4. La invitación

Marina lloraba sentada en la fuente del jardín, se sentía muy abatida, veía su reflejo en la fuente, se veía tan triste, tan pálida, tan ojerosa. –Marina, ¿te encuentras bien?-, El mago puso la mano sobre su hombro, Marina no resistió mas y lo abrazo, -Gracias por estar conmigo-, se separo un poco de él, -¡pero que te paso!, ¿Por qué creciste?-, El mago se sonrojo, -No tengo idea, no me acostumbro a este cuerpo- confeso el mago tratando de ocultar su vergüenza, -Te ves muy bien, te ves bastante atractivo- dijo finalmente Marina secándose las lagrimas, -Gracias…y dime como te sientes-pregunto el Gurú, -como estúpida-, confeso Marina con vergüenza, - me estuvo viendo la cara desde hace un buen, sentí cuando me besaba que no era el mismo, como que sabia como hacerlo y era obvio, tuvo experiencia con Tata- continuo cabizbaja. –¿Eso es lo que te duele? ¿Qué lo encontraste con Tata?- le pregunto el mago un tanto curioso y un tanto celoso, -Me duele en parte eso, me estaba besando hoy a mí y se estaba acostando con Tata, ¡¿cómo quieres que me sienta? ¡Espere 3 mugrosos años a que me declarara su amor y cuando lo hizo ya tenía acostándose con ella 9 meses!, ¡Yo jamás había besado a alguien! no me gusta que me vean la cara, las veces que me rescato, todo lo que me dijo que le importaba, todo fue una vil mentira, ¡se fue al caño!, pero la verdad es que no pienso regresar a Céfiro- dijo concluyendo el tema de Ascot.

Al mago se le hizo un nudo en el corazón, no quería dejar de verla, -¿Por qué tengo que sufrir yo por los errores de Ascot? Además falta para que termines tu carrera, yo si quiero seguir viéndote Marina, te extrañaría mucho si te vas, además tal vez algún día pueda visitar tu mundo- dijo el mago con tono triste. -¿De verdad Guruclef?- Marina abrió los ojos de par en par, - ¡Me encantaría! te podría presentar a mis padres, enseñarte muchas cosas de mundo místico, sería maravilloso, además con tu nuevo aspecto, ya no se vería tan raro, si mis padres te vieran con tu aspecto anterior, de seguro te adoptarían- rio Marina llevándose con esa risa la última lagrima derramada por Ascot, el mago torció el gesto, -Bueno pero por favor, ya no quiero que llores, te acompaño a tu habitación para que descanses-. Los dos se fueron caminando a la habitación de Marina. –Bueno que descanses y nada de lagrimas ¿de acuerdo?-, Marina asintió sin antes darle un abrazo al mago, -Eres una excelente persona, muchas gracias-, beso su mejilla y entro a su habitación. El mago se fue en la nubes a su habitación. Pero antes de entrar a su habitación, se tele transporto a la de Ascot.

-¿Qué haces aquí Guruclef? ¿es que acaso no puedes tocar?-, dijo Ascot molesto al ver al mago supremo en su habitación-, -¿Por qué la lastimaste de esa forma? Quiero una explicación ¡AHORA!- dijo el Gurú con todo amenazante, -¿Y a ti que te importa?- escupió las palabras Ascot de manera grosera, -¡me importa porque es mi amiga!,- dijo Guruclef autoritario -Dices puras estupideces Guruclef, ¡la quieres para ti! Es obvio que por eso creciste- dijo Ascot señalándolo con el dedo, -Exacto, ¡yo la quiero!- confeso el mago furioso -Es la niña más dulce, amable, desinteresada del mundo, ¡cómo no amarla!...pero si tú fuiste tan estúpido para lastimarla yo no lo hare…soy su amigo y estaré con ella cuando me necesite, así que ¡aléjate de ella o sufre las consecuencias!...Si la vuelves a lastimar te las veras conmigo-. Salió el mago azotando la puerta de Ascot.

Marina estaba en su balcón sentada, pensando en lo que había pasado. Estaba tan absorta en sus pensamiento que casi se cae del balcón cuando escucho a Lucy, -Marina ¿estás bien?-, -Lucy me asustaste, ya estoy mejor gracias, -Ese Ascot es un estúpido y Tata es una cualquiera, como pudo hacerlo sabiendo que tu lo querías- dijo Lucy molesta, -creí que Tata te quería como a una hermana-, continuo Lucy. –Realmente no importa chicas, no pienso llorar por el-, Marina soltó un largo suspiro, -Chicas…¿nos podemos ir a mundo místico? No quiero estar aquí-, dijo Marina. Lucy y Anaïs asintieron, ayudando a su amiga en esta etapa tan difícil. –¿Solo les avisamos a nuestros novios y partimos muy temprano te parece?- comento Lucy, -Te dejamos para que descanses Marina, no vemos mañana muy temprano-, dijo Anaïs antes de salir de su cuarto.

Guruclef no había podido dormir por la situación tan desquiciante que se había dado en el castillo en la noche, quería ver a Marina, así que se cambio rápidamente y salió de su habitación, incluso estaba esperando a que amaneciera para poder verla, estaba muy preocupado, pero se llevo una sorpresa tal cuando llego a su habitación y toco varias veces, nadie respondía, no soporto la preocupación y entro a su recamara.

Vio encima del tocador de Marina una carta que tenía su nombre escrito en el sobre. "Para Clef". La abrió sumamente temeroso de que la carta dijera que no regresaría.

Estimado Clef:

Siento mucho irme así sin despedidas, pero prefiero mantenerme lejos de aquí y pasar el fin de semana en mundo místico con mis padres, se que suena tonto, pero no quiero encontrarme con Ascot. Te agradezco toda tu ayuda en estos momentos tan difíciles, eres mi mejor amigo gracias por todo. Nos vemos el lunes a primera hora para nuestras clases.

Te quiero

Marina Ryuuzaki

El mago sentía diferentes emociones, por un lado, ella había escrito en forma explícita que lo quería, por el otro, no la vería en dos días, desde que empezaron a estudiar, jamás la había dejado de ver ni un solo día, incluso iba a ser un reto, ya que cuando tomaban descansos, se la pasaban platicando o jugando o paseando, -"me hará mucha falta estos días-" comento el mago para sí mismo. Brinco del susto cuando una Presea bastante molesta entro al cuarto de Marina.

-¿Qué haces aquí Guruclef? Este es el cuarto de Marina- dijo Presea en tono mordaz, -la vine a buscar porque quería saber cómo estaba con lo que paso ayer-, comento Guruclef con calma, tratando de no perder los estribos, -¿Acaso te importa mucho? ¿No será que estas enamorado de ella?-, el mago se sonrojo y le dio la espalda a Presea, -Y si fuera así, ¿a ti que te importa Presea?,- -¡NO ES JUSTO! Yo te dije que te amaba-, contesto la armera con voz histérica, -¡eres una cínica! ¿Como me dices eso después de que tiene como 3 años de novia con Águila?, pobre muchacho no es justo, además que quede claro, yo jamás te corresponderé, así que vete de aquí antes de que le diga algo a Águila-, la armera lloro del enojo de las palabras del gurú, saliendo del cuarto de Marina azotando la puerta.

Paso el fin de semana y con esto las chicas regresaron a Céfiro, cuando Marina regreso y solo vio a los novios de sus amigas, a Caldina y a Clef, se tranquilizo, no había rastro de Ascot por ningún lado, -se veía realmente tranquila-, Guruclef no pudo dormir una noche antes, pensando en Marina y que la vería, era un sentimiento extraño para el mago, jamás se había sentido así, solo había tenido cerca a una mujer y esa era Presea, pero solo como amiga jamás como una relación sentimental, la situación con Marina era diferente, de ser casi enemigos y caerse mal en su primera visita a Céfiro, en la segunda, limpiaron asperezas y se trataron como amigos, sin embargo después de pasar casi 10 meses con Marina estudiando, algo crecía dentro de el, el cambio seria permanente, cuando salió de su pensamiento vio que Marina llevaba una extraña cajita en su mano, además de traer las bolsas con comida que siempre acostumbraba llevar cada lunes para desayunar con Clef.

Las chicas se despidieron sin antes hacer mención a Marina, -Marina, nos tienes que platicar a todos esa cita que te arreglaron tus papas con Shun-, dijo Lucy emocionada, -¿Cuál cita?-, dijeron al mismo tiempo Caldina y Guruclef-. Marina se aclaro la garganta y comento, -Pues verán como mis papas me veían algo triste, desde hace tiempo trataron de que saliera con un hijo de una familia nuestra bastante adinerada, solo salí a comer con él y eso es todo-, comento la peli azul dando por terminado el asunto, -Marina, estas omitiendo que es un chico muy guapo y que muere por ella, sus papas la quieren casar con el-, comento Lucy muy risueña guiñando el ojo a su amiga, -la verdad tendrías unos hijos muy lindos y pues de dinero hasta te sobraría y ya no tendrías que pensar en…, -¡LUCY YA BASTA!-, dijo Marina muy molesta interrumpiendo a la guerrera de fuego, no quería decir nada de su cita porque estaba muy reciente lo de Ascot. El mago no estaba molesto, estaba furioso, -"ella es tan linda que debe de tener muchos pretendientes en mundo místico, no sé cómo acercarme a ella"-. Salió de su pensamiento cuando Marina lo jalo de la túnica y se lo llevo arrastrando a su despacho. -¿por qué me estas jalando?-, pregunto el mago molesto, -Gracias Clef-, dijo Marina en tono molesto, -yo también te extrañe, ven vamos a desayunar-, dijo Marina, -aun no me has contestado- le dijo el mago exigiendo una explicación, -Fácil Clef, te pregunte que si nos íbamos al despacho ya que todos se habían ido, pero parecía que estabas distraído y como no me contestabas decidí jalarte-, después de la respuesta de ella, el prefirió no preguntarle nada más.

Marina empezó a servir la comida, veía al mago pensativo y un tanto fuera de lugar, se veía incomodo, -La verdad Marina es que no tengo mucha hambre-, comento el mago molesto, estaba furioso con la noticia de que ella había salido en mundo místico con alguien más. Marina al escuchar sus palabras se entristeció. –Bueno-, dijo ella dejando de poner la mesa, -si no quieres desayunar está bien, toma te traje esto-, Marina le dio la cajita que él había alcanzado a ver cuando llego, el mago se quedo extrañado con la cajita en sus manos, -vamos ábrelo, ojala y te guste-, el mago abrió la cajita y venia una cadena de oro con un lindo dije en el que se veía un trébol de 4 hojas-, el mago al verlo sonrió, -sabia que te gustaría Clef-, confeso Marina después de ver su cara, -¿sabes? En mundo místico los tréboles simbolizan suerte-, dijo Marina con una sonrisa apenada, el mago volteo el dije, venia grabada una inscripción que decía: Para Clef, es una suerte tenerte en mi vida, con amor Marina. El mago se acerco a ella y abrió los brazos, Marina corrió y lo abrazo, para él, era el mejor regalo que en sus 750 años había recibido, para ella, era el inicio de algo más allá que la amistad. –¿Te lo pondrás?- pregunto Marina en sus brazos, -Por supuesto Marina-, dijo Guruclef dándole un pequeño beso en la mejilla, Marina se sonrojo como tomate, su corazón empezó a latir con fuerza, el mago sintió el corazón de Marina acelerado y se dio cuenta de que ella no era tan indiferente hacia él, obvio le había dolido lo de Ascot, por el tiempo, por lo que pensaba de él, pero el tenia la esperanza de que Marina lo quisiera, aunque fuera un poco. Se separaron poco a poco, sonrojados, viendo a otro lado.

-¿Y cómo te fue con tu cita?-, pregunto el mago un tanto curioso, -Es un buen chico, pero como que no es mi tipo-, confeso Marina, -Por cierto Clef, el baile de fin de cursos es dentro de dos semanas y quisiera saber si te gustaría ir conmigo-, dijo Marina sonrojándose, -así podrás conocer a mis papas y por supuesto mundo místico-, dijo tomando su mano-, -quisiera ir contigo, ¿quisieras ir conmigo?-. –Este…no se Marina, es…que ya ¡estoy viejo para esas cosas!-, dijo el mago excusando, no sabía bailar para nada. –No me importa la edad que tengas y si bailas bien o mal, quiero que seas mi pareja, solo quiero estar contigo, por favor-. El mago no resistió las palabras de Marina y asintió con la cabeza, Marina estaba brincando de felicidad, salió corriendo jalando al mago de la túnica con sus amigas para contarles acerca del baile y de su pareja.

Estaban en la biblioteca estudiando cuando Marina abrió las puertas de par en par, -¿CHICAS…ADIVINEN QUE?...¡Clef acepto ir al baile conmigo!, ¿no es fantástico?-, las dos guerreras corrieron a abrazar a su amiga y celebraron como locas. –bueno chicas-, comento Paris, -ya que Latís, Clef y yo vamos a ir al baile con ustedes, ¿no creen que deberíamos saber cómo van vestidos a estos eventos?- finalmente comento Paris, -es cierto amor-, dijo Anaïs, -podemos traer el día de mañana unas imágenes y con esas podemos pedirle a Caldina que les confeccione los trajes, es mas Ráfaga y Caldina, así como Presea y Águila también pueden venir, les conseguiremos entradas.

Las dos semanas pasaron volando, Caldina, Ráfaga, Presea y Águila aceptaron la invitación, incluso Caldina se ofreció a hacer sus vestidos de fin de cursos, también querían conocer mundo místico. Marina pacto con sus padres que sus amigos de fuera pudieran quedarse en su casa a dormir ya que los cefirianos no tendrían donde dormir. Todo era felicidad, pronto vendrían las vacaciones y no tendrían que estudiar en unas 3 semanas. Mientras Caldina confeccionaba el vestido de Marina, ella recordaba preocupada la pelea que tuvo con sus padres en esa semana.

Flashback

-¡Pero yo no quiero ir con Shun mamá, yo ya invite a otra persona! ¿Es que acaso no lo entiendes?, comento una Marina enfurecida. –Tienes que ir con él al baile y punto, está a punto de pedir tu mano y es momento de que hagas una vida en pareja-, comento la mama de Marina igual de furiosa. –¡Pero yo no lo amo! ¿Acaso me vas a condenar a una vida infeliz con alguien a quien no amo? Tu eres la primera que dices que el amor es lo primero, no el dinero, además con la persona que voy a asistir es mi amigo, ¡por favor! Conócelo mamá, date la oportunidad de conocerlo-, suplico Marina en lagrimas, -está bien hija, te daré la oportunidad, pero si tu padre no está de acuerdo, no creo que haya mucho por hacer- comento la mama de la guerrera dejando sola a Marina.

Fin del flashback

Marina salió del trance cuando Caldina pidió su atención, -Marina, por favor, ve a darte un baño, después regresas conmigo para maquillarte y arreglarte. Marina asintió con la cabeza y salió del cuarto de la hechicera, iba tristeando por el pasillo cuando se encontró con Clef. -¿Acaso ya te arrepentiste de tu invitación? ¿Por qué tienes esa cara? Has estado muy distante conmigo toda la semana.-, comento el mago preocupado, después de la discusión que tuvo con su mamá, Marina trataba de guardar distancia con el mago, ella lo quería mucho, incluso podía decir que estaba perdidamente enamorada de él, ¿pero qué pasaba si él no la quería? tenía terror de que sus padres lo conocieran y más de que el mago no sintiera lo mismo que ella.

-No es eso Clef-, dijo Marina con una lagrima en los ojos, el mago se preocupo, -¿entonces qué pasa?- pregunto el mago bastante preocupado, ese día en una horas era el baile y Marina no se veía de buen ánimo. –Mis padres quieren que me case con Shun…que va a pedir mi mano en matrimonio, ¡pero yo no lo amo!, si me obligan a eso, me quedaré para siempre en Céfiro-, dijo Marina entre lagrimas, -Yo no quiero estar con alguien en contra de mi voluntad-. Marina termino de decir eso y se echo a correr, el mago se quedo estático en el pasillo. –Marina, ¡espera! Dijo Clef, pero Marina estaba en su cuarto. Se miro al espejo y vio su cara pálida y sus ojos rojos e hinchados, amaba al mago eso era obvio, siempre lo amo, enterró ese sentimiento ya que lo consideraba platónico, sentía horror de no ser correspondida, aunque también amo un tiempo a Ascot, Clef siempre estuvo en su corazón, con ese pensamiento se metió a bañar deprisa, tratando que olvidar con el agua lo que le había dicho al mago, pero no podía, estaba temerosa de haber quedado expuesta.

Cuando salió de la regadera, vio a Clef sentado en su cama esperándolo, el mago ya traía el traje que había confeccionado Caldina para la fiesta de las chicas. -¿Qué haces aquí? Pregunto Marina bastante nerviosa, -Estoy preocupado por ti, a mí tampoco me gustaría ver que te casaran con alguien a quien tu no amas, no me gustaría verte infeliz, puedes quedarte en Céfiro con nosotros, con…migo, es más, ya terminaste la escuela, solo te falta la especialidad, pero creo que no hará falta si te quedas aquí, eres una persona importante para mi yo…-, el mago ya no pudo decir más, Marina corrió a sus brazos, olvidándose de que solo traía una toalla enrollada en el cuerpo. Clef se paralizo y correspondió al abrazo, el mago por su parte sintió su corazón latir como caballo desbocado –Gracias Clef, estoy segura que sería muy feliz aquí en Céfiro con ustedes y contigo- . Se separo dulcemente de ella y dijo con urgencia, -Será mejor que vayas con Caldina a arreglarte antes de que venga a buscarte-, dijo con una sonrisa, Marina asintió, e iba a salir con la toalla cuando Clef la detuvo, -no puedes salir así Marina-, dijo Clef apenado, con un movimiento de báculo, vistió a Marina con una bata bastante larga y gruesa, -Corre, Marina, te esperaré en la fuente-, dijo el mago sin antes darle un beso en la mejilla. Marina salió corriendo esperanzada por las palabras de Clef, pensaba en la posibilidad de ser correspondida y se sentía feliz.

Mientras tanto Guruclef, hablo telepáticamente a Paris y Latís, -"chicos, los veo en la fuente y no se les olviden los regalos para sus novias"-, -"¿Y tu Guruclef ya tienes algo para Marina?" pregunto Paris divertido, Latís se percato de eso y le dio un zape a su amigo, Paris y Latís se dirigieron a la fuente, ya que estaban esperando a que las chicas terminaran de arreglarse. Latís y Paris llegaron arreglados con trajes de mundo místico, se veían muy guapos, pero se sorprendieron al ver al mago, se veía tan juvenil. -¡Vaya Guruclef!, te ves bastante bien con ese atuendo y también te sentó muy bien crecer, ya no tengo un enano como maestro-, dijo muy alegre Paris cuando de repente sintió un tremendo golpe en su cabeza, .-Oye…pensé que no traías tu báculo-, dijo Paris muy indignado sobándose la cabeza, Guruclef rio por lo bajo. –Es verdad Guruclef, te ves bastante bien-, dijo Latís, -creo que Marina te ha cambiado de una manera muy positiva tu forma de ser, no soportábamos verte tan solo, nos alegra que estés enamorado- continuo el espadachín.

-¿cómo lo supiste Latís?- pregunto muy avergonzado Guruclef ante la mirada atónita de Paris, -¡¿Estas enamorado de Marina?- grito Paris, instantáneamente volvió a sentir otro tremendo porrazo en su cabeza, -¡Cállate Paris! Que si Marina no se entera de esto por mi boca, de seguro con tu tremendo grito se entero!-. Paris se cayó y ya no le dijo nada a su maestro, bien merecido lo tenía. –Me he dado cuenta que la ves de la misa forma de la que yo veo a Lucy…pero por otro lado, ¿qué piensas hacer con el tal Shun?-, pregunto Latís. -¿a qué te refieres Latís?- pregunto el mago temeroso, no quería ni pensar en el pesar de Marina y en el de él si sus padres la obligaban a casarse. –Pues Lucy me ha comentado que es un hombre muy atractivo, ya que lo conocieron cuando se fueron después del incidente con Ascot y aunque Marina no está entusiasmada con él, me conto que les toco ver a Anaïs y a ella una terrible pelea con su mama por él, sus padres quieren que ella se vuelva novia de el , pero ella se rehúsa, que hasta amenazaron con casarla a la fuerza y pues están pidiéndole a Marina que le de una oportunidad, pero ella no quiere y creo que tiene que ver con el hecho de que siempre está contigo, puedo decirte que tal vez ella te corresponda-, dijo Latís con una sonrisa.

-Además, recuerda que nos quedaremos en casa de Marina a dormir, ya arreglo eso con sus padres, me comento Anaïs que les surgió un viaje de último minuto así que no estarán y podremos tener bien vigilado a este tipo si llega a aparecerse, por lo menos el tiempo que estemos en mundo místico-, dijo Paris cubriéndose su cabeza.

Guruclef iba a responder cuando vieron a las chicas, Paris y Latís corrieron a abrazar a sus novias y a decirles lo guapas que se veían, se veían muy hermosas, Lucy llevaba un vestido rojo largo de tirantes delgados un poco ceñido al cuerpo, llevaba su cabello lacio. Anaïs llevaba un vestido color verde claro semi escotado con tirantes de espagueti y llevaba una chalina que cubría su pecho, llevaba su cabello con un chongo estilo despeinado. Cuando Guruclef volteo a ver a Marina no le salía ni una palabra de su boca. Marina se acerco a él, traía puesto un lindísimo vestido celeste strapless mas ceñido que el de Lucy, con la diferencia que tenía más descubierta la espalda. Traía una chalina con piedras color azul marino que contrastaban con la chalina, llevaba su cabello con rizos, el mago jamás la había visto así. Obviamente Latís y Paris conocían los cuerpos de sus chicas perfectamente, ya estaban bastante creciditas y tenían intimidad con ellas, sin embargo, con Marina y Guruclef era otra historia, si bien Marina era la más bella de las tres, era la única que apenas había besado a un chico que por supuesto no había valido la pena y el mago hasta apenas pocos meses se detuvo a pensar en la anatomía de su amiga. Vio a Marina de pies a cabeza asombrado por la belleza de la chica, que tenía unas medidas envidiables, su cadera hacia juego con su estrecha cintura, cuando subió la mirada abrió los ojos al ver que Marina ya estaba bastante crecidita, se quedo viendo su escote un poco más de lo educado.

Marina se dio cuenta de la mirada de Guruclef y se sonrojo, el mago se dio cuenta de que la mirada que tenia no era la más educada y se aclaro la garganta, -Te ves muy hermosa Marina-, contesto el mago un tanto nervioso y cohibido por la mirada de todos, -Gra…acias-, contesto finalmente Marina muerta de vergüenza, cuando llegaron Caldina, Rafaga, Águila y Presea la ojiazul suspiro aliviada, todos se había dado cuenta de cómo la mirada, pero no de modo morboso, más bien maravillado. -¿Nos vamos chicos?- dijo Marina, todos se tomaron de las manos y tele transportaron a mundo místico.