Increible pero cierto, regrese con este fic despues de estar bien atorada en la historia. Espero que no me vaya a pasar lo mismo otra vez.


Los siguientes días Ginny trataba de actuar lo mas normal posible pero con la diferencia que ahora pasaba mas tiempo en casa que en el profeta debido a que Cho seguía frecuentando Grimmauld Place seguido.

Ya no tenia duda, odiaba a Cho sobre todas las cosas y eso debido a los tremendos celos que sentía por la "perfecta oriental". Se sentía tranquila dentro de todo porque Harry se comportaba igual de cariñoso con ella aunque a veces lo sorprendía viéndola con unos ojos melancólicos pero en cuanto Ginny volteaba a verlo él inmediatamente se hacia el despistado.

Pero las noches de intimidad ahora eran diferentes, ya no era solo sexo, ella ahora se entregaba a él con sentimiento respondiendo a cada caricia que él le daba. Disfrutaba cada momento que Harry le daba sin pensar en la profecía ni en nada más…solo Harry.

Mientras tanto Ron no sabia ahora como actuar frente a Hermione, ella había cambiado y no sabia si eso le gustaba o no. Por una parte podía hablar mas con ella sin tener que sacarle las palabras como si fuera una entrevista pero lo que no le gustaba era que ahora había chicos que le hablaban por teléfono y salía con ellos.

- Listo te ves preciosa.

- Ginny no se si sea buena idea lo que estamos haciendo.

- Esta funcionando Hermione.

- Pero va a pensar que soy una coqueta que sale con varios chicos a la vez.

- Va a pensar que si no se apura tu te vas a ir con otro ¿Cómo se llama con el que vas a salir hoy?

- No se ¿Qué nombre invento ahora? Y lo peor ¿A dónde me voy hoy? La vez pasada me la pase tomando té en casa de mi abuelita mientras que Ron pensaba que estaba disfrutando de una velada romántica con Jack.

- ¿Qué no era Jacke?

- Ginny yo con quien quiero salir es con tu hermano – suspiro – me encanta.

- Bueno apúrate para que no llegues muy tarde, acuérdate que tienes que llegar a las 8 en punto para yo tener a Ron en la sala esperándote.

- Esta bien – salieron de la habitación de Hermione encontrándose a Ron subiendo las escaleras.

- Hola ¿vas a salir?

- Si va a salir con Ro…Robert, un chico de la universidad.

- ¿No te parece que esa falda esta muy corta?

- ¿Tu crees? – le pregunto Hermione preocupada.

- Claro que no.

- Tu cállate Ginny – le dijo serio Ron – déjame solo con Hermione.

- ¿Por qué? – fingió enojo pero en el fondo estaba feliz.

- Porque quiero hablar con ella ¡Lárgate! – Ginny se dio la media vuelta con una sonrisa mientras que Hermione estaba muy nerviosa, nunca había visto enojado a Ron.

- ¿De que quieres hablar?

- ¿No te parece que ya estuvo bueno de tantas saliditas con tus amigos? Cada fin de semana sales con uno diferente y lo que es peor ¡Cada vez con menos ropa! – le dijo fulminándola con la mirada.

- No veo nada de malo que salga con ellos tu sales con tu novia y yo no te digo nada.

- Exactamente mi novia.

- Bueno en ese caso aceptare ser la novia de… - se quedo pensando – Robert ¿contento?

- Cámbiate de ropa – le dijo completamente rojo del coraje.

- No y me voy porque se me hace tarde.

Hermione bajo las escaleras lo mas rápido posible antes de arrepentirse y hacer lo que Ron le había ordenado. Mientras tanto Ron entro a su habitación pateando lo que se le ponía enfrente.

- ¿Qué te pasa hermanito? – le preguntaba Ginny desde la puerta de la habitación.

- Tu eres la que la esta aconsejando que se vista así ¿verdad?

- Pues si ¿apoco no se ve hermosa? Cualquier hombre querría comérsela – dijo sonriendo.

- Exactamente cualquier hombre ¿Qué no se supone que es tu amiga?

- Por eso mismo, ella es joven, bonita, inteligente y no me gustaba que se la pasara encerrada todo el día aquí ¿o a ti si?

- Lárgate – Ginny se cruzo de brazos - ¡Que te largues! – la empujo hacia fuera de la

habitación y le cerro la puerta en su cara.

- ¡Idiota!

Ginny bajo a la cocina pero escucho ruido en el despacho de Sirius, decidió ir primero a ver quien estaba ahí cuando escucho la voz de Harry y se detuvo para saber de que estaba hablando.

- Si lo acepto, tenían razón tú y Remus…estoy enamorado – Ginny abrió los ojos sorprendida por esa confesión.

- Era obvio, son el uno para el otro definitivamente y ¿Cuándo te diste cuenta?

- Cuando volví a verla después de tanto tiempo.

- Si no fue tanto.

- Para mi si, fue eterno.

- ¿Y le piensas decir?

- No, no se es que Ginny…

Ginny salio de la casa respirando agitadamente como si le faltara el aire, sus temores ahora eran confirmados: Harry estaba enamorado de Cho. Camino sin rumbo fijo pensando en la situación en la que ahora se encontraba. Todo había sido más fácil si ella nunca hubiera aceptado cumplir con la maldita profecía. Estaría jugando Quidditch, de compras con sus amigas, de fiesta con sus compañeras de equipo pero de que le servia todo eso si no estaba Harry. Ese chico que le había salvado la vida de niña y ahora la había hecho mujer. Tenia que tomar una decisión, no estaba dispuesta a estar a un lado de él sabiendo que amaba a otra, pero ya había dado su palabra que tenia que cumplir con la profecía, tenia que darle un hijo a Harry.

Nadie sabía donde estaba Ginny y eso empezó a preocuparle a Harry, después de un par de horas no soporto más y salio a buscarla junto con Ron y Sirius. Ya era de noche y Ginny seguía sin aparecer, así que se reunieron de nuevo todos en la casa para planear una búsqueda cuando de repente entro Ginny tranquilamente.

- Gracias a Dios – Harry la abrazo - ¿Estas bien?

- Si.

- ¿Dónde estabas?

- Salí a caminar.

- ¿Saliste a caminar? ¿Y PORQUE DEMONIOS NO ME AVISASTE?

- Yo salgo cuando quiero – le dijo empezando a subir las escaleras, todos empezaron a hacer otra cosa para disimular que estaban atentos a la pelea de la pareja.

- NO SEÑORA NO SALE CUANDO QUIERA ¿Sabes el peligro que corres al salir sola?

- He tomado una decisión – le dijo parándose frente a él en la puerta de su habitación – te voy a dar un hijo – se metió y cerro la puerta dejando a Harry afuera completamente confundido.

- Muchas gracias pero para que me puedas dar un hijo necesito estar yo adentro de la habitación ¿no crees? – escucho unos sollozos - ¿Ginny? Ginny ábreme.

- Déjame sola.

- Alohomora.

Busco a Ginny con la mirada encontrándola llorando viendo hacia la ventana. Se acerco a ella completamente extrañado, nunca había visto llorar a Ginny y la verdad nunca se había puesto a pensar que algún día lo haría.

- ¿Te paso algo? – ella negó limpiándose la cara con la manga de su blusa – entonces ¿Por qué lloras?

- Te voy a dar un hijo Harry y vamos a cumplir con la profecía, yo me iré de esta casa pero podrás ver a tu hijo cuando tu quieras, compartiremos todos los gastos y…

- ¿De que estas hablando?

- Escuche – hizo un puchero que a Harry le dieron ganas de reírse – escuche lo que le dijiste a Sirius en su despacho.

- ¿Qué? – Harry se puso pálido - ¿Escuchaste todo? ¿Por eso te quieres ir?

- Si.

- Entiendo – bajo su mirada resignado a que Ginny no lo amaba.

- Por mi no te preocupes voy a estar bien solo espero que ella pueda entender nuestra situación y que te apoye en esta…

- ¿Ella? ¿De quien me estas hablando?

- De Cho ¿De quien más? Dijiste que estabas enamorado, que te habías dado cuenta cuando volviste a verla después de mucho tiempo y…y que…- se sonó la nariz con un pañuelo – ella es perfecta para ti, habla bonito, se viste bien, se comporta como una princesita bien educada.

- Yo no hablaba de ella – le dijo parándose frente a Ginny y tomándole las manos.

- ¿No? – el negó con la cabeza y vio que Ginny hacia otro puchero - ¿Hay otra?

- Si la hay.

- Me imagino que de la academia, si debí suponerlo cuando me dijiste que me fuera todas las vacaciones, ya se me hacia raro que fueras tan considerado. Yo te estorbaba ¿verdad? – se soltó a llorar.

- No llores ¿Cómo puedes pensar que me estorbabas?

- ¿Es bonita?

- Es más que bonita. Es una chica que llego a mi vida para cambiarla completamente. Me hizo ver lo maravillosa que puede ser la vida porque me mostró la felicidad. Ella es pelirroja, alocada, enojona y muy pero muy terca ¿sabes quien es? – ella lo veía sorprendida.

- ¿Ginny? – -él sonrió.

- Si se llama Ginny.

- Pero si no te gusta como soy, te enojas conmigo porque dejo toda mi ropa tirada, revuelvo tus apuntes de la academia con mis notas para mi artículo del profeta, olvido siempre todo, me gasto mi dinero en cosas sin importancia…

- Tu eres todo lo que yo no soy, tu eres mi complemento – tomo su cara entre sus manos – me has enseñado cosas nuevas y gracias a ti he hecho cosas que jamás pensé que haría. Por Merlín me hiciste bailar.

- Idiota y tú me has hecho llorar, yo nunca lloro.

- Haces unos pucheritos muy lindos.

- Imbecil…entonces ¿tu…estas?

- Perdidamente y ¿tu?

- Si querer romperle la nariz a Cho a puros puñetazos por el simple hecho de estar cerca de ti y que he llorado casi todo el día, cosa que no había hecho en mucho tiempo, al pensar que estaría lejos de ti, significa que estoy enamorada pues…si.

- ¿A puros puñetazos? ¿Sin varita?

- Si y de paso también los dientes.

- Me encanta la manera que tienes para decirme que estas enamorada de mi.

- ¿Te gustaría que fuera un poco romántica?

- No esa es mi parte, Te amo.

- Yo también.

- Termina.

- Imbecil no me vuelvas hacer llorar.

- Lo prometo – la beso lleno de felicidad.

En la cocina Ron veía disimuladamente a Hermione que estaba sentada en la mesa mordiéndose las uñas pensando en como estarían Harry y Ginny. Se había preocupado mucho por su amiga, esa repentina salida a caminar no había sido nada mas porque si. Ron aun estaba enojado porque ella había salido sin antes cambiarse de ropa.

- ¿Cómo te fue?

- Bien y ¿a ti?

- Me quede aquí.

- ¿No saliste con tu novia?

- No, decidí quedarme a ver películas muggle – se sentó frente a ella viéndola directamente a los ojos poniéndola muy nerviosa.

- ¿Y eso?

- Quería saber a que hora llegabas – ella frunció el ceño - ¿Por qué te extrañas?

- No entiendo para que querías saberlo.

- Cuéntame de Robert.

- ¿Quién?

- Robert – ella puso cara de no entender nada – el chico con el que saliste, me dijiste que llamaba Robert ¿ya son novios?

- Ah, este…le dije que lo iba a pensar – dijo un poco nerviosa.

- ¿Por qué?

- Este – empezó a tomarse el cabello nerviosa, Ginny era la que le decía que cosa decir y que no y en esos momentos estaba muy nerviosa y más por tener esos ojos azules que tanto le gustaban viéndola fijamente – porque aun no estoy segura.

- ¿Por qué?

- Hay cosas en él que aun no me convencen.

- ¿Cómo cuales?

- A veces llega hablar mucho.

- ¿Y que te dice?

- Tonterías.

- ¿Por qué será que no te creo nada de lo que estas diciendo?

- No veo porque tendría que mentirte.

- Eso es lo extraño ¿para que mentir? ¿Por qué no te presentas con ese tal Robert tal cual eres sin esa ropa donde enseñas todas las piernas? ¿Qué pretendes Hermione?

- Nada – se levanto muy nerviosa – voy a ver si Ginny y Harry ya terminaron de hablar.

Ginny estaba acostada en el pecho de Harry mientras él jugaba con su cabello con una mano y con la otra acariciaba la espalda desnuda de ella. Habían hecho el amor como las últimas veces pero ahora susurrándose "te amo" mientras se entregaban mutuamente.

- No entiendo como llegaste a pensar que estaba enamorado de Cho.

- Dijiste que era muy bonita.

- ¿Cuándo?

- La otra noche después de ir al bar.

- No me acuerdo.

- La besaste.

- Hace mucho Ginny, además tú sabes como fue ese beso.

- No la quiero cerca de ti – le dijo levantándose para verlo de frente – ¿de acuerdo?

- Ella ha sido muy amable…

- Y mucho menos aquí en la casa – Harry trago saliva – y si me llego a enterar que va a buscarte a la academia soy capaz de irla a buscar para hablar de mujer a mujer, tú me entiendes ¿verdad?

- Bueno al menos déjame hablar con ella para darle las gracias para que no piense que soy un mal agra…

- Esta bien…solo una vez – se volvió a acostar en su pecho.

- No sabía que eras tan celosa.

- Ahora lo sabes.

- Ginny – tocaba muy despacio Hermione – Ginny necesito hablar contigo.

- Ya voy Hermione – se levanto poniéndose la camisa de Harry - ¿Qué pasa?

- Oh perdón pensé que estaban platicando – dijo súper apenada al ver lo que había interrumpido – de veras no quise…

- No te preocupes ya habíamos terminado, se perfectamente como hacer que Harry enloquezca en un par de minutos – dijo sonriendo.

- No era necesaria esa información Ginny – dijo Hermione evitando ver a Harry.

- ¿Qué pasa?

- No te preocupes después hablamos.

- No voy contigo así sirve que Harry agarre pilas ¿verdad amor? Regreso en un momento para descargarlas completamente – le cerro el ojo y salio de la habitación.

- No tienes porque decirle eso delante de mí.

- Ay Hermione es como tu hermano, a mi no me va a afectar en nada cuando descargues todas las pilas que esta acumulando Ron – soltó una carcajada – el pobre hasta se ve mas cabezón.

- Si claro como si no tuviera a su novia para eso.

- Eso es lo mejor de todo, si realmente se acuesta con su novia ¿para que te cela a ti? – se quedo pensando - ¿será que ya nada de nada con ella?

- Siguen saliendo.

- Si y llega de un humor de los mil demonios y todo eso es cuando tu empezaste a salir con tus "amigos". No tarda en reventar.

- ¿Y si mejor hablo con él y le pido que me cuente sus problemas?

- El sabe perfectamente que tu estas para escucharlo y para aconsejarlo y para ayudarlo y para ser su hombro donde llorar, eso lo supo desde hace mucho pero lo que necesitamos es que se de cuenta que tu puedes ser mucho mas que eso…una excelente amante.

- Ay Ginny.

- Hermione no seas puritana – le dijo Ginny exasperada - ¿Qué no te gustaría que Ron te besara apasionadamente? Estar entre sus brazos y acariciar tu espalda.

- Pues…si. – le dijo completamente roja.

- Pues claro. Voy a investigar que onda con la zorra esa.

- Últimamente tú y él no se han llevado muy bien.

- Recuerda que soy la única mujer entre seis hermanos, así que se como hacerlo hablar…también tengo mis encantos ¿no crees?

- Si ¿Qué tal con Harry?

- Harry – suspiro – ahí ya me amole toda…me enamore. Lo amo Hermione como nunca pensé que lo haría y fui tan tonta al no quererlo aceptar que desde hace tiempo me entrego a él por amor y él me confeso que también me hacia el amor…solo faltaba decirlo en voz alta.

- Me da gusto por ustedes, pero si te soy sincera me da más gusto por Harry, toda su vida no ha sido nada fácil y ahora llegas tú y lo haces completamente feliz.

- Tengo hambre. Se me antojan unos chilaquiles con mucho queso y crema.

- Pero si ya es muy tarde.

- ¿Y?

- No gracias yo ya me voy a acostar.

Ginny subía las escaleras comiéndose los chilaquiles que le había preparado Kreacher, que aunque el elfo se había molestado porque ella le había dicho que tenían que llevar muchísimo más queso y crema aun así le sirvió doble porción. Toco la puerta de la habitación de Ron.

- ¿Qué quieres?

- Mira lo que traigo ¿quieres? Son como las prepara mamá.

- ¿Por qué le pusiste tanto queso y crema?

- Así saben mas ricas ¿quieres probarlas?

- No tengo hambre – la dejo pasar a su habitación y Ginny se sentó en su cama comiendo - ¿Dónde andabas?

- .

- Ginny no hables con la boca llena. Come despacio parece que no has comido en años.

- Tengo hambre. Te decía que escuche que Harry estaba enamorado y pensé que se refería a la estupida de Cho.

- No es estupida.

- Para mi si, y Harry me confeso que es de mi de quien esta enamorado – le dijo sonriendo.

- Vaya – sonrió - ¿Quién lo diría? Después de tantos años y regresas para encontrarte con una persona que conocías y resulta que te enamoras.

- Si a ti también te paso ¿no?

- Es por eso que la vistes así ¿verdad?

- ¿Cuánto te tardaste en darte cuenta?

- Estoy confundido – se sentó a un lado de ella y le quito un poco de chilaquiles – lo que siento por Hermione es algo que nunca había sentido y eso es algo que me da miedo.

- ¿Por qué?

- Para empezar me pone furioso que salga con amigos…

- Celos – dijo dando a entender que era lo más obvio.

- Si de solo imaginarme que ella…

- Pues así como los otros chicos la invitan a salir tú también lo puedes hacer…te la van a ganar.

- Es que eso es lo que mas miedo me da…que Hermione es alguien diferente. Siempre que salgo con una chica es para conocerla y para…tú sabes.

- ¿Y con Hermione no?

- No, a ella ya la conozco y me encanta su forma de ser pero sin embargo siento que debo de hacer las cosas bien con ella…cosas diferentes a las que estoy acostumbrado a hacer para conquistar a una chica.

- No te entiendo.

- Allá cuando salía con chicas las podía besar en la primera cita, inclusive al besarla ya les tocaba lo que yo quería ¿te imaginas que haría Hermione si el primer día que saliéramos le tocara un seno?

- No pues si…esta canijo.

- Es la primera vez en mi vida que no se como conquistar a una chica.


Sin comentarios mi hijo llora porque tiene hambre y pero queria subir el capitulo yaaaaaaa!

Espero sus reviews, saludos.