Hola! Aquí estoy de nuevo (: Lamentablemente ya terminaron las fiestas, pero ya puedo leer con tiempo y claro escribir, bueno ya aquí el capítulo ¡Gracias!

\(*_*)/

EddieIlove: Gracias, jaja aquí en este capítulo ya por fin les dirá (:

SharitoSD: Muchas gracias por tus deseos, si bueno aquí ya aparecen los papas de Bella espero lo disfrutes :D

Alexandracast: Jaja si, tienes razón aquí ya saldrá la furia de sus padres, gracias (:

Vale-Misty Cullen: Hola! Muchas gracias, igual suerte y gracias por siempre comentar :D


Capítulo 24: Visitas inesperadas

Bella POV

-Ya no seas cobarde Bella ¡Llama!- me grito desesperada Alice.

-Apoyo a Alice, amor deberían ya saberlo- se unió Edward. Día en contra de Bella.

Mire a Edward, tratando de poner mirada suplicante, que le diera lastima. Edward solo me sonrió con malicia.

-Bella les llamare yo, no me dejas otra opción- me dijo burlón. Mientras tomaba el celular.

-Ya Edward- renegué con un puchero. Le quite el celular y marque a mis padres. Alice me miro con reproche, hice caso a Edward y a ella no.

Sentía que me faltaba poco para explotar, mi vientre estaba enorme. Ya con ocho meses estaba lista para sacar a mis hijos. Aunque debía admitir que me daba pavor el parto. Por lo visto tendría parto natural ya que no he tenido problemas en el embarazo y tenían un buen tamaño.

El celular hizo ruido avisándome que ya estaba sonando. Mis manos comenzaron a sudar. Escuche la voz de mi madre del otro lado:

-Bella, hija ¡Por fin llamas! Ya tenia semanas sin saber de ti ¿Cómo estás?-

-Am hola mamá, perdón estaba un poco ocupada. Estoy muy- gorda quise decir pero no sería buena idea.

-Estoy muy bien ¿Y tú, papá?-

-Oh hija nos hacemos viejos pero estamos estupendos-.

-Que bien- dije nerviosa, creo que mejor colgaría, podía fingir un problema en la línea.

-Bella, si no les dices ahora te arrebatare el celular y le diré yo- me susurro la amenaza Edward.

-Eh mamá tengo que decirte algo... ¿Recuerdas que te conté que me encontré con Edward?-

-Claro que sí, sabes que me da mucho gusto que te encontrarás a tu amigo de la infancia-.

Aparte el celular rápido mirando a Edward con miedo.

-¡Va a matarme cuando se entere que en un mes ya nacen sus nietos!-

-De acuerdo Bella- dijo suspirando, sin esperarlo me arrebato el celular.

-Hola Rene, habla Edward-. Le hice con señas para que colgara pero me ignoro. -La verdad que su hija es algo terca y testaruda, usted más que nadie lo sabe-.

Edward se río ¿Ahora se burlaban de mí?

-Y por más que le he insistido no me ha dejado decirle que somos pareja desde hace varios meses...- ¡O dios!

-Gracias, claro que sí. Hacer feliz a Bella es lo que más quiero- dijo con orgullo. Suficiente. Le volví a quitar el celular, dejándolo sorprendido.

-Mamá, lo siento-.

-¡Hija felicidades! ¿Por qué no me dijiste? Recuerdo que lloraste por Edward cuando eran niños ¡Y ahora están juntos!-

-Si mamá-.

-¿Qué pasa, no te escuchas muy feliz? ¿Hizo algo Edward?-

-No mamá... el no, bueno si pero no. Lo que sucede es que am tu sabes ¡Tengo ocho meses!- solté rápido.

Edward se río mientras negaba con su cabeza.

-¿Ocho meses de novios? Hija tanto tiempo, me siento ofendida-.

-No mamá es...- si por eso ya se estaba quejando.

-¡Estoy embarazada!-

Escuche de repente los gritos de mi madre. Diciendo cosas sin sentido.

-Charlie ¡Tu hija está a punto de dar a luz, y ni lo sabíamos!- le grito a papá. Qué bueno que estaban lejos para no matar a Edward. Al cual rápido le aventé el celular.

-¿Qué?- me pregunto confundido.

-¡Habla tú con ellos, tú me embarazaste!- dije nerviosa.

-Bella-. Los ruidos del celular se comenzaron a escuchar más alto.

-Son tus padres, habla primero y después yo te ayudo- sugirió. Recibiendo una mirada asesina de mí parte.

-¿Mamá?-

-Aun lo puedo creer ¿Por qué me lo ocultaste? Tenías demasiado tiempo para decirlo antes-.

-Por esto mamá, tu reacción- suspire con miedo.

-Sería diferente ¡Charlie habla con tu hija!-

-Quiero hablar con ella, hasta que estemos frente a frente- escuche decir a mi padre. Diablos, diablos ¡Diablos!

-Vamos a tomar el primero vuelo a Londres ahora-.

-¿Qué?- grite.

-Voy a estar allí hasta que nazca y tal vez más. Si no querías tenernos cerca ahora pagaras Isabella- gruño mi madre. Todo se volvió un castigo de repente.

-Listo mujer- volví a escuchar a mi padre ¿Listo? En verdad vendrían.

-Mamá ya no vivo donde antes, te mandare la dirección...-

-¿Cómo? ¿Dónde vives ahora Isabella?-

-Am en mi casa, digo bueno la casa que Edward me regalo pero también es para él así que ¿Se la autoregalo?-

Bendita mi lógica. ¡Bravo por Bella!

-Me da gusto saber que estas nerviosa ¡Debes estarlo!-

-Me voy, nos vemos en unas horas- dijo por ultimo.

Suspire y la interrumpí antes de que colgara.

-¿Ahora qué?-

-Sí, solo olvide decir que son dos bebes- y colgué.

Edward me miraba extraño ¿Qué? Y entonces soltaron las carcajadas.

-¡Se burlan de mí! ¿Y dicen que me quieren? Miserables- gruñí. -Y por cierto Edward yo que tu quitaba esa sonrisa que mi padre viene, y si quiere matarte ya no me interpondré- dije sonriendo con victoria al ver que se borraba su sonrisa.

-Au Edward golpe bajo- dijo riendo Alice.

-Y tu Alice, ya encontrare algo con Jasper para vengarme- amanece.

-Au golpe bajo Alice- respondió Edward. Genial, mis padres venían y ellos en vez de apoyarme se peleaban.

Acaricie mi vientre tratando de tranquilizarme -Van a conocer a sus abuelos pronto, papi es un poco cobarde pero así debemos quererlo- le dije a mis pequeños, cuando escuche unas risas. Alice me miraba divertida y Edward tenía una mueca en sus labios.

-Yo no soy cobarde- renegó mi idiota pero hermoso novio.

-Bueno... ¿Una película?- sugirió Alice.

-¡No! Ya te entrometiste en mucho Alice, nos vemos después-.

-¿Me corres?-

-Si, te adoro Alice pero hoy no- respondí.

-Feas hormonas ¡A ustedes sobrinos los amo!-

Alice solo se acercó para despedirse de sus sobrinos, a mí solo me enseño la lengua infantilmente y se fue.

Edward se sentó a mi lado y comenzó a acariciar mi vientre.

-Van a matarme, bueno no. Me dejaran vivir para que cuide de sus nietos pero si van a matarte a ti-.

-¿Por qué no quisiste decirles antes?-

-Edward no lo planeamos, luego fuera del matrimonio, ellos te matarían aunque se los dijera al siguiente día de haber pasado- dije casi analizando lo que había sucedido, al notar que Edward se quedó callado me di cuenta de mi error.

-Yo... no, no quise decirte que ¡Diablos! Edward sabes cómo son los padres, el matrimonio, bla bla- dije acercándome a él para abrazarlo.

-Creo que entiendo- me susurro acariciando mi cabello. -¿Van a tardar mucho en venir?-

-Tal vez lleguen hasta mañana- dije tratando de no dale importancia.

En cuanto llegaran mis padres sabía que esto iba a ser una locura. Primero gritos, posibles amenazas de muerte, después sobreprotección, luego me harían sentir culpable y al final esperaba amaran a sus nietos y claro que Edward siguiera vivo.

-¿Qué piensas?-

-En el desastre que se convertirá nuestra casa en unas horas...- me estremecí al decirlo haciendo reír a Edward.

-No puede ser tan malo y si lo llega a hacer podemos usar chantaje, te hace daño los regaños por el embarazado- dijo burlón guiñándome un ojo.

-Me encanta tu optimismo ¿Por qué no aprovechas y me besas ahora? No creo que mi padre lo soporte después de saber que me quitaste lo pura- dije riendo al imaginar la cara de Charlie.

Edward junto nuestros labios, muy obediente. Se sentían tan bien, ahora con mis ocho meses no había mucho romance. Esperaba que nuestra relación no cambiara después de tener a nuestros hijos en casa.

Estuvimos mucho tiempo distraídos en nosotros, dejando a un lado los problemas.

-¿Cenamos?- me pregunto Edward.

-Sí, ya tenemos hambre- dije riendo mientras acariciaba a mis bebes.

-Voy a pedir pizza para que no cocines ¿Te parece?- asentí y Edward se fue a llamar.

Mi celular comenzó a sonar, en la pantalla aparecía el nombre de mi suegra, que extraño.

-Hola Esme ¿Cómo estás?-

-Hola hija, muy bien ¿Tu, los bebes, Edward?-

Grande familia. Mi familia.

-Muy bien, todos bien-.

-Am estaba hablando con Alice...- dijo tratando de sonar desinteresada. Alice era una chismosa.

-¿Si? ¿Sobre qué?- fingí que no tenía idea.

-No es por ser chismosa Bella pero ¿Van a venir tus padres? Tengo tanto sin verlos, aparte debe reunirse toda la familia-.

-Si este bueno ellos aún no sabían de mi embarazo... creo que sería mejor hasta mañana en la noche ¿A cenar?- sugerí sabiendo que en parte era un escape de mis padres. Ver a sus viejos amigos les alegraría.

-¡Genial hija! Hasta mañana- dijo feliz Esme colgando.

Suspire resignada, teníamos una familia muy inquieta. Edward regreso y le conté sobre la idea de su madre, el solo respondió que si seguía vivo hasta entonces no tenía problema con asistir a la cena. En cuanto terminamos la deliciosa pizza fuimos a dormir. Tal vez un poco más, Edward insistía en que tener a mi padre en casa no trae beneficios, después dormimos como angelitos.

No tenía idea de cuánto había dormido pero definitivamente no estaba lista para despertar. Edward me daba besos en el cuello para despertarme.

-¿Qué?- gruñí abriendo los ojos para verlo nervioso a mi lado.

-Despierta dormilona, tus padres mandaron un mensaje diciendo que en menos de hora estaban aquí ¡Arriba!-

¿Mis padres? Diablos lo había olvidado, y pensar que era un sueño. Edward me ayudo y me dejo en la ducha mientras él se arreglaba. Alguien aquí quería dar una buena impresión.

Termine rápido con mi relajante baño. Me puse mi enorme ropa, fingí una sonrisa y me senté con Edward a esperar a mis padres. Los dos jugamos con nuestras manos, tratando de relajarnos.

El timbre sonó. Si justo como en las películas de miedo… Edward me miro asustado. El asesino estaba del otro lado de la puerta y debía ir uno a ser la próxima víctima ¡De acuerdo, no tanto así!

-¿Los dos?-

-Sí, mejor-. Caminamos lentamente agarrados de la mano a la puerta. En cámara lenta Edward abrió la puerta.

Ahí estaba mi madre junto a mi padre. Lo cuales miraron automáticamente a mi vientre con sorpresa.

-¡Es verdad!- exclamo mi madre.

-Maldito muchachito ¡Te aprovechaste de mi niña!- gruño mi padre lanzándose contra Edward. Edward dio pasos hacia atrás con miedo. Mi padre lo tomo de la camisa y lo sujeto.

-¡Basta papá! Él no me obligo a nada, no lo puedes culpar solo a el- dije con pena. Mi cara ardía de tanta vergüenza.

-Charlie, Isabella tiene razón. No puedes dejar a nuestros DOS nietos sin padre- dijo mi mamá secamente. Mostrándome que estaba enojada, y claro remarcando que serían dos bebes.

-¿Por qué no pasan y hablamos en la sala?- propuse. Todos asintieron en silencio. Caminos y guiamos a mis padres que miraban la cara curiosos. Yo me senté junto a Edward, mis padres del otro lado mirándonos esperando explicaciones.

-Por cierto bonita casa- comento mi madre, de nuevo sin darle interés. Sabía lo que intentaba. La sala volvió a quedar en un silencio incómodo. Apreté la mano de Edward dándole a entender que no podía hablar.

-Primero que nada, Charlie, Rene me da mucho gusto volver a verlos. Han pasado muchos años. Sé que esto los tomo por sorpresa, la verdad que creo que esto que tenemos Bella y yo viene desde pequeños. La quiero jamás tendría malas intenciones con ella- dijo Edward seguro. Me gustaba ese Edward.

-Ja ¿No tienes malas intenciones? Menos mal puesto que ya estaba embarazada- gruño de nuevo mi padre.

-Papá…- susurre apenada.

-Tienen motivos para estar enojados, y acepto que fue un tanto irresponsable de mi parte no haber tenido el cuidado que se debe. Aunque siendo honesto yo si deseaba mucho tener un hijo con Bella, igual no era el momento pero ya está aquí, y estamos felices. Tenemos planes a futuro, vivimos juntos, compartimos gastos y tenemos todo listo para el cuidado de nuestros hijos. Así que a estas alturas solo me queda decir que espero nos perdonen y llevar una buena relación como familia-.

Respire para tranquilizar mis lágrimas. Edward era el mejor.

-Olvidaste mencionar fuera del matrimonio muchacho, ni lo mencionaste ¿Qué planeas? Solo vivir así como unión libre- dijo enojado mi padre. De acuerdo aquí lo apoyaba ¿Qué no quería casarse conmigo?

-Charlie basta, esto ya no nos incumbe. Ellos lo deben hablar como pareja, si quieren casarse es su decisión- interrumpió mi madre ¡Gracias mamá! Eso era lo que estaba esperando.

-No lo he hablado con Bella pero creo que no sería lo mejor casarnos mientras Bella está embarazada- respondió Edward ¿Seria por eso? De verdad jamás se lo había preguntado.

-¡Claro como ya te dio todo antes del matrimonio!- exclamo con pesar.

-¡Charlie!- dije al mismo tiempo que mi madre regañándolo. Mi cara debía ser como un foco de navidad. Edward también parecía un poco avergonzado.

-¿Qué? Yo también se cómo se hacen los hijos…-

Cambio de tema urgentemente. Mire a Edward pidiendo auxilio.

-Yo le propuse a Bella que se los comentáramos antes pero estaba muy nerviosa y no quise presionarla, lamento que lo sepan hasta ahora. Son dos hermosos bebe, una niña y un niño que van en perfectas condiciones-.

-Si claro solo por Bella- susurro mi padre con sarcasmo. Pobre Edward.

-¿Tanto miedo nos tienes hija?- me pregunto dolida mi madre.

-No, yo… yo no quería que se sintieras defraudados por mi culpa, me educaron bien y sé que no correcto tener hijos fuera del matrimonio, paso y-. Y no pude soportar más y me puse a llorar.

Mamá se levantó y me abrazo acariciando mi cabello como cuando era pequeña.

-Oh hija sé que eres una excelente mujer, y entiendo que metieron un poco la pata. Después de todo conozco a la familia de Edward y sé que esta educado bien, los dos serán excelentes padres, disculpa mi actitud infantil-.

-Gracias mamá- susurre entre lágrimas.

-Tenía miedo de ser abuela tan joven- bromeo limpiando sus lágrimas –Mira ya me hiciste llorar también-.

-Gracias Rene- dijo Edward con una sonrisa.

-¿Charlie?-

-No, no a mí no se me da eso de llorar como ustedes mujer, yo tendré que pensarlo más. Sobre ti Bella porque a este muchachito no le queda esperanza ¡Embarazo a mi niña!-

Mamá oculto su risa, sabía que papá podía ser muy terco como yo.

-¿Puedo ir por las maletas? Esto es incómodo-.

Note a Edward dudar en decirle si ayudarlo o no, al final se quedó callado viendo como mi padre salía de sala. Mi novio cobarde. Le mostramos la casa a Rene mientras Charlie dejaba las maletas en la habitación de invitados.

-¡Es hermosa! Van a tener muy consentidos a mis nietos- dijo mi madre con un brillo en los ojos mirando la habitación de nuestra princesa.

-Hija es bueno saber que pronto tendrás a los pequeños, no me acostumbre a verte tan gorda ¡Estas enorme!-

-¡Papá!-

-Charlie no le digas eso a una mujer embarazada- lo regaño Rene. Yo me dedique a fulminarlo con la mirada y me escondía detrás de mi madre. Ahora era mi protectora, ya que Edward corría cuando se trataba de Charlie.

-Los padres de Edward nos invitaron a cenar, vayan a tomar un baño o a relajarse antes de marcharnos-.

-Tengo tantas ganas de ver Esme- exclamo mi madre sonriente. Los dejamos en su habitación para ir a la nuestra.

Edward me rodeo en sus brazos dándome un pequeño beso. –Eso fue interesante-.

-Sí, mis padres son algo especiales-.

-Sobre todo tu papá…-

-El, él es algo terco y testarudo- comente riendo.

-Se parece a alguien que conozco-. Le di un leve codazo en el pecho. –Lo siento- me susurro al oído, haciéndome estremecer. Tramposo.

-Deberíamos alistarnos-.

-Espero que nos vaya bien en la cena- dijo nervioso.

Esta cena seria toda una nueva aventura familiar ¡Que no salgan heridos!


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