Meyer (:
Hola! Perdón me atrase, pero ya tengo vacaciones y tendré mucho tiempo libre (: No digo mucho aquí está el capítulo espero les guste, gracias \(*_*)/
Ya subo tarde el capítulo, gracias por todos sus comentarios. Qué bueno que les gusta lo que sucedió el capítulo anterior ¡Gracias! Prometo responderles en el siguiente (:
Que bueno que les gusto que fuera una niña y un niño :D
Capítulo 21: ¿Días de gracias?
La casa tenía unos lindos focos colgando, de diferentes colores. La típica decoración navideña, solo que en casa de mis suegros... mis suegros, todo lucia elegante.
-Mamá siempre se emociona con la navidad, será una locura cuando estén nuestros bebes- me dijo Edward sonriente mientras bajaba del carro para abrirme la puerta. Ya comenzaba el frío y pronto nevaría según los noticieros.
Como antes nos habían ofrecido la casa para el día de gracias, Edward acepto para invitar a nuestros amigos y a su prima.
Yo cocinaría el pavo junto a la madre de Edward. Alice llegaría después, por lo que me contó Jasper ya la presento con mis y sus suegros, todo salió bien. Aunque en secreto Edward dice que soy la favorita ¡Le daré dos nietos! A veces era muy gracioso.
Caminamos a la casa, Edward me llevaba de la cintura. Si antes era protector ahora parecía mi imán. Quería cuidar de su reina, su princesa y su campeón. Ya todos tenían sobrenombres jaja supongo él era ¿El rey?
Al segundo toque, Esme feliz abrió la puerta. Llevaba un lindo vestido blanco.
-¡Qué bueno que llegan! ya falta poco para terminar todo- dijo feliz abrazándonos.
-Chicas las dejo que hagan su trabajo, yo no sirvo en la cocina- dijo Edward, me dio un beso en la frente y huyo con su padre.
-Hombres- me reí con Esme.
Esme cocinaba de una manera riquísima, termine pidiendo consejos para la cocina.
-Qué lindo que le quieras cocinar a mi hijo- me dijo feliz mientras me pasaba unos secretos.
-Y también quiero cocinar bien a sus futuros nietos- agregue riendo.
Alice llego justo cuando adornábamos el pavo, así que prácticamente me empujo para hacerlo ella. Esme solo se reía. Cuando Alice se quedó con el pavo escape sigilosamente hacia la cocina, escuche a Edward hablando con Jasper.
-¿Ya se lo dijiste?- le pregunto Jasper ¿De quién hablaría?
-No, ni siquiera estoy seguro- contesto Edward, con voz leve.
-Bueno yo solo quería aconsejarte eso, se me hace mejor hermano-.
-Gracias- dijo simplemente. Me acerque lentamente a sala, al verme Edward se sorprendió, parecía nerviosa ¿Me ocultaba algo a mí?
-¿Ya terminaron caramelito?-
-Am si, ya solo lo están decorando...-
Edward me miro confundido. Tal vez se notaba mi humor, no sabía que me ocultaba y no me agradaba. Me senté a su lado, rápido me rodeo con sus brazos y acaricio mi vientre.
-¿Qué tal? ¿Se han portado bien con mamá?-
¿Y si seguía conmigo por los bebes? ¿Y no sabía cómo decírmelo? Sentí miedo, no quería tener a Edward a la fuerza.
-¿Que pasa Bells?-
-Eh nada ¿Por qué?-
Edward me observo en silencio, poniéndome nerviosa, desvíe la mirada pero Edward tomo mi mentón para que volviera a voltear.
-Te amo- dijo simplemente y me beso. Unió sus labios con los míos, en un lento beso, profundo. Mordió levemente mi labio inferior, haciendo que soltara un leve gemido, abrí mi boca y permití que entrara su lengua para jugar con la mía.
-Pero si ustedes no pierden tiempo- escuche a Emmett gritar ¿Siempre era tan inoportuno? Edward se alejó de mí gruñendo.
-Hola idiota- dije sonriéndole falsamente.
-Edward mira cómo se pone, no ves que sus hormonas están alteradas ¡Y tu calentándola!-
De acuerdo era el colmo, me puso de pie enojada. Escuche a Edward riéndose también ¿Se burlaban de mí? Corrí hacia Emmett y me subí sobre el como si fuera un chango.
-Bells- dijo entre risas Emmett mientras colgada le tiraba golpes.
-Idiota, no porque te vaya mal con Rose debes molestarnos- le grite, mientras intentaba picarle el ojo.
-¡Oye!- escuche que exclamo Rose.
-Bells mis ojos no- lloriqueo. Lo ignore y le pique el ojo -Ahh mi ojo- me soltó para sobarse el ojo y por siguiente me fui hacia abajo esperando el golpe.
-Bella- Edward me tenía entre sus brazos. -Bella dios ten cuidado ¡Los bebes!- me regaño.
-Lo siento... yo no pensé en ellos-. Me sentía tan mal que solté el llanto ¡Que mala madre era!
-Shh no llores Bella- me dijo Edward mientras acariciaba mis mejillas y limpiaba mis lágrimas.
-Seré una mala madre- solloce. Todos en la sala me observaban, mientras Edward trataba de tranquilizarme.
-Cariño lo siento, me asuste, claro que no serás unas mala madre, tu eres la mejor Bella- dijo Edward llenando mi cara de besos.
-No mientas-.
-Lo siento Bells realmente fue mi culpa, ya no voy a molestar- hablo Emmett avergonzando mirándome con arrepentimiento.
-Si Bella fue culpa de este idiota- alego Rose dándole un zape.
Edward me acomodo sobre sus piernas en el sillón.
-¡Hay Dios! ¿Cómo no quieres que te moleste si Edward te trata como bebe?- se quejó como niño pequeño.
-Emmett- gritamos todos. Cuando Esme entro a la sala con una sonrisa.
-¿Que hizo ahora este niño?-
Esme se había encariñando ya con Emmett ¿Cómo? Ni idea.
-Vamos la cena esta lista- anuncio. Nada normal que Emmett fuera el primero en correr. Todos apresuramos el paso hacia el comedor pero Edward me detuvo.
-Preciosa no quiero que te sientas mal, perdón si te hable mal solo que me asuste, no quiero que les pase nada. Son lo más preciado que tengo- me susurro un tanto apenado. Haciendo que mi corazón latiera fuertemente.
-Yo también exagere, me cuidare más, también lo siento. Te amo- dije sonrojada a lo que Edward sonrió. Me acerque a él para darle un beso. Beso que rápido subió de intensidad y tuvo que alejarse.
-Quiero la reconciliación en la noche- me susurro sensual al oído.
Llegamos al comedor donde nos esperaban ya todos. Carlisle estaba en el centro aun lado Esme después dos espacios vacíos. Del otro lado estaba Jasper junto a su padre, del otro lado Alice. En el otro centro se encontraba Emmett ¿Emmett cómo diablos? y Rosalie. Ah y no por menos importante el pavo en el centro.
El comedor se miraba estupendo con todos los adornos navideños. Nos sentamos para dar comienzo.
-Ahora si feliz día de gracias a todos, me da tanto gusto que la familia cada vez se agrande más, provecho- dijo Carlisle alegre. En cuanto terminamos todos fuimos por la comida ¡Tenia que alimentarme y a dos personitas más!
La cena fue genial. Todos bromeaban, Jasper termino peleando con Edward por el ultimo pan, aunque lo más gracioso fue cuando su madre los regaño.
-Mi pequeño novio todavía es regañado por mamá- le susurre burlona. Edward me miro serio:
-Puede que sí... pero yo puede regañar a mi novia, tal vez un par de nalgadas- dijo mientras guiño un ojo. Automáticamente comencé a toser ¿Qué? Edward solo se burlaba de mí.
-Edward, Bella se ahoga ayúdala- le dijo Alice asustada a mi "querido novio"
-Descuida ya se le pasara- contesto riendo. Deje de toser para matarlo con la mirada. Todos nos miraron confundidos y después se echaron a reír.
-Tú y Eddie parecen niños chiquitos- dijo riendo Jasper. Al parecer la noche se volvió en burlas contra mí.
Después de la cena pasamos a la sala. El pino de navidad estaba adornado de colores mixtos, dando alegría al lugar. Comentamos sobre qué hacer el día de noche buena, Edward ofreció nuestra casa, aunque era perfecta para nosotros sentía que era pequeña para la fiesta.
-¿No es muy pequeña?- pregunte bajo.
-Tu tranquila, lo tengo solucionado- dijo dándome un beso en la mejilla y volviendo a la charla.
No tardamos mucho en despedirnos, muchos tenían trabajo mañana.
Ya en el departamento, me quite mis tacones, cansada. No quería que mis pies comenzaran a hincharse antes de tiempo ¡Qué horror!
-¿Vemos una película? Aun no tengo sueño- me ofreció Edward, que me miraba con cara de cachorrito con una cobija en su mano derecha y golosinas en la mano izquierda.
-Me parece bien-. ¡Golosinas! La película era navideña. Ya comenzaba a sentirse el lindo ambiente. No sé en qué momento de la película el celular de Edward comenzó a sonar, lo miro y lo dejo de nuevo en la mesa.
-¿No contestaras?-
-No es importante- dijo simplemente mirando el televisor. Note su mirada un tanto nerviosa ¿Ahora qué? El celular siguió sonando.
Algo nerviosa me estire y tome el celular: Tanya.
-Oh no es importante- susurre. Edward me quito el celular y atendió.
-Hola tanya, si mira ahora estoy ocupado con mi novia ¿No es un poco tarde para llamar?- dijo mirándome. Tratando de darme a entender que no ocultaba nada con ella.
-Si tienes razón, pero aún tengo tiempo. Después hablamos, adiós-.
¿Aún tiene tiempo? Genial… Dejo el celular y me observo esperando que hablara. No quería ser paranoica pero ya iban varias.
-Bella no quiero que pienses mal- dijo por fin.
-¿Qué ocultas?-
-Te juro que no es nada, no importa. Si hubiera algo importante lo sabrías-. Me abrazo y comenzó a hacerle caricias a mi vientre. –Los amo- susurro, se acercó y le dio un beso a mi vientre ¡Malditos sentimientos! Quería estar molesta y el hacia esas cosas.
Cuando desperté, eran ya las once. No había tenido clases, y Edward había logrado la reconciliación. Aun me sentía cansada. Me duche y me prepare el desayuno. Edward tenía medio día de trabajo. Aunque no quisiera le daba vueltas al asunto de la llamada, que estaba nervioso, la conversación con Jasper.
Me puse a ordenar un poco la casa, me sentía aburrida. Edward había olvidado su portafolio, extraño. Seguí con lo mío pero me picaba la curiosidad, quería saber que enfermos tenia últimamente, me llamaba la atención la medicina pero no era lo mío, la sangre eso ¡No! Abrí el portafolio y mire las hojas. Tenía varios casos. Cuando vi un folder que decía: Importante ¿Qué seria?
¿Estaba mal ver sus cosas? Solo era trabajo… Abrí el folder, con un poco de culpabilidad. Lo leí y lo volví a leer ¿Por qué Edward no me lo había dicho? Deje todo en su lugar, como si nunca lo hubiese mirado.
No podía creer que no confiara en mí… O tal vez ya no me quería en sus planes. Me senté en el sillón con mil pensamientos, confundida. No note cuando comencé a llorar. Tome mi celular y llame a Alice.
-Alice ¿Puedes venir por mí? No quiero estar sola en casa- en parte no mentía. ¿Y si quería a Tanya?
-Si Bells claro ¿Pasa algo?- pregunto preocupada.
-Te cuento cuando vengas- dije tratando de sonar triste. Lo que no esperaba era que Edward regresaría antes. Escuche la puerta y sentí como mi cuerpo empezó a temblar. No sabía que decirle… se supone que yo no lose.
-Hola caramelito- saludo feliz mientras se acercaba a mí.
-Hola- dije levemente, Edward me miro confundido.
-¿Te sientes mal?-
-No estoy bien…- se acercó y me dio un leve beso, ya que no lo continúe. Se alejó con una mueca.
-¿Bien?-
-De acuerdo no estoy bien ¿Tienes algo que contarme Edward? No se algo…-
Su mirada cambio completamente, se miraba preocupado -¿Qué te duele Bella?-
-No, estoy bien físicamente lo que tengo se trata de algo más emocionas- respondí poniéndome de pie. Quería gritar.
-No te entiendo Bella-.
-¿Por qué no me dijiste que te ofrecieron un trabajo en otra ciudad? ¿Te quieres ir con Tanya? ¿No me quieres ya? No te voy a apartar de tus hijos si no me quieres, tranquilo- dije furiosa, dejando salir todo lo que sentía.
-¿Cómo lo sabes? Dios Bella ¿Cómo piensas esas cosas?-
-No importa, lo sé y no por tu boca. Pensé que teníamos confianza- susurre.
-Yo también pensé que teníamos confianza ¿Cómo puedes pensar así de mí? Yo también pensé que creías en mí, en que te amo pero veo que estaba equivocado- dijo serio mirándome intensamente.
-¿Ahora yo soy la mala?- grite. Edward se quedó en silencio observándome.
-¡Siempre ocultas algo! Yo no hago nada que te afecte ¡Yo te amo!-
-Yo también Bella, así que no entiendo porque pensaste esas cosas, no te lo dije porque no lo vi necesario- contesto un poco alto.
-¿No lo viste necesario? Te ofrecieron mucho dinero, una nueva vida prácticamente ¿Aceptaste? Ya que ni eso lo sé-
-Tu misma lo dices, es un buen trabajo-.
-¿Entonces sí? Ibas a dejarme…- susurre llorando ya. Edward me miro sorprendido y se acercó a mí.
-Bella las cosas no son así… lo siento solo que me duele que no confíes en mi-.
-Tú no confías en mí-. Quiso abrazarme pero me aparte. No lo entendía.
-No hagamos esto, estábamos diciendo tonterías porque estamos enojados, dejemos que pase tiempo y hablamos ¿Podemos sentarnos a aclaras nuestros pensamientos?-
Por suerte el timbre sonó, anunciando la llegada de Alice. Edward me miro confundido.
-¡Que te vaya bien con Tanya!- dije mientras caminaba a la puerta.
-¡Bella! ¿A dónde vas?- lo ignore y salí del departamento. Alice feliz me saludo pero al ver mi expresión también la de ella cambio.
-¿Qué pasa?- negué con la cabeza y la empuje para que saliéramos de allí.
-Vámonos por favor-. Edward no tardo en salir.
-Bella no te vayas ¿Por qué haces eso? Estas exagerando las cosas-.
-¿Exagerando? Púdrete Edward- gruñí. Subí al elevador con Alice que nos miraba confundía. Edward se quedó allí paralizado.
-¿Quieres ir a mi casa?-
-Sí, no quiero estar aquí-.
Bueno… la historia necesita drama ¿No? No me odien :c pero la vida no es color rosa, gracias por leer (:
Facebook: Stephanie Fanny (Stephanie Padilla)
