N/A: No se que decir. Debería arrodillarme ante los pies de cada una de las MARAVILLOSAS personas que me han dejado una review, que se han tomado la molestia de leer esta historia, una pequeña parte de los delirios que me pasan por la cabeza. No estoy en mi mejor momento, lo se... Pero juro que me esfuerzo, y me seguiré esforzando. Mucho más. He de avisar que este capítulo tiene un ligero limón ... Y algo de angustia (¿Qué esperabais? Esto es de VK, después de todo). Eso, y que el título lo dice todo... Por último, me he visto obligada a eliminar a Kaien Cross (al menos su escena), ya que me ha resultado imposible conectar con él. Por cierto, he realizado algunos cambios en los pasados capítulos... Por si acaso queréis revisarlos, aunque no son muy importantes (los cambios). Sin más dilaciones, os presento el capítulo tres...

Capítulo 3: Sueños húmedos y Reencuentros.

*PdV de Yuuki*

Estaba positivamente agotada. Los recientes acontecimientos me superaban. No solo porque Kaien Cross sea un total desconocido para mi (después de todo, en ese tiempo yo seguía encerrada dentro de mi misma), si no que su reacción ante los papeles de cambio de apellido (gracias a los cuales vuelvo a ser oficialmente Yuuki Kuran)... Fue demasiado.

Nuevamente he de agradecerle a Hanabusa el hecho de sacarme de allí ilesa, muy a pesar de las circunstancias. Claro que, la insistencia de los nobles en su constante necesidad de mi opinión, también cuenta.

Debería estar feliz. No, exultante... Pero no lo estoy. ¿Por qué? Las nuevas tabletas de sangre se han distribuido con rapidez, gracias a la empresa de Takuma. La Clase Nocturna está bien... Pero...

Mi cuerpo está empezando a descontrolarse. Soy cada vez menos capaz de controlar mi mente... Casi tengo miedo de cerrar los ojos.

Y es que mis sueños son cada vez más vívidos... Y por lo tanto más dolorosos.

*Flasback*

Estaba dormida. Eso era casi seguro. Pero... ¿Qué era ese calor? Me giré levemente hacia la fuente de aquella maravillosa y confortable calidez, extendiendo mis brazos para rodear... ¿Un torso? ¿Qué demo...? Cuando iba a salir corriendo de allí (o atacar a quien fuera que se había metido en mi cama), unos fuertes brazos me rodearon, impidiéndome cualquier clase de movimiento. Mi respiración se aceleró, y intenté doblegar aquel aura bajo mi poder, pero mis esfuerzos parecían rebotar sin efecto alguno. ¿Un Kuran? ¿Quién...?

- Tranquila, Yuuki.

Aquella voz... Me estremecí. No podía ser cierto. Él no estaba aquí... ¿verdad?

- ¿Kaname? ¿Kaname, eres tú?

No me atrevía a abrir los ojos. Si aquello era un sueño, no quería despertarme. Le abracé, atrayendo su cuerpo hacia mi. Su aroma llenaba el aire, haciéndome perder la cabeza.

Atrapé sus piernas entre las mías, su torso entre mis brazos.

- Kaname... Kaname... Kaname... No te vayas, Kaname... Kaname...

Cada vez que murmuraba su nombre, besaba algún rincón de piel expuesto, rasgando su camiseta en mi afán de acercarme a él.

No quería dejarle ir. Y, al parecer, él tampoco quería dejarme ir. Abrí los ojos lentamente, para encontrarme con aquellos iris borgoña que tanto amo. Su necesidad de mi incrementa mi necesidad de él... Nuestros labios se encontraron en un apasionado beso, nuestras lenguas batiéndose en duelo por el dominio...

Por supuesto, ganó él. No es que me importara mucho, la verdad es que sentir cómo me dominaba era tan... ¿Perfecto? No sabría decirlo. Tan solo podía pensar en que necesitaba más: Más besos, más roces con su piel... Más de él.

Sus manos recorrían mi piel, levantando mi camisón de seda para acariciar directamente la piel de mi cintura, mis costados, el borde de mis pechos...

Entonces me despierto abrazada a la almohada, con una extraña sensación de vacío entre mis piernas y la sed ardiendo en mi garganta. No puedo evitar echame a llorar.

*PdV de Kaname*

Mantenerme alejado de ella se me hace cada vez más difícil. En cierto modo, es como si me estuviera llamando, con un grito silencioso directo a mi corazón.

La necesito. En tal grado que mi mente está empezando a jugarme malas pasadas. La veo en todas partes, confundiéndome cada vez más. La información que me proporciona Kain sobre ella es cada vez más confusa. ¿Qué le ha pasado? ¿Dónde estuvo durante aquellos días? ¿Por qué ella y Idou se han vuelto tan cercanos? ¿Acaso él...? ¿Y ella...?

Tengo que obligarme a no pensar en esas cosas. De hacerlo, probablemente acabe matando a Idou.

La sed de sangre me está matando, es casi imposible ahora apagarla (no es que mis sueños ayuden mucho). He estado alimentándome de mis enemigos, reuniendo sus fuerzas en mi interior, pero no importa cuanta sangre beba, es como alimentarse de aire.

Por otra parte, mi poder es cada vez más difícil de controlar. Cuanto más consigo, más aumenta mi sed, y más ardua es la tarea de mantenerme ligeramente cuerdo.

Después de ciertos accidentes (en los cuales he de admitir que perdí los nervios y acabé destrozando todo objeto a mi alrededor), Kain y Ruka han aprendido que es mejor no presionarme.

La angustia me asfixia cada despertar, cuando me encuentro abrazando al aire, con su sabor aún presente en mis labios y la suavidad de su piel aún notable en la mía.

Yuuki... Si esto sigue así, voy a volverme totalmente loco.

*PdV de Hanabusa*

No se exactamente qué había estado esperando. Pero es más que obvio que mi Princesa no se encuentra bien. Hay veces en las que casi puedo escuchar sus gemidos, seguidos de esos momentos desesperados en los que ella murmura su nombre entre lágrimas. No me hace falta verla llorar para confirmarlo. Es como si sintiera la pena carcomiéndola por dentro.

Esa pena... La acabará matando.

Me pregunto por qué Kaname no ha aparecido aún. Después de todo, él debe ser capaz de sentirla incluso mejor que yo. ¿A qué está esperando? ¿Qué le impide volver junto a ella? ¿Acaso es por el Director Cross? ¿O por Kiryuu? Sin lugar a dudas, el Príncipe Sangre Pura Kuran puede volver a la Academia sin que ellos se percaten de su presencia...

Sean cuales sean los motivos por los cuales el Príncipe no ha rescatado aún a su Princesa... Solo espero que desaparezcan pronto.

*PdV de Senri Shiki*

Las cosas estaban muy tranquilas. Casi podría decir que demasiado tranquilas. Rima y yo acabábamos de volver de una sesión de fotos inoportuna, y de hecho ella ya estaba en su habitación (yo mismo la había acompañado). Estaba a punto de entrar en mi habitación cuando noté que Idou estaba arrodillado junto a las puertas del dormitorio de Yuuki Kuran- sama.

No debería haberme molestado, tal vez siquiera debería haberme fijado en aquella situación (no era en absoluto asunto mío), pero la expresión en el rostro de Hanabusa me impidió entrar tranquilamente en mi habitación.

Parecía desesperado. No, peor: destrozado. ¿Qué habría pasado? Estuve a punto de acercarme cuando escuché los leves sonidos que escapaban de las grandes puertas.

¿Yuuki-sama estaba llorando?

La simple idea era casi marciana. ¿Un Sangre Pura llorando? ¿Mostrando alguna emoción?

No pude evitar recordarme que Yuuki era, sin duda, diferente a todos los Sangre Pura que había conocido en mi vida... Y su actitud... Me recordaba en cierta forma a Kaname.

Después de todo... ¿No había pasado él diez años cuidando de ella? Teniendo que soportar ver a su ser más amado alejarse de él... Debió ser horrible.

¿Y la forma en la que se había encerrado en su habitación aquella vez?

No debería importarle... ¿O quizás sí? Después de todo, fue Yuuki (de alguna forma que aún no comprendía) quien había liberado a Takuma de sus cadenas. Ella le había librado del putrefacto control de la Shirabuki. Y... Bueno, eran... ¿Primos? Sí, lo eran.

La cuestión era... ¿Cómo demonios podía ayudar a su recientemente descubierta prima?

Una bombilla imaginaria se encendió. ¡Claro! ¡Takuma sabría cómo atraer a Kaname hacia la Academia!

Con esa nueva idea en su mente, se dirigió con rapidez a su habitación, aquella que ahora (de nuevo desde la muerte de Sarah) compartía con su gran amigo: Takuma.

*PdV de Takuma*

Senri le despertó bruscamente, y el noble acabó cayéndose de la cama. ¿Qué pasaba? ¿Cuál era la urgencia?

- Takuma... Takuma, despierta.

El rubio seguía medio dormido, pero era notable el esfuerzo que hacía por mantener los ojos abiertos.

- ¿Uh? ¿Senri? ¿Qué...?

Su amigo no le dejó terminar.

De hecho, se dedicó a contarle todo lo que había visto y escuchado, así como sus reflexiones personales.

- Tú deberías saber cómo podemos atraer a Kaname de vuelta a la Academia, estoy seguro de que necesitan reencontrarse.

Takuma miró a su amigo, ligeramente confuso. ¿De dónde había salido ese deseo de ayudar a la Princesa Kuran?

De todos modos, recordó las muchas veces que Kaien Cross les había hecho creer que Yuuki estaba enferma, o en peligro... Lo que cual impelía a Kaname a dirigirse hacia ella con rapidez, preocupado por su bienestar.

- Uh... Creo... Bueno, no sé si funcionará... Pero...

La vacilación de su voz parecía irritar a Senri.

- ¿Qué? ¿El qué? ¡Dilo de una vez!

Una expresión de infantil desconcierto apareció en la cara del noble.

- Uh... Bueno, siempre que el Director Cross quería que Kaname fuera junto a Yuuki, le hacía creer que ella estaba enferma, o en alguna clase de peligro... Y él siempre acudía con rapidez a encontrarla.

Senri adquirió cierto aire pensativo.

- Entonces... Si de alguna forma Kaname llegara a pensar que Yuuki estaba en peligro...

- Acudiría junto a ella, para protegerla y asegurarse de que se encuentra bien.

Los dos amigos se miraron con complicidad. Quizás pudieran ayudar a los Kuran...

*PdV de Kaname (dos días después)*

No sabía que pensar. ¿Yuuki estaba en peligro? ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿A quién debía matar? ¿En qué clase de peligro?

Estaba decididamente exasperado. ¿Cómo podía haberle dado tan poca información?

Kain se había limitado a decirle "Kaname-sama, Yuuki-sama está en grave peligro", como si con eso todo quedara aclarado. No había podido decirle más.

Junto a él, el cristal de la ventana estalló en miles de diminutos pedazos.

Tengo que calmarme. Bien, si no puedo obtener información desde aquí, tendré que volver.

Por un instante, se permitió abrir el vínculo que le unía a su amada Yuuki. Los sentimientos de dolor y desesperación le abrumaron. Sus manos se cerraron fuertemente en puños.

Definitivamente, esta noche alguien va a acabar muerto...

*PdV de Yuuki*

Me había superado. Hasta ayer había conseguido fingir que todo estaba bien, pero la desesperación y el dolor en mi pecho se han salido de mi control.

He sido incapaz de salir de aquí, de este dormitorio que una vez él habitó. ¿Se sintió así alguna vez? ¿La Yuuki humana le hizo sentir un dolor similar? Muy probablemente.

Se abrazó las rodillas, ignorando por enésima vez los leves golpes en la puerta.

Quería estar sola. Sola con su dolor.

Si no era su Príncipe, no quería hablar con nadie.

Entonces, mientras estaba allí acurrucada en aquel sofá, con la cabeza sobre sus rodillas y las lagrimas corriendo por sus mejillas... Lo sintió.

Casi no podía creerlo. No, debía ser su mente otra vez, torturándola con esos sueños tan vívidos. Sí, debía ser eso, porque su amado Kaname no estaba allí. No, él estaba en alguna parte, lejos de ella.

¿Quién calmaba su sed? ¿Había vuelto a beber de Ruka?

La sencilla idea de ellos juntos... ¿Quizás Kaname había...?

Sintió su corazón rasgarse en pedazos. Sí, era muy probable. Kaname había encontrado a una mujer mejor que ella, una mujer que pudiera darle todo lo que él deseaba... Porque... Porque él nunca se había sentido atraído hacia ella de esa forma... ¿Cierto?

Y Ruka... Ella era mejor... ¿Cierto?

Los sollozos la hacían temblar, el dolor casi la partía en dos. No, no era lo suficientemente buena... ¿Cierto? Porque... Porque ella... Ella le había dejado solo... ¿Cierto?

- Kaname... Oh, Kaname...

Lloró, sin importarle si la escuchaban o no. Sentía cómo su alma se desgarraba. Dolía tanto...

- Yuuki...

Esa voz...

No, no podía ser. Él no estaba allí. No, él estaba en otro lugar, muy lejos... Quizás... Quizás tenía a alguna otra chica entre sus brazos... Se abrazó a si misma con fuerza, estremeciéndose. Dolía... Oh, Dolía demasiado.

- Es... Es un sueño... ¿No? - la voz se le quebró – Porque... Porque yo... Yo no soy... No soy lo bastante buena... ¿Cierto?

Él se acercó a ella, lentamente. Por un segundo se dejó llevar. Su olor... Realmente, aquel sueño era demasiado cruel. Era demasiado vívido. Sintió la necesidad de pellizcarse... Pero, incluso si todo aquello era una mala pasada de su mente... Ella no quería que se fuera. Aunque fuera solo una alucinación...

- Yuuki... Oh, Yuuki, lo siento tanto...

¿Era tristeza lo que impregnaba su voz? No, no, no... Kaname no debía estar triste. Aquello era culpa suya. Solo suya.

No, desde luego él no debía estar triste.

Ella notó cómo cambiaba el peso sobre el sofá. ¿Se había sentado él junto a ella?

Pero no podía ser. No, desde luego era una mala pasada de su mente. Seguro que se había quedado dormida en el sofá.

Percibió una leve caricia... Su pelo. ¿Estaba acariciando su pelo?

Levantó un poco la cabeza, para poder verle.

No se esperaba verle así. Desde luego, había esperado otra de sus alucinaciones, aquellas en las que él siempre estaba junto a ella, sonriendo...

Pero Kaname no sonreía. Todo lo contrario, su rostro confesaba el cansancio, la sed... La tristeza era evidente en sus ojos borgoña, tan profundos que creía poder perderse en ellos.

Pero... Lo que más atrajo su atención... Eran las lágrimas que corrían por las pálidas mejillas. ¿Estaba llorando? ¿Por qué?

Una de las ansiadas manos recorrió lentamente su mejilla, y Yuuki no pudo evitar apoyarse en ella. Él... Él la estaba tocando. La joven sonrió levemente.

- Es tan real...

Él se alejó de ella con brusquedad. Parecía que su comentario le había herido.

- Creí... Dijeron que estabas en peligro... Yo... Vine aquí, dispuesto a matar a aquél que hubiera osado dañarte... Pero... Ahora puedo ver... Que el causante de tu dolor... Vuelvo a ser yo.

¿Estaba disculpándose? No... ¿Estaba acaso asumiendo la culpa de su dolor? Aquello... No, aquello no podía ser una alucinación. Sólo el verdadero Kaname tiene la exasperante costumbre de asumir todas las culpas.

Una repentina sensación de alegría recorrió su cuerpo.

Le miró atentamente, sin poder creer lo que le decían sus ojos. ¿Era él? ¿Había vuelto? ¿Realmente le tenía ante si? Su corazón comenzó una loca carrera, la sangre en sus venas rogando por unirse a él.

- ¿Kaname? ¿Kaname, eres tú de verdad?

Su esbelta figura se acercó a la joven, y ella pudo notar como las lágrimas volvían a correr por sus mejillas.

Mi Príncipe, Mi Caballero... ¿Había vuelto conmigo?

-Yuuki... Yo...

La joven Sangre Pura no le permitió terminar. En vez de eso, tomó el rostro de su amado, antes de besarle con toda la fuerza que pudo reunir.

N/A: ¡AHHHH! ¡El amor! Bueno... La cuestión es que Kaname ha vuelto a la Academia Cross... Y que yo voy a ser sepultada bajo las recuperaciones y los exámenes dentro de muy poco tiempo. ¿Alguien tiene sugerencias de qué cree que debe suceder a continuación? Si es así, PORFAVOR, no dudes en enviármelas. Por último, me queda comentar que he creado un foro de Rol... Por si queréis pasaros:

vampireknightroler(punto)foroactivo(punto)com

Tan solo sustituid los "(punto)" por puntos y ya lo tendréis. ¡BESITOS!

*Gabby*