Marina después de dejar a sus amigas, llego a su casa evitando las preguntas de sus padres, metió la comida que compro para Guruclef a escondidas y se escurrió hacia su cuarto, sus padres no se dieron cuenta de lo que guardo, pero la veían realmente cansada, así que prefieren no preguntarle por su día. Subió a su cuarto y se puso su pijama, se recostó en su cama suspirando por lo acontecido el día de hoy. –"Guruclef es una gran persona, una persona pequeña con un gran corazón, si embargo, no sé qué pasa con Ascot, ha estado sumamente extraño, quisiera que las cosas se arreglaran entre nosotros pero ya no sé si lo amo, se ha portado muy mal conmigo, algo oculta"-. Con ese pensamiento se durmió.

Al siguiente día se levanto más temprano que de costumbre para sacar las cosas del refrigerador y salir sin la mirada de sus padres, solo les dejo una nota. Manejo rumbo a la torre de Tokio, llegando al mismo tiempo que Lucy y Anaïs. –Ay Marina-, exclamo Lucy, -¿Crees que el mago se coma todo eso?-, -No se Lucy, es una atención, además el me está ayudando, supongo que es un detalle que puedo darle, además de que Ascot dejo de comerse lo que le traía desde hace varios meses-, Lucy y Anaïs quedaron extrañadas, no sabían eso. Cuando paso lo del pilar, Marina siempre en sus visitas llevaba algún postre para Ascot y a él parecían encantarle, pero al paso de los años, simplemente se los regalaba a Caldina o a Presea. –En fin chicas no pongan esa cara, ya vámonos-, se concentraron y se tele transportaron hacia Céfiro.

Llegaron y sorprendentemente estaban Paris, Latís, Caldina y Guruclef esperando a las chicas. –Bienvenidas-, dijo Caldina felizmente, el desayuno está servido chicas vamos-, -PARIS! ¿Cómo te levantaste tan temprano-, pregunto Anaïs a lo que Guruclef rio, -Mi maestro hechizo mi cena ayer y cada vez que él se despierta me despierto igual que el cómo fue tu deseo…por eso mismo me estoy cayendo se sueño-, -Muy bien amor, hay que aprovechar el día-, comento felizmente Anaïs tomando a su novio de la mano. Marina se quedo un poco rezagada porque traía su mochila, con sus libros y lo que le había comprado al mago en una bolsa. -¿quieres que te ayude?-, pregunto amablemente Latís separándose un poco de Lucy, -No Latís gracias, yo puedo sola-, -Esta bien como gustes-, respondió el espadachín y tomo nuevamente a Lucy de la mano.

-¿Qué tanto traes que no quieres que te ayuden?-, comento el mago, -Pues…las cosas que te dije que te traería-, el mago sonrió, -¿es comida Marina?-, Marina asintió con la cabeza, -suficiente para dos- afirmo, -espera aquí-, dijo el mago y se dirigió hacia el comedor, -chicos, espero nos disculpen, nos retiramos al despacho a estudiar-, Caldina se levanto molesta, -¿es que acaso no van a desayunar?-, -no Caldina y por favor no nos envíes nada, estaremos bien, los veo en la comida-, todos se quedaron extrañados menos Lucy y Anaïs que sabían lo de la comida. Guruclef salió del comedor y regreso con Marina. –Vámonos a mi despacho-, mientras iban caminado el mago le ayudo a cargar algunas cosas.

Marina entro emocionada y empezó a sacar la comida de las bolsas y la puso en la mesita de centro, -Mira, te traje una hamburguesa de McDonalds, un T-Bone con camarones empanizados de Dennys y un litro de helado de Haagen Dazs-, -Es mucho Marina pero, ¿Qué es todo esto?-, -Marina sonrió, -si quieres puedes comerte la mitad de cada cosa, a mi me encanta, solo que necesito que hagas un hechizo para calentar la comida salada, menos lo dulce, eso va frio-, el mago no entendía ni papa de las peticiones de Marina, solo se limito a hacerlo. Mientras empezaban a comer, el mago no salía de su asombro, estaba buenísima la comida, pero se sentía algo apenad, -Marina, todo está muy bueno, pero no te hubieras molestado-, -no es ninguna molestia Guruclef, además somos amigos ¿no?-, -Claro, pero sobro comida, que hacemos, además falta esa cosa que le llamas helado-, -si quieres nos ponemos a estudiar y después nos la comemos-, tanto el mago como la guerrera se pusieron a estudiar. Guruclef volteaba a ver a Marina y pensaba, -"es una linda chica, de verdad que cualquier hombre seria afortunado de tenerla a su lado"-, -por cierto Guruclef, no he visto a Presea en estos últimas semanas, ¿Dónde está?-, el mago salió de su pensamiento cuando Marina le pregunto por la armera, -tuvimos una pequeña diferencia y se fue a vivir al bosque del silencio, ya no vive en el palacio-, -¿pero por qué? Digo si se puede saber-. –Bueno…me declaro su amor y pues yo no correspondo a sus sentimientos, yo no la amo, la quiero mucho como mi discípula pero nada más-, Marina torció el gesto, se sentía mal por la armera, -¿por qué no le das una oportunidad Guruclef? Yo sé lo que se siente que no te quieran-, Marina se entristeció, -¿Lo dices por Ascot?-, -Si, aunque ya no me duele, creía que lo amaba pero ahora no estoy segura, pero cuando me desprecio delante de ti y se comporto como una nena berrinchuda me hizo sentir muy mal, jamás creí regresar a Céfiro, de no ser por ti, no hubiera regresado-, el mago se sonrojo, -Gracias Marina, a mi también no me hubiera gustado dejarte de ver solo por tu problema por Ascot y la verdad me da gusto que lo estés olvidando, el no te merece, no me gusto como te trato, pero en fin dejemos eso y sigamos estudiando-.

Los meses pasaron rápido y las chicas estaban felices de ver a sus amores diarios, los padres de Marina y Anaïs y los hermanos de Lucy al principio sospechaban de sus salidas tan temprano y su trabajo de beneficencia, pero al sacar tan buenas calificaciones en la universidad, se dieron cuenta de que las chicas estaban desarrollando y no mentían. El habito de estudio de las tres los unió mas a sus amores en el caso de Lucy y Anaïs, pero con Marina, de una relación cordial de maestro y estudiante, paso a ser de buenos amigos, pasaba todo su tiempo en Céfiro con Guruclef al que simplemente le decía Clef, comían 2 o 3 veces por semana en el despacho del mago, le horneaba pasteles, le traía comida de mundo místico, lo hacía de corazón porque quería a su amigo Clef y ya no veía a Ascot, y esto cada vez la preocupaba menos aunque si pensaba en el. Los fines de semana los pasaba con el, jugando juegos de mesa de mundo místico, le llevaba libros de mundo místico y se ponían a leer en su despacho, paseaban trepados en Fyula, su amistad de volvió solida.

Después de 8 meses Marina se encontró con Ascot en uno de los jardines. Marina al verlo trato de dar la vuelta, sin embargo Ascot la tomo de la mano, -Espera Marina por favor, ya no me ignores-, -Yo no te estoy ignorando, simplemente no veo en que podamos platicar si para ti soy una chica linda con poco cerebro-, Guruclef había ido a buscar a Marina a la fuente ya que lo estaba esperando y el mago se quedo en el despacho arreglando unas cosas y que la alcanzaría en la fuente, Marina se dio la vuelta para caminar de largo dejando a Ascot hablando solo cuando, la tomo de los hombros y la beso, era el primer beso de la guerrera y no supo que decir, -te amo Marina, dime que no he perdido tu amor en estos 8 largos meses por favor-, - es que yo…no se Ascot, han pasado muchas cosas-, -Por favor Marina no me hagas sufrir-, Marina lo abrazo. El Gurú de Céfiro veía algo extrañado esta escena, si bien sabia que Marina estaba confusa con sus sentimientos hacia Ascot, el sentía algo raro al verla abrazándolo, ¿eran celos? No sabía que sería. –Marina!-, comento el Gurú tratando de sonar tranquilo, pero en su voz se reflejaba que estaba molesto, -Si no me necesitas, creo que nos vemos mañana ¿te parece bien?-, Marina asintió pero Ascot quería molestar a su maestro, -Guruclef, podrías dejar a Marina libre el día de mañana, la quiero invitar a salir- pregunto con una sonrisa burlona, Guruclef frunció el seño, -eso es decisión de ella, si ella así lo desea por mi está bien-, Marina tenia agachada la cabeza, era realmente incomodo para ella ver a Ascot hacer ese tipo de cosas. –Nos vemos Clef, espero verte un rato mañana-, -Claro Marina nos vemos-, sonrió el Gurú y se fue de ahí.

-¿Desde cuando llamas Clef a mi maestro?-, -A tu ex maestro querrás decir, he estado con el estudiando desde hace 8 meses, nos hemos vuelto buenos amigos, ¿Por qué?-, -simple curiosidad, pero dime, -¿te gustaría ser mi novia?-, -Si!- Grito Marina, era lo que había esperado casi en 4 años. –Bueno tengo que irme Ascot, la escuela me espera, nos vemos mañana ok-. En ese momento llegaron Lucy y Anaïs, -vámonos Marina se nos hace tarde-, -Marina corrió hacia sus amigas, pero regreso para besar a Ascot, -nos vemos mañana-. Sus amigas quedaron extrañadas con la actitud de Marina.

Cuando llegaron a la torre de Tokio, subieron al coche de Marina e iban comentando lo sucedido con Ascot, -¿Por qué lo perdonaste Marina después de que comporto como un tarado contigo?-, comento Lucy muy molesta, -Pobre Guruclef, debió sentirse fatal-, seguía diciendo Lucy muy indignada, - ¿De qué hablas Lucy?, Clef es mi amigo solamente, además yo amo a Ascot?- comento Marina muy molesta. –Marina no creo que lo ames como dices, has tenido más detalles con Clef en estos 8 meses que con Ascot en 3 años-, comento Anaïs, -además, con tantas ocupaciones que tiene Guruclef en Céfiro, pasa más de la mitad de día contigo y ¡todos los días!, es obvio que siente algo por ti-. Marina suspiro, -sabes chicas, estoy con Ascot porque quiero ver como se dan las cosas, soy su novia pero…no estoy segura de que eso quiero, además afectaría mis estudios con Clef-. No te queríamos decir, pero los chicos comentan que hay un cambio positivo en Guruclef, lo ven más feliz, antes era una persona muy solitaria y ahora es más abierto y ha sido gracias a ti, solo piénsalo bien, ¿no sientes nada por Guruclef?-, pregunto Lucy, -No lo sé, pero él es el mago supremo de Céfiro, no se fijaría en mi, por favor, pónganse en mi lugar-. Con ese pensamiento, Marina estuvo en sus clases y en la noche, pensando en Clef...pensando en Ascot, estaba en una encrucijada.

La primera cita que tendrían Ascot y Marina era hoy, así que estaba muy nerviosa, pero no tanto por la cita, si no por lo que sus amigas le dijeron de su amigo Clef, no pensaba que fuera cierto aunque lo deseaba. Llegaron a Céfiro y estaba Ascot esperándola al igual que Latís, Paris, Caldina y Clef. Cuando Ascot vio a Marina corrió para abrazarla y besarla delante de todos, todos se sorprendieron, menos el mago que se notaba bastante molesto. –Buenos días amor, ¿lista para nuestra primera cita?- Marina asintió y Ascot la tomo de la mano, ella se soltó y se acerco al Clef, -Hola Clef, te quería dar esto-, le había comprado un desayuno. –No te hubieras molestado Marina-, dijo el mago molesto. Marina se entristeció, -Ya vámonos Marina-, jalo Ascot a la guerrera y desaparecieron de ahí.

Todo transcurría como siempre en el castillo, Lucy y Anaïs estudiaban con Paris y Latís, pero Guruclef estaba ausente y se sentía triste, se había acostumbrado a su compañía. La extrañaba demasiado, revisaba las notas que habían hecho el pasado mes, pero no podía concentrarse, -"pero qué demonios me pasa, la extraño demasiado, esta relación con Ascot será un problema".

Mientras en la cita, Ascot y Marina no paraban de besarse, Ascot demandaba cada vez mas besos apasionados, Marina se resistía un poco, -Ascot detente-, Marina se levanto cuando sintió que la estaba acostando en el pasto, tocando su pecho, -esto va muy rápido, yo no soy así además siento que ya tiene experiencia besando y en este tipo de cosas-, Ascot palideció, estaba acostumbrado a que Tata hacia lo que él se le daba la gana, -No para nada Marina, es que te deseo mucho-, -Pues quédate con tu deseo y vamos con calma-. La cita termino en ese instante, Marina se levanto molesta y fue hacia el castillo. -¿A dónde vas Marina?-, corrió Ascot para alcanzarla, -la cita termino, si no sabes comportarte no es mi problema-, -Voy a estudiar ya que tengo examen, hasta luego-, era mentira lo del examen pero necesitaba irse y ver a Clef. Ascot se quedo frio cuando escucho eso, -BAH! Como quieras, eres una niña-.

Marina fue hacia el despacho del mago, el mago estaba sumamente triste recargando la cabeza en su escritorio cuando escucho unos ligeros golpecitos en la puerta. –Clef, ¿puedo pasar?-, el mago inmediatamente sonrió, pero la noto triste, -¿Qué te pasa? ¿no estabas en tu cita?-, -si pero decidí terminarla y preferí venir aquí-, -¿pero que tienes?-, -es que Ascot está acostumbrado a hacer cosas que yo no puedo hacer-, -¿Qué quieres decir?-, -el estuvo tratando de tocarme y no me deje-, -¡¿Qué?-, el mago se levanto y estaba a punto de salir del despacho cuando Marina lo detuvo, -déjalo no tiene caso-, -¡pero si te falto al respeto!-, -no te preocupes, Clef, ¿me puedo quedar contigo?-, -Claro Marina, pero que quieres hacer, supongo que no quieres estudiar, -supones bien-, -¿quieres dar un paseo?-, pregunto el mago tratando de darle animo-, -me encantaría pero le dije a Ascot que estaría aquí estudiando porque tenía examen-, -no te preocupes nos tele transportamos para que no nos vean vámonos-, la tomo de la cintura y la abrazo, era obvio que marina le sacaba bastante estatura al mago, pero se sonrojo, cuando abrió los ojos, estaban en una de las montañas flotantes de Céfiro.

-Vaya, si que está alejado del castillo…-comento Marina encantada con la vista., -Que bueno que te gusto Marina, te veía sumamente triste-. Marina bajo la cabeza, había sido un día horrible para ella. –Jamás me imagine que mi primer novio fuera así de patán y de tonto-. -¿El fue tu primer novio? ¿Tanto tiempo lo esperaste?-, comento Guruclef curioso, para él la guerrera era una chica muy bella, jamás imagino que no hubiera algún otro novio aparte de Ascot en su vida-. –Creo que nunca te lo he dicho Clef, pero…cuando nos conociste y tenía 14 años, nunca había tenido novio ni nada de eso, era una niña berrinchuda y muy egoísta ahhh! También muy escandalosa, la verdad es que estaba muy chiquita, y bueno, cuando regresamos la primera vez Céfiro nos sentíamos tan mal por la princesa y Zagato que en mi corazón no cabía otro sentimiento más que la tristeza, cuando regresamos nuevamente, tampoco, aunque se detuvo el tiempo, sentí que paso mucho y pues con tanta experiencia como guerrera no es fácil pensar en el amor, soy una chica muy exigente!, aunque realmente toda la gente que amo esta a aquí en Céfiro, si algún día ya no estuvieran mis padres conmigo, definitivamente vendría vivir aquí en Céfiro con la gente que amo-, -¿a la gente que amas? Pensé que solo amabas a Ascot o bueno, también tengo dudas, pensé que no sabias cuales eran tus sentimientos hacia el-, -No solo lo amo a él, amo a Caldina, Ráfaga, Latís, Presea, Paris, Lucy, Anaïs y por supuesto a ti…ustedes son mi familia también, moriría si ustedes faltaran-. -¿a mí? ¿me quieres a mi?-, pregunto con una sonrisa, -Claro que si, te has vuelto en un buen amigo-, dijo Marina jalándole una de las orejas al mago. -¿y tú nos quieres Clef? Me refiero a mis amigas y a mi-. -Por supuesto Marina-, la tomo de la mano, era la segunda vez desde que lo conocía que hacia eso, la respiración de Marina se paralizo, su corazón empezó a latir muy fuerte, -por supuesto que las quiero, pero sobre todo a ti, eres especial para mí-.

Marina se puso de rodillas y lo abrazo, -Gracias, por ser tan bueno conmigo-, el mago correspondió al abrazo. Se quedaron un rato hasta que Marina tuvo que ir a clases, -Demonios Fred tenemos que regresar, tengo que ir al a escuela-, -Ok pero ¿qué vas a hacer con Ascot?- hoy es viernes, mañana no tenemos clases y ya quede con la Lucy y Anaïs de venir aquí mañana y quedarnos hasta pasado mañana, -Hablaré con él en el transcurso de estos días haber que pasa-, Guruclef y Marina se tele transportaron, hacia el despacho del mago. –Bueno Clef nos vemos-, Marina le dio un pequeño besito al mago en la mejilla y salió corriendo. –¡Hasta mañana!-, el mago solo alcanzo a reaccionar tocándose la mejilla donde Marina deposito su beso, los sentimientos hacia ella estaban cambiando.

Marina llego corriendo con Lucy y Anaïs, -perdón chicas, apneas terminamos de estudiar-, -¿de estudiar?- dijeron al mismo tiempo sus amigas, -¿No se supone que estabas en tu cita con Ascot? Ni siquiera fueron a comer, a decir verdad tampoco Guruclef, ¿Dónde estabas?- pregunto Lucy muy curiosa. –Ascot se estaba pasando de listo besándome y tocándome y lo deje ahí, preferí irme a estudiar con Clef-, comento Marina avergonzada. -¿Por qué no le soltaste un golpe Marina?- comento Lucy divertida, -no tiene caso Lucy además, lo noto extraño, como que algo cambio en el-. Llegaron a la torre de Tokio, se subieron al coche y Marina venía manejando cuando Anaïs pidió su atención.

-Fíjate que Paris me dijo que ha visto a Ascot con Tata, que los ha visto algo sospechosos, ayer la encontró en la noche y le pregunto que si necesitaba algo y dijo que estaba esperando a Ascot, ¿no te parece extraño?-, -Bastante Anaïs, tengo que investigar que se trae este loco-, Lucy y Anaïs le dieron la razón a su amiga, -¿Qué les parece si decimos que nos vamos a quedar en casa de alguna de ustedes el fin de semana y nos vamos a Céfiro desde hoy en la noche? Tengo que investigar que se trae, ¿me ayudan? –Claro Marina vamos-, las chicas dijeron al unisonó. Después de clases llamaron a sus padres y pasaron por ropa, Marina las esperaba en el coche, Marina fue a su casa con Lucy y Anaïs y dijo que se iban a quedar en casa de Lucy el fin de semana con lo cual, sus padres no vieron problemas.

Fueron a la torre de Tokio antes de que cerraran y se tele transportaron hacia Céfiro, llegaron a la sala de trono y estaba vacía, todo se veía muy calmado, al parecer ya estaban dormidos porque no había ni una sola alma despierta en el castillo, -Gracias chicas por venir antes, pero que van a hacer si sus novios están dormidos-, -Yo voy al cuarto de Paris haber que está haciendo- comento Anaïs, -yo igual voy a ver a Latís-, continuó Lucy. –Me parece bien pero porfa no hagan ruido, quiero sorprender a Ascot y ver en que está metido-, -Mejor te acompañamos y le echamos montón ¿verdad Anaïs?-, dijo Lucy con una sonrisa traviesa y fueron directamente al cuarto de Ascot.

Guruclef se había quedado dormido en su despacho sin percatarse de su cambio, -¿Pero qué demonios me paso?- Dijo horrorizado, su cuerpo había cambiado, estaba más alto que Marina, casi a la estatura de Paris, recordó lo que su maestro le había dicho hace mas de 500 años del cambio permanente de apariencia y la razón, se asusto, ahora tendría que dar una explicación a su cambio de apariencia. Salió de su despacho y sintió la presencia de las guerreras, fue a investigar ya que era muy noche y debían de estar en mundo místico.

Marina, Lucy y Anaïs iban caminando sigilosamente, muy calladitas, para que nadie las descubriera, se acercaron al cuarto de Ascot y escucharon unos ruidos extraños, Lucy…siento la más curiosa, la abrió con cuidado un poco más para ver mejor, quedando horrorizada con lo que vio. Se tapo la boca para no gritar. Marina que no había visto nada la quito y pudo ver como estaba Ascot, sin ropa, encima de Tata que estaba más que disfrutando la situación. –¡PERO QUE DEMONIOS!...-, Marina grito, cuando Ascot vio a Marina, Lucy y Anaïs se quito de encima de Tata, cayéndose de boca y quedando a los pies de Marina-. Tata la veía con sarcásticamente, -Hola Marinita, ¿sabes porque Ascot esta así contigo? Porque tu no le das lo que yo siempre le he dado, el necesita a una mujer no a una niña tonta y que no vale nada como tu-. A Marina le dolieron las palabras de Tata, salió corriendo desesperadamente, a poco metros de la habitación choco con alguien y este la abrazo, Marina levanto la mirada y vio que era Guruclef que había crecido, Marina no le pregunto sobre su aspecto, solo se limito a llorar y a desahogarse en los brazos de su amigo.

-¿Qué paso Marina que tienes?, -Essss-….que…..Ascot….yyyy….Tatttta….y…. pues yo….Lucy vio que ellos…- Guruclef soltó a Marina y fue a ver, encontró a Tata vistiéndose y a Ascot poniéndose su ropa a medias, le dirigió una mirada asesina a su discípulo, este evadió al mirada del mago y corrió hacia Marina.

-¡Marina! Por favor discúlpame…no fue mi intención…yo te amo a ti, no a Tata-, cuando la princesa escucho eso, intervino, -Claro Ascot que la amas, tienes más de 9 meses acostándote conmigo, por supuesto que la amas-, -¡CALLATE!-, Ascot le grito a la princesa, -¿Cómo te atreves a hablarle así a Marina?-, le grito Lucy, -Que seas el ex pilar de Céfiro no te da motivos de tratarme así, yo soy una princesa-, -Eres una cualquiera, deberías de tomar el ejemplo de Tatra, ella es mucho mejor que tu-, respondió Anaïs furiosa. Tata trato de cachetear a Anaïs y Lucy se metió, tomándola de los cabellos, se estaban agarrando a golpes en pleno pasillo, Latís y Paris escucharon el relajo que sea traían y fueron a separar a sus novias, incluso Ráfaga y Caldina fueron a ver qué pasaba, se estaba poniendo la situación horrible como campo de batalla hasta que el mago hizo con su báculo un estruendo horrible -¡YA BASTA!-, grito Guruclef, tomando la mano de Marina. Todos se quedaron en silencio, incluso Tata se asusto con la voz del mago que destilaba furia, -Tata, ¿Qué haces aquí? ¿Sabes tus padres de esto o tendré que avisarles?-, Bueno Guruclef es que yo…-, -Ráfaga, lleva a la princesa de Cizeta a su planeta, después les comentaré a sus padres lo sucedido aquí, -¿No puedes hacer eso! Yo soy una princesa y tu no eres nadie para avisarle a mis padres-, -¡CALLATE! No me interesa quien seas, lastimaste a mis guerreras mágicas y ofendiste a nuestro pilar de Céfiro- le grito Guruclef, Ráfaga entendió el mensaje y se la llevo arrastrando ya que estaba haciendo su berrinche para soltarse y golpear al mago.

-¿Qué paso? Pregunto Caldina preocupada ya que había visto el berrinche de Tata y veía a Ascot con la mirada en el piso-. -¿Quieres saberlo Caldina? Comento Lucy furiosa-, -Pues venimos a quedarnos aquí para pasar más tiempo con ustedes, íbamos pasando por el cuarto de Ascot, escuchamos ruido y cuando nos asomamos a su puerta, Ascot se estaba tirando a Tata siendo que ayer después de casi 4 malditos años se le declaro a Marina, eso fue lo que paso, se te hace poco?-. Guruclef no sabía toda la historia, solo pudo abrazar a Marina que cuando escucho eso de palabras de Lucy rompió a llorar de nuevo. Latís y Paris se quedó sin habla, tenían sospechas, pero jamás creyeron que Ascot pudiera engañar a Marina de esta manera.

Caldina vio a su hermano pequeño con ojos de frustración, -Esto fue el colmo Ascot, espero que estés contento, ahora si la perdiste, ella cambio tu vida, venia cada día durante 3 años para darte su atención, ¿con esto le pagas?, espero que seas feliz con la decisión que tomaste-, Caldina se dio media vuelta y se fue, sin antes decirle a Marina, -Mi niña no vale la pena que llores por hombres como el-, le dio un beso en la frente y se fue a su cuarto.

Marina soltó a Guruclef y se dirigió hacia donde estaba Ascot, -¿Sabes Ascot? Te ame tres malditos años, lloro por el tiempo que perdí y porque me viste la cara, pero mi corazón no pertenece más-. Se fue corriendo hacia el jardín, Guruclef, la siguió. –Espero que estés feliz-, le dijo Lucy a Ascot, Anaïs no le dijo nada, lo miro duramente y desapareció con Latís. Ascot se quedo solo en el pasillo, limpio lagunas lágrimas y entro su habitación.