D: perdón por la tardanza, es que la inspiración no me llegaba… ¬¬ como que se fue de vacaciones. Pero bueno les traigo la continuación.

Aclaraciones: Simón, es un personaje que yo invente. El próximo capítulo será el final :D…

Comencemos.


Un ataque de celos.

Pip observaba a su amada mignonette, al notar que esas miradas entre el vampiro mayor y ella se cruzaban, sentía que cada vez la perdía, en su interior el odiaba a Alucard; porque siempre interfería en su relación con la draculina, aunque también hubo algunas ocasiones en las que estuvo cerca de besarla, pero no siempre el vampiro aparecía de la nada. Esta vez el retomo la forma de Seras Victoria, casi comete un error en besar a ese rey sin vida, el mercenario comenzaba hacerle gestos o más bien señales a la joven vampiresa.

-Tenemos que ir a la misión, para ¿qué estamos en Argentina?-insinuaba la joven de cabellos rubios con una sonrisa torcida.

-Es una misión que no tiene mucha importancia-le dijo el pelinegro con una sonrisa.-Chica policía, deja no cambies el tema, aun no terminamos lo que empezamos la otra vez…-le dijo este en su mente.

La draculina empezaba a ruborizarse, por las palabras que le dijo su maestro en la mente. Si disfrutaron, pero no era el momento para charlar de esas cosas…Y además al frente del capitán Bernadotte.-Debemos irnos, ¡ya!-dijo el castaño apurándolos. Pip tuvo que salir cuidadosamente del hotel, cosa que Seras siguió a su maestro para salir con tranquilidad.

La luna llena, iluminando al joven mercenario quien llevaba un bolso negro; lleno de armas para acabar con esos ghouls y con el vampiro que los controlaba… Y a su lado entre la oscuridad aparecían Alucard y Seras, el agarraba de la cintura cosa que la chica se sonrojaba por cómo se comportaba su maestro.

-Maestro, ya me puede soltar-le decía la joven vampiresa sonrojada. El de cabellos negros sonreía de lado mostrando sus blancos colmillos, Pip al verlos le dio rabia; ya que Alucard le estaba robando a su chica y el no, se quiere quedar atrás porque también quiere estar con Seras aunque le cueste conquistarla, para el castaño no era fácil conquista a su compañera ya que el vampiro siempre estaba con ella pero no se notaba. Es más cada vez que el mercenario se la acercaba a ella un escalofrió recorría su cuerpo como que alguien estaba parado detrás de él, pero cuando se daba la vuelta no estaba nadie… La draculina siempre decía que era su maestro, quien aparecía detrás de él.

-Puedo oler la sangre-musito el vampiro sonriendo malicioso.-Esta en esa playa…-

Los tres comenzaron a correr hacia esa dirección, la playa, era en ese mismo lugar por la cual Seras quería ir a visitar en algún momento… Pero no en una misión y mucho menos estar matando a personas inocentes que se estaban convertidas en ghouls, ella además de la misión quería disfrutar un poco y más al lado de su maestro.

Cuando llegaron al dicho lugar, en el medio de la arena había una pequeña fogata y a su alrededor cuerpos de unos jóvenes surfistas siendo devorados por esas cosas. Algunos cuerpos le faltaban parte de sus miembros como; las piernas o los brazos o sino cabezas, una sonrisa se le dibujaba al conde, ¿será porque miraba esa escena tan escalofriante? O ¿porque por lo menos podía divertirse un poco?, Alucard sentía la presencia de otro vampiro más; su nivel era un poco bajo que el suyo. La chica policía notaba la sonrisa de este, mientras que Pip sentía temblor en sus piernas por esa escena tan fea, al ver sangre por todos lados. – ¡Mierda!, esas cosas sí que son feas-pensaba el mercenario pestañando una y otra vez.

-Esta simple misión no podías completar, estúpido humano jaja-pronuncio el conde riéndose macabro, Bernadotte no respondió nada, su respuesta fue más unos ruidos entre dientes ya que no le agrado para nada lo que le dijo ese vampiro.

-Era una misión muy simple que hasta la chica policía podría terminarla sola-seguía Alucard hablando así burlarse del francés, la draculina se percató un poco al escuchar esas palabras, era como si, él estaba orgulloso de ella. Una pequeña sonrisa se le escapo cosa que; el mercenario y su maestro lo notaron… La chica policía miraba horizontal para que también ellos no notaran sus rojas mejillas. –Te vez linda cuando te sonrojas-le decía el pelinegro en su mente.

-Seras tenemos que ir a matarlos-insinuaba Pip agarrando una ametralladora y cargándole las balas que estaban bendecidas.

-¡Sí!- dijo la joven de cabellos rubios parándose firme, ella fue corriendo y empezaba a disparar con el cañón "harkonnen", los ojos de ella se entornaban en rojizos como la lava… Cumplía con las órdenes que le mandaba el capitán, cosa que el también entro a ayudarle y el de cabellos negros: se quedó parado y observando. El sentía la presencia de alguien más, pero esta vez no lo podía ver.

-¡Seras cuidado!-grito Pip al ver que un vampiro estaba atrás de ella. Alucard lo pudo ver; era un vampiro alto, de cabellos cortos e rubios, sus ojos eran rojizos que miraba atentamente a la joven vampiresa, tenía un traje gris y una corbata negra. Ese sujeto parecía más a un simple empresario, el nosferatu al ver su aspecto era más que un debilucho, eso lo decepciono otra vez no se podía divertir como antes.

La draculina le golpeaba un codazo en el estómago para que este retrocediera y así también apuntarle con el cañón,-¡Aléjate de mí!- le decía con una mirada amenazante.

-Crees que me intimidas, Seras Victoria… Pues sigues siendo esa "gatita", que lastima con uñas y dientes-le dijo ese sujeto, el hace una señal con sus manos para que los ghouls dejaran de atacarlos… La chica policía se quedó mirándolo tan asustada, ¿Cómo ese sujeto sabia su apodo? ¿Cómo también se acordaba de su nombre y apellido completo?, Seras no sabía cómo reaccionar ante este, -Seras, creo que no te acuerdas de mí, soy tu compañero Simón- le dijo el joven vampiro agarrándola de la mano.

-¿Simón?, el chico lindo del orfanato-le dijo ella dudando.-Y mi compañero de policía-

-Sí, soy ese mismo-le decía el empresario mirándola fijamente.-No has cambiado nada, gatita-

La draculina se molestó por como la llamo ese joven quien también la sujetaba fuerte de la mano, el mercenario se quedó con la boca abierta no sabía si reírse por la frase "gatita" o romperle la cara a ese vampiro que parecía atraer mucho a su mignonette. Alucard solamente se quedaba de brazos cruzados, algo le decía que Pip no era el único que quería robarle a su chica policía, ese vampiro era el enemigo no había otra duda, pero porque se sentía tan extraño; como si una parte le decía "mátalo- mátalo", el nosferatu no quería que nadie se acerque a su draculina porque ya era de él.

-No entiendo porque esa chica policía no lo asesina, es nuestro enemigo-murmuro Alucard en voz baja y molesta.

-Han pasado mucho tiempo, Simón- le decía la vampiresa en tono alegre. En ese momento una bala se le escapa del cañón, cosa que el joven vampiro lo esquiva fácilmente, el capitán Bernadotte simplemente apuntaba a los ghouls el no confiaba en ese muchacho, posible que él se aproveche de su mignonette…No quería que nada malo le pasara a ella y le sorprendió a ver escuchado de su propias palabras "el chico lindo", eso lo dejo shockeado porque esa chica en su pasado le gustaba un chico y era él.

-¡Casi me matas Seras!-le levantaba la voz.

-Lo siento-se disculpaba la draculina apenada.- ¿Quién te mordió?-

-Bueno fue durante el trabajo nocturno que me dieron como vigilante en la ciudad de Buenos Aires, sé que fuimos amigos en Inglaterra pero el jefe me mando a este país porque había problemas por acá-dijo Simón haciendo una pausa.-Uno de mis compañeros me mordió, por una extraña razón no me convertí en esas cosas y bueno soy un vampiro-

-Es porque eres virgen, idiota-una voz grave le hablaba en su mente y luego se escuchaba como un eco.

-¿Dijiste algo Seras?-preguntaba el sujeto algo confundido.

-No dije nada-la vampiresa voltea hacia atrás y al ver la mirada de su maestro parecía más tranquilo.

-Y ¿porque el traje de empresario?-indago ella confundida.

-Es que le robe a uno de los inocentes que asesine-contestaba este apareciendo por detrás de la joven. –Puedo sentir tu dulce aroma Seras… Además siempre pensé en probar tu sangre-

Simón pasaba su mano por el cuello de aquella y este abría la boca mostrando sus afilados y blancos colmillos, la vampiresa se sonrojaba pero algo le decía que todo iba terminal mal, sentía como si el vampiro trataba de hipnotizarla.

-¡Esto no va terminar así!-grito el mercenario en tono molesto, con su ametralladora le disparaba a ese sujeto, cosa que el rápidamente los esquivaba y también volvió a hacerles una señal a los otros para que vuelvan a atacarlos.

-¡Tonto humano, mata a los otros de ese vampiro me encargo yo!-dijo Alucard levantando la voz y sus ojos carmesí resaltaban en sus lentes anaranjados. El francés no era el único quien estaba enojado, el conde también se había enojado porque ese torpe y novato vampiro se quiso aprovechar de ella y además trato de beberle la sangre. El sacaba sus dos armas; 454 Casull Auto y el 13 mm Auto Anti-Freak Combat Pistol 'Jackal. – ¡Aléjate de ella!- grito este enojado.

-Y ¿tú quién eres?-le pregunto el de cabellos rubios agarrando otra vez a Seras del brazo atrayéndola hacia él.

-Soy un asesino-respondía el con una sonrisa macabra.

-¿Un asesino?, que irónico- le decía Simón abrazando con fuerza a Seras. –Dime tu nombre…-

-Mi nombre es Alucard y trabajo para la Organización Hellsing… - Dijo el de cabellos negros apuntándole con sus armas, hacia una pausa y miraba fijamente a su chica policía -Recibo ordenes de mi amo que es una humana, pero eso no es una historia para contar a una escoria como ¡tú!, ¡Apenas sabes lo que eres!- En ese instante el nosferatu recordaba cuando la rescato de ese cura, no pudo evitar reírse como un psicópata, pero esa escena fue tan obvia que no se podía contener la risa, cosa que el capitán no le comprendía bien,- ¿Qué era lo que tanto le causaba gracia? A ese vampiro- se preguntó en voz baja mientras que se encargaba de asesinar a los ghouls.

El pelinegro tenia esas ganas de volverle a preguntar a su draculina, de que "si era virgen", si le preguntaba eso ella puede que responda "no" o "si" una de sus mentiritas piadosas, prefirió mantener su risa a la vista de todos. Los policías no sabían lo que estaba ocurriendo en la playa ya que el hotel estaba un poco lejos de la playa.

La joven vampiresa le golpea en la cara para así también separarse de ese vampiro, Alucard aprovecha el momento para dispararle en la cabeza, el cuerpo de ese sujeto caía lentamente al suelo hecho polvo solo su traje quedo tirado, después continuaron eliminando a los restantes ghouls que no eran muchos, ya que Pip tuvo la valentía de acabar con algunos…

Cuando terminaron con su misión en la playa, el castaño bostezaba y se fue directamente al hotel para así también poder dormir ya que iban a ser casi las 5 a.m, Alucard avanzaba con sus pasos cerca del mar cosa que a la vampiresa lo siguió por curiosidad, -Maestro, ¿sucede algo?-preguntaba ella desviando la mirada.

Su maestro se sacaba los lentes anaranjados y mantenía la mirada firme e horizontal hacia la luna llena, que retomaba un color más rojo. –Tu misma dijiste que querías caminar por la playa-contestaba el dándole la espalda.

-¿Cómo lo supiste?-preguntaba la de cabellos rubios, sorprendida.

-Lo note cuando llegábamos a este país-fue la respuesta del pelinegro, él da media vuelta y sus ojos brillaban de ese rojo lava, después se quitaba su sombreo que se lo puso por su pecho como haciendo una reverencia. La chica policía no entendía lo que estaba haciendo su maestro, -Además de mi ama, también le hare una reverencia a mi verdadera condesa, a mi amada Seras Victoria-esas palabras le conmovieron a ella, no por eso, sino porque fue correspondida; todos los días soñaba con ese momento aunque le impedía a su maestro que entre en sus sueño y una vez lo hizo…Cada vez que se acordaba de eso, le causaba gracia a ella. La draculina se acercaba lentamente a su maestro para luego besarlo en sus labios, a los que el correspondió tranquilo, ambos se quedaron paseando cerca de la orilla del mar, Victoria tomándole de la mano y sonriéndole. Luego volvieron al hotel sin antes de que Alucard llamara a la mansión Hellsing para avisarle a Integra de que la misión ha sido terminada y con éxito como siempre.

Al día siguiente, los tres volvieron al aeropuerto de "Ezeiza" para así subir al avión privado que los estaba esperando, el conde volvió a utilizar sus técnicas de hipnosis contra los encargados del hotel porque necesitaban ayuda, para que lleven los ataúdes. Bernadotte sintió que se perdió de otra cosa, en la playa… Esta vez al verlos a su mignonette y a ese vampiro loco cada vez estaban más unidos cosa que el ya no podía hacer nada para separarlos.

-Si perdí la competencia, pero no por mucho le robare un beso a mi mignonette- pensaba este sonriendo de lado.

-Ni lo creas tonto humano, porque vas a recibir mi ataque de celos-le dijo Alucard en su mente, en ese momento el mercenario sintió un escalofrió que le recorría por su espina y se ponía nervioso, Mientras que Seras se reía alegremente porque también escucho lo que le advirtió su maestro.

Cuando llegaron a la mansión Hellsing, Integra y Walter los recibieron en el aeropuerto, algunos soldados de la organización ayudaron en llevar el equipaje de los recién llegados…Seras e Integra avanzaba con su caminata para llegar al vehículo que los esperaba en la salida del lugar. –Estamos otra vez en Londres-murmuro la joven vampiresa en voz baja.

-Walter ¿cómo se llama ese sentimiento que te llega de la nada?, como un extraño golpe en el corazón…-decía el nosferatu sonriendo de lado mostrando sus colmillos, no se notaba que Alucard estaba concentrado mirando a su chica policía pues tenía puesto sus lentes anaranjados y si se los quitaba iba ser descubierto por su compañero Walter.

-Sir Alucard, usted está hablando del amor-dijo el mayordomo dándole unos golpes en la espalda.

-Entonces también el otro sentimiento que volvió fueron los celos- dijo en voz baja, -Y lo que tuve fueron unos "ataques de celos"-

-Mi señor, ¿podría decirme quien es su doncella?-indago Walter con curiosidad en sus palabras.

-Ya te enteraras, Walter-fue la respuesta del conde mientras adelantaba sus pasos para seguir a su ama y a su draculina…

-El rey sin vida, volvió a tener sentimientos… Me pregunto ¿quién será?-se preguntaba el mayordomo confundido.

Continuara…


Espero que les guste este capitulo :D, muchas gracias por sus comentarios n_n que me dieron ánimos para continuar con mi fic, gracias.

Nos vemos en el próximo capitulo :D

Voy a tratar de actualizarme más seguido… Sayonara

Atte. J.H