Después de pasar toda la semana sin Ginny los integrantes de la casa de Grimmauld Place rogaban porque llegara lo más pronto posible. Harry estaba como alma que lleva el diablo y mas porque Dumbledore le había prohibido terminantemente que viajara a los Estados Unidos, tenían pruebas suficientes de que varios mortifagos había huido a ese país y no quería que se expusiera hasta tenerlos a todos en Azkaban. Eso y las miles de veces que Ginny le colgaba el teléfono cada vez que el ya no podía controlar mas su mal humor.
Llego el miércoles, la primera fecha que había dicho Ginny que llegaría ya que después de que Harry la sacaba de sus casillas por teléfono le decía que regresaría cuando a ella se le pegara la regalada gana. Regreso de la academia con la noticia de que ella aun no había llegado, se encerró en su habitación y de ahí no salio en todo el día.
Durante la cena todos estaban muy callados, no querían ni chistar por temor a que Harry volviera a gritonearle a todos y más porque ese día no había regresado Ginny. Se escucho el ruido de la chimenea y apareció Ginny en la puerta de la cocina, cargando su maleta y fulminando con la mirada a Harry.
- Buenas noches – dijo muy seria – Potter necesito hablar contigo.
- Aun no termino de comer.
Se dio la media vuelta y se dirigió a su habitación. Todos voltearon a ver a Harry quien se mantenía tranquilo, lo cual se les hizo muy extraño, pensaron que en cuanto Ginny apareciera iba a ser el fin del mundo por tantos gritos y reclamos pero en cambio Harry comía tranquilamente. Después de unos minutos Harry se levanto bajo la mirada de todos y se fue a su habitación encontrando a su esposa acomodando su ropa en el closet.
- Que bueno que llegaste – le dijo Harry.
- ¿Y como no querías que llegara? – lo fulmino con la mirada - ¿tu sabes lo que es aguantar a tus hermanos después de cuatro vociferadores que me mandaste hoy?
- ¿A que no te llego el quinto? – le pregunto tranquilamente.
- Te pasaste.
- No tu te pasaste, aquí estoy como idiota esperándote mientras tu estas de fiesta en fiesta, los dos aceptamos lo de la profecía y tu no te lo estas tomando en serio. – Ginny empezaba a quitarse la blusa y lo vio con los ojos entrecerrados.
- Repite eso ¡Repítelo! – le aventó la blusa.
- ¡Eso! Eres una chiquilla que para ti todo es un juego.
- No lo puedo creer – se empezaba a quitar los pantalones quedando solamente en ropa interior – ¡no puedo creer lo que estas diciendo!
- ¡Pues si! A los dos días de casados te vas a divertirte con tus amigas mientras yo me quedo encerrado más de una semana esperándote.
- Tu te quedaste mas de una semana esperándome ¿Y POR ESO TANTO ESCANDALO? Yo deje mi país, mi familia, mis amigas, deje el sueño de casarme de blanco con una gran fiesta y muchos invitados, perdí mi carrera, PERDI MI VIRGINIDAD y ¿dices que yo no me lo tomo en serio? ¡NO LO PUEDO CREER! – se fue al baño dando un portazo de tras de ella.
Harry se quedo viendo a la puerta, eso no lo había pensado, había sido tan egoísta al pensar que Ginny no tomaba en serio la profecía, que para ella era mas importante sus amigas que estar con el ¿y para que engañarse? La quería solo para el ¿Qué le estaba pasando? Escucho el ruido de la regadera, tomo aire y entro al baño, vio la silueta de Ginny que se estaba tallando el cuerpo.
- Perdóname – ella no le contesto – es que pensé que tal vez te estabas arrepintiendo y que decidieras quedarte allá – ella abrió la puerta de la regadera para verlo a la cara.
- ¿Dudaste de mi? – el bajo la mirada – ¿Cuántas veces te tengo que decir que me tengas confianza?
- Es que te escuchaba tan contenta…
- Claro que estaba contenta de estar con mi familia y con mis amigas – le decía mientras tomaba el shampoo y se tallaba la cabeza – quería disfrutar al máxima estar con ellos porque no se cuando se vuelva a repetir.
- Ginny dime la verdad ¿paso por tu cabeza no regresar?
- No Harry – le dijo terminándose de enjuagar el cabello – siempre supe que iba a regresar pero tenia que despedirme de mis amigas a nuestra manera, es decir en fiestas y ni que decir de mi ultimo partido, sabia que ya no iba a volver a vivir algo así.
- Perdóname Ginny soy un imbécil.
- Si, si lo eres. No se como se te ocurrió mandarme vociferadores ¿recuerdas a mis hermanos gemelos?
- Algo.
- Pues son una pesadilla, así que cuando me mandaste el tercero empecé a hacer mis maletas para que ellos no me molestaran más. Pásame mi toalla.
Harry la envolvió en la toalla y Ginny salio para tomar otra y secarse el cabello. Harry se recargo en el marco de la puerta y miro el piso.
- Apuesto que ni me extrañaste.
- ¿Eso piensas? – le dijo medio sonriendo, con solo ver esa carita triste viendo el suelo y con las manos en la espalda se le había quitado lo enojada ¿Qué tenia Harry que hacia que le cambiara el humor en cuestión de segundos?
- Si.
- ¿Tu crees que mi cuerpo no reclamaba por el tuyo durante las noches? – se le acerco para abrazarlo.
- No, tu cuerpo estaba bailando con tus amigas.
- Pero me atormentaba pidiéndome a gritos estar en tu cama – le susurraba en el oído – necesitaba tu cuerpo haciéndole el amor ¿Qué vas a hacer al respecto?
- Complacerlo - le quito la toalla y se la llevo a la cama.
Mas tarde Ron se encontraba haciendo su tarea en la cocina. Tenía que redactar un ensayo y no entendía ni una sola palabra de lo que estaba escribiendo, así que se llevo todo a la cocina y se preparo unos emparedados para pensar mejor. Así lo encontró Hermione, ella no podía dormir y había bajado por un vaso de leche.
- Hola ¿Qué haces?
- Tarea – le sonrío – no me queda bien este ensayo.
- ¿Puedo verlo?
- Siempre y cuando no te burles.
Ella tomo el pergamino y empezó a leerlo corrigiendo lo que estaba equivocado y agregando información extra. Ron la observaba comiéndose su emparedado, había algo en ella que le gustaba, tal vez su manera de concentrarse cuando leía o como arrugaba la frente y hacia gestos con la boca cuando algo no esta bien.
- ¿Te gusta mucho leer?
- Si – le sonrío – aprendo cosas nuevas.
- Haz cambiado.
- ¿Por qué?
- Antes eras muy mandona y enojona ahora eres mas tranquila.
- Creo que la vida me ha cambiado. La muerte de mis padres, el acompañar siempre a Harry en su misión…la guerra.
- Me hubiera gustado haber seguido con ustedes – le tomo la mano que tenia Hermione sobre la mesa – no sabes como me dolió haberme ido de Hogwarts.
- La seguridad de tu familia era lo mas importante – le contesto súper nerviosa.
- Si mis padres solo pensaron en nosotros sobretodo en Ginny – la soltó para levantarse por un vaso de leche sirviéndole uno a ella.
- Mira creo que así esta bien – le entrego el pergamino, Ron lo empezó a leer.
- Vaya Hermione te quedo excelente ¿Cuánto te debo?
- Nada, ya sabes cuando necesites ayuda avísame.
- Eres un ángel – le dio un beso en la frente – bueno será mejor que nos vayamos a dormir mañana hay que levantarnos temprano.
Sonó el despertador por tercera vez, Ginny ya estaba acostada arriba de la espalda de Harry porque el ni se dignaba a levantar el brazo para apagarlo.
- Ya Harry levántate se te va a hacer tarde.
- No quiero.
Ginny se levanto para ir al baño pegando el grito de su vida haciendo que Harry tomara su varita en cuestión de milésimas de segundo y se levantara completamente desnudo.
- ¡NO PUEDE SER!
- ¿Qué pasa Ginny?
- ¡No vayas a entrar!
- ¿Por qué? ¿Qué te paso? ¿Quién esta ahí? ¿Qué te hicieron? ¡Déjame entrar!
- ¡No! Estoy bien.
- ¿Entonces?
- Me bajo. Maldita sea.
- ¿Qué te bajo? – le pregunto Harry ya mas tranquilo desde el otro lado de la puerta.
- Lo de cada mes ¿Por qué no tienes toallas sanitarias aquí? – buscaba en los cajones del baño.
- Discúlpame me las termine – le dijo Harry regresando a acostarse.
- Harry – se asomo por la puerta del baño – ve y pídele unas a Hermione.
- ¿Estas loca? ¿Cómo crees que le voy a pedir algo así a Hermione? Ve tú.
- No puedo, anda ve.
- No.
- ¡Que vayas!
Se puso su bata de mala gana murmurando palabras malsonantes y se fue a buscar a Hermione quien salía de su habitación ya lista para irse a la universidad.
- ¡Hermione!
- ¿Aun no estas listo para irte a la academia?
- No pero Ginny te llama, esta en el baño.
- ¿Qué paso? – Hermione entro a la habitación directo al baño y tocando la puerta – ¿Ginny?
- Pásamelas Hermione.
- ¿Qué cosa? – Ginny se asomo por la puerta.
- ¿No te dijo Harry? – ella negó.
- Claro que no le iba a decir y apúrate que se me hace tarde, tengo que bañarme.
- ¿Me podrías dar unas toallas sanitarias?
- Si claro – salio a buscar unas sin ver a la cara a Harry, a ella también le daba pena.
Después de que Harry por fin estaba listo para irse a la academia, sin tiempo de desayunar, acomodaba sus libros en su mochila. Ginny salía del baño ya bañada y con unos jeans y una blusa rosa sencilla.
- ¿No vas a comer nada?
- No tengo tiempo, como algo allá – la tomo de la cintura y le dio un beso – ¿hoy en la noche continuamos?
- No puedo recuerda que ando en mis días.
- ¡Demonios! ¿y cuantos días te dura?
- Soy muy irregular, pero mínimo cinco.
- ¿Qué? Pero si acabas de llegar y otra vez…! Maldita sea!
- Te aguantas y no te quiero de mal humor porque no me conoces como me pongo yo cuando ando así, sino pregúntale a Ron.
Bajaron a la cocina. Todos con excepción de Hermione ya se estaban preparando para salir. Ginny se despidió de Harry con un beso y se sentó a un lado de Hermione, Ron se acerco a darle un beso en la mejilla a Ginny y otro a Hermione quien se quedo completamente roja.
- ¿No tienes clases? – le pregunto Ginny a Hermione quien todavía veía a Ron recoger sus libros.
- Si solo que no tengo las primeras dos horas – le contesto en automático y Ginny pudo darse cuenta que Hermione no le quitaba la vista de encima a su hermano.
- ¿Te gusta? – le pregunto una vez que Ron se desapareció en medio de unas llamas verdes en la chimenea.
- ¿Quién?
- Mi hermano.
- Por Merlín ¡no! ¿Qué cosas dices Ginny? – le decía sonriendo.
- Porque el me pregunto que pensaba de ti.
- ¿En serio? – se le quito la sonrisa.
- Si, dice que tú tienes algo que no sabe que es pero que tú pones una barrera entre ustedes.
- ¿Yo?
- ¿Por qué no platicas mas con el? Invítalo a salir.
- ¿Cómo lo voy a invitar a salir Ginny?
- Dile que se te antoja un helado de un lugar y pídele que te acompañe o… ya se, el sale a correr todas las mañanas muy temprano, dile que tienes ganas de hacer ejercicio y el te dirá que vayan juntos a correr y así estas cerca de el.
- Anoche le ayude con su tarea.
- Bien – le dio una mordida a su pan.
- ¿Por qué me dices todo esto?
- Me gustas para cuñada y mira que yo como única mujer en mi casa soy muy celosa con mis hermanos, sino que te diga mi querida cuñadita Fleur las que le hice pasar cuando no era de todo mi agrado. Tú me agradaste desde que te conocí y pues si te gusta mi hermano tienes en mí a una aliada, además esa zorra con la que sale no me cae.
- Es la del bar ¿verdad?
- Si pero tu llevas las de ganar porque vives en la misma casa que el – le cerro un ojo.
Por mas que lo intentaba a Hermione siempre le ganaban los nervios, la única manera en que se sentía segura de si misma para estar cerca de Ron era ayudándole en su tarea pero para su mala suerte casi no tenia y cuando llegaba a tener el solo la hacia o bien buscaba a Harry y juntos trabajaban en eso.
Una tarde estaban los cuatro viendo una película muggle en la sala de televisión. Harry estaba acostado en la pierna de Ginny completamente dormido mientras ella le acariciaba el cabello; Ron estaba acostado en un sofá y Hermione en lugar de ver la película lo veía mas a el. Ginny la veía de reojo, notaba que ella quería hablar para después arrepentirse.
- Ron ¿no se te antojan unos suculentos nachos con mucho queso y jalapeños? Y ¿Qué me dices de unas palomitas con extra mantequilla y mucha salsa? Ah y un refresco doble.
- Si ¿Por qué no le dices a Kreacher que lo traiga?
- ¿Cómo crees? Esta no es nuestra casa.
- Pero Harry es tu esposo.
- Hay una dulcería como a dos cuadras de aquí, una vez me llevo Harry y me compro un helado ¿tu sabes donde esta Hermione?
- Si lo conozco.
- ¿Por qué no van juntos?
- Pero estamos viendo la película.
- La pongo en pausa – tomo el control y detuvo la película – yo quiero unos nachos con extra queso y mucho pero mucho chile jalapeño.
- Yo un elote – decía Harry entre dormido y despierto – sin crema.
- ¿Quieres ir Hermione? – le pregunto Ron.
- Si esta bien – Ginny le cerro un ojo.
Mientras caminaban Ron era el que hablaba y hablaba. Le contaba como era Estados Unidos y lo que más extrañaba de ese lugar. Hermione había decidido comprarse solamente unos cacahuates y un refresco de dieta.
- ¿Estas segura que no quieres nada mas? – le pregunto Ron cargando toda la comida.
- No así estoy bien, es que – se quedo pensando en lo que le dijo Ginny – siento que estoy engordando.
- ¿Tu? – soltó una carcajada Ron – pero si estas súper delgada.
- En serio creo que…debería de hacer ejercicio.
- Pues yo salgo a correr todas las mañanas ¿Por qué no vienes conmigo?
- De acuerdo – sonrío triunfante.
Así fue como Ron empezó a conocer más a Hermione, cada vez ella se soltaba más y le platicaba algunas cosas de ella. Ron no quería tocar mucho el tema de todo lo que había vivido con Harry para buscar los horocruxes, sabia que era algo que ella quería olvidar pero sin embargo una mañana en el parque le platico todo. Era a la única persona a quien le había contado su experiencia incluidos sus sentimientos y pensamientos.
Era el cumpleaños de Sirius y lo festejarían con una pequeña reunión con todos los de la orden. Tonks y Ginny habían planeado que hubiera baile así que se encargaron de la música y de hacer una pista de baile en el salón de fiestas. Claro que las únicas bailaban y bailaba eran ellas, Harry trataba de esconderse cada vez que Ginny estaba cerca con toda la intención de bailar con el así que Sirius era el que les seguía la corriente.
Hermione estaba desesperada porque Ron aun no llegaba, había salido a buscar un regalo para Sirius y ya se había tardado. Después de una hora apareció pero acompañado por la rubia del bar. Sintió que el alma se le fue a los pies al verlo entrar de la mano con ella. Ginny que estaba bailando se detuvo y dejando a Sirius bailando solo y se fue decidida a hablar con su hermano.
- Ginny te presento a Lavander, Lav ella es… - Ginny lo había jalado del brazo para sacarlo del salón.
- ¿Qué haces con esa aquí? – lo fulmino con la mirada.
- No me la pude quitar de encima.
- ¿Estas loco?
- No ella es bruja también, hace unos días me di cuenta pensé que era muggle como la conocí en aquel bar.
- Aunque sea bruja no debiste traerla.
- No nos vamos a quedar mucho tiempo, solo unos cuantos minutos.
Mientras tanto en el salón Lavander vio a Harry y pego un grito de sorpresa, el estaba con Hermione para que no se sintiera mal porque Ron había llegado acompañado.
- ¡Eres Harry Potter!
- Si – le dijo un poco incomodo por la manera en que lo veía.
- No me lo van a creer mis amigas cuando les cuente. Yo soy Lavander Brown la novia de Ron.
- Mucho gusto.
- No sabía que mi Ro-Ro te conociera.
- Si…nos conocemos, mira ahí viene.
- Lavander tenemos que irnos – le dijo Ron.
- ¿Por qué?
- Porque es una fiesta privada – le dijo Ginny cruzándose de brazos.
Por amenaza de Ginny Ron tuvo que hacerle un obliviate a Lavander para no recordar la casa y sobretodo a Harry. Daba gracias a Dios que el profesor Dumbledore aun no había llegado y los únicos que se habían dado cuenta de la presencia de su novia habían sido Remus, Sirius y Tonks y ellos prometieron guardar el secreto siempre y cuando cumpliera con la amenaza de Ginny.
- No estés triste Hermione – le dijo Ginny.
- ¿Para que engañarme Ginny? Ella es muy bonita y se arregla muy bien.
- ¿Cuál bien? Parece una prostituta salida de un burdel ¿le viste esos aretes? Solo le faltaba el perico que se colgara ahí. Y ni que decir del maquillaje ¡Por Merlín! ¿Acaso venia de un carnaval?
- Yo ni me maquillo, tal vez eso le guste a Ron por eso anda con ella.
- Bueno ¿Por qué no intentas maquillarte?
- No se como, pero tengo una amiga en la universidad que se maquilla muy bien le voy a decir que me enseñe.
- Así me gusta, podemos ir de nuevo a un bar y que Ron te vea guapísima.
- Si yo te digo cuando lo haríamos.
- Esa es mi cuñada. Bueno te dejo ya vi a Harry y quiero bailar con el y esta vez no se me va a esconder.
Al día siguiente Remus, Sirius y Hermione se encontraban en el despacho de Sirius. Los dos hombres revisando cosas del cuartel y Hermione buscando unos libros cuando escucharon la risa de una persona, se quedaron los tres callados.
- ¿Quién es?
- No lo se.
Sirius saco su varita seguido de los otros dos, nunca habían escuchado una risa así y pensaron que alguien había entrado a la casa a pesar de todos los hechizos contra intrusos que habían puesto. Caminaron dejándose guiar por el sonido de esa risa, cada vez se acercaban más y más y el sonido se escuchaba aun más fuerte. Estaban los tres preparados para atacar en cualquier momento. Llegaron al salón de fiestas donde la noche anterior se había llevado a cabo la reunión. Sirius y Remus se miraron asintiendo con la cabeza y abriendo poco a poco la puerta. Se sorprendieron de ver a Harry tirado en el piso riéndose, a un lado de el esta Ginny quien también se reía pero no tan fuerte como el.
- Otra vez – se levanto Ginny.
- No Ginny ya no puedo – le decía Harry tocándose el estomago por tanto reírse.
- Harry tienes que cargarme, es rock and roll.
- Pero tú te me avientas y pierdo el equilibrio, nos vamos a caer otra vez.
- No importa.
- Si como tú caes arriba de mí.
- Anda ahora vamos a hacerlo con música.
Los tres los observaban desde la puerta. Ginny estaba enseñando a Harry a bailar y este lo hacia divertidamente mal pero con una sonrisa en su cara.
- Nunca lo había escuchado reírse así – les dijo Hermione.
- Creo que esta pelirroja ha hecho lo que ninguno de nosotros tres hemos podido hacer en muchos años – dijo Sirius.
- Si – le contesto Remus - hacer feliz a Harry.
En el otro fic me mandaron un review diciéndome que se me notaba que era mexicanota jejeje, pues si y aquí otra vez no lo pude evitar: nachos con mucho chile jalapeño mmmmm y palomitas con mucha salsa mmmmmm, pensaba en poner un dip (queso crema, leche y chile jalapeño con vinagre) simplemente delicioso.
Bueno ya empecé a agregar mas a Ron y a Hermione para quienes me lo pidieron, ella hará su luchita para conquistarlo.
Bueno ahora me dispongo a escribir el otro capitulo para el otro fic.
Saludos.
