TODO QUEDA EN FAMILIA
Capitulo 2. Al fin nos conocemos
Cerca de la hora de la comida, la casa principal donde residía el jefe del clan Nara y su familia, todo se encontraba en total y absoluta calma… excepto por la matriarca y dueña de aquel lugar, que no se sentía tan tranquila como quería ni aparentaba.
¿Y cómo iba a estarlo, si siendo ella la anfitriona de aquella casa, no se había encontrado presente pare recibir a su importante invitada, la embajadora de Suna, de quien había confirmado su llegada al encontrar en la habitación designada a los huéspedes una maleta desconocida y que sólo podía ser de aquella chica?
Y no conforme con eso, su flamante marido había desaparecido antes de que ella llegara…
-Pero ya me las pagarás Shikaku, ya me las pagarás – juzgó la dominante ama de casa, vigilando de cerca la perfecta cocción de la comida, mientras planeaba las mil y un formas de hacer sufrir a su marido por desobedecer su orden directa de permanecer en casa hasta que ella llegara…
Y justo cuando había apagado por completo el fuego de la estufa, escuchó la puerta principal de la casa abrirse, y la voz de su joven vástago anunciando su llegada a casa… y con el corazón dándole un vuelco de puros nervios, Nara Yoshino se quitó a toda prisa el delantal dejándolo colgado en su lugar junto a la puerta de la cocina, y salió apresurada al encuentro de su hijo y su invitada.
-Bienvenido a casa hijo- le recibió la mujer con una perfectamente bien ensayada sonrisa con la que dejaría implícito el gusto y placer de tener a un miembro importante de Suna hospedándose en su casa…
Pero al encontrar solamente a su hijo en mitad de su sala, la perfecta sonrisa de la matriarca Nara se petrificó y deformó en una mueca que a Shikamaru dejó clavado en el piso.
-Y, ¿dónde está ella?- preguntó sin reparo la mujer, observando con ojo crítico la estancia, como si la posibilidad de que la joven embajadora de Suna se hubiese escondido detrás de su hijo o entre alguno de sus muebles… y el muchacho, sorprendido ante la pregunta de su madre, tan sólo atinó a arrugar una de sus cejas y preguntar.
-¿Aún no han llegado?- cuestionó, comenzando a sentirse inquieto, y dirigiéndose de inmediato hacia las escaleras e ir a la planta alta para comprobar por sí mismo la ausencia de la rubia, más sin embargo, su madre se le adelantó unos pasos obstruyéndole el paso.
-Un momento jovencito, ¿cómo que no han llegado?, ¿qué no solamente venía ella? – preguntó haciendo uso de toda su autoridad, mirando intimidante a su retoño, que al instante se llevó la mano a la cabeza, y desvió la vista hacia la derecha.
-Mendokusai… - susurró fastidiado. Ya sabía él, que sería una pésima idea dejar que su padre se llevara a Temari antes de que su madre llegara…
-Shikamaru te estoy hablando- le llamó de nueva cuenta la señora, levantando ligeramente el tono de su voz, y el moreno, suspirando, volteó de nueva cuenta a verla a la cara, mientras metía ambas manos en los bolsillos de su pantalón.
-Papá tenía que ir a curar a un ciervo, y como a Temari le dieron el día libre, se decidió que ella lo acompañase. Dijo que no iban a tardarse, y que estarían en casa antes de que siquiera tú notaras su ausencia- le explicó serenamente él, tratando de no darle mucha importancia, sin embargo, la noticia a Yoshino no le cayó nada bien…
-Es… estas diciendo, que dejaste a tu padre ¿ir al bosque con esa jovencita?- preguntó la mujer, apretando casi inconcientemente la mandíbula, y su hijo, queriendo retroceder un par de pasos, tragó saliva con dificultad… - Shikamaru, el bienestar de esa chica es tu responsabilidad. ¿¡En qué demonios estabas pensando al dejar que tu padre la llevase al bosque a cuidar a los ciervos?! ¡¿Se te ha olvidado ya lo que le hicieron a la pobre de Ino cuando se le ocurrió entrar al bosque con tu padre?!- gritó furiosa la madre del muchacho, que sabía perfectamente a lo que se refería…
Y es que, la única ocasión en que Yamanaka Ino, su compañera de equipo, se le había ocurrido entrar al bosque Nara para avisarle sobre una misión que tenían que realizar, una manada de ciervos y venados prácticamente la habían perseguido y acorralado en lo alto de un árbol, sin impedirle bajar, mientras que Shikaku que la había llevado, se había detenido a revisar el bienestar de algunos de los cervatillos…
Y justo cuando el muchacho se disponía a abrir la boca para explicarle a su madre que él no había podido hacer nada por impedirlo, ambos escucharon un par de risas no muy lejanas, provenientes del patio, y de inmediato, los dos apuraron sus pasos hacia la puerta que abrieron… y lo que vieron, los dejó a ambos completamente perplejos.
A unos metros de la casa, apenas unos pasos de haber cruzado el arco perimetral que separaba el patio de la casa del inmenso bosque de los Nara, Temari y Shikaku, platicando y riendo abiertamente, avanzaban juntos, con ella cogiéndole del brazo… y durante unos breves pero casi eternos segundos, Yoshino casi se sintió a punto de desmayar.
-¡Shikaku!- gritó la matriarca, poco acostumbrada a ver a otra mujer del brazo de su marido y sin saber realmente qué otra cosa hacer. En cuanto el jefe del clan escuchó la mandona voz de su mujer, dirigió su alegre mirada hacia el umbral de la casa.
-Ah, y ahí está mi mujer y mi hijo, ¿a que son igualitos?– comentó divertido el caballero, sonriendo más ampliamente y dándole unas palmaditas cariñosas a la mano de la chica… palmaditas que no pasaron desapercibidas ni para Yoshino ni para Shikamaru, que anticipándose a cualquier reacción de su madre y temiendo por la integridad de su invitada, se apresuró a salir al patio para separar a la rubia de su padre.
-Madre, permíteme presentarte – se apresuró a decir el heredero, llegando en menos de tres pasos frente a los recién llegados, tendiéndole inmediatamente su mano a la ojiverde que casi por inercia y sin siquiera pensarlo, la tomó soltándose del brazo de Shikaku, sin borrar su encantadora sonrisa del rostro…
Y con el corazón completamente acelerado, Shikamaru se permitió sonreír, perdiendo durante escasos segundos el hilo de sus pensamientos, mientras admiraba embobado a la dueña de sus desvelos, casi sin creerse que de verdad se estuvieran tomando de la mano…
-Madre, ella es Sabaku no Temari, la embajadora de Suna – dijo y sin soltarla de la mano, el joven manipulador de sombras se hizo a un lado para permitirle a su madre que la viera y saludara.
Pero Yoshino, que también había bajado a su patio, no se limitó tan sólo a saludarla con una reverencia como había hecho horas atrás su marido, no.
La matriarca del clan Nara, con la perfecta sonrisa que había practicado durante toda la mañana, acortó toda la distancia posible entre ellas y le tendió la mano a la joven kunoichi, mientras veía con inmensa satisfacción a su hijo que valientemente se había atrevido a tomar a la chica de la mano…
-Es un placer conocerte querida, Shikamaru me ha hablado muchísimo sobre ti – le recibió con amabilidad y dulzura demostrándole de ésta manera que era muy bien recibida en su casa, y estrechando la mano de Temari que un tanto sorprendida, miró unos instantes al susodicho que sintiendo calor en las mejillas, desvió la vista hacia otro lado.
-Mendokusai… no digas esas cosas madre- susurró ligeramente avergonzado el muchacho, y la castaña, sonriendo con autosuficiencia se hizo hacia un lado, todavía sonriéndole a su invitada.
-La comida estará lista en unos minutos, Shikamaru, has el favor de llevarla adentro, seguramente quiere asearse después del paseo por el bosque – le animó Yoshino, y el obediente muchacho, asintió emprendiendo la marcha sin soltar a la chica que agradeció a su anfitriona todas sus atenciones para con ella antes de entrar a la casa…
Y en cuanto Shikamaru y Temari se perdieron en el interior de la casa, y Shikaku hubo llegado junto a su esposa, ésta borró su espléndida sonrisa y encaró furiosa a su marido, a quien en voz baja comenzó a regañar.
-¡¿En qué demonios estabas pensando Shikaku?! ¡Cómo se te curre llevar a la embajadora de Suna a dar un paseo por el bosque! ¿Qué no te acuerdas que todos los ciervos se ponen locos cuando entra algún desconocido en el bosque? – le reprendió con ambas manos apoyadas en las caderas y el ceño terriblemente fruncido. También quería reclamarle por haber aparecido con esa niña tomada del brazo, pero no quería parecer histérica y paranoicamente celosa…
Pero su marido, a pesar del regaño, no se intimidó y emprendió el camino hacia el interior, diciéndole que no tenía nada de que preocuparse ya que todo había salido muy bien, y fue a lavarse las manos para después sentarse frente al comedor donde minutos más tarde se sentaron los más jóvenes y comenzaron a charlar sobre el paseo por el bosque y cómo la invitada salió airosa de su primer encuentro con los ciervos…
Y aunque Yoshino había comenzado a servirles a todos la comida, escuchaba con atención el relato a viva voz de su esposo que hablaba con desenfado, pero ella que lo conocía a la perfección, sabía que había un entusiasmo oculto en su voz mientras charlaba con su hijo… y aquello no le gustó.
Podía permitirle a su hijo que se entusiasmara con una chica tan bonita como Temari, pero que su esposo mostrara interés por una jovencita que bien podría ser su hija, era algo que ella no iba a permitir… y mucho menos, sabiendo que esa jovencita era la mujer por la que su hijo perdía completamente el sueño.
Así que, nada más terminar todos de comer, la castaña miró fijamente a su marido y con su cordial sonrisa le pidió lo que siempre hacía después de comer… aunque ciertamente, en esta ocasión dadas las visitas, se obligó a usar un tono más suave y conciliador que de el que usaba de costumbre.
-¿Puedes ir a lavar los trastos Shikaku?- pidió la mujer, mientras comenzaba a apilar los trastos que habían usado. Suspirando, su marido se rascó distraídamente la cabeza y a punto estuvo de acceder…
-Por favor, permítame hacerlo a mi – se adelantó a decir Temari, poniéndose inmediatamente de pie, y Yoshino, sorprendida, por un momento no supo que decir…
-Oh no Temari, no te molestes yo puedo hacerlo- intervino entonces el patriarca, queriendo ponerse de pie, pero la embajadora le sonrió y sacudió la cabeza mientras tomaba los plato sucios.
-No es ninguna molestia, en Suna yo me encargo de los trastes, además, quisiera agradecerles de alguna manera – explicó, y sin aceptar ninguna replica, se dirigió tranquila a la cocina… y observándola impasible y en silencio, al final Yoshino clavo sus ojos chocolates sobre su joven hijo que suspiró resignado.
-Yo la ayudare – dijo y se puso de pie.
Que ya sabía él con tan sólo verla a la cara, que quería que los dejara solos para arreglar unos cuantos asuntos, así que con paso lento se apresuró a entrar a la cocina, en donde encontró a la embajadora de pie frente al fregadero, intentando ubicar los utensilios que le serían necesarios… y ante su rostro apenas teñido ligeramente de confusión, él no pudo evitar sonreír.
-¿Necesitas ayuda? – preguntó nada más entrar en el lugar, y la rubia, volteando apenas a verlo, le sonrió también y negó con un suave movimiento de la cabeza, abriendo la gaveta bajo el fregadero, en donde como había pensado, se encontraban los detergentes y esponjas.
-Ya se los dije, en Suna me encargo del aseo de la casa, no hay problema- insistió ella, agachándose para tomar la charolita para diluir ligeramente el detergente con un poco de agua.
Y al verla ahí, segundos después, hundiendo la esponja para trastes en aquella jabonosa mezcla sin siquiera ponerse los guantes de goma roja que su madre solía usar para proteger la piel de sus manos, Shikamaru no pudo más que suspirar mientras pensaba en lo perfecta que ella era para él, en lo mucho que ambos se complementaban…
-Kamisama, si tan sólo tuviera el valor – pensó el muchacho, obligándose a desviar momentáneamente la vista de ella, y notando que ella se había olvidado de algo… - Temari – le llamó él, pausadamente, pero la rubia, ocupada en su tarea, ni siquiera volteó.
-Si quieres ayudarme en algo, podrías traer el resto de los trastos- le dijo ella, pensando que el muchacho seguiría insistiendo, y aunque Shikamaru abrió la boca para decirle algo, lo pensó mejor y se sonrió mientras sacaba las manos de los bolsillos y se acercaba a ella por la espalda…
Y lo siguiente que Temari supo, fue que el pelinegro le rodeó la cintura con ambos brazos durante tan sólo unos segundos que para ambos fueron eternos, y la joven embajadora de Suna no pudo contener el estremecimiento en su cuerpo, al sentir el aliento masculino cerca de su cuello, y las manos del muchacho deslizarse horizontalmente sobre su vientre…
-Lo haré, pero usa el delantal para proteger tu ropa- susurró el muchacho a su oído, aspirando con deleite el suave perfume de lirios y jazmines que la rubia emanaba, y soltando la perfecta silueta femenina para comenzar a anudar las cintas de la prenda que había envuelto a su cintura sin que ella se diese cuenta…
Y sin esperar a que Temari dijera o hiciese algo, Shikamaru volvió a meter ambas manos en sus bolsillos, se dio la media vuelta y salió a paso lento de aquella cocina, con una pequeña sonrisa de satisfacción dibujada en su rostro.
Quizás él no era alguien que mostrara arrojo y valentía siempre, más sin embargo, gracias a su alta capacidad de pensar en estrategias, podía ver con claridad cuando tenía aunque fuese una mínima oportunidad que podía usar para marcar puntos a su favor… y durante ese mes que permanecería en convivencia directa con la embajadora de Suna, Nara Shikamaru estaba dispuesto a aprovechar todas y cada una de esas oportunidades para poder estar más y más cerca de ella…
¿Quién sabe? A lo mejor y conseguía conquistarla durante ese mes que pasarían juntos…
Hay pero que situación, jojojojo xD
Primero que nada, perdón por la tardanza! Como saben, tengo bastantes ficts que atender, y hasta ahora se dio el turno de éste, que por cierto debo decir que me encanta jajaja xD espero que lo que vaya escribiendo, siga siendo de su agrado, porque a mi, sencillamente me encanta jejeje.
Gracias a esp-yume, a titxtu, a kamiri hatake, a bellum kana, a raven granger, a immature girl, a koto miharu y a oonigiri, que se toman la molestia de dejarme review, y espero de todo corazón que la historia llene sus espectativas, de verdad, gracias por leer, y no olviden volver a dejar review! xP
Les quiero, besazos para ustedes!!!
