MewMoon: Gomen por el retraso, juro que los compensaré. Culpo a mi prisión, alias colegio y a mi profesor de construcción ciudadana, por taparme de tareas. Aparte... se supone que voy a empezar un proyecto en el colegio, y voy a ir a competir en un deporte. Gomen (lo siento) por el retraso... Me falta algo... *rasco mi cabeza* ah si, ¡KISSHU!

Kisshu: ¿Qué? ¿Porque gritas?

MewMoon: Simple, quería molestarte. No mentira, me falta algo y no tengo idea que es...

Kisshu: Dame dos segundos *dice saltando entre las paginas* Baka (idiota) te falta el disclaymer ¿Sabes que te pueden quitar TODO por esos mínimos renglones? * Golpeo mi cabeza*

MewMoon: Mierda... Eso era...

Kisshu:Descuida, lo digo yo, tu pequeño cerebro tiene memoria de árbol Baka. Como sea, MewMoonlight no es dueña de Tokyo Mew Mew, ni de ninguno de los animes sobre los que ella escribe. SOLO es dueña de un par de personajes y de partes de las tramas. La verdad, no se como es que sacas todo esto de tu cerebro.

MewMoon: Es simple, mi mente divaga en horas de clase y saco de la galera conejitos de la galera. O... la más probable, estoy loca *reí*

P.O.V Kisshu

Se podría acabar el mundo y no me importa, mientras estemos así. Su cuerpo estaba entre mis brazos, ella estaba durmiendo entre mis brazos. Me resistí a dormir junto a ella, por miedo a que cuando despierte ella esté aquí y yo en mi planeta, lejos de ella. Su aroma a frutillas llenaba mis sentidos, juraría que pude oler ese delicioso perfume aún después de muerto y era solo por ella que volvería a vivir y a morir. Inspiré su aroma profundamente, besé su cabello rojo y me levanté. Junté mi ropa, que estaba esparcida por toda la habitación, mis labios se curvaron en una sonrisa.

El estúpido del Abraza Árboles la perdió para siempre, YO me voy a encargar de eso; YO voy a cuidarla, no él ¿Cómo pudo cambiarla por la rubia insípida? ¿Quién podría elegir sobre mi Koneko-chan por una rubia insípida?

Volví a inspirar el particular aroma de Ichigo, una adorable mezcla de Frutillas y lilas, me dolía dejarla sola; pero se lo recompensaría. Me teletransporte a la casa que teníamos en la Tierra. Estaba en la habitación, se veía tan… vacía. Claro, todo me parecía vacío si no estaba Ichigo. Pero, en verdad se sentía vacía esta habitación. Solo estaban nuestras tres camas y un ropero encastrado en la pared y nada más. Me dirigí hacia el baño, abrí el agua fría y me duché, no tardé más de cinco minutos. Me vestí con la ropa humana que había en el ropero, dejé mi cabello suelto, de manera que cubriera mis orejas Cyniclonianas. Caminé hasta una florería que había cerca de casa, entré dudoso, no sabía si se darían cuenta del tamaño de mis oídos. La dependienta era una chica de dieciocho años, me clavó la mirada; era bonita, no lo podía negar, claro, pero no era nada a comparación de mi adorada Ichigo.

_Hola_ dijo con una sonrisa coqueta_ ¿Qué se te ofrece?_ preguntó apoyándose sobre el mostrador, resaltando sus pechos.

Desvié la mirada_ Querría un ramo de una docena de rosas rojas y de una docena de rosas rojas_ dije mirando un florero lleno de rosas.

_Si_ dijo mirando sus manos, se en caminó frente a los floreros. Tomó las veinticuatro rosas y las dejó sobre el mostrador. Comenzó a armar el ramo, refunfuñando por lo bajo, gracias a mi oído, la escuché maldiciendo a la chica que iba a recibir lar flores. Pobre ilusa, cree que le voy a prestar atención. Cuando terminó, le di el dinero y me fui.

Estaba en la puerta de la casa de Ichigo. Escuchaba claramente que mi Koneko ya se había levantado, iba de un lado a otro. Negué con una sonrisa, estaba tan inquieta como siempre. Toqué el timbre, ella se paró en seco, giró sobre sus talones y se dirigió hacia la puerta, al rozar el picaporte dudó Finalmente abrió la puerta mordiéndose el labio inferior, esa expresión cambió en una entre enojada y feliz.

P.O.V Ichigo

Un rayo de sol me dio en el ojo, me di vuelta y el invierno de Tokio hizo efecto en mi piel ¿Desnuda? Un flash en el que Kisshu me desprendía la camisa y besaba cada tramo de piel ¿Qué era esto? Debe ser un sueño, demasiado vivido, pude sentir mi sangre subir a mis mejillas, me paré ¡Mierda! ¡¿Qué carajo hago desnuda? Enfoqué la vista al resto de mi habitación, mi ropa estaba esparcida por todos lados. Pellizqué el puente de mi nariz, inspiré profundamente, el olor de Kisshu estaba impregnado en toda mi habitación. El timbre especial de Aoyama sonó, me estaba llamando, otra vez. Abrí la tapa y la lleve a mi oreja.

_ ¡Ichigo! ¡Oh, por Kami! ¡Por fin me atiendes!_ me aturdió Aoyama ¿Por qué demonios me atendió Kisshu anoche? _gritó.

_No es tu asunto_ dije fastidiada, fui a mi guarda ropa y comencé a vestirme.

_Si es mi asunto ¡Tu eres mi NOVIA!_ gritó.

_ ¡Eso debiste pensarlo antes de besar a Mariko!_ le respondí en el mismo tono.

_ ¡Ella me besó a mí! _sollozó_ ¡Dime porque Kisshu me atendió!

_ ¡No te voy a decir! ¡¿Me oyes?_ grité.

_ ¡Dímelo o te lo voy a buscar!

_ ¡Pues vas a tener que venir a buscarme! ¡Porque yo no te lo voy a decir! _ le grité furiosa. Cerré la tapa del aparato y lo arrojé a mi cama.

Terminé de vestirme y bajé a la sala y empecé a limpiar cosas que ya estaban limpias. Dos dudas llenaban mi mente la primera y más importante: ¿Por qué Kisshu se fue? ¿Me odia, después de tanto rechazo y de esta manera se está vengando? Y segundo: ¡¿Por que mierda Aoyama me sigue jodiendo? ¿Por qué no se va de una maldita vez con Mariko?

El timbre sonó, me paré en seco con un almohadón en la mano ¿Y si era Aoyama? Caminé dudosa hacia la puerta, toque el picaporte y volví a dudar ¿Y si era Kisshu que vino a refregarme su venganza? Finalmente abrí la puerta, y ahí estaba él, parado frente a mí, sin duda estaba diferente. Estaba vestido como un humano, jeans azules, zapatillas a juego con la sudadera verde que traía puesta; su cabello caía sobre sus hombros como una cortina verdosa, tapando sus orejas, se notaba una ondulación pero las cubría totalmente. Parecía tan… humano. Por un momento había olvidado mi enojo con él, pero estaba feliz, después de todo ¡Había vuelto! Y hasta ese momento no me dí cuenta pero tenía ¡Un enorme ramo de rosas! Di media vuelta y me senté en el sofá, sin decir una palabra, me lancé al mullido relleno y me tapé la cara con el almohadón, escuché cerrarse la puerta y unos pasos siguiendo mi camino. Kisshu se sentó junto a mí.

_Esto es para ti_ dijo tendiéndome el ramo de rosas.

_Gracias_ dije con una pequeña sonrisa, un leve rubor cubrió mis mejillas. Caminé hacia la cociné, llené un florero con agua y coloqué las flores ahí. El olor a rosas llenaba la habitación. Volví a la sala y me senté junto a Kish.

_Lo siento_ murmuró con la mirada baja, el flequillo le cubría los ojos y le generaba una sombra en el rostro. Suspiré y le tomé el rostro con una mano, Kish ladeó el rostro hacia mi mano.

_Volviste ¿No?_ dije apoyando mi cabeza en su hombro_ Y puedo jurar que no te fuiste de inmediato ¿Verdad?_ dije convencida.

_No_ su tono seguía siendo sombrío.

_Y tampoco tardaste mucho_ no estaba preguntando.

_Menos de veinte minutos_ dijo besando la cima de mi cabeza_ ¿Te enojaste?

_No, pero parece que si quieres que me enoje_ dije burlona. Por fin su mirada se suavizó, incluso soltó una risilla. Su mirada se volvió sombría otra vez, suspiré pesadamente_ Si estuviera enojada no haría esto…_ dije acercándome a él, besé sus labios con inseguridad porque él no me respondía. Había perdido la esperanza, cuando, finalmente me respondió dudaba, como si le temiera a algo. Poco a poco fue perdiendo ese miedo y me respondió con más confianza. Su lengua rozó mi labio inferior, pidiendo permiso, el cual yo concedí sin pensarlo; volvía a ser una lucha por ver quien dominaba la boca del otro. Tomó mi cintura atrayéndome más a él, yo enredé mi mano izquierda en los cabellos de su nuca. Empecé a sentir el efecto de la falta de oxigeno, me separé de Kisshu, maldiciendo mi estúpida necesidad de respirar.

_Ahora te creo_ dijo besando mi cuello.

_Te lo dije No estoy enojada_ dije dándole un pequeño beso en los labios. El timbre de la puerta de entrada nos interrumpió. Me quedé en mi lugar, paralizada.

_ ¡Ichigo! ¡Abre la puerta!_ gritó desde el otro lado de la puerta.

Me encaminé temerosa hacia la puerta, inspiré con miedo, abrí la puerta y ahí estaba él, con una mirada de furia y tristeza.

_ ¿Qué quieres?_ dije fríamente. Su cara demostró un dolor profundo, nunca le había hablado así_ Aoyama ¿Qué quieres? No estoy de humor para escucharte.

_Quiero que me perdones_ dijo suplicante _ Te juro que ella fue la que me besó, créeme…_suplicó.

_ ¡No! _ grite_ ¿Acaso no me entiendes? ¡No-te-quiero-ver-nunca-más!_ grite resaltando cada palabra_ ¿Te quedó claro o te lo dibujo?_ dije destilando veneno.

_ ¿Qué te pasa? _ dijo poniéndome detrás de él. La cara de Aoyama se deformó en una ira indescriptible, su rostro era aterrador, nunca lo había visto así, ni siquiera cuando competía en Kendo.

_ ¿Qué hace ÉL aquí? _ dijo pesadamente_ ¡Explícame, Ichigo! _ grito.

_ No es asunto tuyo_ volví a gritar.

_Escúchame bien_ dijo como si le hablara a un niño pequeño_ No te acerques a MI NOVIA ¿Escuchaste? Y no digas que es tu novia, porque eso debiste pensarlo antes de besar a Mariko ¿Ok?_ dijo cuando Aoyama fue a abrir la boca_ Y te vas ahora mismo, la próxima vez que te vea por aquí porque vas a necesitar más que un puto Deep Blue para defenderte ¡Vete ahora mismo!_ le ordenó. No se cual habrá sido su expresión, pero Aoyama salió de inmediato de la puerta de mi casa sin decir una palabra.

_ ¿Qué le hiciste?_ pregunté asombrada.

_Digamos que le habló con un extraterrestre que estuvo muerto, resucitó, lo amenazó de muerte, ah y le robó la novia_ rió dándome un beso, obviamente le respondí con gusto.

_Bueno, cuando lo pones de esa manera, da miedo_ reí y lo volví a besar_ Hasta me debería dar asco_ reí_ estoy besando a un zombi_ reí dándole un beso corto en los labios _ah y a un extraterrestre.

_Y esto te debería dar más asco_ dijo con una sonrisa. Caminé hacia atrás porque él me estaba obligando.

_Kisshu… ahora no _ proteste_ lo que pasó, no… fue muy bonito que digamos_ dije suplicante.

_Esta bien, pero te juro, que si se acerca a dos metros de esta casa, lo mato_ gruño.

_Kisshu, Aoyama no vale en absoluto la pena_ dije sosteniendo su rostro_ No lo hagas_ supliqué.

_Solo lo hago por ti_ susurró antes de besar mis labios.

MewMoon: Mira lo que el cerebro de mosquito creo para ti.

Kisshu: MI dulce Ichigo...

Ichigo: NO ME GUSTA COMO VA ESTO

MewMoon: Cállate gruñona. Em... falta algo... ¡Ah, si! ¿Alguien sabe como se llama el prometido de Pudding? Verdaderamente no me acuerdo. Si alguien me ayuda estoy agradecida ¡Hasta la proxima!