Cazándote; El conde y la condesa.
"Un conde no puede ser, sin su condesa"
Desde que habían llegado a Inglaterra, Seras volvió a tener un día de descanso y su maestro se encargaría de algunas misiones que le pide su ama, Sir IntegraHellsing. La draculina permanecía durmiendo durante todo el día, PipBernadotte la estaba vigilando pues no quería que ese vampiro pervertido entrara al cuarto, aunque el admitía la derrota por lo menos quería robarle un beso a su mignonete;
-Después que volvimos de la misión, la señora Integra nos felicitó…Pero conmigo se enojó por no haber cumplido con la misión antes-murmuraba este mientras agarraba un cigarro.
-Capital sal de mi cuarto- escucho este en su mente.
-No, Seras no permitiré que ese vampiro pervertido entre a esta habitación-le respondía levantando un poco la voz.
-Él es mi maestro-le hablaba Seras en su mente.
-Si él es tu maestro y novio-musito este en tono burlón. La draculina sale rápido de su ataúd y le aplica una técnica "la llave"; le tira al suelo a Pip quien se quejaba de dolor, no porque ella le estaba haciendo eso sino también porque lo estaba asfixiando con esa técnica, en su mente se preguntaba ¿Por qué estoy enojada?, si lo que dijo Bernadotte era verdad… -Mi maestro es mi novio el mismo me lo demostró aquella vez que se quitó su sombrero.-
-"Además de mi ama, también le hare una reverencia a mi verdadera condesa, a mi amada Seras Victoria"- recordaba esas palabras una y otra vez, en ese día el mismísimo nosferatu se estaba declarando delante de ella, además que se puso celoso por "Simón", que se quería aprovechar de ella bebiendo su sangre y su maestro lo derroto muy simple, no era un enemigo tan poderoso y mucho menos tan temible solo era una escoria más caminando entre los vivos, fue la primera vez que vio ese comportamiento por parte de Alucard, bueno Pip también se había enojado o puesto celoso; para la joven vampiresa era normal que ese mercenario se comportara así ya que él, lo demostraba cada segundo o minuto cuando ese vampiro pervertido aparecía de la nada en el cuarto de Seras.
Mientras tanto en el escritorio de Sir Integra Hellsing; ella se encontraba completamente relajada ya que sus tres soldados como ella diría cumplieron con su misión, aunque se sentía molesta porque PipBernadotte no había cumplido con su misión esta vez, además algo la ponía más alegre que nada, solo que esta vez se trataba de la relación entre su sirviente y su aprendiz; Integra podía notar la mirada de Seras hacia su maestro; siempre esos ojos rojizos brillaban cuando miraban al nosferatu trataba de llamarle la atención, pero ese vampiro era tan ciego que no se daba cuenta de ello, porque él estaba a su lado cuidándola y protegiéndola como de costumbre. Ella recordaba las palabras de Seras Victoria quien fue que le hablaba sobre lo que pensaba de su maestro:
-"Aunque sea mi maestro, yo lo amo… Pero a veces pienso que él está enamorado de usted, Sir Integra, yo solo soy su aprendiz pero usted es su condesa no yo, lo noto por como el la observa y la cuida… Yo deseo tener un hombre así a mi lado"- Ese recuerdo que por la cual ambas habían tenido una pequeña charla respecto a Alucard, ¿Sera verdad? O ¿él quiere estar conmigo?, no pudo evitar contenerse la risa ya que era algo tan absurdo porque ella no podía estar con el conde, no se puede dejar morder por su propio sirviente y además el beso que el mismo le robo había sido apropósito, ese vampiro le gustaba bromear de esa manera cosa que para Integra fue la primera vez y también será la última vez que va suceder eso… Walter llegaba con una taza de té que lo deja arriba de su escritorio.
-Gracias Walter- pronuncio Sir Integra y agarraba la taza.
-Para servirle "my lady"- le dijo Walter haciendo una reverencia.
-Puedes retirarte- insinuaba ella con una sonrisa, el mayordomo asintió con la cabeza y se retira del lugar.
La joven draculina permaneció acostada en su ataúd para volver a tratar de dormir por la culpa de su compañero ella no podía cerrar sus ojos, por un momento se vuelve a levantar y se abrazaba su panza, sentía un dolor en su interior y tenía ganas de vomitar, que tenía ganas de beber sangre en ese sentido puso sus ojos en Pip quien solo se alejaba lentamente de ella, para la chica policía significaba una sola cosa; "embarazo".
-Seras ¿te encuentras bien?-indago este mirándola asustado.
-Sí, estoy bien –contestaba Seras acercándose a una mesita que cuando abría el cajón encontró un test de embarazo.
El castaño solo se quedó con la boca abierta, ¿su mignonette embarazada? No era creíble porque para él era más que una pesadilla, una loca pesadilla… Si, Seras Victoria estaba embrazada el padre de ese bebe seria, ese vampiro que tanto odia.
-¡Alucard!-musito el mercenario con ira, él quería darle todo eso a su mignonette y ahora va estar perdido por la culpa de ese joven draculinase encerró en el baño para hacerse la prueba, tardaba unas horas y para Bernadotte solo se quedó sentado en una silla esperando que ella salga de ahí.
La puerta del baño se abría, -¿positivo o negativo? – indago el castaño preocupado.
-Negativo- contestaba Seras en tono apagado. PipBernadotte comenzó a saltar de la alegría, corría de un lado a otro estando feliz porque su mignonette no estaba embarazada de ese tenebroso vampiro.
La draculina tenía deseos de tener un hijo con su maestro pero había algo que la dejaba incomoda, de que su ama e jefa, Integra se entere de eso; ¿Cómo reaccionaría ella? O ¿Qué dirá ella? , esas preguntas le venían en su mente, su jefa estará de acuerdo de que haya un niño vampiro corriendo por toda la mansión Hellsing… Seras Victoria se sentía preparada para ser madre, sabe lo difícil que es la maternidad… Pero por ahora ella tendrá que preocuparse más por su trabajo por ahora.
Aún era de día y las ganas de dormir para ella se le fueron, por la culpa del capitán Bernadotte; Victoria no podía dormir.
-Capitán deja de festejar- musito la joven draculina en tono molesta. –No es gracioso-
-Bueno perdón mignonette, no fue mi intención… Pero quiero darte un regalo, cierra los ojos- le decía este sonriendo de lado.
Alucard estaba encerrado en su habitación, porque el termino rápidamente con las misiones que eran de Seras Victoria. El presentía algo sabía que ese tonto humano estaba con su draculina, pero era tan estúpido que ese mercenario se quedara a cuidarla; porque el vampiro puede pasar las paredes así de simple, hasta puede llevarse a su condesa sin que él lo notara, una sonrisa de malicia se le dibujo en su rostro… Tenía ganas de divertirse, le gustaba arruinarle a Pip su intento de conquistar a Seras Victoria.
Mientras tanto la chica policía tenía sus ojos cerrados esperando el regalo del capitán, quien también iba asomando poco a poco su rostro… -"Objetivo controlado"- escucho la draculina en su mente.
-¡¿Qué?!- pronuncio ella al escuchar eso en su mente, sentía los labios de otra persona cuando ella abría sus ojos se sorprendió que no era ese mercenario pervertido, era su maestro. Victoria estaba besando a Alucard, pero ambos estaban en un lugar diferente; algo más oscuro y rodeado de niebla, ahí fue que ella misma descubrió que termino en el cuarto del rey sin vida.
-¡Maestro!-dijo Seras rompiendo el beso.
Enelescritorio de Integra, PipBernadotte estaba besando en la mejilla de su propia jefa; cosa que para ella fue algo irritante y de mala educación sorprenderla de esa manera.
-¡Capitán Bernadotte!- le grito ella pegándole un cachetazo en la mejilla de este, que termina chocándose contra la pared.
-Pero…Pero, ¿Qué paso?, Si yo estaba con Seras- se preguntaba en voz alta, se tocaba su mejilla derecha que estaba en tono de color más rojizo.
-¡Sal de mí vista Bernadotte!- dijo Sir Integra en tono molesta y dándole una orden. El castaño asentía con la cabeza y se retiraba del lugar, se sentía confundido; Porque el mismo estaba a punto de besar a Seras y así como si nada aparece en el escritorio de su jefa, obviamente todo fue planeado por ese vampiro que el tanto odia o más bien envidia. – ¡Maldita sea!, otra vez Alucard me hizo una broma…-
*En el cuarto del Rey sin vida*
-Ja! Tenía ganas de verle la cara de idiota a ese francesito- dijo Alucard en tono burlón.
-¿Para qué me trajiste?- le preguntaba Seras sonrojada.
-Que pregunta tan irónica, Seras Victoria… Tenemos un asunto pendiente o quiero decir una misión que te falta cumplir- respondió el vampiro mayor sonriendo de lado mostrando sus afilados colmillos, la chica policía se sentía incomoda, porque recordó la otra vez que ambos estuvieron juntos.
-Y otra cosa… Sé que querías tener un hijo, hasta lo deseas- insinuó el vampiro agarrándola del brazo.
-Este…si… Así es- dijo Seras tartamudeando, sus mejillas ardían porque además de estar incomoda su maestro descubrió lo que ella deseaba.
-Chica policía, tenemos la eternidad para eso- le decía en tono burlón, él se divertía hablándole de esa manera a su draculina.
De pronto el vampiro escucha que la puerta de su habitación se abre, un viejo mayordomo e también un gran compañero de este entra para traerle su comida o mejor una botella de vino pero que contenía sangre. –Walter, por fin traes lo que te pedí- musito este sonriéndose.
-Lo siento, Sir Alucard... Estaba ayudando a la señorita Integra- dijo Walter dejando la botella de vino arriba de la mesa. -Ahora puedo comprender porque usted la mordió, mi señor-
El mayordomo descubrió a quien le importaba en realidad al rey sin vida, era nada menos que su draculinaSeras Victoria, aunque el conde lo intente negar con su lógica tarde o temprano iba ser descubierto.
-Bueno no puedo negar que me hayas descubierto, Walter… Pero así es Seras Victoria es mi condesa por toda la eternidad-pronuncio este agarrando una copa y se servía la sangre que contenía la botella.
-Señorita Seras usted ¿cómo se siente?- le preguntaba el mayordomo viéndola sonrojada.
-Esta…afortunada-contestaba ella nerviosa.
-Me retiro, señor- insinuó Walter saliendo de la habitación.
-Al fin solos…- musito el pelinegro acercándose a su draculina.
-Maestro… ¿Por qué?-indago la joven draculinacambiando el tema.
-Seras, eres bella inmensamente hermosa, no solo lo hice para salvarte sino porque vi a esa niña indefensa- Alucard suspira y toma una pausa. –A esa niña que termino en un orfanato…Y que después termino rodeada de todos esos ghouls y que vio como sus amigos iban convirtiéndose en esas cosas-
-Maestro…
-Además de tu decisión que tomaste aquella vez que nos vimos, me di cuenta que ocultabas esos sentimientos que todavía conservas de tu parte humana… Esos sentimientos yo los perdí hace varios años atrás, pero despertaron cuando comprendí que alguien me quería- dijo el vampiro mayor sentándose en su trono como diría el, después de aquel sermón que le decía a su chica policía.
Seras desvió la mirada solo sintió rubor en sus mejillas, por las palabras que le dijo el, ella se sentía afortunada pero un poco confundida, aunque su maestro sea maniaco, psicópata…Su sentido del humor es algo diferente al de los demás, la sonrisa y esos ojos rojizos lava fue lo que también le atraía mucho a ella, la chica policía se enamoró por la manera de ser de Alucard.
-Ambos nos estábamos cazando, maestro-le decía la joven draculina acercándose un poco más al vampiro mayor.
-Estas en lo cierto, chica policía- le dijo el pelinegro sonriendo mostrando sus colmillos.
La draculina se desabrochaba una parte de su uniforme, dejando al descubierto su cuello; el conde solo la agarra del brazo para atráela hacia él, sus miradas se cruzaron de nuevo y al mismo tiempo ambos sonrieron.
-Yo no puedo seguir siendo un conde… Si no tengo a mi esposa, a mi futura condesa- le susurro en el oído de ella. La chica policía permaneció callada, hasta que sintió algo punzante en su cuello; podía sentir como la sangre manchaba su blanca piel, el de cabellos negros se quedaba disfrutando beber ese éxtasis de la sangre dulce que tenía su amada.
-Tu sangre es diferente al que bebo de la botella- dijo el pelinegro lamiendo su mano que estaba manchado con sangre.
-Jaja deja de decir cosas así maestro, me sonrojas.
En ese momento, Alucard asoma su rostro para besarla y fue correspondido, la espalda de ella estaba apoyada contra la pared, el desabrochaba completamente el uniforme de su amada al igual que ella a él, desabrochaba su camisa; del cuello de la draculina unas gotas de sangre manchaban un poco el busto.
-Déjame limpiarte-pronuncio este, pasando su lengua del cuello hasta el busto de la chica.
-M…maestro- decía ella en voz baja.
Al lado de ellos aparecía una cama de la nada cosa que después Alucard acuesta a su draculina para que se prepare por lo que venía.
*Mientras tanto el mercenario*
Pip Bernadotte estaba buscando por toda la mansión a Seras Victoria, porque esa broma que le hizo aquel vampiro no le agrado para nada y más que él fue golpeado por su propia jefa; buscaba a su mignonette su habitación pero no estaba ahí, luego se fue al de Alucard la puerta estaba cerrado… Cuando él se fija por su cuarto algo lo dejo con la boca abierta:
-Y mi cama, ¡¿dónde está?!- preguntó levantando la voz, no quedo nada, ni las sabanas y mucho menos las almohadas, solo tenía apareció de la nada el ataúd de Seras; el mercenario se acercaba un poco y al abrirlo no estaba su mignonette, el ataúd estaba completamente vacío.
-Hmm iré al cuarto de Alucard, seguro que ella está ahí no hay duda- musito este agarrando un cigarro.
*En la habitación de Alucard*
El conde con las yemas de sus dedos le tocaba con suavidad los senos y le daba unos pequeños mordiscos en sus pezones cosa que ella se estremecía y que luego un pequeño gemido se le escapó de su boca. La chica policía solo se relajaba, sentía las manos frías recorrer por su cintura y sus piernas; ella acariciaba el torso de su maestro, lo deseaba… El vampiro mayor, pasaba sus dedos cerca de ese lugar prohibido de su draculina que le provocaba una sensación placentera para ella… Luego se quitaba el cinturón, se bajaba los pantalones junto con su ropa interior; sacaba su miembro erecto y masculino; condujo su sexo hasta el interior de ella, penetrándola suavemente.
-Mmm… Maestro- Seras soltó un ligero gemido.
-Chica policía- susurraba el nosferatu disfrutando del momento. –Mi condesa, que estaba cazando…- Se movían sus caderas, el arqueo un poco sosteniendo las piernas de ella y su miembro entraba lo más profundo de esta, haciendo que aumentara un poco más la velocidad y tambien la fuerza al penetrarla, Seras gemía de placer; él podía notaba la mirada de su condesa que demostraba el placer, las mejillas de aquella mujer estaban rojizas.
El vampiro mayor mientras que seguía penetrándola, este se asomaba para volverla a morder en su delicado cuello para volver a beber ese dulce éxtasis, ella sentía que algo le golpeaba en el interior de su útero, que le provocaba jadeos y más gemidos placenteros.
-A-Alucard…mas…mas-gemía la joven draculina.
Alucard le volvió a tocar los senos pero esta vez le apretaba un poco más fuerte y suave, el cada vez aumentaba la velocidad al penetrarla:
-Seras…ya viene-murmuraba el que la besaba en los labios.
-Alucard, ¡hazlo!-
Cuando este escucho eso, termino llenando todo su ser dentro de ella, ambos quedaron exhaustos y sudados, beso por última vez a Seras Victoria para finalizar todo… Ellos dos se taparon con las sabanas, la chica policía apoyaba su cabeza arriba del torso desnudo de su maestro y le acariciaba, el nosferatu le besa en la frente y después la abrazaba.
-¡Seras!- escucharon los dos al mismo tiempo.
-Es el capitán- dijo la chica policía separándose del conde, el mercenario cada vez se acercaba al lugar y la joven draculina se ponía nerviosa estaba agarrando su uniforme para vestirse de nuevo.
-Mignonette…- pronuncio el castaño al verla que recién estaba abrochándose el uniforme y a ver a Alucard acostado en su propia cama.
-Date cuenta, tonto humano tu mignonette es mía- insinuaba el pelinegro sonriendo de lado mostrando sus colmillos.
-¡Maldita sea!- dijo Pip haciendo un puño.
-Desde que la mordí ella ya me pertenecía-le decía este.
-Por favor, Seras ¿a quién elijes?- le preguntaba el castaño poniendo cara de perrito.
-Ja! No con eso la puedes conquistar, ella es mía te guste o no, ajajaj-dijo Alucard riéndose a carcajadas.
-Yo elijo a…. Alucard… Lo siento Pip pero yo estoy enamorada de él- contestaba Seras Victoria sonrojada. –Yo no quería lastimarte-
El mercenario da media vuelta y se va caminando, -Le diré a Walter que me de otra cama- fue lo último que dijo este encerrándose en su habitación, aunque él haya sido rechazado por ella, seguirá conquistándola; tal vez era obsesión, pero obsesión por una hermosa mujer por la cual le podía dar todo, hasta una familia como ella quería.
-Yo se que ella me quiere… Pero mientras que ese vampiro pervertido no esté con ella yo aprovechare el momento- murmuraba Pip sentándose en su silla y apoyando sus pies arriba de la mesa.
Al día por la noche siguiente; Pip y Seras se encontraban en el jardín del patio de atrás de la mansión, como siempre Alucard aun seguía dormido, la joven draculina mantenía su vista hacia la hermosa luna llena que tenía un tono algo más rojizo:
-Hermosa noche ¿no?, mignonette- insinuaba este al acercarse.
-Sí, una hermosa noche capitán…-dijo la chica policía desviando la mirada – Perdón, Pip-
Bernadotte la miro percatado por lo último que dijo aquella mujer y una sonrisa picara se le dibujo en sus labios, algo tenía planeado; si él iba a aceptar el perdón de Seras tendría que ser de una sola forma, que ella lo bese.
-Mignonette, te voy a perdonar pero me debes un beso- insinúa este mirando para otro lado.
-"Ni te creas serte el galán con mi condesa"- escucho el capitán en su mente, cosa que lo ignoro por completo.
-Vete a la mierda… Alucard- dijo en voz baja
-Bueno lo voy hacer… capitán- decía la chica policía cerrando sus ojos. El castaño, la mira por un segundo y también cerraba sus ojos e asomaba su rostro.
-"Objetivo controlado"- escucho el mercenario, otra vez esa voz masculina en su mente.
-¡Que!- fue su reacción al encontrarse con otra mujer al frente de este, esta vez la chica de aproximadamente 16 años tenía cabellos largo e negros y sus ojos eran tan rojizos como la lava pero su mirada parecía más a como una niña… Era otra draculina muy bella, ella sonreía tímidamente:
-¿Quieres besarme?-le preguntaba ella con una risita divertida.
-Sí que eres hermosa- pronuncio este con la boca abierta. – Pues claro que quiero besarte- Para él era como ver a Seras Victoria pero con cabello negro, el seguía asomando su rostro hasta que algo lo detuvo… -Eres un estúpido humano- le decía la chica con una voz masculina al que el capitán Bernadotte reconoció fácilmente.
-¡Alucard!- dijo levantando la voz.
-Jajajaja, otra vez me querías besarme estúpido humano- insinuaba el nosferatu riéndose a carcajadas, la draculina estaba parada atrás de su maestro ya que ella vio todo lo que decía ese pervertido del capitán. Otra vez Pip Bernadotte cayó en una de las tantas bromas del vampiro mayor, una broma por la cual otros humanos podrían caer al instante, el había retomado la forma de Girlycard.
-Capitán, ¿usted es gay?- indago Seras confundida, porque ella miraba desde otra perspectiva, digamos que la chica policía siempre vio en ese momento que era su maestro pero para el mercenario estuvo viendo a "Girlycard".
-¡Claro que no soy gay, mignonette!, soy bien macho- respondió el mercenario en tono molesto.
-Porque tu lo llamaste hermosa a mi maestro, jajaj-musito ella riéndose.
-Entonces todo este tiempo era Alucard y no esa hermosa chica que vi-pronuncio el alterado.
-Jajaj, así es capitán- le dijo Seras Victoria mientras que se reía.
-Condesa mira que tenemos otra misión después-insinuaba el nosferatu en tono burlón, a lo que la chica policía solo se ruborizo.
-¡Eres un pervertido!-le grito Pip Bernadotte molesto y el vampiro mayor solo se reía porque de todas formas ella es su acompañante y por toda la eternidad aunque ese francesito quiera conquistarla.
La draculina solo suspiro y se quedo mirándolo a los dos, y de cómo Pip le levantaba la voz a su maestro pero él no le tenía miedo solo se seguía riendo en la cara de ese francesito. Esto que no parezca el conde siempre fue quien estuvo cazando a su condesa… Al igual que la condesa a su conde, primero le ocultaba sus sentimientos y después el mismo vampiro los descubrió entrando en los profundos sueños de su amada… Seras Victoria.
Fin
Y ¿Qué les pareció?
Espero que les haya gustado :3 como a mí me gusto en escribirlo ejeje.
Agradezco a todos los que me comentaron mi fic:
GothicL0li Patit0 DiAm0nD
Lineth
cOshi
yessikatolen
Karly101-UnitedBarsaF8ful
Miyu
leknyn
TenoriTaiga
amulet ruby moon
chovitap
Perdónenme si tarde bastante por subir el ultimo capitulo, es que tuve algunos inconvenientes además estuve enferma ._. , les doy las gracias por esperarme tanto tiempo
Estoy planeando en escribir otro, pero solo espero que vuelva mi inspiración :3 para poder terminar mi otro fic de hellsing y tambien en otros fandom ejejeje :D.
Bueno nos vemos :3
¡Sayonara!
Atte. J.H
