2. Tutor
Pasaron unos días en que las chicas les decían a sus padres acerca del "trabajo de medio tiempo que habían conseguido", mientras en Céfiro amanecía en el bosque del silencio, Tata se acomodaba su ropa mientras que Ascot suspiraba profundamente, -¿Sabes Ascot? No me gusta que me tomes como tu tonta, desde hace 2 semanas te acuestas conmigo y dices que amas a Marina, no lo entiendo, tu sabes que yo te quiero…¿no te gustaría ser mi novio?-. Ascot se levanto y se acomodo su túnica, -Lo siento Tata pero este tipo de cosas no las puedo hacer con Marina, además tú te me ofreciste y yo me sentía solo, ella es una señorita, además de que yo no la busco solo para eso, yo quiero una vida con ella-. Tata se enfureció y le soltó un golpe, -¡YO SOY UNA PRINCESA Y SOY MEJOR QUE ELLA! Eres un imbécil, te arrepentirás el haberme menospreciado de esa forma, tan pronto vea a Marina le comentaré lo sucedido entre nosotros-. Tata se echo a correr desapareciendo de la vista de Ascot, mientras este se tocaba la cara. Se dirigió desanimado hacia el castillo.
Marina preparaba sus cosas antes de salir de su casa. -¡Mama, Papa! Nos vemos…- Marina salía despavorida de su casa cuando su mama la detuvo, -Espera un momento Marina, todavía no me has dicho en que hospital vas a hacer tu labor comunitario-, Marina maldijo en su pensamiento, -"ni modo de decirle que voy a Céfiro"-, -Mama no te preocupes, se llama Sanatorio Saint Thomas y…pertenece a unos americanos así que no te apures, está un poco lejos pero estaré bien, además Lucy y Anaïs vienen conmigo, aunque sé que ellas no estudian lo mismo que yo, necesitan desarrollarse en sus carreras y también hay espacio para ellas pero por favor no me quites el tiempo…ADIOS!-, salió Marina disparada, se le hacía tarde.
Se quedaron de ver a las 6 de la mañana en la torre de Tokio, Lucy y Anaïs se veían sumamente desmañanadas, sin duda, el levantarse temprano iba a ser un habito no muy lindo para ellas. –Pensé que no llegabas-, dijo Lucy en tono molesto, -¿qué es mucho pedirte que dejes tu flojera y te levantes temprano?-, -Lucy mi mama me detuvo, como que desconfía de nuestro plan y entre que le tuve que decir y salirme corriendo se me hizo tarde, pero por favor ya vámonos, es mi primera clase de estudio con Guruclef y ya ven lo estricto que es, vámonos-. Las chicas se concentraron y llegaron a la sala de trono de Céfiro.
-Bienvenidas Guerreras Mágicas…Marina, ¿estás lista?- comento Guruclef al ver a las guerreras. –Guruclef, déjalas que desayunen algo ¿que no ves que ojeas tienen de que se levantaron temprano?...vengan chicas vamos al comedor, tu también Guruclef, luego te mal pasas mucho .-, las chicas agradecieron la intervención de Caldina, era muy temprano como para ponerse a estudiar, y el gurú refunfuño, era obvio que no le gustaba que le dieran ordenes, Marina soltó una risita.
El desayuno fluía con gran dinamismo, Latís y Paris se levantaron un poco tarde y al sentir sus presencias, fueron corriendo al comedor. –chicas discúlpennos, nos quedamos dormidos-, -No te preocupes Paris, estoy poniéndome de acuerdo con Guruclef para que te levante a la misma hora que el-, Anaïs comento muy tranquila, el mago solo se limito a reírse mientras que Paris, agachaba la vista, le chocaba levantarse temprano. -¿Van a venir todos los días no es cierto?- comento Latís incorporándose a la plática, -Si-, contesto Marina, -pero tenemos que irnos a media tarde a la escuela, así que estaremos ahí hasta la hora de la comida estudiando, descansaremos un poco y nos iremos, espero que no les incomode-, en ese preciso momento entro Ascot. Lucy y Anaïs voltearon a ver a su amiga que se veía sumamente incomoda.
-Vaya buenos días chicas, ¿a que debemos el honor de su visita? Por lo regular vienen cada 5 días si no es que pasan semanas enteras sin verlas-. Lucy que sintió como su amiga se incomodaba con la pregunta salió a su rescate y de paso para restregarle en la cara lo tonto que había sido. –Estaremos todos los días aquí en la mañana y a media tarde partiremos a mundo místico para asistir a la escuela, ¿qué te parece?-, Ascot no cabía de la felicidad, -"por lo menos si no me habla podre verla"- salió de su pensamiento cuando Lucy siguió hablando, - además como vamos en la universidad, yo ayudare a Latís referente a la Administración que es mi carrera y Anaïs a Paris con relaciones con los otros países ya que ella estudia Relaciones Internacionales y le haría bien a Paris saber de eso y que crees….Guruclef está ayudando a estudiar a Marina en su carrera de medicina, ¿apoco no es increíble?-, Lucy soltó mordazmente, para que Ascot se sintiera piojo y lo consiguió.
-¡POR SUPUESTO!- Dijo Ascot sarcásticamente, -De verdad que mi maestro es sumamente generoso, cuando se trata de chicas lindas, ¿no es así?, aunque tengan poco cerebro-. Guruclef estaba a punto de tomar su báculo para darle un buen porrazo en la cabeza por cretino cuando alguien hablo, –Es cierto Ascot-, era la primera vez que Marina hablaba desde que entro Ascot al comedor, -Guruclef es sumamente generoso, ya que tú también eres una chica linda sin cerebro, oh! Perdón, eres una nena linda sin cerebro ya que con esa vestimenta y ese fleco de mujer seguro…eres una nena y mira no perdió la fe en ti, por ejemplo ese golpe en la cara, ¿te caíste tratando de caminar y pensar a la vez?-. Todos los presentes soltaron la carcajada, lo que sorprendió a Marina fue ver a Guruclef, sosteniéndose de la mesa para no caerse, se estaba partiendo de la risa.
-JAJAJAJAJA-, tomo un largo suspiro Guruclef después de dejar de carcajearse, -Vámonos Marina a mi despacho, chicos tienen la biblioteca disponible y este tiempo no es para que estés dándose arrumacos, es para estudiar y Ascot por favor, no te quiero ver cerca de mi despacho hasta que hayan terminado de estudiar con Marina, ¿entendiste? No quiero peleas-. Ascot asintió con los puños cerrados, era obvio que le desagradaba que Marina pasara tiempo con su maestro.
Mientras iban caminando, Guruclef comento, -Deberías de jalarle la capa como lo hiciste conmigo la primera vez que te conocí, ¿por qué te dejas de el? ¿sientes algo por el no es cierto?-, Marina suspiro, -¿ahora eres gurú del amor?-, -si quieres puedes decírmelo, soy tu amigo antes de ser tu maestro-, -gracias Guruclef…sentía que estaba enamorada de él, pero ahora que lo vi, siento que me oculta algo y lo peor el que ahora no se que siento por él, aparte de que se comporta como un idiota-, el mago se quedo pensativo ante la respuesta de Marina, -¿conociste a alguien en mundo místico?-, Marina se carcajeo y el mago la vio con el seño fruncido. –Claro que no…siempre me acosan chicos de mi edad que me regalan flores y chocolates, pero la verdad es que ninguno me interesa, -vaya que eres modesta, pero te lo creo, eres muy bella como para que en tu mundo no se fijen, yo que tengo más de 700 años lo he notado pero en fin vamos a trabajar ¿te parece? . Marina se puso pálida con el comentario del mago jamás creyó que la viera bonita, después de todo, el inicio de su relación como conocidos y amigos no había sido fácil ya que siempre peleaban. La mañana paso amenamente hasta que llego la hora de la comida, estaban repasando unas cosas en los libros de medicina de Marina cuando entro Caldina.
-Guruclef Marina, la comida esta lista-, -¿que no puedes tocar Caldina?- el mago la recrimino, -Perdona Guruclef, no pensé que estuvieran haciendo algo indebido jijijiji no volverá a pasar, los espero en el comedor-. Marina estaba a punto de salir del despacho del mago cuando el mago hablo, -Marina, quiero darte las gracias por enseñarme acerca de tu profesión en mundo místico, es obvio que tus conocimiento me servirán mucho aquí en mundo Céfiro, te estoy eternamente agradecido-, Marina sonrió con sinceridad, -gracias a ti Guruclef por enseñarme, es una carrera bastante absorbente, pero con tus hechizo didácticos es obvio que no me cuesta trabajo, espero no hartarte de verme diario- dijo Marina apenada, -claro que no Marina es un placer, nos quedan muchas horas de estudio, solo te pido que si te sientes cansada o no quieres estudiar hacemos otra cosa, ¿te parece? Así me puedes hablar de lo que haces en mundo místico. –Gracias Guruclef y bueno vámonos a comer antes de que Caldina venga y te cargue para llevarte al comedor-. Ambos sonrieron y salieron al comedor.
Llegaron al comedor y el mago supremo de Céfiro se sentó en la cabecera del comedor, -¿y bien, como les fue de estudios chicos?, -Nos fue bastante bien-, dijo Latís, -Lucy es muy buena maestra, está muy interesada en que aprenda-, Lucy sonrió y beso a su novio, -a nosotros no tan bien Guruclef-, comento Anaïs seguida de mirada penosa de Paris, -solo quiere estar paseando y que estemos abrazados, necesitas ayudarme para que lo tome en serio-, -Gracias por avisarme Anaïs, mañana te tendré una solución para ese problema-. Paris se levanto molesto, -¿Qué estas tramando Guruclef?-, el mago le dio un porrazo en la cabeza a Paris, -mañana lo sabrás, ahora siéntate o te doy otro-. Rápidamente Paris se sentó y todos comenzaron a reír. –¿Y a ustedes como les fue? Pregunto Anaïs curiosa ya que el gurú a pesar de su apariencia, era una persona que inspiraba miedo y respeto. –Nos fue muy bien Anaïs, entre Marina y yo aprendemos rápido-, -Guruclef es buen maestro- dijo Marina complacida. Mientras comían Guruclef se acordó de que Ascot no había ido a su clase el día de ayer, era raro que olvidara algo, pero estaba tan concentrado con los hechizos para ayudar a Marina que lo olvido.
-Caldina, ¿le podrías decir a Ascot que en la noche pase a mi despacho? Necesito hablar con él, ha faltado a su entrenamiento-, Caldina se extraño, -Pero si ayer me dijo que estaría contigo, no sé en qué cosas anda este muchacho pero en cuanto lo vea yo le avisaré no te preocupes-. Obviamente la duda acecho a Marina, se preguntaba que estaría haciendo Ascot, ya que estaba muy cambiado desde antes de que se dejaran de hablar. En cuando terminaron de comer, las chicas descansaron y rato y pasaron tiempo con sus amores, mientras que Marina estaba sentada en la fuente descansando antes de irse a su escuela.
-¿Qué haces aquí tan sola?-, Marina volteo y vio a su tutor, -Pues pasando el rato antes de irme y comiendo un chocolate, ¿quieres sentarte?-, el mago se sentó, -¿estás comiendo chocolate? Pensé que solamente lo ponías en tus pasteles-, -me gusta mucho lo dulce, toma pruébalo-, el mago lo probo y le encanto, -muchas gracias está muy rico-, -no te preocupes mañana te traigo más-. –Por cierto Marina, te quería preguntar, esa vez que te conocí, dijiste algunos nombres raros que aquí no hay, supongo que es comida-, -Ah si recuerdo, estaba aterrada de que no hubiera McDonalds Haagen Dazs o Dennys-, -Mc…¿Qué?-, Marina empezó a reírse del mago y este le dio con el báculo en la cabeza-, Marina dejo de reírse y se apeno, el mago le dedico una sonrisa divertida.
Lucy y Anaïs llegaron al jardín, -Marina ¡vámonos, si no no llegamos a tiempo a la escuela!-, Marina se levanto de la fuente y se fue corriendo dejando al mago solo y sin despedirse, Marina se dio cuenta y se regreso, -nos vemos Guruclef, mañana te traigo una cosa de cada lugar para que la pruebes ¿te parece?-, -Marina no te molestes, pero corre se te hace tarde-, -no es molestia Guruclef, nos vemos-, dijo Marina acercándose y tocando el hombro del mago, no se atrevía a acercarse más, le daba pena. Se acerco a Lucy y Anaïs y desaparecieron.
Las chicas llegaron a la torre de Tokio y al bajar rápido se tropezaron las tres en las escaleras del estacionamiento, rodando entre si y lastimándose, -¡Vamos párense! Aquí tengo las llaves del coche, córranle se nos hace tarde-. Se subieron al coche y salieron disparadas al colegio. Mientras Marina manejaba, Lucy la venia incomodando con sus preguntas, -Entonces el Mago supremo de Céfiro y tu…-, -No digas tonterías Lucy el solo es mi tutor, que te pasa!- Marina grito mientras frenaba el coche y bajaba del mismo, -¿A dónde vas, te molestaste? Le pregunto Anaïs angustiada, -no para nada, quede de comprarle a Guruclef una cosa de Haagen Dasz, le voy a comprar un litro de helado, ahorita regreso-, Lucy y Anaïs se voltearon a ver con una sonrisa en su cara, era obvio que lo de Ascot no la estaba afectando tanto, así siguió todo el camino hasta para en un Dennys, argumentando lo mismo. Llegaron tarde a la universidad pero no les importo, habían visto a sus amores hoy y los verían nuevamente y Marina, había estudiado bastante bien como para preocuparse. A la salida después de deja a Lucy y anais en su casa paso por McDonalds para comprarle otra cosa al Gurú de Céfiro.
Mientras en Céfiro, Guruclef pensaba en Marina, -"es una buena chica y es muy dedicada, no sé porque Ascot se porta como un estúpido con ella, si yo tuviera la edad de Ascot no estaría jugando como el"- en ese momento, Ascot entraba a su despacho. –Me dijo Caldina que querías verme-, -¿Por qué faltaste el día de ayer a tu clase?-, -Pues simplemente porque ya tienes una nueva estudiante, ¿no?, además estas ocupado con Marina-. –Tú no sabías que ella vendría el día de hoy, así que dime donde demonios te metiste-, -eso no te importa Guruclef-.
El Gurú de Céfiro se levanto muy molesto debido a la actitud de Ascot, -¿Qué te pasa? Casi no te reconozco-, -Me enferma que estés con Marina, no lo soporto, ¡aléjate de ella!-, -Yo solo le estoy ayudando, no tengo ningún interés romántico con ella, además tú no has hecho nada por recuperarla, te portas muy grosero con ella y no quiero que la trates así-, -Ah si, así que te gusta pues ¡quédate con ella!, a fin de cuentas, no creo que a ella le guste un enano como tu-. Ascot después de decir eso, dio la media vuelta y se fue dejando al mago sin habla. –"Esta loco, jamás volveré a darle clases a un muchacho así Y NO SOY UN ENANO…Pobre Umi, el no la merece"- pensó para sí mismo.
