"De los sonidos extraños"
Un extraño se vuelve tú amigo.
Capítulo 2:
"Lo que buscaba"
Draco se ruborizó notablemente, pero también sonrió. No es que fuera mentira lo que Luna había dicho, definitivamente a él le encantaba observarla, y era obvio que ella ya lo sabía, después de todo siempre supo que era por él que salían esos sonidos extraños del árbol.
-¿Y por qué nunca me dijiste nada si sabías quién era el de los ruidos? –cuestionó Draco mientras seguía acariciando casi inconscientemente al thestral.
-En realidad… no lo sé, –Luna se encogió de hombros- supongo que creí que tú debías hacerlo primero, después de toda tú me observabas a mi –explicó de manera profesional.
-¿A ti? –preguntó Draco alzando una ceja- Creí que antes pensabas que venía aquí para observar a los thestrals.
-Eso no sería lógico, como podría yo en verdad pensar eso si tú no puedes verlos, sería muy tonto, ¿no crees?
-Pero tú lo dijiste…
-Lo sé, pero no lo pensaba –dijo Luna con determinación, Draco sabía que era cierto, pero no se había detenido a pensar en el sarcasmo que Luna había empleado esa vez, ni siquiera imaginó que Lovegood supiera usar el sarcasmo.- Bueno, ¿y por qué te decidiste por fin a hablarme? Creí que no lo harías hasta después de navidad, incluso dudaba que lo fueras a hacer y que tendría que ser yo la que… -Luna guardó silencio, reprendiéndose a sí misma, ella no tenía planeado confesar eso.
-¿Tú me hubieras hablado a mi si yo no lo hacía? –se sorprendió Draco tratando de ocultar la felicidad de su voz. Luna asintió.
-¿Por qué?
-Para que fuéramos amigos –dijo Luna sonriente- Para eso también tú me hablaste, ¿no?
-Pues claro, pero no creí que tú… bueno, que quisieras ser mi amiga –admitió Draco.
-¿Por qué no querría? –se alarmó Luna.
-Pues no lo sé, eres amiga de Potter… y yo soy Slytherin y…y… -Draco se enredaba con sus propias palabras, lo cual le sucedía siempre que se encontraba nervioso, demasiado emocionado o acababa de hablar de más, lo cual, pensaba que había estado haciendo en el rato que ha estado charlando con ella.
-¿Y cuál es el problema con todo eso? No veo dificultad en que yo sea amiga de Harry y que tú seas de Slytherin, es una casa con muchas cualidades, además tú me agradas.
-¿De verdad?
-Sip.
-¿Por qué? –preguntó Draco con verdadero interés.
-No lo sé, creo que eres… interesante, tienes lo mejor de las dos caras de la moneda –dijo Luna sonriente.
-¿De qué moneda? –dijo Draco confundido.
-Es un decir…
-¿Y qué quiere decir?
-Me refiero a qué, bueno… luego te explico, ¿está bien? Ya son las ocho y quiero ir a cambiarme para desayunar.
-¿Cómo sabes que son las ocho? –cuestionó Draco pensando que Luna solo quería evadir su pregunta.
-Se están alejando –contestó Luna apuntando hacia el frente. Draco no vio nada, pero pudo escuchar los pasos que se alejaban y un raro aleteo.
-Ah, bien… supongo que, ¿te veré luego? –dijo fingiendo desinterés mientras se daba la vuelta, aunque en realidad suplicaba un "si" como respuesta.
-Supongo que volverás a venir aquí, ¿no?
-Si no te molesta…
-Por mí no hay problema, Draco –dijo Luna sonriente- Además me imagino que será el único lugar donde me dirijiras la palabra –afirmó ella con toda seguridad.
-¿Por qué? –se extrañó Draco, pero no más que Luna. Bueno, suponía que el Slytherin se hacía el desentendido, pero Draco le parecía la clase de persona a la que le importa la opinión de los que le rodean. Y la clase de gente que Draco tiene a su alrededor no son precisamente admiradores de Luna, ni de nadie que se relacione con Harry Potter.
-No, por nada. Bueno nos vemos luego…
Luna comenzó su caminata hacía el castillo, mientras Draco demoraba un poco más en el bosque… Lo había logrado, había hablado con Luna y ella también quería ser su amiga. Draco no podía explicarse porque se sentía tan feliz, pero definitivamente era una sensación que no le desagradaba en lo más mínimo. Empezó a caminar también hacía el colegio con esa estúpida sonrisa que parecía no querer abandonar su rostro, pero en cuanto llegó a la mesa de Slytherin, serenó sus facciones y se sentó a lado de su mejor amiga.
-¿Otra vez fuera? –preguntó Pansy en cuanto vio a Draco- ¿cuándo piensas decirme a donde sales?
-Un día de estos –aseguró el rubio comenzando a desayunar.
Al llegar el viernes, el último día de clases antes de vacaciones, Draco tenía un regalo para Luna. Le había dado vueltas los últimos tres días, porque la verdad no tenía muy buenas ideas a lo que darle regalos a alguien como Luna se refiere. Se le ocurrían cosas típicas que él regalaría, como chocolates caros y finos… o un bonito vestido de seda. Pero eso no era para Luna, ella era diferente, así que su regalo también tenía que serlo. Entonces se acordó de un bonito adorno para el cabello que había visto en una tienda en Hogsmeade, era de plumas de fénix… a él le había parecido un poco extraño, por lo que enseguida decidió que sería el regalo perfecto para Luna. Así que había mandado a su águila con una nota y el dinero necesario para que le mandaran el adorno de Luna.
Él siempre bajaba al bosque con su túnica de Slytherin ya puesta, así que al terminar se acomodó el cabello y tomó el pequeño paquete que contenía el adorno para el cabello, envuelto con un listón azul, y lo guardó en uno de los bolsillos de su túnica. Se apresuró y bajó lo más rápido posible, pero como siempre, Luna ya estaba alimentando a los thestrals.
-Hace aún más frío, ¿no crees? –fue el saludo de Draco, quien se frotaba las manos apresuradamente y les echaba aire con su aliento.
-Sí, me parece que sí, en realidad ya no siento mis pies –dijo Luna con una pequeña mueca, pero sin prestar atención del todo. Draco miró hacia el suelo y vio que Luna estaba de nuevo descalza, al menos se le había ocurrido llevar un suéter encima de su pijama.
-Te vas a enfermar, deberías de regresar por zapatos…
-No te preocupes, estoy bien.
Pero Draco no le hizo caso y conjuró un hechizo de calefacción alrededor de ellos, aunque costaba mucho más trabajo porque estaban al aire libre.
-¿Mejor? –preguntó el chico.
-Sip, gracias –sonrió Luna agradecida- ¿Iras a casa mañana?
-Sí, mi padre viene por mí, así que hoy será el último día que nos veamos.
-Oh, no irás en el expreso –dijo Luna pensativa- Bueno, supongo que tendré que enviarte tu regalo de Navidad con una lechuza –resolvió sonriente.
-No es necesario… Pero bueno, yo ya traje el tuyo –dijo Draco buscando en sus bolsillos, hasta que encontró el pequeño paquete y se lo ofreció a Luna. Ella lo tomó encantada, con un brillo en la mirada, como si fuera una niña pequeña abriendo su regalo bajo el arbolito navideño.
-Lo abriré hasta Navidad, es lo justo –dijo con determinación y Draco rió.
-Bueno, si así lo quieres… -Luna asintió- Está bien, ya tengo que irme… olvidé mi mochila en la Sala Común –dijo cuando se percató de eso- Iré por ella y luego bajaré al Gran Comedor.
-De acuerdo, supongo que no hablaremos hasta el regreso… así que, feliz navidad, Draco –dijo ella y se acercó a darle un pequeño beso en la mejilla y luego sonrió cálidamente, la Ravenclaw se había ruborizado un poco, pero no en comparación con el rosa encendido que tenía Draco en las mejillas.
-Eh… ah, sí. Feliz navidad, Luna –se apresuró a contestar él para no quedar como un tonto después de aquel beso. No supo que más decir así que solo se dio la vuelta hacía el castillo, mientras sentía un extraño hormigueo en la mejilla donde Luna le había besado.
-Feliz navidad, Draco –dijo Luna ahora hacía el pequeño thestral. El animal hizo un movimiento con la cabeza y ella lo acaricó un poco más antes de irse hacía la Sala Común. También con una sonrisa en el rostro y las mejillas ruborizadas, esa sería una exelente navidad, y el siguiente, sería un gran año.
(N/A): Bueno, sé que al principio éste iba a hacer un OneShot, pero después de recibir comentarios en los que me pedían que lo convirtiera en un fic, pues… me decidí por hacerles caso. Los capítulos no serán muy largos, pueden variar. Y tal vez demore un poco en actualizar, pero terminaré esta historia que poco a poco va tomando rumbo(: Mary Alice Snape gracias también por alentarme a que lo escribiera, y como al inicio, sigue siendo dedicado para ti. Gracias también por la idea del regalo de Draco para Luna, sabes que admiro tu imaginación*-*
