Ginny se sentía completamente cansada sin ganas de ir a trabajar. La noche anterior con Harry había sido completamente agotadora, estaba considerando seriamente no ir a trabajar y quedarse dormida el resto de la mañana. Pero no contaba con la firme idea de su esposo sobre la palabra "responsabilidad" así que después de varios almohadazos, nalgadas y gritos se levanto para darse un baño.
Harry había preferido no desayunar para darle unos últimos repasos a sus apuntes para el examen que tendría esa mañana. Cuando Ginny bajo a la cocina únicamente esta Tonks tomándose un café.
- ¿Por qué llegaste tan temprano?
- Buenos días elegida – Ginny rodó los ojos – no llego mas bien me voy.
- Explícate – se sentó frente a ella comiéndose un plátano que fue lo primero que agarro.
- Pues eso…ya me voy.
- No – le dijo con los ojos bien abiertos - ¡Kreacher!
- Si ama – se le apareció el elfo.
- Prepara unos huevos revueltos con jamón, unas quesadillas, frijoles refritos, pan tostado con mermelada, licuado de plátano y un flan ¿tu que vas a querer Tonks?
- ¿Te vas a comer todo eso?
- Tengo hambre.
- No yo solo quiero pan dulce.
- Pan dulce, si yo también quiero – el elfo se fue corriendo a preparar el desayuno – Cuenta ahora mismo.
- Buenos días – llego Hermione.
- ¿Algo que desea desayunar la señorita? – le pregunto Kreacher.
- Unos waffles.
- Waffles, yo también quiero – le dijo Ginny comiéndose unas galletas que estaban en la mesa.
- Eres una tragona.
- Es una Weasley – termino Hermione.
- No cambies el tema, cuéntanos.
- Bueno es muy simple…pase la noche aquí.
- ¿Tuvieron mucho trabajo?
- Hermione ubícate, Tonks paso lo noche con Remus.
- ¿En serio?
- No se porque se extrañan si no es la primera vez.
- Bueno entonces hay mucho que contar – Ginny sonrió comiéndose otra galleta.
- Eso es personal – negó con la cabeza Hermione.
- Claro que es personal por eso solo nos lo va a contar a nosotras.
- A mi siempre me ha gustado Remus pero él no quería nada conmigo por su condición pero aun así yo siempre insistí hasta que un día paso – Ginny le hacia señas con las manos para que continuara mientras empezaba a comer lo que Kreacher le había servido – estábamos en una misión y una cosa llevo a la otra y terminamos en la cama. Al parecer a él le gusto y tuvimos otros encuentros pero nunca me decía nada de tener una relación seria así que deje de buscarlo y a los tres días lo tenia en la puerta de mi casa.
- Te lo dije Hermione, Ron esta en las mismas.
- ¿Te acostaste con Ron? – le pregunto Tonks sorprendida.
- Claro que no.
- ¿Pues que estas esperando? Entra a su habitación y ya.
- No puedo creer que me estés diciendo eso Tonks.
- Hermione se va a casar virgen.
- Pues de lo que te estas perdiendo.
- Pero cuenta ¿Qué te dijo cuando regreso? – le pregunto Ginny dándole una mordida a sus waffles.
- Pues me explico lo de su condición y que era mucho mayor que yo y todo eso, pero a mí francamente no me importa, estoy enamorada de él.
- Que bonito – le dijo Hermione.
- ¿Y él?
- Estoy segura que también pero tiene miedo de hacerme daño.
- ¿Y que piensas hacer?
- Estar siempre con él, no me importa si estamos casados o no, tampoco lo quiero presionar por el momento. Pero ahora cuenta tu eso de Ron – Tonks se dirigió a Hermione – por lo que se tiene novia ¿Qué piensas hacer?
- Ginny me ha dicho que le haga creer que salgo con otros chicos pero en realidad no es cierto.
- Pero eso lo ha puesto de malas. Significa algo ¿o no?– le dijo Ginny sonriendo.
- Significa mucho ¿pero él te ha visto con alguien?
- No.
- El fin de semana es el cumpleaños de Remus, Sirius y yo queremos hacerle un festejo aquí – Tonks se quedo pensando mientras que Hermione y Ginny se veían con el ceño fruncido.
- Bienvenida al tema.
- Hay un chico en la academia – continuo Tonks – es extranjero y es muy bueno en realidad, se llama Víctor Krum y es de Bulgaria. Ron y Harry lo detestan porque es medio presumido y trae a todas las chicas medias atontadas, pero yo lo he tratado cuando va a las practicas conmigo y es un buen chico me llevo muy bien con él.
- No se cuando me perdí en la platica – le dijo Ginny.
- ¿Qué no entienden? Reunión-Víctor Krum-chico que odia Ron-yo me llevo bien con él – les dijo sonriendo.
- Excelente.
- Yo no entiendo – dijo Hermione.
- Que lo voy a invitar a la reunión y tú vas a ser su chica frente a las narices de Ron.
- ¿Qué?
- ¿Todavía no te vas a trabajar? – llego Harry a la cocina.
- Estoy desayunando.
- La puntualidad es la personalidad.
- ¿Eh?
- ¡Que ya es tarde!
- Primero no me dejabas trabajar ahora ya quieres que me vaya.
- Buenos días – llego Sirius sonriendo.
- No te entiendo, realmente no te entiendo y encima de todo ¡me gritas! – salio Ginny de la cocina enojada.
- ¿Y ahora? – Sirius se quedo viendo por donde Ginny se había ido hablando sola - ¿Qué le hiciste?
- Únicamente le dije que era tarde para que se fuera a trabajar.
- Pero se lo dijiste cuando estaba comiendo y eso fue un grave error. Nunca interrumpas a un Weasley comiendo – llego Ron y se sentó en el lugar de Ginny a empezar a comer lo que había dejado ella.
- Demonios – Harry suspiro y vio que Ginny ya iba saliendo de la casa - ¡Ginny!
- ¡No me hables! ¿Quieres que me vaya? ¡PUES ME VOY! – cerro la puerta de un golpe.
Todos se quedaron viendo entre si menos Ron que seguía comiendo como si nada hubiera pasado. Harry y Sirius se sentaron en la mesa junto con Hermione y Tonks para desayunar procurando hacer el menor ruido posible para no interrumpir a Ron en su comida.
Había llegado el fin de semana para la reunión celebrando el cumpleaños de Remus. Hermione no estaba muy convencida del plan de traer a ese chico compañero de Ron y de Harry. En esa semana había podido convivir muy bien con Ron y se estaban llevando de maravilla, pero aun así ella sabia que todavía seguía de novio con Lavander aunque nunca hablaban de ella. Harry y Ginny llevaban la fiesta en paz. Después de ese día Harry ya nunca la interrumpía durante su comida porque no sabia como iba a reaccionar, aunque muchas veces le daban ganas de decirle que ya no comiera tanto.
Tonks había llegado muy temprano para que todo estuviera listo en el salón de fiestas, estaba muy entusiasmada con la reunión que no dejaba de hablar de eso durante el desayuno. Ya todos se habían ido a arreglar dejándola sola con Kreacher quien también tenia una cara de aburrimiento por tantas veces repetirle lo mismo.
Ginny se veía en el espejo del baño estando únicamente en ropa interior mientras Harry se estaba terminando de bañar.
- Últimamente me he visto mis senos mas hinchados.
- ¿Así es como te los dejo?
- Menso. Me siento rara.
- ¿Por qué? – Harry salía de la regadera y se ponía una toalla en la cintura y con otra se secaba el cabello.
- Ve se me salen del sujetador, antes no era así.
- Genial, las tienes más grandes. Eso me gusta.
- A mi no. También me duelen – le decía tocándoselos.
- Eso te paso cuando te iba a bajar.
- Pero no tanto.
Estaban todos listos en el salón de fiestas recibiendo a los invitados. Albus Dumbledore fue uno de los primeros en llegar saludando a todos los presentes en especial a Harry y a Ginny.
- ¿Cómo están chicos?
- Bien profesor gracias ¿y usted?
- Bien, bien ¿alguna novedad?
- No aun no profesor.
- Bueno ya la habrá – les dijo sonriendo y viendo que llegaban mas invitados – según se Tonks y Remus invitaron a varias personas del ministerio así que por favor, recuerden que nadie debe saber que ustedes son pareja ¿de acuerdo?
- Si no se preocupe – le contesto Harry.
Ginny platicaba con Hermione quien se había vestido y arreglado muy bien, tanto que Ron no le podía quitar la vista de encima, haciendo que ella se sintiera apenada y nerviosa.
- ¿Tu crees que traiga a su novia?
- Lo dudo, después del cumpleaños de Sirius no creo que le hayan quedado ganas de regresar aquí ¿Pero que demonios hace esa aquí? – dijo Ginny apretando los puños.
- Cálmate Ginny, mira viene con su papá, lo mas seguro es que Remus como director de la academia lo haya invitado porque dio cursos ahí y pues trajo a Cho.
- Voy a hablar con Harry.
Hermione siguió a Ginny para evitar que diera un espectáculo, conocía muy bien a la pelirroja. Cuando encontraron a Harry ni siquiera se había dado cuenta que había llegado Cho y Ginny ya lo estaba regañando.
- ¿Ya hablaste con ella?
- ¿Con quien?
- Con Cho. Me dijiste que ibas a hablar con ella para agradecerle lo del examen.
- Si ya lo hice.
- Pues bien, entonces no tienes porque hablarle hoy.
- Hola Harry – llego Cho sonriendo – Ginny que tal ¿Cómo estas?
- Bien ¿y tu? – Harry quería en ese momento que se abriera la tierra y que se lo tragara, no eso tardaría mucho mejor un rayo le cayera directo en la cabeza para no ver a su esposa arrastrar de los cabellos a Cho hacia la puerta.
- Muy bien. Me encanta todo lo que escribes en el profeta no me pierdo nunca tu sección.
- Que bien.
- Bueno me despido, solo vine a dejar a mi papá porque tengo una reunión con unos amigos.
- Que lastima que no te vas a quedar – le decía Ginny fingiendo tristeza.
- No solo pase a felicitar al Sr. Lupin. Bueno adiós.
A Harry le regreso el color de la cara en cuanto vio a Cho salir por la puerta. Pero no le iba a demostrar a Ginny que estuvo aterrado durante esos minutos que estuvo frente a ellas dos.
- No hable ¿Contenta?
- Mucho.
- Mira Ginny a mi no me gustan las escenitas de celos, es mas se me hace totalmente estúpido sentir celos de alguien que ni siquiera es algo tuyo – le dijo molesto.
- Esa te buscaba.
- Claro que no, si realmente le interesaba se hubiera quedado. Así que por favor nada de celos y vamos a divertirnos, recuerda que no debemos estar mucho tiempo juntos para que no sospechen.
Harry se fue con Ron aun molesto. Ginny en el fondo sabia que Harry tenia razón, si Cho realmente le interesaba Harry se hubiera quedado. Se calmo y decidió ir con Hermione por unas bebidas.
Harry y Ron se encontraban en la entrada del salón platicando y tomando unas cervezas de mantequilla cuando escucharon una voz conocida a sus espaldas.
- Hola Weasley, Potter.
- ¿Tu que haces aquí Krum? – le pregunto Ron frunciendo el ceño.
- Me invito Tonks, me dijo que podría conocer chicas.
- ¿No te son suficientes las de la academia?
- Ninguna de ellas me gusta – dijo viendo hacia todo el salón y se enfoco donde estaban las bebidas – realmente se me hacen feas y tontas. A mi me gustan que sean inteligentes y que tengan una platica interesante, no nada mas que quieran saber todo de mi.
- ¿Y todas las de la academia son así? – Ron y Harry se vieron burlándose de él pero Víctor seguía enfocando la vista hacia donde estaban las bebidas.
- Si todas ¿Quién es esa chica pelirroja que esta allá? Es muy bonita, muy atractiva y esa sonrisa la hace muy encantadora – Harry sentía que la sangre le empezaba a hervir por todo el cuerpo – no veo a la chica con la que platica pero también se ve que esta muy bien, me gusta su cuerpo. Más bien me gusta el cuerpo de las dos. Bueno chicos los dejo porque ya encontré a las chicas que buscaba.
Harry y Ron no podían creer lo que estaba pasando. Víctor Krum, ese por quien todas las mujeres de la academia suspiraban caminaba con paso decido a hacia la mesa de las bebidas topándose con Tonks quien lo saludo alegremente y lo llevo a presentarle a Hermione y a Ginny. Ambas muy sonrientes lo saludaron y empezaron una plática muy divertida porque no hacían más que reírse los tres.
- Me va a escuchar – decía Harry completamente rojo - ¿Por qué no le dijiste que era tu hermana?
- ¿Cómo si eso lo fuera a detener?
- Pero al menos de algo hubiera servido.
- Tonks – jalo Ron a la chica quien saludaba a todos con la mano con una sonrisa - ¿Por qué invitaste a Krum?
- Ay pobrecito se sentía solito. Me dijo que ninguna chica le interesaba porque las de la academia no hacen más que estarle preguntando todo de él, así que ¿Qué creen? – les dijo con una sonrisa pero ni Ron ni Harry sonrieron sino todo lo contrario - ¡Pensé en Hermione! – Ron abrió los ojos de par en par – ella es la indicada para Víctor y mira se nota que se llevan de maravilla.
- ¿Cómo se te ocurrió tal cosa? – le pregunto Ron enojado.
- Bueno Hermione no tiene novio, aunque discúlpame Harry pero creo que Ginny deslumbro a Víctor, me dijo que era realmente hermosa y…y…
- ¿Y que? – rugió Harry.
- Bueno pues que el Quidditch le hizo muy bien ¿tu entiendes no? que tenia bonito cuerpo – Harry rompió su vaso con la mano – pero no te preocupes ellos solamente están hablando de Quidditch, a Víctor le encanta ese deporte y como Ginny lo jugaba. En realidad con quien esta planeando una cita es con Hermione.
Ron se fue directo hacia donde estaba Hermione y la saco a bailar casi arrastrándola del brazo, Víctor y Ginny los vieron extrañados pero siguieron con su plática.
- ¿Ya viste lo que hiciste? – le dijo Harry.
- ¿Yo que hice? – Tonks se hacia la inocente – Hermione no tiene novio y…
- Ginny tiene esposo ¡Yo!
- ¿Y que te preocupa entonces?
- No quiero verla platicando con tipos que dicen que tiene bonito cuerpo.
- No él no dijo eso, él dijo "muy buen cuerpo".
- ¿Qué pasa? – llego Remus.
- Hola amor ¿te diviertes?
- Remus controla a tu novia – le dijo Harry enojado y se fue para estar con Ginny.
- ¿Qué hiciste?
- Nada.
Ginny había visto a Harry acercándose a ella completamente enojado. Se puso a un lado de ella sin hablar y solo escuchando la conversación de ellos. Hablaban de Quidditch y de las diferentes estrategias que tenían los búlgaros con los estadounidenses.
Mientras tanto Ron bailaba con Hermione sin quitarle la vista a Víctor.
- ¿Qué te pasa?
- ¿Vas a salir con él?
- ¿Con quien?
- Con Krum.
- No me ha pedido salir con él.
- Pero si lo hiciera.
- No veo porque negarme – Ron se quedo parado en medio de la pista de baile fulminando con la mirada a Hermione.
- No te conviene.
- ¿Por qué? – Hermione seguía bailando viendo a los que estaban a un lado pero Ron seguía sin moverse.
- Es un presumido, un egocéntrico, un…
- A mi me pareció un buen chico. Si ya no quieres bailar mejor me voy.
- ¡No! – Se empezó a mover – Yo se lo que te digo, no te conviene.
- ¿Y quien me conviene según tu?
- Cualquiera que no sea Krum.
- Pues voy a averiguarlo por mi misma si me conviene o no – se fue dejando solo a Ron.
Hermione llego con Víctor y con Ginny y se unió en la plática. Harry aprovecho ese momento para hablarle a Ginny a solas.
- Ginny ¿me permites un momento? – le dijo Harry disimulando muy bien mucha amabilidad.
- Claro Harry.
Cruzaron el salón de fiestas manteniendo una distancia entre ellos. Una vez que salieron y vieron que no había nadie Harry se paro frente a ella enojado.
- No te quiero ver cerca de Krum ¿entendiste?
- ¿No que no te gustaban las escenitas de celos? – se cruzo de brazos.
- Mira…
- Y que se te hacia totalmente estúpido sentir celos de alguien que ni siquiera es algo tuyo.
- Pero…
- Pues te recuerdo que Víctor no es nada mío.
- ¡Krum! Es Krum. – le dijo furioso – además ese tipo dice que tu tienes muy buen cuerpo.
- ¿En serio? – sonrió.
- No veo lo gracioso.
- Lo gracioso es que él dice que tengo buen cuerpo mientras que tu me dices que como mucho.
- Yo nunca te he dicho eso.
- Pero lo piensas – le dijo poniendo sus manos en la cintura.
- Pues claro comes mucho, ahorita sabrá Merlín cuantos aperitivos te has comido.
- ¿Me estas contando la comida?
- Todos se han dado cuenta de eso y mas los meseros – le dijo señalando a uno que venia con una charola llena de aperitivos.
- No puedo creerlo – le dijo tomando un aperitivo y se lo metió a la boca haciendo gestos al probarlo - ¿Qué es?
- Camarones con salsa de tomate – le contesto el mesero.
Ginny se fue corriendo directo al baño a vomitar. Estaba doblada encima de la taza del baño mientras que Harry le recogía el cabello.
- Malditos camarones, los odio.
- Eso te pasa por revolver toda la comida.
- Claro que no siempre como así, de hecho toda mi familia acostumbra comer de todo un poco pero nunca he soportado los camarones – se levanto para enjuagarse la boca.
- ¿Te sientes mejor?
- De solo pensar en camarones siento mucho asco.
- ¿Quieres regresar a la fiesta? – le dijo haciendo una mueca de fastidio.
- Confiésalo – sonrió – anda dilo, quiero escucharlo.
- No te entiendo.
- Dilo – se acerco a él seductoramente.
- Ginny estamos en el baño y acabas de vomitar ¿tu crees que es excitante eso?
- Quiero escucharlo – le dijo Ginny jugando con un botón de su camisa, Harry suspiro.
- Estaba celoso.
- Estoy.
- Estoy celoso. Pero eso no significa que iba a hacer una escenita de celos, eso no me gusta.
- Te ves tan guapo y sensual cuando estas celoso.
- ¿Vamos a nuestra habitación? – le dijo Harry con una sonrisa lujuriosa.
- De acuerdo – salieron del baño y se encontraron con un mesero.
- ¿Camarones empanizados? – les puso la charola enfrente.
Ginny hizo un gesto de asco y se regreso de nuevo al baño a vomitar.
Muchos ya se habian dado cuenta que Ginny ya estaba embarazada, desde que ella empezo a estar con él sin pensar en la profecia sino mas bien sintiendo y disfrutando el estar con Harry fue cuando quedo embarazada. Es por eso que ahora llora (en el capitulo anterior) tiene cambios de humor, esta cansada, tiene los senos hinchados y le duelen, obvio el vomito y come mucho, aunque nadie sospecha gracias a Ron, que él come igual que ella y todo lo asocian con la familia Weasley.
Dejenme decirles que este capitulo lo escribi en dos dias y todo lo que tenia pensado escribir quien sabe donde esta porque aqui no, me salio no se de donde pero francamente me gusto como quedo jejeje.
Gracias por los reviews y que bueno que les sigan gustando esta historia, cada vez que veo icarly (que le encanta a mi hija) me imagino a esta Ginny como Sam, me encanta esa chica y me divierte mucho.
Saludos.
