Los personajes son de Stephenie Meyer, y solo la trama es nuestra.

Escrito por: Carla Liñan [MaeCllnWay] (con colaboración de Tamara Escobar [Tammy Swan de Cullen]).
Beteado por: Carla Liñan [MaeCllnWay]


Capítulo 4
Solución: Regresando al plan original


El Baile de Invierno era uno de los eventos más importantes en el Instituto Forks, sin contar la Graduación. Era como un rito de iniciación para los novatos de primer año: si conseguías una cita y un buen atuendo, tenías el éxito casi asegurado. Por regla general en los bailes de instituto, las chicas son quienes les piden a los chicos que sean sus parejas, y ellos deciden si aceptan o no; era una manera de darle un giro al cliché de la "damisela en apuros", según el Sr. Yale, psicólogo del Instituto Forks.

El Sorteo de Citas se consideraba como un "último recurso" para aquellas chicas tímidas que no se atrevían a dar el primer paso, o para los muchachos rezagados que nunca obtuvieron una invitación. Sin embargo, muchos jóvenes se inscribían, buscando algo de suerte.

El sonido del teléfono móvil alertó a Renesmee, quien se encontraba escuchando música en su computadora mientras hacía unos deberes. Después de varios días sin saber absolutamente nada, había pensado por un instante que tal vez se habían terminado los chicos y su hermana y ella se habían quedado sin pareja.

— ¿Señorita Renastacia Swan? —preguntó una voz nasal, que Nessie identificó como la secretaria Cope.

—Renesmee —suspiró con fastidio. Odiaba cuando la gente se equivocaba con su nombre—. ¿No se supone que estaba escrito en la lista?

—Pensé que estaba mal escrito —se justificó la señora. Nessie casi le ladra a la pobre mujer. ¡¿Quién se equivocaría al escribir su propio nombre?!—. En fin, me comunico con usted para notificarle que su pareja para el Baile de Invierno ya ha sido seleccionada.

— ¡Válgame! ¡Por fin! —Exhaló, interrumpiendo nuevamente a la mujer, quien carraspeó sonoramente para hacer notar su molestia—. Perdone, siga usted.

—Como le decía —siseó—, me alegra comunicarle que su pareja es… Edward Cullen.

— ¡¿Qué?! —le gritó al teléfono y se levantó de la silla de un golpe, tirándola de paso.

—Así es, señorita Swan.

—Pero… pero… —balbuceó torpemente.

—Recuerde que las reglas eran simples: aceptar el resultado, sin importar cuál fuera. Usted estuvo de acuerdo con esto, así que ahora tendrá que asistir al baile con el joven Cullen. Que tenga un excelente día, señorita Swan —y colgó.

Un excelente día… ¡y un cuerno!

Salió zumbando de su habitación, dispuesta a quemar la escuela, si era necesario; todo con tal de evitar que ese maldito baile se realizara. Si no tenían un gimnasio, no tendrían dónde hacerlo, ¿verdad?

O, en el último de sus recursos, iría con Edward Cullen, y una vez que estuvieran dentro del lugar, buscaría a la zorra-caza-fortunas que le había robado la oportunidad perfecta de estar con Jacob Black y le arrancaría la cabellera completa. Sí, ese era un plan mucho mejor. Al menos era uno que no involucrara cargos con la policía, aunque la hilarante idea de que Charlie llegara a arrestarla todavía le daba vueltas.

Llegó hasta la sala, y le sorprendió encontrarse con Bella recostada cómodamente en un sofá de dos piezas, leyendo un libro. Se veía tan tranquila, haciendo lo que más le gustaba. Pero recordó lo que había pasado hace menos de diez minutos, y se preguntó por qué su hermana no estaba igual de histérica que ella. Tal vez, la pareja que le había tocado no estaba tan mal. Sin embargo, la razón por la cual Bella se había inscrito, además de la presión de su hermanita, había sido para tener la oportunidad de salir con Edward Cullen. Ahora que Nessie sabía que ella sería la pareja del muchacho, se cuestionó si Bella estaría enterada de eso; y si era así, por qué se lo estaba tomando con tanta calma. ¡Ella estaba al borde de un ataque ahora que sabía que no iría con Jacob!

— ¿Eh, Bella?

— ¿Sí? —bajó la vista de su libro.

—Este… recibí una llamada muy curiosa hace un momento —vaciló. No quería romperle el corazón a su hermana mayor.

— ¿En serio? —retomó su lectura sin prestarle una atención mayor. ¡Como si a Bella le importaran las llamadas que recibía su hermana!

—De la señora Cope…

— ¡Ah! Me preguntaba cuándo te iban a llamar a ti —interrumpió, restándole importancia.

— ¿Qué quieres decir con 'cuándo te iban a llamar a ti'? —Le arrebató el libro de las manos—. Bella, esto es importante. Edward será mi pareja para el baile.

Esperó pacientemente a que su hermana finalmente reaccionara, tal vez lanzándole un cojín, o gritándole una sarta de palabrotas. Pero no, Bella le sostuvo la mirada tranquilamente, hasta que alzó la ceja de manera inquisitiva. Mierda, tal vez su silencio era peor.

—Esto es malo —dijo por fin.

— ¡Exacto! Bella, lo siento tanto —abrazó a su hermana—. Cuando supe que ellos también se habían inscrito, no pensé en la posibilidad de que pudiera quedar con él. Todo el tiempo tuve en mente que quería estar con Jake, y estaba segura de mi buena suerte. Pero aparentemente…

—Digo que es malo porque yo iré con Jacob Black.

— ¡¿Qué cosa?! —La aventó contra el sillón—. ¡¿Cómo pudiste hacerme eso, Bella?! Sabías lo importante que era para mí que Jacob fuera mi pareja. Es su último año, y probablemente ya no tendré oportunidad de ir a un evento así con él. ¡Eres una desconsiderada! ¡Eres la peor hermana del mundo! Creí que…

—A ver, a ver —Bella interrumpió las divagaciones de su hermana—. ¿No acabas de decirme hace dos minutos que no esperabas que algo así sucediera? ¡Es exactamente igual! Renesmee, yo jamás pensé que Jake pudiera ser mi pareja. Y no es que me muera de ganas de ir con él, tampoco, pero no queda más remedio que aceptar la pareja que nos tocó.

—A menos que… —Nessie lo pensó por un instante, y después levantó nuevamente a Bella de un tirón—. ¡Ven, tengo una idea estupenda!

— ¡Ay, no! —se lamentó. Sabía perfectamente que sus "ideas estupendas" involucraban problemas.

Llegaron a la habitación de la hermana mayor, cerrando la puerta con cerrojo. Bella suspiró cansada y se recostó en la cama, cubriéndose la cara con su almohada.

— ¿Para qué cierras la puerta? Estamos solas. No es como si alguien nos fuera a escuchar —rodó los ojos.

—Déjame hacer las cosas a mi manera.

—Mejor dime de una buena vez cuál es tu idea estupenda.

—Intercambio de parejas.

— ¡¿Qué?! —espeto, enderezándose de golpe.

— ¿Necesito escribírtelo? No tiene mucha ciencia, Bella. Intercambiaremos nuestras parejas y ya.

Se quedaron en silencio por un momento. Nessie sentía que debía darle a su hermana tiempo para procesar el plan, pero Bella estaba completamente segura de que no iba a ceder en algo así.

Finalmente, Bella se levantó de la cama, le quitó el seguro a la puerta y se dispuso a irse de ahí. Lo mejor era alejarse de la loca de su hermanita, antes de que alguien resultara herido.

—Es la idea más tonta que he escuchado —dijo al final.

— ¿Qué? ¿Por qué? —Fue hasta Bella y la tomó del brazo—. Bella, piénsalo al menos por un segundo. Tú quieres ir con Edward, yo no quiero ir con él. Yo quiero ir con Jacob, y más te vale que no quieras ir con él —la amenazó entre dientes, apretándole el brazo con un poco más de fuerza de la necesaria.

— ¡Ay, ya te dije que no! —se soltó del agarre.

—Entonces, con eso resolveremos el problema. Cuando estemos en el baile, yo me iré con Jacob y tú te irás con Edward —se encogió de hombros, restándole importancia al asunto—. Además, no es como si la escuela nos obligara a ir con nuestras parejas. Siempre y cuando no dejemos a nadie plantado en el baile, todo estará perfecto.

—De acuerdo, Einstein. Solo que existe un pequeñísimo problema: ¿qué pasa si Edward sí quiere ir contigo?

— ¡Por favor! —se mofó—. Todos en la escuela saben perfectamente que Edward Cullen muere por ti. Me sorprende que hasta ahora no te haya invitado a salir ni nada. Yo, que apenas llevo unos meses en la escuela, sé de eso.

Las mejillas de Bella tomaron un adorable tono carmín. Sí, ella también lo sabía. Pero también sabía que Edward no era ningún muchacho tímido. A la hora del almuerzo siempre estaba rodeado de chicas realmente hermosas, y se le veía sonreír y ser coqueto con todas ellas. Si no la había invitado a salir, era porque tal vez no le interesaba realmente.

Bella trató de encontrar una mejor solución ante el problema. Intercambiar parejas sonaba muy arriesgado, y tal vez terminaría todo en un lío y saldría peor. No quería arruinarle la noche a Edward ni a Jacob. Pero, por otro lado, Renesmee se veía realmente esperanzada con su plan. A su hermanita realmente le gustaba Jake, así que se resignó a la idea que había sugerido e intercambiaría de pareja con ella.

—Bien, pero si algo sale mal, negaré todo. Será toda tu culpa.

— ¡Estupendo! —Dio pequeños saltitos—. ¡Será perfecto, lo sé!

—Tengo mis reservas, lo siento.

—Eso es porque eres una amargada, pesimista y sin remedio —le enseñó la lengua—. Lo peor que puede pasar es que se enojen en ese momento, pero nos arreglaremos lo más despampanantes posibles para que el trago no sea tan amargo. A lo mejor no saldrán con la chica que les corresponde, pero ya verás que no se quejarán por el cambio —le guiñó el ojo.

nnnn

Bella recogió el pequeño papelito que estaba metido en su casillero. Gimió cuando lo leyó, y se sintió repentinamente culpable.

Mandaré a un chofer por ti a las ocho. Sé puntual.
Nos veremos en los límites del bosque, junto a la escuela, y de ahí nos iremos juntos.
Jacob

Era obvio que el romanticismo no era el punto fuerte del muchachote.

Casi se le rompe el corazón en cachitos cuando su hermana le mostró una nota muy similar, excepto que era de otro remitente.

Hermosa Nessie:
Enviaré un auto a recogerte a las ocho de la noche.
Espero no te moleste, pero me gustaría que nos viéramos en el Parque de la Fundación antes de irnos al baile.
Nos vemos el sábado,
Edward A. Cullen

¡¿Qué no daría por recibir una nota así de Edward?! Durante el breve lapso que tomaron tutorías, Edward le demostró que, debajo de esa imagen de joven despreocupado y un tanto rebelde, podía ser muy tierno y romántico. Sintió al monstruo de ojos verdes tocándole el hombro, y trató de evitar ver feo a su hermanita.

—Ya no estoy segura de que sea una buena idea, Nessie —gimoteó.

—No seas gallina, Isabella —le pellizcó el brazo—. Ya está todo arreglado. Tú irás al parque con Edward, y yo iré al bosque con mi Jacob.

nnnn

Aunque su hermana no estaba del todo segura ante el plan, ya no había marcha atrás. Segura de sí misma y de sus ideas, Renesmee se subió al auto enviado por Jacob, y se dirigió al bosque. El corazón le latía con fuerza, y le temblaban las manos. Se alisó las inexistentes arrugas de su vestido color morado, y revisaba constantemente que su maquillaje no se hubiera corrido por el sudor.

Estaba más que lista para encontrarse con Jake. Empezó a planear la manera en que le diría el cambio de dirección que habían tomado ella y su hermana, y se imaginó los posibles escenarios, pero sabía que Jake era un tipo relajado, así que estaba segura de que se lo tomaría con calma.

Sin embargo, al llegar a los límites del bosque, mientras esperaba ver una melena oscura y piel morena, se topó con una cabellera mucho más clara… rojiza, y una piel pálida.

No, no, no… ¡NO!

¡¿Qué diablos?!

— ¡¿Edward?! ¿Me puedes explicar qué carajos haces aquí?

—Podría hacerte la misma pregunta.

—Se suponía que Jacob estaría aquí. Le dejó a Bella una nota en su casillero, diciéndole que pasaría por ella para ir al baile. Es más, el chofer preguntó por Isabella Swan —entonces, se preocupó por el posible motivo que llevó a Jacob a no asistir a su encuentro—. ¿Él está bien, verdad? ¿No le ha sucedido nada malo, cierto?

—Él está perfectamente —suspiró fastidiado—. Eso no responde la pregunta principal: ¿qué estás haciendo aquí?

—Pues… digamos que… —Edward se sorprendió al notar que las mejillas de la joven se ruborizaban, dándole un parecido mayor a su hermana—. Bella y yo decidimos intercambiarnos a las parejas

Debía ser una maldita broma de mal gusto.

—Escucha —continuó—, sé que estuvo mal, pero debes saber que… bueno… me gusta mucho tu amigo. Del mismo modo que Bella gusta de ti.

—Entonces, si tú estás aquí, cuando se suponía que debía estar Bella… eso quiere decir que…

—Mierda —dijo Nessie entre dientes—. Eso quiere decir que mi hermana fue a encontrarse con Jacob, pensando que eres tú.

Se quedaron en silencio por varios minutos, pensando en todas las cosas que tuvieron que pasar para este momento, y al final nada había salido como lo planeaban. Edward soltó una carcajada, sorprendiendo a Renesmee.

— ¿Te das cuenta de lo jodido que es todo esto? —dijo entre risotadas.

—No sé de qué te ríes, imbécil. Mi hermana, la chica que te gusta, está ahorita con el chico que a mí me gusta —hizo un puchero y se cruzó de brazos.

—Es que… —jadeó para tomar aire, tratando de recomponerse, pero falló y soltó otra carcajada—. Perdón, pero no me puedes decir que esto no es gracioso.

Renesmee se enfurruñó aún más.

— ¿De quién fue la idea de intercambiarse?

—Este… mía. Bella no estaba muy de acuerdo, pero porque ella tiene corazón de pollo, ya sabes.

—No hay duda: ustedes están hechos el uno para el otro —sonrió con ternura.

—En español, Edward. ¿Qué carajo quiere decir eso?

—Que nosotros también decidimos intercambiar parejas. Y fue idea de Jacob, por cierto. Él citó a Bella para que viniera hasta acá y yo me reuniera con ella, y yo te cité a ti para que te encontraras con Jacob.

— ¡¿Qué diablos?! —espetó—. ¿O sea que, si Bella y yo no hubiéramos intercambiado, en este momento estaría a solas con Jacob?

—Sí —dijo simplemente, soltando otra risilla.

— ¡Jo-der! —maldijo, pateando las piedritas del camino.

Edward no pudo aguantarse nuevamente las risas, solo que esta vez Nessie le hizo segunda. Cuando menos lo esperaban, los dos se recargaron contra uno de los árboles para poder tener soporte, pues se doblaban de la risa ante lo mal que había salido todo.

—Vale —Nessie se limpió las pequeñas lágrimas que se le habían escapado—. ¿Qué haremos ahora?

El sonido del celular de Edward los interrumpió. Él sabía perfectamente de quién se trataba.

— ¿Diga?

Los gritos del otro lado de la línea hicieron que Edward se apartara el aparato de la oreja, para evitar quedar sordo.

¿Me puedes explicar cómo carajo terminé con Bella Swan?

—Aparentemente, tu idea no era tan original, después de todo, pues Nessie ha tenido el mismo plan.

¿O sea que estás con ella? ¡Qué carajo, Edward!

—Mira, Reina del Drama, deja de gritar y escúchame. Primero que nada, ¿dónde dejaste a Bella?

Está aquí, sentada en una banca, a dos metros de donde estoy. No se me perderá, Edward —se burló. Edward escuchó un golpe seco, y soltó una risita—. Mierda, Bella, estoy bromeando. Vale, no quise decir que seas una niña que se pueda perder —otro golpe seco—. ¡Carajo, mujer, eso duele!

—Déjala en paz, y deja de gritar de esa manera delante de ella. Si me entero que la has hecho llorar, te patearé el trasero yo mismo.

No te preocupes, Romeo. Tu chica puede arreglárselas por su cuenta.

—Escucha, vengan al gimnasio —se pellizcó el puente de la nariz—. Nessie yo los estaremos esperando en la entrada —y colgó.

— ¿Y, qué haremos entonces? —susurró Nessie.

—Pues lo que debíamos hacer desde un principio: apegarnos al plan original y hablar las cosas de frente.

—Es algo que mi hermana diría —dijo entre dientes.

—Por eso es bueno escuchar a los hermanos mayores, a veces —suavizó su tono. Puso su brazo alrededor de sus delicados hombros y se encaminaron hacia el gimnasio.

nnnn

Al ritmo de Take my breath awayde Jessica Simpson, Edward y Bella se mecían delicadamente de un lado a otro. Era como estar en su burbuja personal, y la idea les encantaba.

— ¿Por qué nunca me has invitado a salir? —preguntó suavemente, mientras Edward cepillaba su mandíbula con la nariz, causándole escalofríos.

—Por cobarde —dijo simplemente—. Temía que tuvieras una imagen errónea de mí, que pensaras que solo quería invitarte para obtener algo a cambio.

— ¿Por qué pensaste eso?

—Porque sé lo que dicen las demás chicas de mí.

Bella sabía a qué se refería. Había escuchado a Jessica y a Lauren chismorrear sobre Edward, diciendo que a él no le interesaba una relación estable. Le gustaba jugar con las chicas y después botarlas cuando obtenía lo que quería. Le causaba confusión, pues ella creía conocer la faceta real de Edward cuando estaban en las tutorías: un joven responsable, dedicado y de buen corazón. La descripción de esas dos víboras no coincidía con la idea que ella tenía sobre él.

—Pero, créeme cuando te digo que no es cierto, Bella —dijo, con los ojos brillándole con convicción—. Sí, he salido con un par de chicas, y no han sido nada serio, pero esos comentarios son totalmente basados en el despecho.

—Lo sé —se limitó a decir.

—Entonces, si te invitara a salir un día de estos…

—Te diría que sí, por supuesto —respondió con dulzura.

—Y si… te pidiera ser mi novia…

Se ruborizó profundamente ante la idea. Y, de manera adorable, las mejillas de Edward también adquirieron un tono sonrosado.

—Mi respuesta sería la misma —dijo quedito.

Edward levantó su mentón con el dedo, y posó delicadamente sus labios contra los de ella.

nnnn

No muy lejos de ahí, Jacob y Nessie se encontraban en las gradas del campo de fútbol americano, recargados contra la gran estructura. Para los ojos de cualquier otra persona, podrían pasar perfectamente por una pareja de enamorados que buscaron un poco más de privacidad, pero, si se acercaban un poco, escucharían que no se hablaban como cualquier pareja convencional.

—Eres un tonto —soltó de repente, dándole un manotazo en el estómago—. ¿Por qué no simplemente me invitaste al baile y ya?

—Se suponía que tú debías pedírmelo —se defendió—. Es la tradición.

—Sí, idiota, pero por eso te dije lo del sorteo en aquel baile. Esperaba que al escuchar eso, espabilaras por fin y te decidieras a invitarme. Sabes que yo no sigo tradiciones, Jacob.

—Ya me doy cuenta —dijo entre dientes.

— ¿Sabes que todo esto se pudo haber evitado si tu amigo y tú no fueran tan cobardes?

Estaba harto de que esa muchachita le machacara el ego sin piedad. Sí, le encantaba esa actitud un tanto rebelde que tenía; sabía que le daría sabor a su vida a partir de ahora.

— ¿Por qué te me quedas viendo como lelo? Lo juro, Black, si estás pensando que…

Y simplemente, la calló con un feroz beso.

FIN


En nombre de todas, esperamos que les haya gustado este pequeño proyecto en conjunto. No olviden regalarnos su voto más adelante. Las mantendremos informadas ;)