N/A: ¡Wow! Estoy tan feliz! Menciones de honor a R-PotterBlack, iruze-chan, Lesty, tesh0812 y Mirai no Tenshi por haberme ayudado tanto con sus reviews! Sois increíbles! Como me habéis hecho tan feliz, aquí va el 2º capítulo!
Gabby
Capítulo 2: La Rutina Establecida
*PdV de Yuuki*
Cuando la Princesa Sangre Pura Kuran entró en los Dormitorios Luna, su aura recorrió a todos y cada uno de sus ocupantes, examinándolos. Todo iba perfectamente... Hasta que encontró el aura de otra Sangre Pura.
Yuuki se dirigió a paso firme y tranquilo hacia su dormitorio, con la gracia innata del mejor de los depredadores.
Se sentó suavemente sobre el cómodo sofá, cruzando una de sus largas y esbeltas piernas sobre una de sus rodillas, al tiempo que arqueaba una delicada ceja.
- ¿Qué hace ella aquí? Dime todo lo que ha pasado, Hanabusa-kun.
El noble se arrodilló ante ella, antes de proceder a relatarle a su señora cada ínfimo suceso durante su ausencia, incluyendo la extraña conversación y el vano intento de la Shirabuki para someterlo.
La Princesa Kuran se esforzaba por mantener su aura controlada. La simple idea de que un parásito de la talla de Sarah Shirabuki hubiera intentado quitarle no solo su legítima posición en la Academia Cross (en ausencia de Kaname), si no también a su guardián, hacían que deseara arrancarle su impuro corazón del pútrido pecho. Aún recordaba la forma en la que se había insinuado a su oniisama...
- Levántate, guardián. Hoy hay mucho que hacer... Y lo primero es recuperar a la Clase Nocturna. No permitiré que una Shirabuki me supere.
Yuuki le indicó al noble que se sentara a su lado. En unos cuantos segundos, Hanabusa pudo notar levemente cómo su Princesa extendía su poderosa aura hasta rodear la de aquella odiada Sangre Pura...
*Con Sarah*
Ella se levantó de golpe, sobresaltando a Takuma (su esclavo de sangre), que dormía a sus pies.
En un primer momento, no supo qué sucedía, mas el aire a su alrededor fue espesándose, ahogándola.
Totalmente impotente ante la abrumadora fuerza, sintió cómo su voluntad le era arrebatada. La sangre en sus venas pareció congelarse cuando una potente voz mental resonó dentro de su cabeza:
¡LO PAGARÁS!
Entonces, todo se volvió negro y se convirtió en un títere en manos de Yuuki Kuran.*
*Con Takuma*
El joven noble observó como aquella que le había esclavizado se movía cual muñeca sin voluntad.
Aquello rozaba la justicia poética. La Gran Titiritera era ahora un títere.
La observó atentamente, cuando la Sangre Pura tomó su katana entre las manos que tanto dolor le habían causado, y se dirigió al salón principal de los Dormitorios Luna.
Su voz aniñada resonó con fuerza entre las blancas paredes del edificio, despertando a muchos alumnos.
- ¡Atenta, Clase Nocturna! Hoy seréis testigos de un hecho extraordinario... ¡El suicidio de una Sangre Pura!
Takuma se limitó a grabarla en vídeo con su teléfono móvil, cuando ella se arrancó el corazón ante los atónitos ojos de la mayor parte de la Clase Nocturna, lo tiró al suelo y lo atravesó con la katana.
El cuerpo de la Sangre Pura pareció volverse de cristal, para luego romperse en miles de pedazos, que no tardaron en desaparecer. Guardó el vídeo, al tiempo que sentía cómo las cadenas que le unían a la difunta Sangre Pura se disolvían.
- Takuma Ichijou, voy a tener que confiscar ese teléfono... ¿O acaso la señorita Shirabuki te dio su permiso para grabar su... muerte?
El noble se giró hacia la joven Sangre Pura, esperando encontrarse a la Yuuki de siempre...
Pero ante sus ojos se hallaba una Princesa Sangre Pura, una futura Reina.
Ella le miraba impasible, con una firme y hermosa mano extendida hacia él, en la cual depositó su iPhone 4.
Ella lo guardó en uno de los bolsillos de su impecable uniforme blanco, y el noble se encontró tan sumamente ocupado observando los evidentes cambios en el físico de la Princesa Kuran (ante todo determinada parte de su torso), que ignoró por completo la presencia – por una vez – silenciosa del rubio guardián que la acompañaba.
*Con Hanabusa*
Por una vez en su vida, el noble no sabía cómo expresar su adoración. Aquel era un momento digno de retratarse en un museo.
La forma en la cual los largos cabellos de la Princesa fluctuaban de un oscuro tono caoba a un escarlata intenso, tan oscuro que llegaba a parecer negro en la raíz de su larga melena.
Las largas y oscuras pestañas contrastaban con la pálida piel, dándole un aspecto casi angelical...
Como una diosa caída del cielo. Así la veía él.
Hermosa, implacable, letal
Aquellas palabras la definían a la perfección.
Observó como hipnotizado la gracia de sus andares, al tiempo que la seguía en perfecto silencio hacia el Salón Común.
Allí le esperaba una escena inesperada: los restos de Sarah Shirabuki desapareciendo ante los incrédulos ojos de la Clase Nocturna... Y Takuma grabándolo todo desde su iPhone.
Siguió a su Princesa, y observó con atención la reacción del noble, la cual pasó de sorpresa a simple lujuria.
Hanabusa tuvo que morderse la lengua para no decirle unas cuantas cosas al noble, por tener la osadía de mirar así a su señora.
La Princesa debió de notar algo, mas ignoró a los dos jóvenes, para dirigirse a los aturdidos estudiantes.
- ¡Clase Nocturna! Esta desafortunada escena no debe enturbiar nuestras vidas. Debatiremos lo sucedido más tarde. Volved a vuestras habitaciones. Todos necesitamos reflexionar y serenarnos.
Hanabusa sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, las impasibles palabras de su señora resonando en su interior. Aquel tono calmaba a la par que enviaba una orden imponente a todos aquellos que la escuchaban.
Le recordaba a la forma de hablar de Kaname.
Por supuesto, nadie osó desobedecerla.
Y justo en ese momento quedó aclarado que, aún sin Kaname, los vampiros seguían teniendo una guía: la Princesa Sangre Pura Kuran.
*Con Yuuki*
Cuando todos los alumnos volvieron a sus habitaciones, ella sintió una especie de regodeo al respecto.
Había sido divertido sentir cómo las auras de los nobles se inclinaban ante sus deseos, reconociéndola inconscientemente como su líder.
Ignoró a Takuma, que seguía desnudándola con los ojos, y se encaminó a su dormitorio. Su querido guardián la siguió silencioso.
En cuanto la puerta de su dormitorio se cerró tras Hanabusa, la joven Sangre Pura se permitió el lujo de mostrar su cansancio.
Su guardián estuvo a su lado en cuestión de segundos.
- ¡Yuuki-sama! Decidme que necesitas, y haré lo posible por conseguirlo.
Ella sonrió levemente. La sangre de mi Oniisama, pensó la joven.
Pero aquella afirmación no fue expresada.
- Descansar, Hanabusa-kun. Me encontraré mejor tras dormir un poco, entre restaurar mi alma y la Shirabuki, me he quedado sin fuerzas... Ve y descansa un poco tu también, Hanabusa-kun. Necesitaré que estés a mi lado esta noche.
El noble realizó una profunda reverencia ante su señora, (que en esos momentos se quitaba el uniforme) y se despidió con un "Dulces sueños, Yuuki-sama" antes de partir a su propia habitación.
La joven Sangre Pura cayó dormida en cuanto su cabeza tocó la almohada.
*Con Kaname (dos días después)*
La echaba de menos. Con locura. Su sonrisa, su olor, su voz... Su pequeña y querida Yuuki. Él sabía que ella estaba confundida (y probablemente le odiaba), pero no podía obligarla a estar a su lado.
Durante todo su tiempo juntos, había tenido que soportar cómo le echaba de menos. A él.
Saber lo mucho que los había distanciado el exhumano...
Kaname sabía que ella sería incapaz de elegir... correctamente.
Yuuki había intentado estar con él, y sólo había sido infeliz. Aunque por ello le doliera el alma, el Sangre Pura sabía que Yuuki estaría mejor sin él.
El ancestro seguía sumido en sus dolorosos pensamientos cuando Akatsuki Kain tocó levemente la puerta de la habitación.
- Entra, Kain.
El noble parecía preocupado cuando se le acercó.
- Kaname-sama... La noticia aún no se ha difundido mucho, pero... Al parecer Sarah Shirabuki decidió suicidarse ante toda la Clase Nocturna la pasada madrugada del Miércoles...
La sorpresa no habría sido mayor si Kain le hubiese dicho que el sol era verde.
¿Sarah Shirabuki? ¿Suicidarse?
- ¿Qué es lo que sabes?
Akatsuki se sentó en uno de los sofás con su inquietud evidente en cada movimiento.
- Bueno, Yuuki-sama acababa de volver a los Dormitorios Luna, y se encontraba en su dormitorio con Idou, así que nadie puede culparles de nada. Por otra parte, Takuma gravó los hechos con su teléfono móvil, que la Princesa requisó. Todo esto sucedió poco después del amanecer. Yuuki-sama impuso el orden entre los estudiantes, y todos volvieron a sus habitaciones.
Aquello sí le pareció extraño.
- Acabas de decir que Yuuki acababa de volver... ¿De dónde?
Akatsuki le miró atónito durante varios minutos, estupefacto. ¿Acaso solo había escuchado aquella parte de su relato?
- No lo sé. Pero, según parece, tampoco nadie de la Clase Nocturna. Quizás Hanabusa sea la única excepción... Después de todo, él estuvo encubriendo la ausencia de Yuuki-sama.
Kaname empezó a andar por la habitación cual fiera enjaulada. ¿Dónde habría estado Yuuki? ¿Por qué Hanabusa la había encubierto?
- ¿Se dice algo de ella? ¿Cómo está?
Akatsuki observó la nostálgica expresión de su líder. Realmente, la echaba de menos. Se le veía en la cara.
- Bueno, ha sido nombrada Presidenta de los Dormitorios Luna. Y... En fin, que ella... Ha crecido.
El Sangre Pura detuvo su trayectoria, y miró al – de improviso – sonrojado noble, arqueando una de las elegantes cejas.
- ¿Kain?
El noble se sonrojó aún más.
Kaname se preguntó qué podría ser lo que provocara tal respuesta en el noble, y la súbita idea que pasó por su mente le provocó toda una serie de sentimientos contradictorios.
¿No estaría Kain intentando decir lo que creía que quería decir...? ¿O sí?
Fuera como fuese, algo había pasado con Yuuki... Algo que, quizás, lo cambiaba todo.
*Con Yuuki (una semana después de la muerte de Sarah)*
Todo iba de maravilla. La Clase Nocturna había recuperado su estado normal, y seguía a su líder (es decir, Yuuki) sin dudar ni un instante. Ella había conseguido erradicar las tabletas de sangre contaminadas de Sarah (con un poco de ayuda de Takuma), y estaba trabajando codo con codo junto a Idou para crear unas tabletas de sangre sin sabor alguno, pero con todos los componentes adecuados para mantener a un vampiro (fuera del nivel que fuera) con buena salud y una dieta equilibrada.**
Mientras se aseguraban de que no provocaran efectos secundarios y / o perjudiciales, las empresas habían vuelto a distribuir las antiguas tabletas de sangre, solo que con un poco de la sangre de Yuuki, para eliminar los efectos de las tabletas corrompidas.
Por otra parte, los nobles la habían reconocido como una digna sustituta de Kaname, dado que su oniisama seguía en paradero desconocido.
A la joven Sangre Pura (que hasta entonces no había sido muy buena estudiante) le bastaron pocas (y muy duras) horas de estudio no tan solo para aprenderlo todo en cuanto a las asignaturas impartidas en la Academia, si no también de cómo funcionaba el mundo vampírico y todos los diferentes vínculos que unían unas familias con otras.
Ella en realidad ya sabía todo aquello, gracias a los recuerdos (antes sellados y censurados) de su oniisama.
Kaname Kuran, su oniisama, su ancestro, su prometido... Él había seguido el mundo vampírico desde su comienzo. Él, el primer Sangre Pura.
Pero dejó que Hanabusa le explicara con detalle todo cuanto él creyó necesario, almacenando todo conocimiento en su memoria.
*En la psique de Yuuki*
En el interior de su mente, aquella gran casa de 16 habitaciones se había rodeado de un extenso y letal laberinto***, al tiempo que la gran casa aumentaba su ya desorbitado tamaño, con lo cual aparecieron nuevas puertas, nuevas habitaciones... El camino a la estancia 16 (donde se encontraban los recuerdos más importantes de la Sangre Pura) se hacía cada vez más inhóspito y peligroso, lleno de trampas para proteger aquel lugar.
Aquella grandiosa casa parecía poseer un espacio infinito, provisto de toda clase de protecciones que impedían un acceso fácil a las habitaciones y, por lo tanto, a los recuerdos de Yuuki, haciendo imposible cualquier intento de control mental, fuera del tipo que fuera****.
Las habitaciones vacías que había dejado la Yuuki humana tras su muerte, tardaban mucho en llenarse, ya que la capacidad de las pantallas era de eones (si no más).
Sus recuerdos y sus conocimientos se dividían, y ella se aseguró de guardar a buen recaudo toda la información que había obtenido de Sarah Shirabuki, así como de todos los que estaban sometidos a ella.
Ya no quedaba rastro alguno de aquella ingenua e inocente niña. La Princesa Kuran sonrió al pensar que, si seguía así, superaría a su querido Oniisama, el Rey de los juegos mentales.
*Con Hanabusa*
Era la décima vez que se ganaba un Jaque Mate de su Princesa. Aquella era su nueva rutina: después de las clases, él iba al dormitorio de su señora y ella mitigaba su sed bebiendo su sangre. Entonces, Yuuki le permitía descansar unos minutos, para recuperarse de la pérdida de sangre y tomarse unas cuantas tabletas. Cuando se sentía mejor, trabajaban en las nuevas tabletas de sangre hasta casi el alba.
Antes de volver a su propia habitación, Hanabusa jugaba varias partidas de ajedrez con ella.
Las primeras veces, él siempre ganaba, pero poco a poco su Princesa fue familiarizándose con el juego.
Ahora no importaba qué estrategia ideara, ella siempre le ganaba.
De hecho, – pensó Hanabusa – podría ganarle hasta al mismísimo Kaname-sama
Miró a su señora, reflexionando sobre la forma extraordinaria en la que la Sangre Pura había cambiado. Había momentos en los que temía que su equilibrio mental se derrumbara. Después de todo, se había deshecho de una parte de si misma... Pero ella seguía impertérrita, perfecta.
Aún no sabía si alegrarse o tenerle miedo.
Mientras recogían las piezas del juego y las guardaban en su respectiva caja, la cara de la Princesa mostró un tono nostálgico.
- Hanabusa... ¿Qué crees que estará haciendo Kaname? ¿Quién apaga su sed?
Cuando el noble abría la boca para responder, ambos escucharon un inusual sonido en los Dormitorios Luna: la puerta principal abriéndose y cerrándose de forma brusca.
A aquellas horas todos los alumnos ya estaban en sus habitaciones, de modo que no era alguien de la Clase Nocturna. Hanabusa no sabía quién era, pero le estaba secretamente agradecido por distraer a la Princesa. Dudaba mucho que algo de lo que él dijera podría consolarla.
El noble siguió a la Princesa hasta el Salón Común...
Quien les esperaba allí... No era otro que Zero Kiryuu.
*Con Zero*
Las cosas habían cambiado. Casi parecía que aquel Sangre Pura, Kuran, siguiera manteniendo el orden entre aquellos monstruos...
Pero aquello no había pasado solo en la Academia Cross... Los vampiros de todo el mundo parecían haberse calmado.
La Asociación de Cazadores tenía muy poco trabajo, quitando algún nivel E ocasional.
Y aquello había empezado a frustrarle.
Desde la muerte de aquella Sangre Pura, las cosas estaban demasiado tranquilas.
A excepción, -por supuesto- de aquel Sangre Pura, Kaname Kuran. Él seguía en su caza.
El director Cross había intentado proteger al líder del clan Touma, pero no pudo impedir que Kaname terminara matándolo.
El Sangre Pura seguía en su misión, exterminando linajes enteros de Niveles A... Y la Asociación, pese a las ideas de Kaien Cross, no hacía nada para impedirlo.
Aquel día, Kaien le había pedido expresamente que llevara a Yuuki ante él, ya que se veía incapaz de comunicarse con ella.
Zero no sabía cómo sentirse al respecto. Era muy consciente de lo mucho que había cambiado la joven... Y no solo físicamente.
Todos los días, él se veía en la obligación de controlar a la Clase Diurna durante el cambio de turnos, cuando la Clase Nocturna abandonaba los Dormitorios Luna para dirigirse al edificio lectivo.
Y ella... Era como una reina rodeada de su cortejo.
Se reprendió a si mismo. ¿Porqué se me ocurre pensar en esas cosas? Ella siempre había evitado mirarle...
Ella es un monstruo. Un monstruo de apariencia humana. Pero... ¿Acaso no lo era él también?
Cuando entró en el Salón Común de los Dormitorios Luna, no tuvo que esperar mucho tiempo a que ella apareciera. Llevaba ropa informal, al igual que el noble que la acompañaba... "Idol-sempai", como le llamaban las chicas de la Clase Diurna.
No pudo evitar fijarse en que, a diferencia del impecable aspecto de Yuuki (perfectamente perfecta en un adorable vestido borgoña), el noble tenía gran parte de su camiseta azul desabrochada y el cuello ligeramente sonrosado.
Zero no quería ver lo que tenía ante sus ojos. ¿Ella se alimentaba del noble? ¿Era solo eso, o había algo más? ¿Acaso eran amantes?
- Kiryuu... ¿Qué has venido a hacer aquí?
El odio en su voz era fácilmente reconocible, y al joven se le resultó casi marciana. Era como si, en vez de a Yuuki, tuviera al desgraciado de Kaname Kuran delante. Siempre cortés, nunca malhablado... Pero siempre con ese tono impertérrito que, de alguna forma, acababa mostrando claramente su desprecio hacia él.
Ella le odiaba. Eso era algo fácil de ver. Pero... ¿Por qué le afectaba tanto? ¿Por qué sentía su corazón desgarrarse al pensarlo?
- El Director Cross solicita tu presencia. Le ha sido imposible contactar contigo, de modo que me ha enviado a mí a decírtelo...
Antes de que pudiera terminar, la joven Sangre Pura ya estaba saliendo de allí, con aquel noble siguiéndola como si fuese un obediente perrito.
Sintiéndose como un verdadero idiota, los siguió hacia el despacho del Director Cross.
*: No tengo ni idea de si los Sangre Pura pueden hacer algo así (someter a otro Sangre Pura a su voluntad). Dejémoslo en que los Kuran, al ser los primeros y más poderosos Sangre Pura, pueden someter a todo vampiro que no sea de su linaje (es decir, que no sea un verdadero Kuran).
**: Sí, ya se que me pasé con lo de las tabletas de sangre, pero no he podido evitarlo...
***: Aquí estaba pensando en Ruka Souen, y ese poder suyo... Pues resulta que mi Yuuki es inmune a bloqueos de memoria (ahora), o a cualquier otra forma de controlar y / o modificar su mente.
Respecto a Zero: Aunque lo odie con todas mis fuerzas, no lo puedo eliminar así como así... De modo que me limito a hacerle sufrir. Quizás después le meta en alguna relación con otra chica, aunque solo sea por la lástima que me de...
¡Muchas gracias a todas las MARAVILLOSAS personas que le han dado a ese botoncito tan hermoso... Sí, ese que pone "review"... ¿Veis lo rápido que me habéis hecho escribir? OS AMOOOO!
*Gabby*
