2. Aquel nuevo mundo que se dispone ante sus ojos.

-¿Pero de que tenemos que hablar? –Pregunto Harry al señor Dumbledore, sentándose en el sillón más grande con inquietud – no se quien en usted, en el sentido de que, no entiendo que hace aquí específicamente…

- Harry, ¿Cuántos años tienes? – pregunto esta vez Dumbledore, Harry lo miro extrañado por el cambio repentino del tema.

-15 señor –contesto firme el azabache- dentro de una semana cumpliré los 16… pero eso no contesta mi pregunta señor.

Quince años, cinco años en realidad – susurro despacio en Director, había recordado su nombre en la carta "broma" de Dudley- esto es muy curioso.

Disculpe pero… ¿Qué es curioso? – Harry sintió repentinamente un Déjà vu ante esta pregunta, como si ya hubiera dicho esto con anterioridad en otro momento. De repente, se vio a sí mismo en una tienda realmente extraña y antigua, con un señor mayor mostrándole una larga vara que sentía poderosa.

-La vara de mis sueños –pensó ante la imagen repentina.

Dumbledore repentinamente lo miro, sus ojos estaban fijamente puestos en los suyos, como si hubiera visto lo que vio en su mente.

-Así que, sí es cierto –prosiguió en sus oraciones estilos acertijos el Director Dumbledore – Lo usaste realmente.

¡¿Use que?! Realmente esto no es divertido señor Director – colmando la paciencia Harry, su mente era un total caos debido a lo que sucedía en esos momentos. Los Dursley estaban más que callados ante la tensa conversación.

Tú no eres el Harry Potter de este mundo – sentencio firme el Director señalándolo con su envejecido dedo- Tu no naciste en este mundo.

¡¿Qué?! –Grito con furia Harry, indignado por lo que decía ese hombre – ¡oiga la verdad es que no es una bonita broma lo que está sucediendo aquí! ¡Sé muy bien que soy de carne y hueso!

Oh no querido Harry, yo no me refería a, si eres un fantasma o un espectro – comento en viejo- y esto no es una broma… Esto es una realidad verdadera. Tú no eres de esta realidad, de este universo, de los millones de universos, este no es el tuyo. Tu perteneces a otra realidad, más no está… porque ya existes en esta.

Harry estaba conmocionado. Millones de emociones de agolpaban en su cuerpo con furia y locura. Su mente, estaba empezando a colapsar ante sus ojos y su cuerpo temblaba ante las palabras que repetían con locura su cerebro.

-¡no es posible!…. ¡NO ES POSIBLE!... ¿qué habla este tipo por Dios?... ¿Merlín quizás?... ¿espera que dices? ¿Qué merlín hablas?- sus voces se debatían entre ellas mismas.

-Harry, calma… calma Harry –suavizo la voz Dumbledore- tu mente, es un caos muchacho.

-Pe-pero, usted…. ¡Dice cosas sin sentido alguno! – Tartamudeaba nervioso Harry, sus manos iban y venían entre sus cabellos azabaches sin control alguno- ¡usted, viene a esta casa!…. Diciendo cosas sin sentido alguno para mí…. Haciendo aparecer cosas de la nada… ¡sin siquiera conocerlo bien!

-Creo que tendrás que venir a mi despacho – comento con calma el director Dumbledore- esto tiene que charlarse con más calma… y un poco de té tal vez.

-EL MUCHACHO NO IRA A NINGUN LADO –bravo tío Vernon hablando por fin, la familia Dursley se encontraba arrinconada en una esquina, abrazados para protegerse de ese señor que había entrado sin invitación alguna a su casa.

- Harry entiendo que, no me conoces de nada –contesto Dumbledore una pregunta silenciosa que se formaba en la mente del chico- pero, esto no puede esperar más. Tú tienes un don harry. El don de ser un verdadero mago. Poderoso a decir verdad… Y sabes perfectamente que tienes otro don que nadie más sabe.

Esto a Harry lo conmociono a un más. ¿Cómo rayos sabia ese señor del don que poseía?

-Harry- continuo su discurso el director- necesitamos hablar ahora mismo.

¿Podría acaso confiar en ese señor? Y… ¿si era un secuestrador?...

Pero…

Ese hombre se le hacía familiar, ahora que estaba pensando un poco con claridad.

Lo había visto, en uno de sus sueños.

Salto con rapidez del sillón y corrió con toda sus fuerzas hacia su habitación, desesperado en conseguir, aquellos dibujos retratando sus sueños y creaciones de comida de la nada. Con ímpetu volvió a bajar las escaleras con rapidez, habiendo tardado solo unos segundos para confirmas sus sospechas.

Desparramo sobre la pequeña mesita de té de tía Petunia las mil y un hojas de dibujos y garabatos de su mente. Los Dursley miraban extrañado aquellas simples hojas a su vista.

Y lo encontró, encontró un dibujo donde estaba calcado a viva imagen del director. En ella no solo estaba el director. Se en encontraba en una mesa larga con varias personas desconocidas para él. Con ropajes extraños y abundante comida y bebidas en platos y copas de oro con incrustaciones de rubí y demás piedras preciosas. Detrás de las personas, estaban cuatro grandes ventanales virales diseñados en ellos, el león, la serpiente, el tejón y el águila que, tenía el sello de la carta esta mañana.

Harry miraba el dibujo y subía la vista hacia el señor, afirmando sus sospechas.

-Es…. Usted- susurro sorprendido.

-Así es –sonrió sincero el director, tomo el dibujo entre sus manos y observo- y realmente dibujas magnifico Harry. Nunca me había visto en un papel la verdad.

-g-gracias –se sonrojo ante el cumplido. Nadie nunca lo había elogiado por ello porque nadie había visto sus dibujos. Ni siquiera Elisa.

-Ahora, si me disculpan los Dursley – miro hacia la familia y esta, al sentir su mirada azulina se sobrecogieron entre si- me tengo que llevar a Harry a un lugar mejor.

-DIJE QUE EL MUCHACHO NO SE VA- volvió a gritar tío Vernon, abrazando a su esposa e hijo con fuerza.

-Pues, este no es su muchacho –comento calmadamente, como si no le importara realmente que le gritarle o no- así que, técnicamente, puedo llevármelo –su mirada se volvió a Harry- ¿nos vamos?

Sin respuestas, tomo del brazo del muchacho y sintió en segundos como este, jalaba con una fuerza increíble hacia el techo. Todo a su alrededor era confuso y sin imagen alguna, sentía como un revoltijo continuo en su cuerpo, como si hubiera entrado a un tornado furioso. Y casi, en el mismo segundo, se detuvo.

El profesor, no había soltado su brazo en todo ese momento. Menos mal, porque si no, se hubiera desplomado del suelo, cual fuera que fuese.

-¿Dónde….estoy? –susurro enfermo Harry, sentía que, en cualquier momento, vomitaría todo lo que había comido en su vida. Trato de recomponerse, y enfocar sus ojos a su alrededor. Estaba en un despacho demasiado extraño y a la vez familiar. Tal vez, debería de pensar que todo lo que le resultaba extraño, ya lo había visto en sus sueños.

-Estas en Hogwarts Harry –contesto complacido el Director, soltó la mano de Harry y fue hacia el asiento detrás del escritorio- este es el colegio de Magia y Hechicería.

Harry solo pudo abrir su boca asombrado por la decoración del despacho. ¡Era increíble! Habían tantos objetos extraños que hacían sonidos y brotaban de ello humo dorado o verdoso que no podía procesar su mente tan rápido. Estanterías llenas de libros que parecían muy antiguos alrededor del escritorio. ¡Hasta tenía un ave hermosa de color rojo fuego cerca de ella!

Se acercó para observarla con mayor cuidado. Volteo su rostro hacia el director, pidiendo silenciosamente permiso para verla de cerca. Este respondió con un asentamiento y con cautela, Harry se acercó hacia el ave majestuosa.

Los ojos de Harry miraban fascinado el ave rojo fuego detallándola y grabándola en su memoria para poder dibujarla más tarde. Quería tener un recuerdo plasmado en papel de su magnífica postura y color.

-Aunque pensándolo bien –se dijo en su mente- es imposible encontrar un color tan maravilloso como este.

El sonido de alguien tocando la puerta lo saco de su ensimismamiento y lo puso en alerta observando en ella con miedo y adrenalina en sus venas.

-Pase- permitió el director.

Buenas noches profesor Dumbledore –saludo una voz femenina en la estancia – disculpe la hora, pero en verdad tengo que decir que Harry no tuvo nada que ver en esto…. La profesora Umbridge fue la que provoco….

Su voz se apagó mientras miraba a Harry extrañada. Harry, estaba también detallándola como ella hacía con él. La chica tenía un bonito cabello castaño claro que caiga con rizos suave en su espalda. Su piel de suave blanco perlado, pero fue sus ojos le que llamo aún más su atención de color un ámbar oscuro lo observaban con curiosidad y extrañeza. Encima de su ropa, tenía una extraña túnica negra y en el pecho el símbolo del león solamente.

-Es la chica de mis sueños-susurro Harry observándola de pies a cabeza siendo audible para todas las personas presentes allí.

-¿Harry que haces aquí? –sorprendida por su vestimenta normal y sin túnica al parecer. Mas extrañada por su cabello crecido debajo de las orejas y sus lentes diferente de lo que recordaba. Sus ojos verdes oscuros la miraban como a una extraña por primera vez en su vida, con un dejo de familiaridad- acabo de verte en la sala común hacia solo unos segundos…

-Señorita Granger –Llamo su atención el director Dumbledore- justamente a la persona que más quería ver en estos momentos. Harry, ella es la señorita Hermione Granger. Creo que ella puede encargarse muy bien de usted mientras permanezca aquí en el castillo.

-Mu-ucho gusto, señorita Granger –tartamudeo nervioso Harry, sabía que había escuchado su comentario por lo bajo y le avergonzara que pensara cosas extrañas de él.

Director… ¿qué está pasando aquí? –Exigió saber Hermione, esta situación la estaba poniendo nervios de punta la verdad- recuerdo muy bien haber dejado a Harry con un ungüento para su herida en la sala común.

Estaba realmente nerviosa por la situación de ahora, principalmente porque "este" Harry la miraba con mucho detalle la verdad.

Vera señorita Granger…lo que sucede es que tenemos un problema- comenzó a decir el Director- "este" es Harry y a la vez no lo es...

Explíquese mejor profesor –comento Hermione con los mayores nervios que antes.

"Este" Harry es de otra dimensión – soltó el director con suavidad- como vera señorita Granger, no solo existen nuestra realidad… también existen muchas otras realidades y mundos aparte del nuestro. No sabemos cómo, ni cuándo pero… "este" Harry no debería de estar en el nuestro. ¿Si sabe a lo que me refiero?

Si… eh leído sobre las teorías de otros mundos y realidades –contesto sabiamente Hermione- nuestra realidad es muy paralela a las otras, mas no deben conectarse entre sí, pues puede causar problemas en el flujo del tiempo y el espacio. ¿Pero cómo?

No lo sabemos –contesto el director, Harry los miraba a los dos fuera de sí ante tanta información extraña que decían- pero sabemos que este Harry, vivía con los Dursley de esta realidad desde hace 15 años.

¿Pero cómo Harry no se dio cuenta de ello? –pregunto de nuevo Hermione, esta vez, tratando de hallar todas las respuestas del mundo.

No, al parecer en la misma casa de los Dursley, es donde comienza la otra realidad –indicio el profesor- pero, al parecer, cuando yo saque a Harry de allí, esta entrada se cerró, dejándonos al segundo Harry –esta vez, su mirada se ubicó en Harry, observándolo cuidadosamente.

Pero… ¡yo soy Harry! –Dijo mirando al profesor con firmeza- yo soy Harry Potter. Vivo con mis tíos desde hace quince años porque ellos me acogieron cuando solo tenía 4 años. Mis padres verdaderos murieron en un accidente mientras yo estaba al cuidado de una niñera en mi casa. –conto mientras miraba el sueño con tristeza infinita- ellos son la única familia que tengo, aun cuando sean la peor familia que eh tenido no tengo más alternativas que quedarme con ellos, hasta cumplir la mayoría de edad y poder largarme de ese lugar tan horrendo…

Hermione lo miro compasiva ante su historia, sabía ya la historia por su amigo Harry, pero, al parecer, este Harry tenía que pasar mayor tiempo con esos horrendos tíos que tienen. ¿Acaso en ninguna realidad Harry era feliz con su familia?

-Espera un segundo- detuvo Hermione su historia de vida- dices que, ¿cuándo tenías cuatros años, tus padres fallecieron de un accidente automovilístico?

-Sí, así es –afirmo Harry, mirándola de nuevo detalladamente.

-Pero los padres de Harry de esta realidad, fueron asesinados por un mago oscuro –conto Hermione, su mente estaba trabajando rápidamente por sus diferentes hipótesis- y fue a la edad de 1 año, cuando se lo llevaron ante los Dursley. Luego a los 11 años fue llamado a venir a la escuela.

-¿Te refieres a la carta de aceptación de esta escuela? –Pregunto Harry con asombro ante la corta historia- yo… hoy acabo de recibir una. Pensé… pensé que era una broma de Dudley.

Y entonces sintió en sus bolsillos como algo suave había caído en él, registro extrañado y miro que era la misma carta a la que se refería hace unos momentos.

-Déjame ver Harry –pidió el director, Harry le tendió la carta con firmeza.

El director observaba la carta, es exactamente igual a las que manda la profesora McGonagall para llamar a los jóvenes magos que tienen plaza en su escuela.

-Sí, es exactamente igual a la que nosotros hacemos –comento al aire el profesor- pero… su sello es antiguo, no se ve fresco como normalmente sea.

-Quiere decir que… ¿la carta de este Harry no llego en su realidad? –comento Hermione tratando de obtener repuesta a sus preguntas en la cabeza- o tal vez, al encontrarse en otra realidad, el mensajero nunca pudo encontrar el destinatario.

- La tristeza de todo esto señorita Granger… solo podemos hacer suposiciones, conjeturas e hipótesis de lo sucedido aquí –comunico el director, sus ojos mostraban grandes perturbaciones y millones de preguntas en su cabeza- debemos ahora, en enfocarnos con nuestra mayor preocupación ahora… Harry.

-¿Qué… que harán conmigo?- susurro con miedo Harry.

-Tranquilo Harry, trataremos de volver a enviarte a tu realidad –calmo el miedo del joven- ahora debes de descansar…ha sido un día muy ajetreado para tu cuerpo y miente. Tus ideas y pensamientos, están en continuo debates entre sí. Debes de descansar.

-¿Pero que pasara con Harry cuando vea a… Harry? –pregunto Hermione, sintiéndose más extrañada que nunca pronunciando esa palabras.

-Deberá de explicarle todo señorita Granger –dijo el director mirándola fijamente- es posible que, Harry se encuentre por los pasillos a este Harry… no queremos causarle más problemas a nuestro invitado repentino –Comento el profesor- dormirá en la torre de Gryffindor con su igual… quiero que le explique todo lo visto en los anteriores curso a Harry... no podemos dejarlo desprotegido ante cualquier ataque. Buscare mañana una varita adecuada para el –continuo el director- este Harry no asistirá a clases como todos los estudiantes. Pero tendrá sus clases especiales con la mejor bruja de nuestra generación… ¿queda claro señorita Granger?

Si profesor –afirmo sonrojada Hermione, casi nunca le habían dado tal cumplido hacia su persona, desvió su mirada en Harry y lo observo totalmente perdido en su mundo, tenía miedo en sus ojos, recordó en su historia que hasta ahora solo había visto el mundo de crueldad de los Dursley ante él.

–Esto estaba totalmente fuera de sí en su mundo- se dijo a si misma que lo cuidaría hasta con su propia vida si fuera necesario. Lo ayudaría a que aprendiera rápidamente los hechizos, encantamientos, pociones y criaturas de este maravilloso mundo que estaba a punto de ver.

Ven Harry – dijo Hermione, camino hacia donde estaba el doble de su amigo con felicidad. Aunque seguía extrañada por todo el asunto, se dio seguridad hacia sí misma para continuar con esto. Tomo de su mano con cautela y suavidad para no asustar al azabache más de lo que ya se encontraba.

Harry sintió como la mano de la chica tomaba suavemente la suya para seguirla, la miro con nerviosismo ante su acto pero empezó a caminar con algo de temor hacia donde lo estaba llevando. Sintió un pequeño apretón de confianza de parte de ella, como si dijera que, ella siempre lo estaría ayudando en todo lo que quisiera y eso tranquilizo muchísimo a Harry.

-bu-buenas noches señor Dumbledore –de despidió Harry cerca de la puerta del director, mirándolo con un poco de nerviosismo ante lo nuevo que le esperaba.

-Buenas noches Harry –contesto el director- Llamaba profesor por favor.

-De acuerdo…profesor –acepto Harry y desapareció con Hermione detrás de la puerta.

-Espero muchas cosas de ti… Harry Potter –susurro el director para sí mismo- este año… será realmente magnifico.