Disclaimer: Yo sigo pensando que los personajes de Harry Potter los debía crear yo T_T, pero como verán no son míos si no de la gran J.K Rowling *-*
Capítulo 4: Lo que se vive
Cruzó el andén 9 ¾, y una maraña castaña le obstaculizó la vista, esta maraña se movía de un lado a otro balanceándose sobre su hombro.
-ja… ja… jajajaja – la maraña se reía amargamente, eso no era muy buena señal.
-Her-Hermione?
-Harry James Potter Evans!- Dijo su amiga con los ojos llenos de ira mirándolo fijamente – se podría decir, porque se te ocurrió venir a esta hora? Falta prácticamente 10 minutos para abordar el tren, tienes que ser más responsable.
Harry hasta ese momento no habría abierto la boca y ni respiró por la impresión mientras su amiga había hablado, Hermione estaba exagerando, solo faltaban 10 minutos para abordar, ni que Voldemort estuviera a punto de regresar.
-Hermione no agobies al pobre hombre- dijo una voz, justo detrás de la chica
-Ni que tú fueras mejor que él Ron, tú también tienes que aprender a llegar más temprano - le reprendía la chica a su nueva víctima, Ron le lanzó una mirada de súplica, pidiendo ayuda.
-Veo que ya están empezando a tratarse como esposos, cómo va el matrimonio?- interrogo Harry con una mirada inocente pero a la vez locuaz, parándose de putitas con los brazos atrás de su espalda, agarrándose las manos detrás de esta, riendo mentalmente por la reacción de sus amigos.
-Harry!- casi gritó Hermione – no… no exageres – dijo Hermione mirando a su pareja Ron Weasley que estaba a su lado, colorado de pies a cabeza.
- Entonces solo no exageres – dijo Harry
-Lo siento, yo solo estaba preocupada- exclamó Hermione como si hubiera encontrado la razón del alboroto.
- No tienes por qué estarlo Mione – sonrió Harry mientras se encogía de hombros y le quitaba importancia al asunto – te iba a explicar porque me demoré tanto, pero dejemos eso de lado, así que ¿cómo están?
- Muy bien – Ron que se había animado a hablar, había dejado de estar colorado y Harry por fin pudo verlo claramente, su mejor amigo estaba vestido con uno de los famosos sweaters weasleys, solo que este no traía colores extravagantes ni impactantes, eran normales como cualquier otro, con la diferencia de que traía los colores de Gryffindor, tenía puestos unos jeans y zapatillas.
-Chicos mejor abordamos el tren – habló Hermione – hay que escoger un compartimiento
- Ginny y George? – preguntó Harry
-Ginny ya subió al tren, debe estar hablando en este preciso momento con sus amigas – decía Ron con cara de "soy la mujer más hermosa de todos los tiempos", Harry rezaba para que esa expresión no volviera a surcar por el rostro de su amigo.
-De todos modos – decía Hermione, que se había recuperado del impacto de ver a su pareja con esa cara – George están con sus padres, anda salúdalos, que el tren ya va a partir, nosotros nos encargamos de tus cosas – puntualizó, mientras que con ayuda de Ron, llevaban las cosas hasta el último vagón
- Gracias chicos! Nos vemos al rato
- Apúrate Harry – gritaba Ron
Después de haber tenido una muy amena charla con su padre, Draco se dirigió a King Cross y cruzó el andén 9 ¾, la conversación tan amena se había basado en cómo debía comportarse un Malfoy con una sarta de amenazas y un puñetazo por decirle: "si padre" sin mirarlo a los ojos, que cariñoso era su padre.
Antes de irse de la mansión Malfoy se tomó una poción vigorizante y una pomada mágica para cubrir el moretón, que en cuanto se puso la crema encima no quedó ni rastro de la violencia hecha, su madre se había despedido de él, ella no tenía idea de que su esposo maltrataba físicamente a su hijo Draco, solo creía que era frío para hacerlo más fuerte y Draco como buen Malfoy, no abrió la boca para desmentir en lo que creía su madre.
"La frialdad" de su padre lo hacía fuerte, se sentía débil por dentro, quebrado, donde debía sentir su corazón, solo encontraba un especie de vacío que lo hacía sentirse incompleto, como si una parte importante debería existir pero que no había rastros de ello. Sin saber cómo Draco expresaba muy bien sus emociones sin sentirlas, mostraba interés y no lo sentía, lo único que podía sentir era cariño por su madre y ese cariño era mínimo.
Como había llegado temprano, decidió entrar en uno de los vagones, sus amigos de Slytherin mantenían algo de distancia, eso era porque en la batalla final había decidido desparecer junto con su padre y su madre, aunque no le importaba demasiado, quería tener paz por el resto del año, si es que eso era posible.
Respiro lentamente, el aire le llenaba los pulmones, tan suave, tan exquisito, cuando iba expulsar el preciado aire, su respiración se cortó, con la cara petrificada y las manos tambaleantes intentó agarrarse el cuello, rasgándolo en el camino, el aire no le llegaba, pequeñas lagrimas surcaban su cara, sus ojos grises estaban llenos de terror, con la tráquea obstruida no podía respirar.
-Ahh ahhh ahh- pequeños sonidos melancólicos salían de su boca, tratando en vano de respirar.
Sus piernas se enredaron y cayó al suelo no sin antes tratar de agarrarse del soporte de la ventana que estaba medio abierta, pero sus fuerzas se esfumaron y cayó redondito al suelo haciendo un ovillo con su cuerpo, sus manos seguían en su cuello y daba pequeñas patadas de insuficiencia, su nariz estaba obstruida y el poco aire que conseguía se iba, por tratar de conseguir más.
El pecho le quemaba, le ardía por falta de oxígeno, sentía que se partía en dos, sus manos ahora estaban en su pecho tratando de quitarse la corbata pero no podía, al estar desesperado, sus manos arruinaban el perfecto planchado de su sweater y tal como sucedió, pasó, este era solo otra de sus tantos "ataques", solo que más fuerte, apoyó sus manos sobre el piso del compartimiento mientras escuchaba risas revoloteando alrededor de este, no quería ser interrumpido y al tratar de levantarse sus brazos temblaron, miró fijamente la puerta del compartimiento pero su vista se nubló y veía lucecitas, su cabeza le dolía a horrores, dio un fuerte suspiro y cayó al suelo, desmayado.
Después de hablar con George y con los señores Weasleys, decidió buscar a sus amigos, pero había olvidado el pequeño detalle de preguntarles en que compartimiento estarían "si serás estúpido" respondió una voz en su interior "cuando llegaste te dijeron que no tenían compartimiento, búscalos" le regañaba la voz.
Así que mirando a través de las ventanas de cada compartimiento, pudo encontrarlos, estaban en el tercer vagón y con compañía. Divisó a Neville y a Luna, ambos estaban sentados juntos pero no demasiado, Luna miraba tranquilamente el techo, la escuchó contar hasta 35, para cuando entró, su muy extraña pero buena amiga Luna la saludó.
-Hola Harry! – le saludó la Ravenclaw
-Luna, Neville! - respondió Harry con la voz animada - ¿cómo han estado?
-Bien, supongo, hay muchos nargles, alrededor de ellos – susurró Luna mientras señalaba con la cabeza a Ron y Hermione, quienes estaban cogidos de las manos y se miraban a los ojos.
-jajaja Son unos tortolos, picarones! – esto último lo gritó, llamando así la atención de la pareja
-Ha-Harry – miró Ron a su amigo – deja de hacer eso
-Bueno - Harry se reprendió mentalmente, ambos estaban enamorados, no había razón para estar molestándolos a cada rato, no necesariamente, Harry sonrió torcidamente.
Neville que hasta ese momento no había dicho ni una palabra, saludó efusivamente a su amigo.
-Harry – habló con precaución Ron - tenemos que decirte algo importante.
-Entiendo – dijo este, alzando su varita, pronunció – Muffliato
-Draco Malfoy volverá a Hogwarts – susurró Ron
-¿Y eso en que me concierne? – preguntaba Harry mientras se sentaba al lado de Luna y acercaba su cabeza a la de su amigo para escuchar mejor, el resto hizo lo mismo.
-Que quizás… trate de lastimarte – dijo su amigo pelirrojo como si fuera el punto clave de la existencia humana
-Por todos los cielos Ron! – exclamó Hermione – Haces un alboroto de esto – le regaño la castaña – olvídalo Harry, Ron está últimamente paranoico
El pelirrojo aguantó la respiración y se sonrojó ofendido.
-Ron no creo que eso vaya a suceder, he salvado a su familia de caer en Askaban – puntualizo Harry – descuida nada me va a pasar
-Solo lo digo por tu bien, más vale prevenir que lamentar – aseguró Ron con un dicho muggle.
-si eso es todo… Finite Incantatem – blandió Harry su varita para guardarla en el bolsillo
- Si que estas paranoico amigo, tal vez unos dulces solucionen el problema
-Claro! – sonrió su amigo
Mientras a varios cubículos de distancia, un chico rubio, se paraba tambaleante apoyándose de sus rodillas
-Maldiciónnnn! - Gritó Draco enfurecido – porque mierda me tiene que pasar esto a mí!
- Ya lo iras averiguando querido – exclamó una dulce voz a sus espaldas, este asustado volteó, tanteando su pantalón para tratar de encontrar su varita
-¿Buscabas esto? – sonrió la extraña mujer de apariencia albina – sujetando con sus dedos la varita del ojigris.
-¿Qué mier..? - dijo Draco sorprendido.
- Qué extenso vocabulario te han enseñado – se rió la extraña mujer, interrumpiéndolo - esa boquita tuya debe aprender
- ¿Quién eres?
- jajaja eso es un secreto, - río cínica Anane – toma te la devuelvo – le lanzó la varita – ya estamos a punto de llegar a Hogwarts – exclamó seria pero feliz
-¿qué? – Preguntó desconcertado el rubio - ¿me desmayé por tanto tiempo? Maldición!
-Sii, que pena que no vayas a poder recordarlo – dijo Anane con una sonrisa de lobo
Draco giro su cabeza, alarmado.
-Te despertarás cuando el expreso haya llegado a Hogwarts – indicó, la mujer examinándose las uñas de su albina mano, mientras que con la otra se acariciaba las alas roídas – y no recordarás nada de esto … Obliviate
Draco por segunda vez se desmayó, Anane lo contempló por un momento, son la punta de sus zapatos lo movió, el hechizo había funcionado bien, todavía no perdía completamente sus poderes.
-Bien! - exclamó mirando con regocijo al rubio, mientras traspasaba la pared del cubículo.
A los pocos minutos Draco volvió a despertarse aturdido, miro hacia la ventana y descubrió que ya había llegado a Hogwarts.
-Maldición! – gritó el rubio y sintió un dejo de Deja Vu
La cabeza le volvía a doler a horrores, cuando llegara a Hogwarts, iría a la enfermería a ver a Madame Pomfrey para que le diera una poción para ese martirio de jaqueca, por lo pronto tendría que ir por su baúl.
Hola! Gracias por los rr, me alegran muchísimo estoy tan feliz XD, la hice un poquito más larga espero que no les moleste, ya se ya se, Ron está paranoico jaja, siempre sospeche de eso, encima que le encanta hacer de las cosas pequeñas, grandes.
Como recompensa de su ardua espera, actualicé un día antes.
¿Pueden llover reviews? , me encantaría eso, si no es mucha molestia claro está, me harían bastante feliz.
Un gran abrazo psicológico y nos vemos en el próximo capítulo.
