Bien pues aquí haciendo un pequeño esfuerzo para subir un capitulo mas, primero que nada pido perdón por haber tardado en actualizar, no tuve tiempo de terminar el bendito capitulo estuve realmente ocupada, pero bueno aquí esta con un poquito de esfuerzo todo se puede…mmm…que mas…sobre el capitulo pues siempre he pensado que Walter de joven era bastante atractivo y de alguna forma quería decirlo XD,ha! Y que aun se me hace difícil describir cosas sobre todo ropa…,pues nada creo que es todo, bien como ya es costumbre disculpen los horrores ortográficos y muchas gracias a todos los que leen este fanfiction y gracias a: cata, Celtica, la-novh94,kuroneko,serena hellsing y a Celeste que gracias a sus reviews continuo este historia n_n

Disclaimer: Los derechos de el anime y manga Hellsing son del gran maestro Kōta Hirano


DIA 3

Ya el sol se empezaba a adentrar en la habitación de una rubia de pelo largo y piel color canela que dormía cómodamente en una cama sumamente grande, con sus bellos y largos cabellos color de sol mezclados con las sabanas y su almohada, hasta que un rayo de sol le llego directamente a los ojos que hace poco los llevaba cerrados y que ahora abría lenta y perezosamente

-ahhh…maldición…que d…demonios le pasa a mi cuerpo-decía esto mientras intentaba levantarse pero sus brazos al igual que su cabeza no se lo permitían por lo que había sucedido la anterior noche, y mientras se colocaba los lentes gritaba de mal humor-Walter! Maldición tráeme de inmediato algo que me calme el dolor de cabeza!-decía segura de que Walter la escuchaba, mas no se equivocaba

Y como adivino entro un Walter con una bandeja y en esta un vaso de agua junto con unas pastillas largas de color naranja-mi Lady esto le ayudara a calmar el dolor…-decía mientras la ayudaba a sentarse, jalándola cuidadosamente de un brazo -desea algo mas Sir Integra?

-Si dime que demonios paso anoche!-decía con una expresión de dolor mezclada con enojo

En ese momento Walter no pudo evitar dibujar una sonrisa en su rostro y recordar lo que pasó

-+FLASH BACK+-

Después de que Integra se quedara dormida, Alucard la alejo un poco y la tomo de la barbilla elevando el rostro de su ama, en cuanto lo hizo, pudo ver a una Integra totalmente relajada con una delicada sonrisa en los labios, sus ojos cerrados con una serenidad tal que parecía un ángel en los brazos del mismo demonio, no mejor dicho un vampiro, vampiro que si hubiera podido se habría quedado toda la eternidad en ese corto lapso de tiempo, hasta que alguien interrumpió su pequeño paraíso

-Alucard, creo que es tiempo de que lleve a Sir. Integra a su dormitorio-decía el hombre al cual llamaba shinigami, entrando tranquilamente a la habitación, sabiendo perfectamente lo que había pasado, pues había escuchado todo desde una distancia lo suficientemente prudente como para que Alucard no se diera cuenta de su presencia

-Walter…mi querido shinigami tan preocupado estabas por mi ama?-decía devolviendo esa sonrisa cínica a su rostro-creías que la iba convertir en mi condesa?

-me temo que si Alucard, que mas querías que piense si es lo que mas deseas desde hace años? Crees que dejaría a mi señorita bajo tus colmillos? Por quien me has tomado…conde-mientras decía eso lo miraba desafiante con un toque burlesco

-ajajajajaja! Muy interesante Walter-reía mientras entregaba a Integra en los brazos de Walter, mientras que pensaba-"maldito Walter quitarme así a la mujer que amo, es mas! Arruinarme el momento que no creo que se repita ni en un millón de años, maldito shinigami cuanto deseo arrancarte la cabeza en estos instantes!"

Y entonces sin dirigirle una palabra mas Walter cargo a Integra en su espalda, a pesar de su edad Walter tenia la fuerza que un joven envidiaría, le trajo nostalgia por que recordó esos días, en los que su adorada damita se quedaba hasta altas horas de la noche, estudiando todo sobre sus antepasados para estar preparada para el futuro que le esperaba, y entonces Walter debía ir y cargarla en su espalda haciendo que sus pequeñas piernitas cuelguen- "ahhh pero mi señorita ya ha crecido bastante"-pensaba mientras acomodaba un poco a su Sir sobre su espalda, por que se resbalaba de rato en rato, dejando soltar un suspiro

-Wa…Walter…-decía abriendo los ojos, que a causa del sueño apenas se alcanzaba a ver sus pupilas celestes

-que es lo que se le ofrece -decía sonriendo, Alucard no era el único que aprovechaba el que posiblemente Integra no recuerde nada el día de mañana, mientras que ya llegado a su dormitorio, delicadamente la recostaba en su cama

Integra como una niña cerrando los ojos dibujaba una gran sonrisa en su rostro –se lo dije! Le dije a Alucard que lo amo-decía felizmente, Walter hacia ya años que no veía a su ama de tal forma, tan alegre, con una sonrisa de oreja a oreja y al mismo tiempo tan sincera

-me alegro profundamente Sir Integra-decía brindándole la sonrisa mas tierna que pudo-ahora debería dormir-decía mientras le daba la espalda e iba alejándose lentamente

-Walter! No te retires…quédate conmigo…-con u tono casi suplicante mientras se cubría la mitad de su rostro con sus sabanas-es una orden…no te vayas hasta que me quede dormida…

Walter dándose le vuelta se sentó a su lado tranquilamente, y como leyendo la mente de Integra comenzó a tararear bajamente una canción suave y lenta que siempre tarareaba cuando ella era pequeña para que se quede dormida y así fue como hace años ahora también no había fallado

-+FLASH BACK+-

-Entonces en forma resumida usted llego ayer a altas horas de la noche hablo por unos instantes con Alucard y luego la traje para que pueda descansar

-Alucard…-decía cambiando su tonalidad de piel a un color pálido, que después al pensar que hubiera podido haber pasado abrió grandemente los ojos y colorándosele levemente las mejillas- Walter dime que no paso nada con ese maldito chupasangre!-gritaba histérica

-pues nada hasta lo que yo se-con eso le dio a entender que posiblemente si sabia todo como también no, de todas formas Walter no era un pan de Dios-si me disculpa debo retirarme y poner al tanto a Seras y Alucard sobre los nuevos soldados de Hellsing

Integra no agrego nada y dejo que su sirviente se fuera, quería o mas bien debía recordar lo que había hecho la anterior noche se ponía nerviosa y al mismo tiempo molesta al no poder recordar lo que había sucedido con el vampiro, no quería ni pensar que le habría dicho a que al volverlo a ver se reiría en su cara, rogaba a dios que no le haya confesado sus sentimientos y menos en ese estado, maldecía el momento en el que se puso a tomar esa estúpida botella de vino de 300 dólares ,pero mas caro le había salido el tomársela sola

En la biblioteca se encontraba Seras con un álbum de fotos en sus manos, viendo detallada y cada una de las fotos, en muy pocas podía reconocer a alguien, no, en si solo reconocía a Alucard, Integra y Walter, encontró varias donde se encontraba su maestro, en todos estos años no había cambiado nada, pasó a otra pagina y abrió desmesuradamente los ojos y se le coloreo las mejillas de un leve rojo, no, no era Alucard, al que veía sino a un joven sentado en un sillón rojo con los brazos cruzados y piernas abiertas, un cigarrillo en la boca, junto con una cara de fastidio, tal parece no quería que le sacasen esa foto , portaba un pelo negro como la noche, mas unos ojos lilas que combinaban perfectamente con ese rostro tan fino

-"que guapo!"-decía en su mente para si misma mientras dibujaba una sonrisa gatuna en su rostro-quien será?

-Señorita Seras…parece que se entretiene bastante echándole un vistazo al álbum de Sir. Integra…-así haciendo que Seras eche un saltito del susto e impresión, mientras que Walter sonreía tranquilamente

-Wa…Walter…cuando llegaste!?-preguntaba recuperándose del susto, y tenia razón de asustarse, puesto que no había hecho el mínimo ruido al entrar, el único que podía hacer eso era su maestro, en si pensaba que era su maestro

Walter no respondió nada solo sonrió y dirijo su vista al álbum, haciendo que suelte una pequeña risa

-he? Walter sabes quien es este chico? Solo lo encontré en esta foto…-preguntaba Seras un poco nerviosa junto con un rubor sobre sus mejillas-es realmente lindo- decía tímidamente, bajando la mirada

-jajajaja…-después de una corta risa respondió-ese joven que esta allí soy yo-afirmaba con una sonrisa

-heeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?...pe…perooo- decía moviendo rápidamente la cabeza de un lado a otro comparando a Walter y la foto del joven que le había atraído

-jajajaja yo le saque esa foto al shinigami- decía Alucard con su inconfundible sonrisa mientras se terminaba de materializar en frente de los dos presentes-fue tan divertido…

-ma ma ma ma ma maestro!-decía sin saber como reaccionar, al pensar que hace un momento le había parecido atractivo el sirviente que estaba a su costado derecho

-fue realmente divertido como casi me corta en pedazos con sus hilos, era un niño tan interesante, creo que era tan divertido como cuando molestaba mi ama-decía con una sonrisa cínica en el rostro mirando directamente a los ojos a su amigo, mientras que este también sonreía al recordar que en verdad al final si logro cortarlo tanto como para saciar su sed de venganza-Walter dime por que no te dejabas sacar fotos?

-adivínalo mi querido vampiro- hablaba con suma tranquilidad- aunque no creo que sea necesario…

-he? No entiendo nada-hablaba confundida Seras al ver las mirabas que se dedicaban el vampiro y el sirviente

-no necesita entender nada señorita Seras…-decía pausando por un momento para pensar que debía decir-les informare para que los cite aquí-y aclarando un poco la voz prosiguió-las instalaciones deben estar listas para el momento de la llegada de los nuevos soldados, puesto que no tenemos personal, de confianza, los mando a ustedes dos para traer el nuevo armamento, este será de mayor resistencia que los anteriores, por lo mismo son de mayor valor, así que no puedo mandar a cualquier persona que no sea de confianza

-he!?…pero somos solo dos no podremos traer tantas armas-exclamaba Seras con cara de confusión y al mismo tiempo bajándole una gotita por la mejilla

-pero recuerden ustedes no son seres vivientes simples-decía dirigiéndole una mirada de reprimenda-en especial usted señorita Seras no tendrá problemas en llevar algunas para usted debería ser como cargar plumas

-jajajajajaja-echo a reír Alucard-chica policía no te preocupes Walter solo esta jugando contigo por supuesto habrá algún transporte en el lugar, por cierto donde debemos ir

-a que hora?-completaba la frase una Seras avergonzada, con un adorable rubor en las mejillas, por haber caído en la broma de Walter

-es en…-pero antes de que diga nada comenzó a sonar el timbre de un teléfono que estaba a una esquina de la biblioteca, Walter se dirigió a paso tranquilo hacia el aparato y cuando contesto escucho los gritos de esa persona a la cual aun veía como una niña

-Walter ven a mi recamara de inmediato! Si no me equivoco hoy es la cena con los empresarios venidos España y la reina…debo preparar todo para esta noche agh!-no pudo continuar por que la resaca le estaba fastidiando la cabeza, además que el darse cuenta de repente el evento de esa noche no era como para estar del todo tranquilo-y tráeme de inmediato otro calmante mas fuerte!-y colgó tirando fuertemente el teléfono, que se hizo escuchar en toda la biblioteca

-Calmante…? Le pasa algo malo a Sir Integra, Walter?-preguntaba con un tono interrogante y al mismo tiempo de confusión y preocupación , y al momento que ella hacia la Interrogante Alucard no pudo evitar dibujar una gran sonrisa en su rostro, recordando lo sucedido la anterior noche

-no tiene de que preocuparse señorita Seras solo es un dolor de cabeza-hablaba pasivamente mientras se dirigía hacia la salida del lugar, sabia que si no iba rápidamente Integra se pondría de mal humor, cuando estaba apunto de salir les dijo el lugar en donde debían cumplir la "misión"

-maestro nosotros…-al decir "nosotros" se puso nerviosa corrigiendo rápidamente-es decir usted y yo deberíamos…también dirigirnos al…lugar acordado…-se sentía nerviosa por el saber que estaba sola con su maestro

-chica policía ve adelantándote- sin dar mas explicación se sumió en las sombras para luego desaparecer

-s…si!-dijo poniéndose firme-uuufff! Gracias a dios! Se fue ya no iba a poder seguir hablando con mi maestro…antes no me ponía tan nerviosa…pero ahora…-decía un poco aliviada mientras pensaba "pero ahora es diferente…yo…" en ese instante sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos de su mente-que estoy pensando! Mejor, a donde habrá ido mi maestro?...

En la parte superior de la mansión se encontraba Integra ya cambiada excepto por que no llevaba su tradicional saco, estaba solo en su delgada blusa, caminaba de un lado para el otro como si estuviera buscando algo, revisaba sus cajones, debajo de su cama, y por ultimo de estaba comenzado a palpar sus bolsillos, estaba buscando sus preciadas gafas, cuando de repente cierto demonio indeseable aparecía detrás de ella junto con unas sombras de tonalidad negro rojizo, ella se dio rápidamente la vuelta alejándose unos pasos del vampiro que recién aparecía

Integra al momento de poder percibir esos cabellos negros junto con esa sonrisa sínica que tanto le gustaba, pero que veía un tanto borroso, se puso nerviosa al pensar en lo que pudo haber sucedido la anterior noche, así que para calmar los nervios tomo en sus manos un vaso con agua que estaba en su mesa de noche, y parándose firmemente con su mano derecha en la cintura y en la otra que sostenía el vaso vio detenidamente como Alucard aparecía delante de ella

-Alucard no recuerdo haberte llamado-dijo para calmar los nervios-al que llame fue a Walter-dijo sin muchas esperanzas de que se fuera

-Si Walter fuera mas joven estarías enamorada de el…no es cierto ama?-hablaba en tono burlesco, recordando como era el shinigami de joven y también haciendo alusión al enamoramiento, también sintiéndose un poco celoso por que sabia muy bien que su pregunta no era tan a broma, sabia muy bien que si Walter fuese mas joven seria una gran competencia, para su suerte y alivio las cosas no eran así…

-pe…pero a que viene esa pregunta…-decía con cara de fastidio, y con ganas de fumar un puro, dirigiendo su vaso de agua hacia sus labios

-solo deseo saber a quien ama…-y esa fue la gota que de derramo el vaso, y no solo literalmente ya que al momento de decir la frase ella no pudo evitar echar el agua que estaba apunto de beber sobre ella, a lo que Alucard no pudo evitar soltar una pequeña carcajada

-estúpido Alucard!-gritaba dejando en el piso el vaso que antes contenía agua, pero que ahora estaba toda sobre la delgada blusa de Integra, y ella al darse cuenta de eso y de quien estaba frente a ella, su cara ahora si que estaba verdaderamente roja, de furia y vergüenza al mismo tiempo,-maldición lo hiciste a propósito!

-usted sabe que no es cierto, yo solo le respondí su pregunta, es usted la que se descontrolo-decía mirando detenidamente como su ropa mojada se pegaba a su cuerpo, dejando ver por la fina tela mojada el sujetador de encaje negro que llevaba puesto, sin nada de vergüenza añadió-hooo mi ahora si se nota que es mujer, no esta nada mal…-decía con una sonrisa pervertida en el rostro, recorriendo con su vista desde el ombligo hasta la parte superior

-maldita sanguijuela pervertida, hacia donde crees que diriges tu asquerosa vista!-gritaba ,poniéndose aun mas roja de lo que estaba, sacando rápidamente su arma y apuntándole directamente hacia la cabeza, apretando fuertemente los dientes-maldición desaparece de mi vista!-y cuando estaba a punto de disparar, Alucard como tele transportándose apareció delante de ella, y agarrando la muñeca donde se encontraba la pistola le susurro al oído

-mi ama solo venia a devolverle esto-y poniendo cuidadosamente, con la mano libre que le quedaba, los lentes que él había guardado intencionalmente en su saco la noche anterior, provocando que Integra al verlo claramente, tragara saliva y antes de que diga una palabra mas se separo un paso hacia atrás hizo una reverencia y al momento de levantarse añadió-la veré esta noche mi ama…-para luego desaparecer como por arte de magia

Ella sin saber como reaccionar grito-Walter! Entra de una buena vez!, cuanto tiempo mas piensas estar escondiéndote tras la puerta he? Es que acaso deseas que al que dispare sea a ti!?-decía con cara de en verdad cumplir su amenaza

-Sir. Integra no sé de que habla-entraba con una sonrisa tranquila pero al mismo tiempo de cinismo, al ver el estado en el cual se encontraba su ropa dijo-en un momento vuelvo con ropa seca-decía mientras le pasaba nuevamente un vaso de agua junto con un calmante mas fuerte que el anterior.

Y así paso lo que restaba del día, Integra preocupada por la cena y destrozándose la cabeza tratando de recordar las tonterías que había cometido con Alucard cuando llego pasada de copas, Seras emocionada por la llegada de la hora indicada para poder salir con su amo, Alucard divertido por que ya no sentí a aburrimiento, ya no como hace pocos días en los cuales la paz se había apoderado del ambiente

Llegada la hora de cumplir su dichosa "misión" estaba Alucard sentado al pie de las gradas que llevaban hacia la mansión hellsing, se sentía…feliz, si esa podría ser esa la palabra que describía su estado de animo, porque?, la razón era simple la mujer a cual amaba también sentía lo mismo por el, también se le hacia divertido por que quería obligar que Integra volviera a repetirle esas palabras cursis que nunca saldrían de su boca, claro está estando sobria, "Alucard yo te amo" se iba repitiendo en su mente, cosa que hacia que a cada momento que lo recordaba la sonrisa se le ensanchara al volver a visualizarla en su mente, sonrojada, tambaleándose, tratando de estar firme, solo de recordarlo le hacia soltar pequeñas risas, pero antes de que se siga sumiendo en sus recuerdos escucho claramente unos pasos apresurados acercándose hacia él, al darse vuelta pudo ver claramente de quien se trataba, su tan apreciada draculina

Llegaba corriendo haciendo bastante ruido con las botas que siempre llevaba puestas-maestro lo…lo siento, perdón por haberlo hecho esperar-decía ella tratando de normalizar su respiración

Y sin decir nada Alucard se comenzó a dirigir hacia la salida de la mansión, pero antes de llagar al portón se detuvo y menciono-chica policía tienes algo que ponerte para la cena de esta noche…-decía con la mirada perdida mientras hacia una seña para que abran la gran puerta

-he!? E…esta noche?-decía confundida sin poder recordar bien, y brotando un notable rubor al pensar que lo que le había dicho era una propuesta indecorosa

-si es la cena junto a la reina y hay que estar presentables seamos humanos o no, aun somos unos sirvientes de la corporación hellsing- afirmaba el vampiro dirigiendo la mirada hacia la chica policía-pasaremos por alguna tienda y procura comprar algo agradable a la vista pero al mismo tiempo elegante

-s…si!-decía con entusiasmo Seras, mientras sus ojos tomaban brillo ante la sola idea de que su maestro le comprase ropa, "mi maestro nunca había hecho algo así, esta de muy buen humor, será por la misma razón por la cual yo también me siento bien?" ,y la razón de seras por la cual se sentía realmente feliz era que cada vez se convencía mas y mas de que a su maestro le gustaba, o tal vez la quería, o que tal vez la amaba…

Después de haber recorrido unos "cuantos kilómetros",Seras entro a una tienda a comprar algo para la cena de esa noche, Alucard solo prefirió estar afuera no le hacia gracia el estar con humanas a su alrededor, la chica policía tardo varios minutos probándose uno y otro vestido, que muy largo, que muy corto, que muy brillante, que muy opaco, que se va a manchar, siempre le halaba un defecto, pero era normal después de todo era una chica, sobre todo una joven chica enamorada, y por esa misma razón quería verse hermosa para la cena, por supuesto también para su maestro, después de una larga búsqueda entre tienda y tienda, encontró el perfecto para ella, era un vestido corto que le apenas le llegaba hasta la mitad de los muslos, muy parecido al tamaño de su uniforme que usualmente llevaba puesto, de un color rojo vino, comenzando desde la parte del cuello tenia unas cintas que rodeaba su cuello en forma de gargantilla que luego bajaban formando una X en la parte del pecho tenia unas especies de pliegues de abajo para arriba, en la parte de la cintura era apegada resaltando lo delgada que era y finalizando en la parte de abajo era como una falda tableada de forma suave y discreta, sencillamente se había enamorado de ese vestido, comenzaba a ocultarse el sol, Seras se dio cuenta de lo tarde que era y echo a correr al encuentro con su maestro

Salió abrazada de la bolsa con una sonrisa felina en los labios haciendo que no pase desapercibida su felicidad-maestro siento haberlo hecho esperar tanto-decía con un brillo en los ojos, como si fuese una niña pequeña

-fue bueno que salieras estaba a punto de entrar y tal vez no hubiera evitado asesinar a unas cuantas almas…-decía con su sonrisa de costumbre, dando a entender que no había problema-además que crees que el armamento nos esperara?

Y sin decir mas partieron directo casi volando hacia el lugar donde debían recoger el armamento, al llegar al lugar acordado no había nada solo unos edificios abandonados, tal parece que los chupasangres habían pasado hace ya mucho tiempo por el lugar, dejando solo marcas de sangre ,el sol ya se había ocultado y comenzaba a salir la majestuosa luna, Alucard se dio rápidamente cuenta de lo que estaba sucediendo y le pareció divertido, ese día parecía ser su día de suerte todo parecía ser perfecto, bueno exceptuando la espera por que Seras se decida por el dichoso vestido por que las mujeres se complicaran tanto solo por un simple vestido?, dejando de lado eso, lo que sucedía era que de seguro esta era una misión para destruir a esas alimañas con chip que muy posiblemente habrían sobrevivido

-"maldito shinigami seguro se te hace divertido darnos esta sorpresita"-pensaba Alucard mientras caminaba junto con Seras en medio de la oscuridad con vista hacia la luna, esa noche si que seria divertida

-maestro…creo que no llegaran los del armamento y creo que no deberíamos llegar tarde…por que si lo hacemos Sir. Integra se enojara-decía con cara de miedo, le había pasado un escalofrió del solo echo de imaginarse a Integra gritándoles con todas sus fuerzas-creo que…-pero antes de que continuara hablando se distrajo por un fuerte sonido

Alucard había sacado rápidamente su kazul y había disparado a uno de los edificios abandonados, en este momento tenia su pistola en su mano derecha saliendo humo del cañón con el con una sonrisa divertida en su rostro-bien que comience el baile-y después de pronunciar las ultimas palabras los "zombies" comenzaron a surgir de las oscuridades-bingo…-decía Alucard con un tono de triunfo para después acercarse tranquilamente hacia ellos-chica policía no intervengas esta es mi noche

-si maestro!-afirmaba al mismo tiempo poniéndose firme para después correr hacia unos arboles, no demasiado lejos de Alucard, solo lo suficiente para poder observarlo claramente

Después de unos cuantos segundos varios de ellos rodearon a nuestro vampiro y quisieron atacarlo sin conseguirlo, eran demasiado lentos, pero claro que le ganaban en cantidad, esto era un festín para Alucard hace ya mucho tiempo que no hacia explotar cabezas con sus preciadas pistolas, o bien atravesar cuerpos con sus poderosas manos que parecían cuchillos, cada vez aumentaba el numero de enemigos pero igualmente los vencía en un abrir y cerrar de ojos, asi como también divertía viendo explotar uno por uno sus cuerpos inmundos, por un momento pensó que ese era el paraíso, mientras que discretamente Seras veía como su maestro disfrutaba de la "matanza", si es que se le podía decir así si es que se esta quitando una no vida, veía como nuevamente después de un largo tiempo su maestro sonreía de una forma inexplicable, como de excitación y al mismo tiempo de alegría profunda, solo por el echo de volver a apretar esos gatillos, volver a volar cabezas, que otra vez comience a salpicar por todos lados la sangre de enemigo

-maestro…-decía para si en un tono casi imperceptible, mientras se mordía uno de sus dedos provocando que un hilo de sangre bajara por sus labios, también se hubiera unido a la fiesta pero se lo había prihibido,a cada segundo que pasaba viendo esa hermosa escena se convencía mas que amaba a su maestro y que no debería haber otra mujer en su vida mas que ella, algo en su mente estaba cambiando

-creo que es todo, humanos débiles no teman mas, pueden dejar el armamento donde les indicaron-decía mirando hacia unas personas que casi de la nada aparecían entre los arboles, eran las personas de la empresa de la cual habían solicitado sus servicios, poco después llegaron unos carros de la corporación hellsing y pasaban el cargamento de un lado a otro, la misión de Seras y Alucard había terminado, ahora se dirigían bajo la luna hacia la tan dichosa cena

En la mansión hellsing ya estaba todo listo, a pesar de la escasez de personal, Walter se las había arreglado para tener todo listo para la llegada de la reina, los invitados iban llegando de poco en poco, todos con trajes de etiqueta se notaba que les caía el dinero del cielo ya que cada invitado que llegaba lo hacia en un auto lujoso cada vez mas caro que el que le antecedía, mientras todos disfrutaban de la agradable velada, por los pasillos caminaba integra con un paso firme a pesar de que este con unos incomodos tacones, cosa que no fue buena idea por que mientras caminaba estuvo a punto de caerse por doblarse el pie izquierdo

-maldicion…-gruñía Integra al estar a un pelo de arruinar el dichoso vestido que le había enviado la reina

Al principio ella planeaba ir con algo mas cómodo, pero justo antes de que anocheciera se estaba preparando cuando llego Walter con una sonrisa junto con una caja en manos, era un regalo de la reina, un vestido hecho a la medida justa para Integra, obviamente quería que se lo colocase esa misma noche, y no tuvo otro remedio que hacerlo, era un vestido negro, largo, ajustado, sin tirantes, acompañado de unos guantes del mismo color largos que llegaban a la altura de su busto, el vestido junto con estos guantes contaban con un encaje al final, el largo del vestido le llegaba hasta uno centímetros arriba de las pantorrillas con una abertura no muy vulgar al lado izquierdo que le permitía caminar libre y cómodamente, mas su pelo suelto con unas ondulaciones en el cabello

La reina no le había regalado en vano un vestido traído desde parís hecho con la mejor seda, su objetivo era que ahora que las cosas se habían tranquilizado que de una vez por todas siente cabeza y viva como lo que es una mujer, y no como un hombre empresario que ni se sabia para que trabajaba si al fin y al cabo no tenia familia, claro eso por el parecer personal de la reina, pero también, por el lado político, por el bien del país era necesario alguien que cuando Integra ya no este alguien tome su puesto, y no habiendo aun algún heredero, a la reina no le parecía mala idea darle un empujoncito y mostrar su lado femenino a los ricos empresarios que estarían presentes esa noche

Llegada la hora del evento hubo bailes, la reina de ya avanzada edad también soltaba una risa de vez en cuando, varios hombres se acercaban para ofrecerle una copa a Integra a lo que ella rechazaba educadamente, después de varias horas la reunión ya llegaba a su fin justo en ese instante Integra pudo divisar a una chica de pelo corto rubia con un vestido de un color rojo sangre-"desde que momento esta allí?"-pensaba al momento de verla, no le había visto el pelo ni a ella ni al vampiro, así que decidió ir a buscarlo para que le de explicaciones sobre por que no habían llegado a una hora puntual, después de todo se supone que son sus sirvientes, se retiro cortésmente de la cena y se puso a buscar a su adorado Alucard

Mientras caminaba por los pasillos de la mansión pasando por la biblioteca, casi instintivamente se paro frente la gran puerta color marfil, y de pronto salieron dos manos una de ellas la apego a la puerta, de frente, y la otra tomándola de la barbilla, para luego de alguna forma hacer que traspase la puerta y esta vez se encuentre del otro lado en los brazos de un vampiro que ahora estaba vestido de un traje negro realmente elegante, mientras la miraba con unos ojos

-Alucard…bastardo te atreves a presentarte así de tranquilo después de no asistir a la cena de esta noche…-decía Integra mirando firmemente al rostro de Alucard, ya esperaba que sucediera algo parecido, así que estaba preparada

-pido disculpas mi ama-decía acercándola mas con la mano que tenia puesta en la cintura de la rubia y levantando su rostro para verlo mas detalladamente, se veía hermosa con la luz tenue de la luna-y otra mas de ante mano…

-…-y eso ultimo no lo entendió estuvo por agregar algo-de ante mano? que mas piensas hacer para querer volver a tu prisión…hem!-y callando uno de esas llamadas de atención que tanto odiaba, acerco su rostro a de ella y junto sus labios con los de su ama, en un beso cálido y que después fue pasando a uno con mas pasión, Integra no había tomado en cuenta esa la posibilidad de que algo así pasara, mientras que el vampiro ahora si podía besarla, ahora si estaba consiente de lo que pasaba, e Integra no puso resistencia, mas bien poco a poco fue correspondiendo a ese beso que parecía ser eterno pero esa eternidad duro muy poco, ya que de repente un ruido los interrumpió, era el sonido de golpes en la puerta

-Sir Integra esta allí?-decía de el otro lado una voz familiar, era Walter-vengo a informarle que la reina desea despedirse de usted y quiere verla

-Walter…esta bien en un momento ya salgo-decía tratando de normalizar su respiración, esto provocando una gran sonrisa en el vampiro que en este instante la tenia entre sus brazos

-mi ama…es extraño que aun no quiera irse…-decía en tono burlón, mientras pensaba "Walter, nuevamente arruinándome el momento con mi ama mañana si que lo mato", para después nuevamente depositar un fugaz beso en los labios de su amada, para luego susurrar a su oído unas palabras-vuélvamelo a decir-y luego dar unos paso hacia atrás hacer una reverencia y desaparecer no sin antes mirarla a los ojos y mostrar una gran sonrisa victoriosa

-enserio crees que lo haría maldito chupasangres…?-decía hacia la nada solo acompañada por la luz de la luna y la oscuridad, para luego llevar dos dedos a sus labios y cerrar los ojos suavemente-ahora te toca a ti…-afirmaba con una sonrisa como si de una guerra se tratase, ella también quería obligar a Alucard a que le confesara sus sentimientos hacia ella, de todas formas ella ya lo había echo, de echo ya lo había recordado…