Hola! Muchas gracias por todo el apoyo a esta bella historia, por eso estoy muy muy…muy feliz!. Espero que sigan disfrutando de ella y que me dejen reviews! Yeahhh!.
Ya saben que ningún personaje es mío y no gano nada más que diversión e ilusión escribiendo esto jaja.
O0O
Dean despertó con el ruido que su hermano menor hacia, al recoger sus cosas y entrar a bañarse, pesadamente se tallo los ojos y suspiro con cansancio, a pesar de ello con mucho cuidado para no despertar al otro ser que dormía en la misma cama salió de ella.
Noto como su cabello lucia tremendamente despeinado y sintió un nudo en el estomago al ver al ángel, que aun parecía bastante convaleciente. Con mucho cuidado dejo correr sus dedos por esas hebras de color obscuro. – Ya despiértalo- escucho la voz de su hermano sobresaltándolo.
-No creo que sea bueno que nos movamos, no aun- dijo Dean mirando a Sam fijamente sin apartar su mano de la cabeza del bello durmiente – Pues yo creo que lo mejor es ponernos en marcha, cuanto antes- susurro Sam acercándose a la cama y zarandeando a Cas haciendo que este abriera sus ojos confundido.
-¿Qué sucede?- dijo el alado bostezando con pereza- Es hora de levantarse, tenemos que seguir, no tienes mucho trabajo ya sabes… buscando a dios y esas cosas…- murmuro molesto el menor de los hermanos. Haciendo que por un segundo Cass luciera confundido y dolido.
Se levanto rápidamente dejando el caliente lecho – Lamento todo esto, enseguida iré a cumplir con mi deber. Gracias por cuidar de mi – dijo el alado despidiéndose para después cerrar sus ojos y evaporarse como de costumbre lo hacía, desapareciendo de la vista de los cazadores.
Los hermanos suspiraron relajándose un poco, al menos ya podía irse volando o al menos eso pensaron ya que en segundos Cass reapareció centímetros más alejado de ellos - ¿Cas?- pregunto Dean, acercándose lentamente hasta tocar el hombro del otro hombre, el cual se giro con expresión confusa – No lo entiendo… no puedo volar- dijo de repente.
El silencio volvió a llegarles a todos, Dean cerró los ojos e intento no darle importancia al asunto – Tranquilo, seguro es por que acabas de despertar- dijo bromeando mientras le daba un codazo en la espalda – No lo creo, es improbable que eso afecte mis poderes a menos que…- susurro perdiendo la voz con lentitud el alado, bajando la mirada. Viéndose terriblemente vulnerable.
Dean al notar el bajón de ánimo volvió a palmearle la espalda – Calma, no te pasa nada. Solo estas cansado de perseguir a tantos malos por ahí. Mejor descansa un poco y ven con nosotros, conoce a la raza humana que tanto deseas salvar- dijo sonriendo. Sam por otro lado miraba fastidiado la escena, ¿ahora el ángel debía ir con ellos? Alguien ahí arriba debía odiarlo.
Sin decir más se propusieron a guardar sus cosas y salir de aquel hotel, se subieron al impala y pronto se encontraban dejando atrás el pequeño poblado para ver el paisaje de arboles pálidos y anaranjados - ¿Todo bien chicos?- pregunto Dean al notar el ambiente que había en su nena.
Ninguno respondió por lo que molesto paso a ver por el retrovisor. El ojiazul venia recargado en la ventanilla, durmiendo con la boca semi abierta y las mejillas algo rosas – Rayos- susurro frenando de pronto, ganándose un reclamo de parte de Sam – Creo que volvió a ponerse mal- dijo Dean desabrochándose el cinturón de seguridad, dispuesto a bajarse.
Sam al notarlo lo detuvo – Iré yo, tu sigue manejando- dijo rápidamente saliendo del auto y cambiando de asiento, acercándose al alado – Tiene un poco de fiebre, pero solo esta dormido- dijo el hermano menor tomando la cabeza del otro hombre y la coloco sobre su brazo. – Sera mejor llegar a otro pueblo para que descanse un poco- opino el castaño mirando fijamente a su hermano por el espejo.
Con más velocidad que la de antes, el mayor de los Winchester manejo sin dejar de lanzar furtivas miradas hacia el asiento de atrás, viendo como Cas se acomodaba sobre el pecho de Sam y este con mucho cuidado le acariciaba el rostro y le dirigía tiernas palabras para hacerlo volver a dormir. Por un motivo que no pudo descifrar sintió como su pecho le dolía y su estomago se retorcía al ver esa escena.
De pronto su humor estaba tan acido que decidió no cruzar palabra con su hermano, conociéndose diría algo desagradable para molestarle, pero su buena voluntad se fue a la mierda cuando su hermano tomo entero el cuerpo del alado recargándole sobre su cuello y rodeándole con ambos brazos- Tranquilo, tu solo relájate- dijo Sam con una voz extrañamente rasposa o al menos eso le pareció al cazador mayor.
-Por qué no mejor, le quitas la ropa y lo manoseas a gusto- dijo Dean de pronto, Sam levanto la mirada e intento buscar los ojos de su hermano, pero este le evitaba constantemente - ¿A qué viene eso?- pregunto molesto – A que te ves bastante bien, ahí, sosteniéndole como si fuera una princesa o algo así- murmuro el rubio mientras miraba por el espejo a la peculiar pareja – Mira quien lo dice, ¡dormiste con él!- grito Sam bastante molesto.
-¿A ti que más te da con quien duerma?- pregunto Dean sintiendo como la rabia subía por su esófago – Si Sammy, a ti que más te da-dijo una tercera voz haciendo que los hermanos giraran la cabeza al lugar del copiloto donde el hermano mayor de Cas comía un pedazo de chocolate.
-¿Qué mierda haces aquí?- pregunto el rubio enfadado, si de por sí con su hermano ya estaba enojado, ahora su enfado crecía al verse descubierto por el otro alado – Pues solo pase a ver como seguía mi hermano, pero veo que ustedes tiene bastante problemas. Así que seré bueno y hare terapia jaja- dijo Gabe sonriendo ampliamente.
Los cazadores guardaron silencio molestos con el entrometido ese – Dean solo está molesto al verte tan cerca de Cas, pequeño Sammy- dijo el ángel mirando directamente al menor de los humanos – La pregunta es… ¿por quién son esos celos?... ¿Sam o Cas?- pregunto Gabe mirando fijamente a Dean haciendo que a este le comenzaran a sudar las manos.
-No son celos- dijo repentinamente acelerando un poco más. – Y Sam a ti nunca te ha importado con quién se acuesta tu hermano ¿Por qué ahora si?- dijo el alado mirando a Sam, notando como este fruncía el seño enfadado por su pregunta – Me daría igual si solo fuera acostarse con cualquiera- dijo desviando la mirada y muy quedito.
Su respuesta hizo que Dean le mirara intrigado y que el otro ángel sonriera de manera arrogante – Ven como no es tan difícil hablar como personas civilizadas.-dijo sonriendo malévolamente, le gustaba meter a los hermanos en problemas y más aun cuando ellos mismos se creaban los problemas - ¿Qué haces, aquí?- pregunto Dean después de un rato, cansado de las tonterías del otro hombre.
-Vine a ver como se encontraba mi hermano- dijo simplemente mirando detenidamente al alado en los brazos del otro cazador. – Sus poderes aun están débiles, pero al menos podrá seguir sin caerse cada cinco minutos- continuo mirando a su hermano con bastante cariño. Sorprendidos por este hecho los humanos guardaron silencio, evaluando la situación, al menos ellos tenían a otros ángeles que les ayudarían a cuidar del enfermo.
Fue así como llegaron a otro pueblo, donde rápidamente Dean se detuvo en una estación de servicio para ponerle gasolina a su nena y pregunto por un hotel para alojarse. Más calmados llegaron a establecerse al hotel, pidiendo una habitación y metiendo a Cas con mucho cuidado para que nadie les viera.
Ya dentro del pequeño y simple cuarto los tres hombres acomodaron al ángel sobre una de las camas, quietándole los zapatos y la gabardina, dejándole con la simple camisa blanca que se le pegaba a su bien formado pecho.
Dean se perdió observando al indefenso ser frente a el, ganándose una mirada bastante molesta de parte de su hermano – Ahora quien es el que quiere meterle mano- dijo de repente el humano de cabellos castaño. Todos quedándose completamente mudos ante tal comentario, Dean sintió como sus mejillas se llenaban de calor, seguramente estarían rojas.
Gabriel se limito a silbar tranquilamente mientras miraba divertido la escena. El ya sabía de los sentimientos que hervían dentro de las venas de los hermanos, sabia como acabaría todo, justo como hacía años había acabado para otros ángeles que se atrevieron a creer en la idea de amar. Estaba preocupado por Cass pero sabía que de todos los seres humanos, ese par era el más indicado.
-Déjense de atormentar- dijo simplemente poniéndose al lado de Dean y paso su brazo por los hombros de este – No tiene que ver contigo, alitas y tu ¿Cuál es tu problema?- grito enfadado Dean. – Si yo quiero meterme con Cas o con cualquier otro es mi problema, no tuyo. Si quiero estar más de una noche. Si me enamoro, es mi problema- soltó de repente, sorprendiéndose a sí mismo.
¿Eso era lo que sentía? No quiso decir todo aquello pero…estaba tan enojado con su hermano que lo soltó todo sin medir sus palabras - ¿Qué quieres decir con eso? ¿Quieres a Cas, enserio?- pregunto Sam, sintiendo su garganta rasposa y sus ojos húmedos, no podía permitirse llorar, no por Dean. Su hermano tenia la libertad de hacerlo que le viniera en gana, pero entonces por qué… ¿Por qué?
-Yo no dije eso- susurro el cazador más grande sintiéndose repentinamente confundido – Lo mejor será que me desaparezca- dijo de pronto saliendo del cuarto, pasando al lado de Sam y dirigiendo una última mirada a ese hombre sobre su cama.
El cuarto de repente parecía más pequeño y frio que antes o eso le parecía al menor de los Winchester - ¿No iras tras él?- pregunto Gabriel sentándose en la orilla de la cama desocupada – Ira a un bar, a beber y a perderse en el escote de alguien- dijo sonriendo y dejándose caer al lado de Cas, viéndole fijamente.
-Deberías decírselo- volvió a hablar el ángel mientras jugaba con sus dedos evitando ver al humano el cual si buscaba la mirada acaramelada del otro - ¿Decirle que?- pregunto sintiéndose repentinamente nervioso, sería posible que… - Que le quieres y no como tu hermano, le quieres para ti- susurro esta vez mirando al humano, observándose detenidamente.
Sam lucia desolado, no podía creer aquello, de entre todos, ¿Tenia que enterarse ese ángel?-No podría, no serviría de nada…- dijo de pronto el humano mirando el la alfombra con gran interés, sintiendo como sus lagrimas corrían por sus mejillas.
-Te tranquilizarías, sé que no serviría de nada, porque él no siente lo mismo. Pero si tu lo sacas te sentirás mejor, créeme- dijo el ángel sentándose al lado de Sam - ¿Cómo sabes eso?- pregunto cubriéndose el rostro con ambas manos.- Se que le amas, te comprendo por qué en algún punto a mi me gusto alguien que no debió gustarme- dijo sonriendo amablemente.
-¿Cas?- pregunto alzando la cara y dejando ver sus claros ojos un poco irritados – ¡No!, dios es mi hermanito, para eso ya tenemos a Balth y…a Dean- dijo mirándole fijamente, viendo como los ojos de Sam volvían a aguadarse – Aun no lo sabe. Tu hermano es tan tonto que piensa que lo que siente es amistad, gratitud y…- pero de repente dejo de hablar al ver el rostro de Sam, de nuevo al borde de las lágrimas.
-No quiero que me lo digas- dijo amargamente el humano intentando respirar – Aun que no te lo diga, sabes que pasara, muy pronto se dará cuenta que ama a mi hermano- dijo el ángel sintiendo como un puñetazo le llegaba a su pómulo – AHHH- grito Sam agarrando su mano herida, había olvidado la fuerza que tenían esos alados – Solo te pido que no enloquezcas cuando pase, no dejare que nadie lastime a mi hermano, ni por amor, ni por celos, ni por nada- dijo el alado desapareciéndose.
Sam sintió su cara arder de vergüenza, no podía ser que incluso ese ángel dijera que su hermano amaba a Cas, no quería que eso pasara. Tenía que alejarlo de Dean antes de que el imbécil de su hermano mayor callera en cuenta de que estaba enamorado del ángel de ojos azules.
CONTINUARA….
Jaja espero que les haya gustado, déjenme reviews si les gusto, si no, si quieren matarme o cualquier cosas jaja.
