Hola! Antes de que empiecen a leer les quería agradecer a todos por sus reviews! En esta y en la otra historia
RESPECTO A MIS TARDANZAS! ¡Por favor, perdónenme! No me ha ido bien en el colegio y estoy castigada, sin computadora hasta que levante las notas. DEl celular tampoco puedo subir porque me asaltaron volviendo del colegio ¬¬ Gomen... En serio, trataré de normalizar mi ritmo.
Antes que me olvide y por si no quedó claro en el resto de los capítulos... yo NO soy dueña de ninguno de los animes sobre los que escribo y tampoco de sus personajes originales. Yo SOLO soy dueña del dibujo de Kisshu pegado en mi pared.
Ahora que me desahogué los dejo seguir leyendo tranquilos.
Capitulo 3
Mi vida en las últimas semanas había sido bastante aburrida, sino fuera por Kisshu, hubiera enloquecido. Mis amigas del colegio básicamente me han estado ignorando porque están enojadas e intentan conquistar a Aoyama. Mis profesores me ahogaban con tareas, exámenes y libros enormes que tenía que leer en menos de cuatro días. El café se abarrotaba cada día haciendo que las chicas, especialmente Mint y yo, peleáramos constantemente. Y como frutilla del postre mis padres comenzaron a discutir porque mi padre fue despedido. Kisshu me alegraba el día, me ayudaba con las tareas y me llevaba a otro lugar cuando mis padres peleaban.
_Tengo hambre_ dije tratando de levantarme.
_No, quédate otro rato_ suplicó.
_Vamos…_ pedí.
_Te tengo secuestrada_ dijo tomándome de las muñecas, dejándome de forma horizontal y sentándose en mis caderas.
_ ¡Oh, no! Un alíen me tiene secuestrada_ reí siguiéndole la corriente. Giré y caímos al suelo, aproveché y corrí escaleras abajo. Cuando llegué a la cocina, Kish estaba sentado en el mesada_ Eso no vale_ dije cruzándome de brazos.
_ ¿Quién lo dice?_ preguntó enarcó levantando una ceja.
_ ¿No lo sabias?_ reí_ Lo dije yo y por eso, no vale teletransportarse._ Me acerqué a él y lo besé tiernamente en los labios. Me separé de él y me dirigí a la nevera_ ¿Qué quieres comer?
_A ti_ dijo con una sonrisa pervertida.
_Entonces reformulo la pregunta_ reí_ De la comida humana que hay aquí ¿Qué quieres ingerir?_ dije con una sonrisa.
_ ¿Hay algo de ramen?_ asentí _Entonces ramen será.
Busque el ramen por unos minutos en el frízer, hasta que llegué al fondo donde se juntaban la parte trasera y la del costado izquierdo, ahí había dos porciones de ramen una sobre la otra. Calenté la comida en el microondas, en el segundo que cerré la puerta unos brazos me rodearon. Toqué su cuello (aún con mis dedos fríos) haciendo que soltara un gritito de sorpresa, comencé a reírme a carcajadas; el pitido del microondas me avisó que el ramen estaba listo. Un hielo corrió por mi espalda, una carcajada vino de detrás de mí.
_ ¡Date por muerto! _ grité.
_Vamos a ver_ dijo echando a correr. Lo seguí escaleras arriba, en la puerta de mi cuarto, Kish dio media vuelta y me tomó de las caderas y me aprisionó contra la pared. Comenzó a besar mi cuello, bajó lentamente hasta el hueco entre las dos clavículas; soltó una risilla cuando oyó mi pulso más de cerca. De pronto él había tomado posesión de mis labios, gustosa le respondí con algo más que entusiasmo. Rodeé la cintura de Kisshu con mis piernas, mientras él retrocedía hacía mi cuarto, me recostó en la cama y me tomó de las muñecas con una sola mano, mientras con la otra comenzaba a desprender mi camisa.
_Siempre es lo mismo contigo _se oyó junto con un portazo.
_Carajo_ susurró, me ayudó a prenderme la camisa y se escondió en mi armario. Bajé las escaleras, tomé el ramen del microondas y unos palillos, escondí un par entre mi ropa. Cuando me disponía a subir mi madre me llamó.
_Ichigo, cariño ¿Me ayudas con las cosas del mercado?_ preguntó tomando pequeñas bocanadas de aire para calmarse.
_Si mamá, subo esto y te ayudo_ dije escondiendo mi desgano. Subí las escaleras, dejé el ramen en el escritorio y volví a bajar. Hice todo lo que mi madre me pedía y cuando iba a subir mi mamá me volvió a llamar.
_Hija ¿Podrías ir a comprar estas cosas que olvidé comprar?_ dijo tendiéndome un papel y dinero.
_Esta bien_ tomé el dinero y salí.
Después de media hora de ir de tienda en tienda buscando lo que mi madre me había en cargado, pude volver a mi casa. Abrí la puerta y Kish estaba sentado en el sofá con dos porciones de ramen humeante, se paro y me ayudó aguardar las cosa en su lugar.
_Tiene que dejar de hacer eso_ dijo por lo bajo.
_Hey, sino no hubiéramos parado ahí, tendríamos que dar muchas explicaciones_ reí, tratando de desenfadarlo.
_Es verdad_ murmuró. Tomé unos de los envases de ramen y me lancé al sofá.
_ ¿Que mirabas?_ pregunté mirando la pantalla.
_Ni idea _rió_ Era algo de zombis, creo que es Resident evil_ se sentó junto a mí. Comenzó la película y cuando pude reconocer la película solté una carcajada.
_Kisshu, entre esto y resident evil hay una gran diferencia, uno es de miedo y el otro de risa_ le regañé _ Esto es Zombieland.
El aludido me lanzó una mirada de confusión, abrió la boca y la volvió a cerrar. Me acurruqué en su costado y él me rodeó con su brazo.
_Kish…_ me acerqué a su oído_ Ya me voy al colegio_ lo moví_ Kisshu… Me voy_ lo único que recibí fue un bufido, negué. Tomé mi mochila y cuando salí de mi habitación cerré la puerta con llave. Solo por precaución, no quería explicarle a mi madre porque un chico estaba durmiendo en mi cama. Bajé las escaleras, me despedí de mis padres y caminé hasta el colegio.
El día transcurrió aburrido, como siempre, recibí miradas inquisidoras y enojadas. Cada minuto era una tortura dolorosa. No se exactamente como llegué a la última hora, la clase de matemáticas. Anoté cuidadosamente cada palabra del profesor en un cuaderno y la tarea en otro, esta materia en especial no se me daba nada bien.
_ ¿Profesor?_ llamé levantando la mano_ ¿Podría explicarme otra vez la ultima parte?_ continué cuando se volvió hacia mí.
_Claro, Momomiya-san_ dijo con una leve sonrisa. Últimamente había mejorado notablemente en la materia, hasta el semestre pasado mis exámenes eran los más desastrosos en todo el colegio; pero por alguna razón desde que me pelee con Aoyama, mis exámenes habían mejorado.
Luego de una detallada explicación, pude entender. El profesor dejó unos ejercicios y fue por unos minutos a dirección, bajé la cabeza y comencé a resolverlos con un poco de dificultad. Para mi mala suerte oí una voz familiar.
_ ¿Te puedo ayudar en algo, Ichigo-chan?_ por alguna razón acentuó mi nombre.
_ Para ti, soy Momomiya-san, baka. No se si te has dado cuenta que ya no somos tan cercanos y espero nunca volver a serlo_ dije con indiferencia, para hablarle ni siquiera levanté la vista de mi cuaderno. Él soltó un bufido y se marchó, en ese momento entró el profesor, dio por terminada la clase luego de dejar cerca de diez hojas de tarea. Salí del colegio sin mirar a nadie ni a nada, hasta que oí unos gritos.
_ ¡Ichigo!_ me di vuelta con una sonrisa.
_Kish_ sonreí cuando llego a mi altura_ Pensé que me esperabas en casa_ dije.
_ Me estaba aburriendo de estar encerrado y se me ocurrió venir a buscarte al colegio e ir a pasear por ahí_ dijo entrelazando nuestros dedos, por un segundo me fijé en sus orejas, no estaban.
_ ¿Qué les pasó a tus orejas?_ pregunté alarmada.
_Pai descubrió que hay un mineral humano que puede hacer nuestras orejas normales, diseño unas píldoras que las esconden por cerca de dos hora_ sonrió feliz_ ¿Te gustan?_ preguntó.
_En verdad… no. Amo tus orejas puntiagudas, no me gusta que las escondas y tampoco que le hayas pedido a Pai que te ayude_ dije mordiéndome el labio. La cara de Kish se crispó en miedo.
_Yo no se lo pedí_ se defendió_ Fue Taruto, él y Pai querían salir con Pudding y Lettuce a lugares humanos_ dijo triste_ Taruto me dio algunas por si quería salir.
Suspiré y miré sus orejas_ Te quedan lindas_ le sonreí_ pero te quedan mejor las originales_ reí. Lo que obtuve fue ver una lengua rosada. Caminamos en un silencio cómodo hasta un parque cerca del centro de la cuidad.
_ ¿Qué quieres hacer?_ preguntó con una sonrisa.
_Hm…_ dije observando a mi alrededor _ Vamos allí _ señalé un parque de diversiones. Una sonrisa cruzó el rostro de Kish.
Luego de una breve "pelea" sobre quien pagaba las entradas, comenzamos nuestra tarde normal. Luego de una hora y media de ir y venir me senté en el suelo.
_ ¿Ya has cansado? _ preguntó poniendo un tierno pucherito.
_Lo siento, últimamente no he estado en actividad _ dije recostándome en el suelo.
_Eso se puede arreglar ahora_ dijo con voz sexi.
_Idiota_ rodé los ojos.
_ ¡¿Qué haces TÚ aquí?_ gritaron a nuestras espaldas. No puedo tener peor mala suerte.
_Mierda_ susurró poniéndose de pie.
_Kish _ llamé su atención_ Vámonos… no importa_ dije tirándole del brazo.
_No trates de llevártelo, Ichigo. Vamos a terminar esto aquí y ahora_ bufó.
_Cierra tu culo, perra_ dije con odio.
_Kisshu Ikisatashi, nos vamos ahora_ le urgí. Pero ya era tarde, sus ojos dorados ya se habían endurecido.
_No_ dijo con voz dura. No se exactamente cuando o como, pero se había formado un circulo de gente a nuestro alrededor.
_Kisshu, el efecto se pasará en cualquier momento_ susurré.
_Ya no te metas Ichigo_ dijeron a mis espaldas.
_Te dije que cierres el culo_ grité. Para mi fortuna, alguien había alertado a uno de los guardias de seguridad, quien despejó todo.
El camino a casa fue en un silencio incomodo, varias veces traté de cortar ese silencio, pero Kish me respondió con monosílabos. Cuando llegué a mi casa se despidió con un tierno beso el cual me dejó sin aliento y desapareció en la obscuridad.
Espero que les haya gustado este capitulo. Me comprometo a publicar más rápido, solo cuando reciba más reviews... ok, no... pero quiero más reviews que es comida para mí, así puedo procesar más rapido
Kisshu: ¡Oye! ¡¿POR QUE NO ME HAS DEJADO PEGARLE AL IDIOTA ESE?
MewMoon: Quédate tranquilo que tendrás otra oportunidad.
Kisshu: Más te vale. Es por tu propio bien
