La Nueva Vecina

- Por fin después de 3 años al fin alguien ocupo la casa de los DiLaurentis – menciono Pam Fields a su hija de 16 Emily

- Ya era tiempo, han pasado 3 años… era de esperar que lo vendieran… a todos nos trae recuerdos – tomando un poco de su Coca Cola de vainilla

- Si pero eso es el pasado hija, y mejor que siga así do donde debe estar. Prepare una canasta de frutas como bienvenida, pero no tengo tiempo para dejarla, debo ir al comité con la Sr. Carrington ¿puedes encargarte de eso por mi?

- EMP mamá, no… – replico tímidamente

- ¿Te molesta ir a esa casa hija? – pasando sus dedos en el pelirrojo cabello de Emily – si quieres envió a Carolyn

- No, está bien iré – agarrando la canasta – regresare pronto

Emily a pesar de no querer hacer muchas de las que le pedía su madre siempre las hacía. Ella era la típica chica responsable de 10, obediente, disciplinada todo lo que querían sus padres que fuera ella al igual que sus 3 hermanos mayores Beth, Jack y Carolyn – esta última solo le lleva 1 año mayor – aunque a veces ella se sentía muy privada por ellos, ya que por algunas razones no lograba expresarse de la manera que ella quisiera. Pero también aceptaba ir a la casa de Alison por otros motivos. Estacionando el Volvo de su madre en la acera de una bodega vio un montón de cosas fuera de la casa donde vivían los DiLaurentis, eran las cosas de Alison que ella solía curiosear, recordaba cuanto le gustaba pedirle prestados sus libros y su palo de jockey, pero recordando eso suspiraba un aire de melancolía.

- ¿Quieres eso? – Pregunto una chica morena interrumpiéndola de sus pensamientos – puedes tomar lo que sea, acabamos de mudarnos y encontramos todas estas cosas

- Huh no… solo veía - sosteniendo la medalla de natación que le regalo a Alison

- Ok pero la oferta aun sigue, soy Maya St Germain – tendiéndole la mano

- Emily Fields bienvenida Maya – dándole la mano y luego la canasta

- Ummm manzanas, naranja, limones y avellanas mi favorito

- Si mi madre las envía, es su costumbre

- Me imagine por la mermelada de frambuesa y el tofu, creo que me acostumbrare muy bien aquí, solo espero poder adaptarme a la escuela

- ¿A cuál iras?

- A la secundaria Rosewood, mi papá dijo que soy afortunada de entrar ahí

- Pues lo eres de verdad – tratando de no reír – yo también voy ahí

- Enserio… entonces no te molestara hacerme un recorrido mañana, ya sabes para no perderme por ser la nueva

- Seguro, no hay problema

- Y también sería un abuso por el poco tiempo que llevamos conociéndonos o sea AHORITA si ¿me puedes ayudar en mi cuarto?

- Eh… bueno – gagueando – está bien

- Es fácil de ir solo tienes que cruzar la sala y luego las escaleras y listo – riendo

Emily no le hacía falta las indicaciones de Maya ya que recordaba con claridad cuando ella y sus amigas se reunían en la casa de Alison por X motivos, pero a pesar de los años la casa se sentía aun habitada por Alison ya que se sentía la esencia de su perfume y hasta podía escuchar su risa desde lejos

- ¿Qué tienes? – pregunto Maya al verla tan pensativa

- Ah nada… solo que es raro estar acá – mirando el cuarto que antes era de Alison solo que el rosa se puso de unos colores Beige con poster de la banda Kiss, Fergie y Gwen Stefanie

- ¿Conociste a la familia que vivía acá?

- ¿Disculpa? – un poco sorprendida

- Si conociste a la familia que vivió acá – acomodando sus rebeldes pero definidos bucles negros – muy poco se dé porque se mudaron

- Eh si, era amiga de la que vivió acá

- ¿Y qué paso?

- Hmp – indecisa si responderle o no a su pregunta. Para Emily fue difícil superar la desaparición de Alison ya que la consideraba su única y mejor amiga y era difícil de remplazarla y además sabía que si hablaba de ella lloraría y no quería hacerlo en frente de alguien a quien apenas conoce – y mas que vive y duerme donde Alison había pasado el resto de su vida – Crecí lejos de mis amigas, cada uno tomo por su lado y… sigo aquí –tratando de sonar lo mas convencida

- Te entiendo, es difícil estar lejos de las personas que quieres, es como yo y mi novio Justin

- ¿Tienes novio?

- Si es un amor, aunque a veces muy protector, fue difícil despedirnos pero eso ya era de esperar, y bueno haber que dice la distancia

- Si aunque la diferencia es que yo y… el mío siempre estamos juntos… más de lo que debería, aunque se ha hecho costumbre de que estemos de arriba para debajo de clase a natación y así sucesivamente

- ¡Ah eres nadadora! – Con la voz un poco cantarina – por eso tu espalda es tan recta y se ve que tienes buenos muslos

- Huh gracias – un poco sonrojada

- Oye pero siendo atleta me matarías si fumo ¿verdad?

- Eh… no, adelante – dudando – pero no se enfadaran tus padres

- Están en el mercado y créeme que cuando ellos se meten para allá no hay quien los saques, total de aquí a que venga se irá el olor – encendiendo un porro - ¿Quieres probar?

- Hmp, claro – tratando de sonar lo más segura posible al agarra el palillo ya infectado de humo

- ¿Primera vez?

- No… bueno, si

- Huh te voy a corromper – rio con picardía. Emily vio como absorbía y soplaba el humo le gustaba como hacia lucir sexi a Maya y ella quería sentirse así, pero al inhalarlo solo sintió el horrible sabor de esencias podridas de un callejón cortando con una toz el humo

- EMP no estoy hecha para esto – riéndose

- Whoa me sorprendes, normalmente a las personas que conozco les encanta a la primera, me agrada que no seas como ella – sonriendo al inhalar otra vez el porro

- Huh gracias – sonrojándose un poco - ¿Qué fue eso? – escuchando unos taladros cerca de la cocina

- Je jeje como dije, mis padres son un caso, apenas llevamos un día y ya están empezando a remodelar no sé que si la casa la veo en perfectas condiciones, tanto que al llegar pusieron una alarma contra ladrones como si los policías fueran a aparecer en cualquier momento ¿A ti jamás te han atrapado haciendo algo indebido?

-¡No! – Exclamo riéndose – no soy de las que roban, hurtan, ultrajan y hace esas novatadas

- EMP entonces eres la perfección que todo padre quiere tener – botando al jardín lo que quedaba del porro

- Si algo parecido, aunque no creas, cuesta mantener un buen promedio de 10

- ¿De 10? Yo apenas soy de 6 a 7

- Bueno quizás… te pueda a ayudar con eso – riendo un poco apenada

- Seria fantástico, la verdad eres un encanto. Amable, atenta, por lo que veo te gustan mis grupos de música favorito, atleta, arriesgada y una chica prodigio, me gusta pero… ¿Qué mas debo de saber de ti? – acercándose un poco

- Eh… no… nada importante – viendo el reloj – Debo irme, le prometí a mi mamá venir rápido y regresarme

- Huh y una chica puntual, eso es lo que faltaba, si quieres te acompaño, aunque ya sabes el camino por lo que me doy cuenta. Fue un gusto conocerte Emily Fields – dándole la mano otra vez

- Igual Maya St Germain – correspondiéndole

- Sonó tan lindo – riéndose – no me canso de ser cursi

- No, está bien, me agrada, nos veremos el lunes

- Ancio que así sea, ya deseo conocer la secundaria

- Te encantara, Adiós – apartando su mano que aun seguía sujeta a la de Maya