Todos los personajes le pertenecen a J.R. K - escritora de la saga de Harry Potter. DEJEN REVIEWS POR FAVOR! Gracias por leer. :D


Capitulo 2: De boliche a casa, un desastre

- Herms, ya llegué! ¿Dónde estás? – preguntó Gin al llegar al departamento al mediodía.

- En la cocina, vení, ayúdame – dice su amiga con una voz un tanto miedosa.

Entra a la cocina y ve todo tirado por la cocina, harina, huevos, sartenes, ollas, de todo.

- ¡Pero ¿qué pasó?! – pregunta Gin un tanto alarmada.

- ¡No sé cocinar! ... ¿qué hacemos? Los chicos van a llegar en una hora, ayudame.

Se pasaron el rato preparando y mientras charlaban de la vida, hasta que…

- Harry, te juro que es cómo te digo. No hay nada entre ella y yo. – Le decía por décima vez Ron a su querido amigo, quien no le quería creer. Mientras lo decía entraban al departamento de las chicas.

- Bueno, está bien. Como digas… Chicas, ¿dónde están? – Decía Harry cerrando la puerta.

- Acá estamos. – Y aparecieron las dos con dos bandejas con toda la comida. – Vengan a sentarse que se enfría.

Se sentaron todos, se saludaron y comenzaron a comer. Al rato…

- Che, chicos – decía Ginny ya terminando de comer, mirando a Ron y a Hermione. – Me llamó mamá hoy para saludar y, puede que haya mencionado algo de… mmm, bah, nada, no me hagan caso.

- No no, decíme, ¿qué pasó? – preguntó Herms sin saber de qué hablaba.

- Bueno, mi mamá cree que vos y Ron tienen algo. O sea, le llegó un rumor de que están saliendo. ¿Saben porqué se corre ese rumor? – Mientras decía esto, Herm se le quedó viendo impresionada y Ron se atragantó con la comida. Y Harry los miraba riéndose.

- ¿Pero qué decís Gin? Herms y yo sólo somos amigos. Como vos y Harry. – Los dos nombrados se tornaron colorados.

- Bueno, como digan. Oigan, ¿quieren ir a un boliche que estrena hoy? Vi el letrero y me pareció copado. ¿Qué les parece? – propuso Ginny. Sin saber lo que les esperaba durante la noche. Todavía era el mediodía, pero que la noche llega, llega.


Después de que los chicos se fueron, las chicas se pasaron la tarde charlando, viendo tele, hasta que se hizo tarde, y cada una entró a su cuarto a ver qué se ponían. Herms se decidió por una pollera de jean con una remera roja con un escote no muy pronunciado, y con botas negras. Y Ginny, por unos pantalones negros modernos, con una remera larga que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, blanca con puntos negros, y en los pies llevaba unos tacos negros muy lindos.

Después se maquillaron, peinaron y se aparecieron en el departamento de los chicos.

- Chicos, acá estamos. ¿Vamos? – preguntó Herms buscándolos en sus habitaciones.

- Uy Herm, estás muy linda. – dijo Harry saliendo de la cocina, y cuando la vio a Gin se quedó sin habla. Y tartamudeando dijo – Gin… vos… también. Estás hermosa.

Salió Ron de la cocina con un pote de helado en las manos y al levantar la cabeza se le quedó viendo a Hermione, y disimulando un poco dijo – Chicas, están muy lindas!

- Gracias, ustedes también. – dijeron las dos al mismo tiempo, un poco ruborizadas.

- Bueno, Harry, dejá de matarla con la mirada a Ginny y vayámonos – dijo Herms riéndose con Ron, dejando a los otros dos un poco colorados.

- Yo no hice nada malo. Dejen de reírse. - Se defendía el pobre chico.


Al llegar al lugar, empezaron a hacer la cola, y estuvieron ahí parados durante 15 minutos, hasta que Ron vio a una persona conocida…

- Oigan, ese no es Dean? – preguntó el pelirrojo.

- Si, tenés razón. Y está con – dijo Herm.

- Lavender. – la interrumpió Ginny.

- Y también están Parvati, Seamus, Luna y Neville! – terminó Harry. – Oigan, Neville! – gritó Harry para que lo escuchasen.

- ¿Harry? ¿Qué hacen aquí? – dijo Luna acercándose y saludando a cada uno. Y detrás de ella se acercaban los demás y hacían lo mismo.

Por la mente de Hermione pasaban cosas como: "algo tenía que arruinar la perfecta noche" o "¿Quién iba a adivinar que la querida Lav-Lav iba a aparecerse justo hoy y justo acá?"

Entraron al lugar y se sentaron en una mesa para tomar algo y charlar. Hacía algunos meses que no se veían, aunque seguían siendo amigos como antes.

- Y decime, Harry, ¿salís con alguien ahora? – preguntó Luna, que no estaba interesada de ese modo en su amigo, ya que ella salía con Neville desde que terminaron Hogwarts.

- Eh, no, en este momento, no. Pero mañana tengo una cita.

- ¿En serio? Yo también. – dijo Ginny, que estaba un poco molesta y celosa, pero su cita era de verdad también. Bueno, ella dudaba de la cita del morocho, ya que no tenía una hacía más o menos un año.

- Que casualidad. Bueno, ¿y ustedes Ron y Herms? – preguntó la rubia mirando a los nombrados. Los cuales se pusieron del color del pelo del chico, ya que habían entendido otra cosa.

- ¿Qué? ¡No, no salimos juntos! ¿Qué nadie lo entiende? Somos amigos nada más. – decían los dos. Mientras que los demás se les quedaron mirando impresionados hasta que estallaron en carcajadas.

- ¿Y qué es tan gracioso ahora? – preguntó la castaña, que estaba empezando a perder la paciencia por toda la situación.

- Luna preguntaba si alguno de ustedes estaba saliendo con alguien. No si salían juntos. - Decía Seamus mientras se reía por los pensamientos de sus amigos.

- Bueno, ahora vamos a bailar. – Propuso Lavender después de un minuto de silencio, y cansada de la conversación de Ron y Hermione.

Y así se levantaron y se fueron a la pista de baile. Apenas empezaron a bailar, Lavender se acercó al pelirrojo, aprovechando que él estaba un poco borracho.

- Ronnie, ¿sabés? Estaba pensando… Deberíamos salir alguno de estos días, ¿no crees? - se arriesgó la rubia.

- Em, pero lo estamos haciendo ahora, ¿o no? – decía el chico, mientras veía cómo Herm bailaba con un desconocido.

- Pero… - y se volteó a ver qué era lo que Ronnie-pooh miraba. Y sonrió al ver que su mirada se dirigía a Hermione besando a un chico. – Me refería a--

Y la interrumpió un beso apasionado de parte de su amado.


A la mañana siguiente se levantó con una resaca impresionante. Se sentó en su cama y de repente alguien lo abrazó de atrás. Se asustó y se giró para ver quién era. Cuando vio a Lavender tapada con una sábana, su susto no se comparaba con el que se dio al sentir su abrazo. ¡¿Que rayos hacía ella ahí?!. ¡Y desnuda!

- ¿Qué pasó acá? ¿Qué hacés en mi cuarto? ¿Qué pasó anoche? – Hasta que recordó todo. ¡Se había acostado con ella!

- ¿Qué pasa Ronnie? Vos me invitaste a pasar después de que salimos del boliche, y vine. Y… bueno, una cosa llevó a otra y acá estamos. Pero, ¿qué pasa? ¿No recordás lo que pasó? – decía Lavender haciéndose la tonta, sabiendo las respuestas, y al ver que no respondía, dijo – Perdón Ron, creí que te importaba más. Ahora me marcho. – decía haciéndose la dolida, y se levantó de la cama y comenzó a cambiarse. Se impresionó un poco al ver que no le decía nada. Hasta que…

- No, perdoname, Lavender. Recuerdo todo, pero… no sé qué me pasó. ¿Querés ir a almorzar conmigo al restaurante que hay a dos cuadras de acá? – Dijo esto último después de una pausa.

- Bueno, dale, vamos. – Dijo Lavender con una sonrisa.

Se cambiaron, y Ron salió del cuarto, asomando la cabeza para ver dónde estaba Harry. Recordaba que se había ido del boliche antes que todos…


Flash back

Ron se había ido con Lavender a uno de los sillones del lugar, y estaban conversando. Ginny estaba bailando con Dean, nada fuera de lugar, bailaban como amigos, Hermione seguía con el chico que había conocido, y Parvati estaba con Luna y Neville charlando parados cerca de la pista de baile. Harry miraba a Ginny y Dean bailar, hasta que no lo soportó más. Los celos lo mataban. Decidió que lo mejor era irse. Buscó a Ron con la mirada, y lo vio conversando con Lavender, aunque ella se le tiraba encima cada tanto. Él solo escuchaba lo que decía y miraba todo el tiempo a Hermione.

Qué tonto puede ser mi amigo. Se babosea por su amiga desde hace tanto, y acá está, sentado con otra chica, a la cual no soporta, ENCIMA! – Esos eran los pensamientos de Harry mientras se acercaba a su amigo.

- Lavender, ¿nos disculpas un segundo por favor? – le preguntó a la chica, que lo miró con cara de enfado.

- Pero -- estamos hablando. Vos lo ves todos los días, podés compartirlo un poco, ¿no? – decía la infeliz. Con ese comentario, Harry ni se gastó en continuar "maravillosa" conversación y lo agarró a Ron del brazo y se lo llevó al baño de hombres, donde le podría hablar bien sin ser interrumpidos por ella, que era capaz de seguirlos. Pero ella no podía entrar a ese baño, así que…

- Ron, ¿estás bien? - le preguntó, ya que lo vio un poco mareado.

- Si, si. Tengo que dejar de tomar, estoy medio borracho. Jajaja - decía riéndose. Y se notaba que de verdad estaba tomado.

Yo diría que lo que "medio" significa para vos, para mi significa "mucho" - Pensaba el ojiverde, intentando sonreír. - Ron, escuchame. Te vine a buscar porque me voy, ¿si? Te aviso nada más. Por las dudas… Así que… Chau, nos vemos mañana. - decía mientras miraba al piso tratando de no sonar triste. Y comenzó a irse, pero la voz de su amigo lo paró.

- Estoy un poco borracho, pero no lo suficiente para que pienses que no soy conciente de lo que te pasa. - decía Ro-Ro, y a la vez Harry se daba vuelta y lo miraba.

- No, no, no. Estoy bien. No me pasa nada. Sólo que estoy cansado. Eso es todo. - pero Ron lo conocía hacía 16 años, aunque estuviera con los ojos vendados y los oídos tapados podría notar que su mejor amigo no estaba bien.

- ¿Querés hablar? Si querés me vuelvo con vos. En serio. - Y como no respondía, dijo - Harry, no tenés que estar mal. ¡Estás así porque no le hablas! Decile lo que te pasa, y vas a ver que eso va a cambiar todo. Nadie nunca te dijo que no tenías otra posibilidad con ella, ¿o si? - decía Ron, pero su amigo simplemente le sonrió.

- En serio no me pasa nada, es cansancio nada más. Nos vemos amigo, gracias igual. - Y así se fue, un poco corriendo, para que no lo alcanzara.

Fin flash back

- Lavender, ¿sabés qué? Recordé que tenía cosas que hacer, perdón. De verdad. Pero… te llamo más tarde, ¿querés? - Dijo dudando un poco, pero no quería que la chica se enojara, después de todo, en Hogwarts había llegado a quererla como amiga, pero no se comparaba ni un poco a sus amigos, es decir, los que estaban en el boliche por la noche. No le llegaba a los talones a ninguno. Pero no le gustaba lastimar a nadie, por lo que tomaba siempre las medidas necesarias para mantener su amistad. Aunque ella siempre quería un poco más que eso.

- No te preocupes, Ronnie. Pero llamame igual, eh. Nos vemos más tarde. Y se acercó a él que todavía estaba parado al lado de la puerta de su habitación y lo besó. Él no se lo esperaba pero ella se apartó rápido y desapareció.


Espero que les guste, y dejenme reviews, por favor. Les agradezco que lean. Y sepan entender, que es mi primer fic. Sé que tardé un poco en subir otro capítulo, pero es que estoy con poco tiempo. Sepan disculpar. MUCHAS GRACIAS.