Primero que nada mil gracias por todos sus comentarios y por sus alert y favoritos.
Aclaro de antemano que en este capitulo toco un tema del cual no estoy muy relacionada, pero lo quería poner como otro "reto" que debían pasar Harry y Ginny, solo escribí las cosas que me han platicado y que cheque por Internet, me refiero a los exámenes que hacen para saber si puedes tener hijos o no, gracias a Dios me dio la bendición de ser madre y nunca tuve un problema para embarazarme, al contrario le pongo cruces jejeje ya con dos estoy que me jalo los cabellos. Si hay algo que no este bien en ese tema, mil disculpas pero solo lo quería agregar como un reto mas, de hecho pensé en agregar que estuvieran en tratamiento pero se iba a extender mucho y además como les dije no conozco bien el tema.
Neela-0 aquí tienes mas de Sirius y Remus ;)
Y para los que les guste la pareja de Ron y Hermione también hay un poco de ellos.
Bueno aclarado el punto y también que los personajes no son míos les dejo el capitulo 5.
Ya habían pasado dos meses y no había noticias de un embarazo. Dumbledore daba vueltas en el despacho de Sirius mientras este y Remus estaban sentados en silencio y Hermione parada atrás del escritorio. Tocaron a la puerta para después aparecer Harry y Ginny un poco confundidos por ese "necesitamos hablar" de Sirius.
- Buenas tardes profesor Dumbledore – sonrío Ginny.
- Hola – le contesto un poco serio – ¿Cómo han estado?
- Muy bien ¿y usted? – el profesor se que un momento en silencio viendo a ambos chicos.
- Para serles sincero un poco preocupado, ya han pasado dos meses y no hay noticias ¿verdad?
- No aun no – contesto Ginny bajando la mirada.
- Profesor por nosotros no ha quedado – dijo Harry.
- Me lo imaginaba y es por eso que estoy preocupado, pensé que una vez casados no iban a tardar en cumplir con la profecía y mas porque conociendo a la familia Weasley que se han caracterizado por tener a muchos integrantes – Ginny soltó una risita – todo iba a ser muy rápido.
- Albus no los puedes presionar – le dijo Remus.
- Y no lo hago, pero si me preocupo porque estamos a tiempo de poder averiguar si hay algún problema.
- ¿A que se refiere? – pregunto Harry.
- Es por lógica que no pueden ir a San Mungo para hacerse análisis y exámenes recuerden que no debemos confiar en nadie, así que podemos hacerlo a modo muggle.
- ¿Ir con doctores para saber porque no podemos tener un hijo?
- Yo no digo que no puedan, pero si hay algún problema podemos solucionarlo.
- Es verdad – dijo Hermione – hay muchos avances médicos hoy en día y si hay algún tipo de problema lo pueden solucionar o bien si no los hay ellos les pueden orientar para que puedan quedar embarazados.
- ¿Y que te hacen Hermione? – pregunto Ginny un poco temerosa.
- Una serie de estudios de tu matriz, tus ovarios…
- Y esos sanadores muggles…
- Doctotes Ginny – aclaro Harry.
- …si doctores ¿te tienen que tocar y…ver?
- Si Ginny, de hecho a lo mejor te hacen un ultrasonido vaginal.
- ¿Qué es eso? – pregunto asustada Ginny.
- Es para ver como tienes la matriz, es un aparato que entra…
- ¡Eso si que no! – dijo Harry – no voy a permitir que vean a Ginny sin nada y que le metan aparatos y los dedos…eso lo hago solamente yo – todos se quedaron viendo a Harry en cambio Ginny le dio un manazo en la cabeza.
- ¿Por qué no lo publicas? "El único que le mete los dedos a Ginny Weasley soy yo" ¿te gusta el titulo? – le dijo fulminándolo con la mirada mientras todos se les quedaban viendo excepto Sirius que volteaba a ver a otro lugar para que no vieran que se estaba riendo.
- Eres Ginny Potter – dijo sobandose la cabeza apenado porque se le fue la lengua de mas, Ginny bufo.
- ¿También se le harían exámenes a Harry profesor? – pregunto Hermione para cambiar de tema.
- Si también.
- ¿Yo? ¿Por qué yo?
- Tienen que analizar tus espermatozoides Harry y ver si son suficientes y fuertes para que puedan llegar al ovulo de Ginny.
- Entonces un doctor también va a tener que… - dijo Ginny.
- No eso lo hace el solito – dijo Sirius con una sonrisa burlona.
- No entiendo.
- Luego te explico Ginny – le dijo viendo serio a su padrino.
- Hermione los va a acompañar para que se hagan los exámenes, ella conoce muy bien el mundo muggle, confío plenamente en ella.
Estaban en la sala de espera del hospital, Harry y Ginny estaban muy nerviosos, ella porque no conocía nada de lo que hacían ahí y Harry porque tenia que entregar sus espermatozoides en un frasco y lo que mas le inquietaba era el resultado ¿y si era el que no había podido embarazar a Ginny? Porque lo habían hecho muchas veces a diario, en cualquier oportunidad tomaba a Ginny y le hacia el amor con el pretexto de que deberían de cumplir con la profecía pero ¿Cuándo lo hacia pensaba en la dichosa profecía?
- Es su turno – lo saco de sus pensamientos Hermione.
Harry y Ginny estuvieron con el doctor por mas de una hora, entre preguntas para ambos para hacer su expediente medico y después que Ginny pasara a que le hicieran el ultrasonido.
- No me sueltes – le decía Ginny nerviosa en la camilla tomando de la mano a Harry que estaba parado a un lado de ella.
- No te preocupes aquí estoy contigo y mientras este yo aquí no te va a pasar nada.
- Solo relájate Ginny – dijo el doctor.
Cuando vieron el aparato Ginny abrió los ojos asustada y apretó más la mano de Harry en cambio este cerro los ojos y se agacho para abrazarla.
Ginny y Hermione habían ido por unos refrescos a la cafetería y se sentaron en la sala de espera mientras Harry estaba con el doctor, bueno eso ellas pensaban porque en realidad el estaba solo en un cuarto y con un frasquito en la mano.
- ¿Cuándo vas a empezar a conquistar a mi hermano?
- No estoy segura de querer hacerlo Ginny, el no se fijaría nunca en mi, sale casi todos los días con su novia ¿haz visto como me mira cuando salimos todos a comer?
- No le hagas caso, Ron no siente nada por ella solo la quiere para pasar un rato pero en cambio tu puedes hacer que mi hermanito se enamore.
- ¿Por qué dices eso?
- Porque he visto la manera en que te ve.
- ¿Cómo?
- Mas bien no te ve te observa – Hermione frunció el ceño – si cuando estas leyendo o cuando ves la televisión.
- El nunca hace eso Ginny.
- Claro que si yo lo he visto, ahora se levanta mas entusiasmado cuando salen a correr…quítaselo a esa.
- Ay Ginny.
- ¿Sra. Potter? – le decía una enfermera – su esposo le llama.
Ginny se levanto y siguió a la enfermera que le señalo una puerta para que entrara. Al quererla abrir no pudo así que toco la puerta.
- ¿Quién?
- Soy yo, Ginny – Harry abrió la puerta completamente rojo - ¿Qué pasa?
- Entra – cerro la puerta de nuevo y le puso seguro – no puedo.
- ¿No puedes que?
- Poner aquí…mi semen – le decía señalándole el frasco.
- ¿Tienes que ponerlo ahí?
- Si y no puedo, ya lo intente con estas revistas y con esa película.
- Por Merlín – dijo sorprendida Ginny - ¿Qué están haciendo estos tipos?
- Necesito que me ayudes si no aquí voy a estar hasta la noche.
- Mira Harry nosotros nunca hemos hecho esto – le decía mostrándole una foto de la revista de una pareja en una posición algo extraña.
- ¿Ginny?
- Esta bien ¿Cómo te ayudo?
- Tu eres la experta en eso.
En menos de diez minutos Harry salio con su frasco y se lo entrego a la enfermera diciéndoles que ellos les hablarían por teléfono para avisarles de los resultados.
Harry acababa de regresar de la academia recostándose en su cama a un lado de Ginny quien estaba leyendo la sección de deportes del profeta.
- ¿Cómo te fue?
- Bien, vamos a tener unos cursos especiales de medimagos, básicamente los primeros auxilios y todo eso, los va a impartir el sanador Chang.
- ¿Lo conoces?
- No.
- Harry quiero trabajar.
- ¿Qué? – se levanto para verla a los ojos.
- Que quiero trabajar, lo vengo pensando desde hace tiempo.
- Pues síguelo pensando porque no te voy a dejar trabajar.
- No te estoy pidiendo permiso, te estoy avisando y dame las gracias porque te lo estoy diciendo antes y no mi primer día de trabajo.
- ¿Y donde, según tu, tienes pensado trabajar?
- Aquí – le señalo el periódico – esta sección apesta, no saben nada de Quidditch y el tipo que escribe aquí – busco el nombre – Michael Corner es el mismo que escribe la sección de espectáculos, o escribes uno o escribes otro.
- ¿Estas pensando en presentarte en el profeta y correr a ese tal Michael Corner?
- No que no lo corran pero que se dedique a espectáculos, no escribe nada mal y ahí si se nota que conoce el tema pero en cambio en deportes, mezcla los nombres y los apellidos de los jugadores y no da puntos de vista y ni siquiera describe bien los juegos, eso es súper fácil yo solo los escucho por la radio sin tener que verlos y puedo escribir que paso rápidamente.
- ¿Por qué quieres trabajar? ¿Es por dinero? Ya te dije que puedes tomar…
- No es por dinero, ya me aburrí de estar todo el día aquí encerrada.
- Pero cuando llego siempre salimos a donde tú quieras.
- Pero toda la mañana estoy sola, ya me se toda la vida de Kreacher y de los Black.
- ¿Por qué no estudias como nosotros?
- Lo mío es el Quidditch y si no puedo jugarlo ahora porque tengo que embarazarme pues mientras puedo seguir haciendo algo relacionado con el deporte, porque eso si Potter – le dijo apuntándole con el dedo – yo voy a seguir jugando te guste o no.
- Eso lo hablaremos después. Si estas tan terca en trabajar deberías consultarlo con Dumbledore.
- Suficiente tengo contigo – Harry frunció el ceño – esta bien le diré, pero primero le recordare aquellos hechizos mocomurcielagos que le mande por si se pone roñoso.
Todos lo análisis y exámenes habían salido favorablemente, no tenían ningún problema en poder embarazarse, únicamente les dieron unos medicamentos y los orientaron para que todo fuera mas rápido.
En cuanto al trabajo de Ginny, Dumbledore no puso ninguna objeción al respecto, al contrario, hablo con el gerente del profeta para facilitarle las cosas a Ginny, siendo este el más agradecido porque hasta el momento no había encontrado a un reportero de deportes que supiera y sobretodo escribiera tan bien los artículos de Quidditch. Ginny enseguida se gano la confianza y la amistad de todos en el profeta hasta la de Michael Corner quien le había explicado a Ginny que lo tenían a el como encargado de la sección de deportes porque el jugo solo un tiempo Quidditch pero que en realidad no le gustaba escribir sobre eso. Al poco tiempo que Ginny se hizo cargo de la sección deportiva las ventas empezaron a subir siendo esta sección la mas solicitada, pero eso significaba que Ginny tenia mas trabajo cada día, la mandaban a juegos especiales a otros países y eso hacia que saliera a flote el mal humor de Harry.
Habían planeado salir todos a comer, Hermione sabia que Ron iba a llevar a Lavander como siempre lo hacia así que decidió, sin avisarle a Ginny, que ese día se arreglaría para impresionar a Ron. Se había comprado maquillaje que le había dicho su amiga de la universidad, pero solamente lo había comprado sin que le explicara como debería de maquillarse, según ella ya había visto muchas veces a Lavander como para no saber como lo hacia.
Estaban todos en la sala esperando únicamente a que Hermione bajara, cuando por fin apareció todos se le quedaron viendo sorprendidos excepto Lavander que soltó una carcajada y se doblo de la risa.
- Hermione ¿Qué te paso? – le pregunto Ginny preocupada.
- ¿A dónde vas, a un circo? – le dijo Lavander burlándose.
- Tú cállate mendiga vieja…
Hermione se subió llorando a su habitación escuchando únicamente los gritos de Ginny insultando a Lavander por haberse burlado de ella, cerro la puerta y se acostó en su cama llorando desconsoladamente.
- Hermione, ábreme por favor – le decía Ron quien había corrido detrás de ella.
- ¡Vete!
- No – le dijo entrando a la habitación y sentándose a un lado de ella.
- ¿Tu también te vas a burlar de mi por como me maquille?
- No, accio toallitas desmaquillantes de Ginny – tomo las toallitas y ayudo a levantar a Hermione de la cama quien tenia la cara totalmente manchada porque por llorar se le había corrido todo el maquillaje - ¿Por qué lo hiciste?
- Quería arreglarme para salir.
- Tu siempre te arreglas – le decía limpiándole la cara.
- No es cierto, siempre me veo igual y hoy quería… - y se soltó llorando otra vez.
- No llores – la abrazo.
- Ya te manche tu camisa.
- No importa – continuo limpiándole la cara – mira nada mas, todo este maquillaje lo único que hace es ocultar lo bonita que eres.
- Lavander se maquilla…
- Pero ella lo hace porque lo necesita ¿te la imaginas sin nada de maquillaje? – Ron hizo un gesto de susto que hizo que Hermione sonriera.
- Ándale así te ves mas bonita aun.
- ¿Te parezco bonita?
- Claro, desde que te conocí ¿recuerdas que buscabas al sapo de Neville?
- Si.
- Lo primero que pensé fue: "Que niña tan linda aunque un poco sangrona"
- Si que lo era – sonrío – pero no era linda mis cabellos estaban…
- Si es cierto – le dijo riéndose – pero ya no.
- Me ha costado muchos hechizos.
- ¡SUELTAME! – gritaba Ginny - ¡Harry déjame partirle la cara a esa!
Se levantaron los dos encontrando a Harry subiendo las escaleras cargando a Ginny en su hombro y esta pataleando.
- ¡MALDITA BASTARDA NO TE ME ESCONDAS, DEJA QUE TE ENCUENTRE Y VERAS…!
- ¡GINEVRA! – le grito Ron.
Ginny se tranquilizo únicamente porque vio a Hermione sonriendo por el espectáculo que estaba haciendo pero sobretodo por la cara de Harry que hacia esfuerzos sobrehumanos por evitar que se le fuera encima a Lavander.
- ¿Cómo estas Hermione? – le dijo con una voz dulce aun en el hombro de Harry.
- Bien Ginny.
- Vaya hasta que te calmaste – la bajo Harry al piso.
- Ron quiero a esa fuera de aquí y no respondo si la vuelvo a ver.
- No se preocupen que nadie la volverá a ver de nuevo – le dio un beso en la frente a Hermione y bajo las escaleras.
- Bueno creo que no vamos a salir a comer, le diré a Sirius que salgamos a comprar algo – les dijo Harry.
- Esta bien – Ginny y Hermione entraron a la habitación - ¿Qué paso Hermione?
- Lo arruine todo.
- Pero me dijiste que le ibas a decir a una amiga de la universidad.
- Si me dijo donde comprarme el maquillaje y que ella me iba a decir como pero…solamente lo compre.
- Me hubieras dicho a mí.
- Si, creo que perdí mi única oportunidad de gustarle a Ron.
- No lo creo, este fin de semana tú y yo nos vamos a ir de compras.
Ginny y Hermione se hicieron mas amigas que nunca, se iban de compras y a veces se acompañaban ya sea a la universidad o al profeta. Ron había terminado su relación con Lavander pero ella lo seguía buscando dándole el una segunda oportunidad pero ya sin relacionarla con sus amigos y sobretodo con Ginny.
Harry llevaba días muy callado, se sentía muy confundido por el cambio que tuvo Ginny desde que empezó a trabajar, pasaba de estar triste porque ella se iba por horas a estar enojado porque ella le platicaba sobre el tal Michael Corner, que resulto ser un estupendo amigo para la pelirroja. Así lo encontró Sirius en el garage arriba de su BMW jugando con una pelotita aventándola a la pared y después atrapándola.
- ¿Qué haces aquí? – le pregunto Sirius con un trapo y un bote de cera.
- Nada.
- ¿Y tu fiera? ¿Dónde esta? – Sirius empezó a encerar su nuevo auto.
- En su trabajo.
- ¿A esta hora?
- Si, tenía que entregar unas entrevistas – aventó más fuerte la pelota
- Hola pensé que no había nadie en la casa, Kreacher me dijo que aquí estaban – dijo entrando Remus - ¿Por qué no lo haces con magia canuto?
- No a mis niños me gusta consentirlos – le decía Sirius acariciando su auto.
Harry seguía aventando la pelota mientras Sirius simulaba encerar su auto pero en realidad lo observaba, se había dado cuenta lo callado que había estado Harry los últimos días así que al verlo solo en el garage decidió ir a platicar con el mientras que Remus se subía a una de las motos.
- ¿Qué te pasa? – rompió el silencio Sirius.
- Nada.
- Hay algo que te molesta.
- ¿Por qué lo dices?
- Harry recuerda que fui el mejor amigo de tu padre, te conozco desde que naciste, te cargue después que James, te cambie los pañales, te di biberón, estuve contigo en los mejores y peores tiempos de tu vida y se que hay algo que te molesta – Harry se quedo callado – y me atrevería a decir que es algo que se relaciona con una pelirroja.
- Ha cambiado, ya no hace caso como antes, ahora es su trabajo, Hermione y después su trabajo ¿Saben que me dijo ayer en la noche cuando me acerque a ella? – los dos hombres negaron – que no estaba ovulando, que no era necesario que hiciéramos el amor porque de todas maneras no iba a quedar embarazada – aventó la pelota con coraje y esta reboto fuertemente en la pared y fue a dar al vidrio del BMW de Sirius.
- Mira lo que hiciste.
- Perdón, reparo.
- Me recuerdas tanto a tu padre cuando Lily no le hacia caso, solo que el aventaba la snitch y no rompía nada – dijo Remus.
- Es que no se porque me siento así, desde que conocí a Ginny me di cuenta que era una chica muy linda, preciosa a decir verdad, pero nada mas. Después cuando se fue tuve mucho miedo de que no regresara y sentía una necesidad de tenerla a mi lado. Cuando hacemos el amor siento que soy el hombre mas feliz sobre la tierra, pero también me doy cuenta que ella no siente lo mismo que yo.
- ¿Por qué lo dices?
- Es cariñosa conmigo pero a veces siento que lo hace jugando, me da besos y me dice "amorcito, esposito mío, cariño" pero siempre con un tono burlón. La otra noche, después de hacer el amor, me levante al baño y cuando regrese estaba acostada en la cama con los pies para arriba.
- ¿Por qué? – le pregunto riéndose Sirius de solo imaginárselo.
- Es lo mismo que yo le pregunte y me dijo que para que llegaran mas rápido mis animalitos y que quedara embarazada pronto.
- Todo eso te molesta – le dijo Remus.
- Si y no se porque, se supone que para eso estamos juntos, para tener un hijo y cumplir con la profecía, pero a veces quisiera pasar mas tiempo con ella, salir a caminar, que fuera cariñosa conmigo pero sin esa sonrisita burlona – Sirius y Remus se voltearon a ver.
- ¿Te contamos una historia como cuando estabas niño? – le dijo Sirius.
- No.
- Esta era una vez un chico que era muy rebelde y…
- Mujeriego.
- Orgulloso.
- Pedante.
- Presumido.
- Eso, pero conoció a una chica que no se comportaba como la bola de admiradoras que tenia encima.
- Al contrario lo trataba con la punta del pie, se negaba a salir con el, trataba por todos los medios de estar lo mas lejos de este chico.
- Al comienzo le pareció gracioso pero al pasar del tiempo se fue dando cuenta que esta chica no era como las demás sino alguien especial, se sentía confundido porque esta chica no le hacia caso.
- ¿Quieren terminar por favor? – Harry sabia que era la historia de sus padres que ya se la sabia de memoria.
- Así fue como se dio cuenta James que estaba enamorado de Lily – termino Remus.
- Si Harry, James se enamoro de Lily porque era diferente y hacia sacar lo mejor de el, cuando por fin lo acepto dejo de ser un patan y se convirtió en un ejemplo de hombre, esposo y padre.
- ¿Me están diciendo que yo me estoy enamorando de Ginny?
- Piénsalo bien y se como un Potter.
Dejaron solo a Harry quien ni siquiera se había dado cuenta que habían salido del garage. ¿Enamorado? ¿Esa era la palabra correcta a todo lo que estaba sintiendo? ¿Se había enamorado de Ginny?
En el próximo capitulo ya vienen los sentimientos de Ginny, no desesperen.
Lo del ultrasonido vaginal me lo copie de la película "plan B" solo que Harry no se desmaya y lo de Ginny que se pone los pies para arriba lo saque de la serie de "friends" cuando Phoebe quiere quedar embarazada de los hijos de su hermano.
Para los que me dejaron reviews en el one-shot "Ron esta peor que yo" mil GRACIAS y para los que me pidieron continuación siento decirles que: ¡No se me ocurre nada! Pero nunca hay que decir nunca así que tal vez se me prenda el foco algún día.
Cris: no soy regia pero si norteña, del mero norte de Tamaulipas ajuaaaa.
Espero sus comentarios….saludos.
