La historia es mía los personajes de la escritora Stephanie Meyer.
Hola! Me gustan los sabados para poder actualizar. Muchas gracias por seguir la historia y les dejo la sorpresa sin tanto blabla (:
Candy1928: Si ya solo quedan dos capítulos mas :l Muchas gracias, la verdad que después de terminar esta pondré una nueva historia por si gusta leerla (: Y aquí la sorpresa, gracias Xoxo.
Alexandracast: Jaja si se salvo Edward, gracias :D
SharitoSD: Jajaja si Emmett no cambiara, gracias aquí te dejo la sorpresa:)
Capitulo 26: Bienvenidos
Bella POV
Estos últimos días habían sido una locura. Mis padres, mis suegros, mis amigos y Edward se la pasaban llenándome de preguntas, al igual que llenando el cuarto de los bebes.
Creo que ahora no podía dar un paso sin que nadie me preguntara ¿Estas bien? Se tomaron muy en serio lo cuidarme el último mes de embarazo. Al menos mi padre ya no trataba tan mal a Edward, aún tenían sus diferencias y no le agradaba ver muestras de cariños en vivo.
-Buenos días dormilona- escuche a Edward a mi lado.
-¿Dormilona? Me desperté antes que tú, solo me quede pensando-.
-¿Y qué pensabas?-
Me voltee para quedar frente a frente con él. En estos momentos era incomodo dormir muy juntos por mi abultado vientre.
-En que todos han exagerado, los pequeños y yo estamos bien- dije mientras subía mi mano hasta su cabeza para acariciar su cabello.
-Um… no exageramos solo queremos que estén bien. Por cierto ¿Algún síntoma?-
No pude evitar reírme, y Edward solo me miro apenado.
-Papá está muy ansioso por verlos- le dije a mis bebes. Edward como todas las mañanas acaricio mi vientre, dándoles los buenos días a sus hijos. Era bueno poder tener un poco de tranquilidad en nuestra habitación. Mis padres eran algo pegajosos, aun así los quiero con todos sus defectos.
-Ya he esperado demasiado, ya es justo que salgan- dijo con un puchero. Entendía lo que quería decir.
-Voy a voltearme de cabeza o algo así para que salgan más rápido ¿De acuerdo?-
-Chistosa-.
Edward me jalo a su lado y me robo un beso. Un beso demasiado corto para mi gusto, solo me dejaba con ganas de más.
-Que malo-. Edward solo se rió y volvió a juntar nuestros labios. Pero como siempre dicen lo bueno dura poco, escuche como tocaban la puerta. Ese debía ser mi padre.
Edward se alejó gruñendo y fue a abrir la puerta. Efectivamente ahí estaba mi padre. Que se sorprendió al ver a Edward en ropa interior. Aunque de verdad esa era su forma habitual de dormir.
-Perdón, solo quería saber si les preparamos el desayuno- dijo apenado.
-Sí, gracias en unos minutos bajamos papá-. Asintió y se fue, parecía un robot. Edward voltio hacia mí y se echó a reír.
-No entiendo como tu padre pensó que estábamos haciendo algo cuando estas así-.
-¿Así?- remarque enojada.
-Bueno Bella… perdón, pero ya falta para que nazcan los bebes y es normal-.
-¡NO! Anda dime gorda-.
Me salí de la cama y lo mire enojada ¿Quién se creía? Todavía que cargaba de sus hijos.
-No puedo creer que me hagas pasar enojos en mi estado-.
-Bella lo siento sí, no pensé que te afectara tanto un comentario que tiene que ver con el embarazo no que tú seas gorda ¡Ya lo hemos hablado!-
Y entonces sucedió, sentí una fuerte punzada en el vientre.
-¡O dios! Me duele- dije tocando mi vientre asustada.
-¿Qué sucede?-.
Otra punzada.
-Mi vientre ¡Ya van a nacer!-
-¿Qué? O diablos ¿Te sientes bien? ¿Quieres algo?-
Edward comenzó a moverse desesperado, hablando sin parar ¿Quién iba a tener al bebe? Comencé a respirar para tranquilizarme.
-¡Detente! Avisa a mis padres y ve por las pañaleras, las cosas de los bebes-.
Edward asintió y salió corriendo. Me senté en la cama y acaricie mi vientre, tratando de sentir menos dolor.
-¡Hija! Respira, recuerda que te tuve y tengo experiencia- dijo mi madre llegando a mi lado. Comenzó a respirar como yo. Mi papá solo estaba allí mirándonos nervioso.
Volví a sentir una punzada y suspire, esperaba que los bebes salieran pronto.
Edward Pov
Estaba corriendo por la habitación de los bebes, debían tomar sus cosas. Las habíamos preparado hace días para cuando llegara la hora, aunque se habían adelantado a lo que teníamos previsto ¿Fue por qué la hice enojar? Bueno me daba gusto saber que ya vendrían. Y muchos nervios no quería que nada saliera mal, era pediatra y sabía todos los riegos.
Tome las pañaleras y corrí de nuevo a nuestra habitación. Mi suegra ayudaba a Bella a caminar y Charlie solo miraba, como si estuviera paralizado.
-Vamos al hospital- me dijo Bella con una mueca. Las contracciones estaban comenzando.
-Si claro-.
Bajamos a Bella con ayuda y todos nos subimos al auto. Me puse al volante mientras Bella y su madre respiraban tratando de tranquilizarse, parecía que llevaba dos embarazadas. Mi suegro seguía en silencio a mi lado.
Le mande rápido un mensaje a Alice anunciándole que los bebes se adelantaron y estaban por nacer, estaba seguro que ella se encargaría de avisarle a todos.
Llegamos al hospital, ya tenía todo listo en donde trabajaba.
-Pueden ayudarla en lo que voy a avisar y traer una silla de ruedas para que sea mejor- les dije a mis suegros quienes no se negaron. Baje del carro y corrí, creo era día de correr. Entre al hospital y fui con la enfermera.
-Soy el doctor Cullen, mi novia está a punto de dar a luz ya tenía todo avisado, y me puede dar una silla de ruedas-.
La enfermera me miro asombrada de lo rápido que hable, asintió y lo comunico por el altavoz. No tardaron en traerme la silla. Ahora tuve que correr a la entrada junta con la silla de ruedas.
Ahí estaban mi suegros ayudando a Bella que se quejaba un poco.
-Ven amor siéntate aquí-.
-¿Qué? No, no estoy invalida ¡Y me duele por tu culpa!-
Wow Bella seria de esas mujeres que se enoja durante el parto, bueno creo que podía con eso.
-No eres inválida pero esto te ayudara, anda y perdón- dije nervioso. Bella me miro feo pero termino subiéndose a la silla. Así fue más fácil llevarla hasta el doctor que ya nos esperaba.
-Espere aquí, le hablaremos cuando este lista-. Asentí y me senté en la sala de esperaba. Había pedido estar a su lado en el parto y cortar el cordón de mis bebes. Aunque fueran mis hijos prefería que otro doctor llevara el parto y yo acompañar a Bella.
-¡Hijo!- escuche que gritaron. Esa debía ser mi madre.
Efectivamente acababan de llegar mis padres, mis amigos y mi prima.
-¿Qué sucede?- me pregunto mi padre.
-Todo está bien, solo van a revisarla. Estoy seguro que aún le falta unas horas-.
Mi mamá se puso a hablar con mi suegra, al igual que mi padre. No sabía porque Charlie seguía en ese modo extraño, no hablaba con nadie.
-¡Yo quiero entrar al parto!- grito Alice.
-Shh… estamos en un hospital, y lo siento no puedes. Solo autorizan a una persona y seré yo- dije orgulloso.
-No se vale- refunfuño.
-¡Pero si soy el papá!-
-Shh…- me hicieron todos a coro. Genial.
-Amigo no te recomiendo que entres, ya nunca veras a Bella igual. Imagínate dos bebes naciendo de su…-
-¡Emmett! Soy pediatra y si quiero estar allí, no soy un cerdo como tú para pensar en eso mientras nacen mis hijos-. Emmett solo se rió y se puso a jugar con Brady, pobre niño.
Después de casi una hora por fin salió el doctor.
-¿Qué sucede?-
-Aún le falta tiempo, no se ha dilatado completamente, si gustan pueden acompañarla-.
Mi madre, mi suegra y Alice me siguieron. Estaba en la habitación siete.
-Hola caramelito- la salude entrando a la habitación. Estaba sobre la cama blanca con unas cosas conectadas. Se miraba un poco cansada.
-¿Cómo estás?-
-Mal. Me duele ¿Cómo voy a sacar dos bebes de mí? Si pensar en uno ya es mucho- dijo asustada.
-Bella tu puedes eres fuerte- le susurre y me acerque para darle un beso. Que por suerte me contesto sonriente. Me aleje para que los demás pudieran hablar con ella.
Mi suegra y mi madre solo le daban consejos absurdos, y no me ayudaban demasiado. Escuchaba muchas quejas de los hombres.
-¡O dios ya van a nacer!- grito Bella respirando irregular. Toque el timbre para llamar a las enfermeras. Llevábamos dos horas aquí, y ya habíamos llamado una vez a las enfermeras y había sido falsa alarma.
No tardaron en llegar, y anunciaron que estaba vez si estaba lista.
-¿Ya van a nacer?- pregunto confundido. Mis bebes ya venían.
De repente todo paso rápido, un doctor entro, una enfermera salió, otra llego. Y yo solo miraba a Bella preocupado.
-Edward estamos listos ¿Quieres ir con tu novia?- me pregunto el doctor ocultando su risa. Diablos. Me moví y fui junto a Bella.
-¡Eres un maldito! Deberías estar aquí apoyando ¡Aaa!-
-Estoy aquí-. Tome su mano y me apretó fuertemente. Era más fácil cuando estaban enseñándome a ser doctor.
-De acuerdo Isabella, vas a comenzar a pujar fuertemente. Tenemos dos bebes y no queremos que algo salga mal-.
Bella comenzó a pujar, y no sé cómo diablos termine haciendo lo mismo que ella.
-Así amor vas bien- la alenté. Aunque me doliera ya la mano.
-Ya estoy cansada-.
-Tú puedes-.
¿Por qué tardaban tanto?
-Fantástico ya veo la cabeza, ya viene- dijo el doctor. Sentí el corazón latir fuertemente ¡Mi primer bebe venia!
Escuche el sonido más hermoso y fui el llanto de mi bebe. Bella estaba agotada pero con una sonrisa en los labios. El doctor sostenía al bebe que estaba lleno de sangre, entre cosas pero era hermoso.
-Venga a cortar el cordón-. Asentí nervioso, solté a Bella y me acerque para cortar el lazo que unía a mi bebe con su madre. Pude notar que era el barón.
-Es el niño Bella- le anuncie. El doctor me dejo sostener a mi pequeño bebe.
-Quiero verlo- me dijo cansada.
-Lo siento pero tiene otro bebe que parir, al final los tendrá todo el tiempo que quiera-. Y su grito anuncio que mi bebe estaba por venir. Una enferma se llevó a mi niño y tuve que volver a lado de Bella.
Se volvió a repetir lo de antes, pero Bella estaba un tanto más desesperada.
-Vamos Bella falta nuestra hermosa niña-.
Por fin se escuchó el llanto de mi niña. Era tan hermosa como su hermano, lamentablemente tuvieron que llevárselos para medirlos y revisarlos.
-¿Te sientes bien caramelito?-
-Si solo estoy cansada, quiero conocerlos-.
-Son hermosos como tú. No te preocupes en los minutos los traerán-.
Estuve acariciando a Bella, dándole las gracias por nuestros hermosos hijos mientras esperábamos.
Cuando una enfermera entro con una pequeña en sus brazos, venían en vuelta en cobija rosa, por ello supe era la niña. Sentí emoción como si fueran a darme un regalo y Bella se miraba igual.
Después entro otra con nuestro pequeño campeón.
Bella sostuve a nuestra pequeña princesa mientras yo tomaba a nuestro hijo.
-Son hermosos- dijo ya con lágrimas en los ojos. Todo había valido la pena.
-Si ¿Qué nombre pensaste para el niño?-
Acordamos que ella elegiría el nombre de nuestro niño y yo de la princesa.
-Este pequeño hermoso que espero sea idéntico a ti, mira su nariz es como la tuya… bueno su nombre es Anthony Edward-.
Me quedé asombrado al ver que su segundo nombre era el mío.
-Amor no debiste llamarlo como yo-. El pequeño se movió entre mis brazos.
-Pero quiero hacerlo-. Me acerque a ella y le di un rápido beso.
-Bienvenido Anthony- le dije acariciando su pequeña carita.
-¿Y la princesa?-
-Que también espero sea idéntica a ti, se llamara Reneesme, no me dejaste ponerle como tu pero lleva el nombre de nuestras madres. Y podemos llamarla Nessie-.
Bella estaba llorando mientras me agradecía. Todo se sentía perfecto.
La habitación no tardo en volver un desastre, entraron todos con globos, peluches y más. Miraban encantados a nuestros hijos, iban de brazo en brazo.
-Bueno les toco una familia loca- le susurre a Bella haciéndola reír.
-Sí, pero sus papas los cuidaras de sus locuras. Te amo-.
-Te amo- dije y junto nuestros labios. Estábamos listos para esta nueva familia, junto a Anthony y Reneesme.
La sorpresa! Llegaron los bebes, lamentablemente ya solo queda un capitulo y el epilogo. Muchas gracias!
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