6. Distancia
-¿Qué pasa Águila?-, pregunto Marina un tanto asustada, el autozamita la vio y le planto un beso tal que Marina tardo en reaccionar, de un empujón lo separo de él, -¡¿qué te pasa águila? ¡¿qué te has creído?- dijo Marina furiosa, -perdóname Marina, solo quería saber que se sentía besar unos labios que no son los de Presea, de verdad discúlpame -, dijo Águila avergonzado, Marina puso cara de frustración, estaba segura que su segundo beso lo recibiría de labios de Clef, pero con lo acontecido de ayer, esas posibilidades se fueron al caño., -estás loco de remate y si solo para eso viniste, te pido que te vayas de mi cuarto- dijo Marina señalando la puerta.
-Dime Marina, ¿Qué tanto amas al Gurú de Céfiro?-, dijo Águila en la puerta, Marina se fue a sentar a su cama y abrazo sus rodillas, -más de lo que él me ama, tan es así que Lucy y Anaïs tienen dijes mágicos para ir y venir a su antojo de Céfiro ya que ellas tienen una vida con Paris y Latís allá, yo no tengo nada, simplemente porque él no me quiere en su vida-, dijo Marina con una lagrima en sus ojos. Águila noto esto y se sentó a lado de ella poniendo su mano en el hombro de ella para darle apoyo. –¿Es verdad lo que dijiste? ¿Ya no quieres regresar a Céfiro?- pregunto Águila interesado por el estado de la guerrera. –Águila, antes de contestarte, quisiera que me respondieras algo, ¿por qué te interesa tanto?-. Águila tardo unos minutos en contestar. –He sabido todo lo que te ha pasado y sinceramente no creo que sea justo, además yo sé lo que es que no te amen como tu desees, yo también quisiera no regresar-, comento después de varios minutos de silencio, -¿te refieres a Presea?- dijo Marina dudosa. –Si…ella nunca pudo olvidar al Gurú-, dijo Águila resignado. Marina se sobo las sienes, -Presea ama a Clef…eso yo ya lo sabía, tal vez el cambio de opinión con respecto a ella, aunque sea o no sea así, no pienso regresar, no pienso perder más años de mi vida en Céfiro, primero por Ascot y luego por Clef, y ni siquiera lo valen-, dijo Marina con tristeza.
-Creo que tiene lógica, yo haría lo mismo Marina, por eso tampoco pienso regresar a Céfiro, no quiero ver a Presea-, dijo el platinado haciendo una pausa, -me podría quedar aquí en la tierra…estarías dispuesta a darme algo así como ¿asilo? te juro que no seré molesto, sería muy poco tiempo y me gustaría vivir por lo menos un tiempo en un lugar que tiene naturaleza y tecnología como tu planeta…aunque obvio no es tan avanzado como Autozam…¿Qué dices?-, termino de decir Águila, Marina sopeso la situación unos minutos, aunque no era muy cercana a Águila, dos o tres veces Autozam las había recibido con los brazos abiertos y las mejores atenciones de parte de Águila, era el momento de corresponderle, -Mmmm Está bien-, dijo Marina terminando el silencio incomodo, -veré que puedo hacer para que mis padres acepten que te quedes aquí, no creo que haya ningún problema, además puedes estudiar en mi universidad y pues podrás seguir viendo a Lucy y Anaïs.
Salió Águila del cuarto Marina. Camino unos pasos y se regreso para darle un abrazo a la peliazul, Marina correspondió al abrazo sin percatarse que alguien los observaba: Guruclef. El mago vio como el chico platinado salía del cuarto de ella, sopesaba la situación de ir o no a su cuarto a hablar con ella y de converncerla de regresar a Céfiro, pero cuando se abrió la puerta de Marina la vio con Águila sintió dolor, traición, celos y preocupación. Algo había pasado entre ellos. No lo sabia...pero no era el momento de averiguarlo, cuando regresaran a Céfiro le preguntaría directamente a Águila lo que estaba pasando. Marina no podía conciliar el sueño, estaba completamente segura que esto le iba a causar muchos problemas y muchos malentendidos. -"Independientemente de todo...ya ni pienso regresar, puedo hacer lo que yo quiera...además el siempre nos ha recibido bien en Autozam. Es lo menos que puedo hacer"- dijo para sí misma y con ese pensamiento cayo dormida.
Llego el amanecer y con este un día no muy feliz, -Marina despierta!- dijo Lucy aventándose encima de ella. La peliazul se despertó algo molesta, casi no había dormido nada. -que pasa Lucy ¿por qué tanto escándalo?- dijo con mala cara. - Guruclef esta fastidiando con que se siente mal y se quiere ir...por cierto ¿qué paso con ustedes? Creo que ese es el motivo por el cual se quiere ir- comento Lucy viendo a su amiga. -Pues si se quiere ir pues vámonos a dejarlos, ya otro día conocerán Tokio, ustedes tienen la bondad de ir y venir a su gusto y traer a quienes ustedes quieran-, finalizo Marina levantándose, se estaba poniendo unos pants cuando Lucy la abrazo -¿ya no piensas regresar verdad?-, Marina bajo la vista. - Lucy no hay nada en Céfiro que me ate. Sé que se vienen las vacaciones y que ustedes estarán todo el tiempo en Céfiro pero por favor vengan a visitarme y más en Navidad y en Año Nuevo que esta tan cerca-, termino Marina suplicante. Lucy la abrazo con más fuerza, -por supuesto Marina, nos veremos como siempre, ¡todos los días!-. Marina se soltó del abrazo de su amiga. –Antes de ir a dejarlos, ¿podrías hablarle a Anaïs?, quisiera hablar con ustedes dos.
Lucy salió de la habitación y llego con una Anaïs acabada de despertarse, -Me dijo Lucy que quieres hablar con nosotras-, dijo Anaïs soltando un leve bostezo, -Chicas, ya saben de mi decisión de no regresar a Céfiro, pero quiero comentarles que yo no soy la única que no regresará…-, dijo Marina con un poco de temor, Lucy y Anaïs seguían sin entender, no suponían quien podía quedarse en mundo místico con ella, -Águila se queda conmigo en mundo místico, me pidió asilo en mi casa y la verdad…no me gusto la idea pero no tuve el corazón para negarme, quería que lo supieran-, finalizo Marina temerosa. Lucy abrió los ojos tanto como pudo y Anaïs termino por despertarse con tremenda noticia.
-¿Tienes algo con Águila Marina? Pregunto Lucy con duda, Anaïs esperaba ansiosa la respuesta de la pelizazul. –¡Te voy a dar unos cocos por tonta Lucy!, ¡Claro que no! Solo que el sufre lo mismo con Presea que yo con Clef, así que quiere estar aquí un tiempo para olvidarse de todo-.
-Espero un momento Marina-, dijo Anaïs aclarándose la garganta, -¿de qué estás hablando? ¿De plano si se separaron Presea y Águila? ¿Qué paso con Clef y contigo? ¿y a qué hora te pidió Águila asilo si todos vimos cuando se metió a su habitación?-. Pregunto Anaïs. –Bueno chicas, ahí les va lo que paso: Águila se separo de Presea porque ella está enamorada de Clef, hace tiempo Clef me lo dijo cuando le pregunte porque no habíamos visto a Presea, ¿recuerdan cuando pasó lo de Ascot? bueno por esos dias me lo dijo, por eso Presea no vive en el castillo, Águila se dio cuenta y pues prefirió dejarla, se siente lastimado. Con Clef simplemente me eche el fiasco de mi vida, ese si le dijo a Ascot "quítate porque ahí te voy" le dije que no veía mi vida sin él, le di a entender que lo amaba…el me dijo que me amaba pero que la brecha entre nosotros era demasiado grande y que quería seguir viéndome… ¿pueden creerlo? ¡Perder tiempo de mi vida solo por ser una amiga! ¡Que se vaya a la %(&/&#%$!-, finalizo Marina después de sacar toda su frustración.
-Entonces…supongo que no te dio dije-, finalizo Lucy triste. –Se que esos dijes que les dieron sus novios son un hechizo según me explico Clef, conmigo no funciono porque está confundido por la brecha que según el existe entre nosotros, en pocas palabras, no me ama, por lo menos, no de la forma que merezco por eso yo ya no pienso regresar-, finalizo Marina con una lagrima. Anaïs la abrazo. –No llores Marina, nosotras nos seguiremos viendo, además vamos a pasar tiempo contigo, estate tranquila por ese lado, ¿y bueno como te dijo Águila que quería quedarse aquí?-, pregunto Anaïs nuevamente. Marina se seco sus lágrimas con el torso de su mano.
-Tocaron en mi habitación después de que todos se fueron a dormir, era Águila, me pidió pasar y…-, Marina para de hablar y se sonrojo. – ¿Y?-, dijeron Lucy y Anaïs al unísono. –Me beso…pero dijo que era para saber que se sentía besar otros labios que no fueran los de Presea, obvio lo empuje y lo corrí de mi habitación…chicas…Lucy -, dijo atropelladamente, miro a Lucy esperando ver algún rastro de enojo de su amiga, ella sabia perfectamente que Águila ocupaba un lugar especial en su corazón, Lucy la miro tiernamente. –Tranquila Marina, Águila es muy hábil para ese tipo de cosas, hace las cosas sin pensar, así que no te preocupes y por mi mejor que terminaras con él, es un gran chico-. Dijo Lucy con una sonrisa. –Ay Lucy de verdad que esta es tu segunda advertencia, te están ganando unos cocos-, dijo Marina suspirando, -el es mi amigo, más bien conocido, nunca fuimos muy cercanos, pero bueno, el me pidió ayuda, me dijo que estaba pasando lo mismo que yo con Guruclef y pues que me entendía la perfección, que no quería regresar a Céfiro y que si le podía dar asilo, juro que no sería molesto y que quería estudiar nuestro planeta porque tenía tecnología menos avanzada que Autozam y que tenia naturaleza, así que no pude negarme y pues como no pienso regresar a Céfiro porque no quiero ver a Ascot ni a Guruclef y nuestros demás amigos pueden venir aquí pues no me siento tan mal-, finalizo con una sonrisa.
-Marina…se va a hacer un chisme…-. Dijo Anaïs con tono pensativo, -van a pensar que andas con Águila y pues Guruclef pensará eso-, finalizo su amiga con tono preocupado, -Miren chicas en serio, yo no vivo de chismes, pueden pensar lo que quieran además para mi mejor si lo piensa, además no tendría porque ponerse loco o mal ¿no creen? Hay una brecha inmensa del tamaño de nuestra dimensión que nos separa, así que por mi está bien Vamos a dejarlos...no sea que a ese viejo cascarrabias le de algo del coraje -. Finalizo la chica con una sonrisa jalando a sus amigas de la mano.
En la torre de Tokio todos se veían absolutamente disgustados con el mago por hacerlos regresar antes...excepto Presea que ardía de ganas de irse al igual que el mago. Águila parecía ecuánime con la situación.-Amigos- dijo Marina con una sonrisa, les agradezco que hayan venido al baile, que tengan buen viaje a casa-. Marina se aproxima despidiendose de cada uno de ellos saltando a Águila, esto le extrañaba completamente al mago. Cuando llego hacia él para despedirse, el mago por un minuto se arrepintió de todo lo que le dijo. -Se que te quitado mucho tiempo Guruclef...pero ya no te molestare mas y podrás estar más tranquilo...espero que te vaya muy bien y seas muy feliz- dijo Marina con una sonrisa sincera pero con los ojos llorosos. –Espera Marina...esto me suena a una despedida definitiva y yo no quiero eso, yo quiero seguir viéndote-, dijo el mago implorando.
-La brecha que hay entre nosotros es muy grande y nuestros caminos se separan aquí, gracias por acompañarme al baile-, dijo Marina dando un ligero beso en la mejilla del mago. -Si cambias de parecer...-, dijo el mago resignado pero Marina negó con la cabeza. Los chicos veían triste la escena. Empezaron a formar el círculo y a tomarse de la mano cuando se dieron cuenta de que Águila se quedo al lado de Marina.
-Qué demonios haces Águila? Ven aquí y toma mi mano ya nos vamos, -dijo Presea muy molesta. -Amigos le pedí a Marina si podía quedarme con ella un tiempo aquí en mundo místico y ella acepto, así que me quedare. La mirada del mago paso de tristeza a furia, los demás los miraron desconcertados, el mago la miro furioso-. Águila se dio cuenta y continuo, -me quedare con Marina, se pedí asilo y ella acepto, Lucy espero que le avises a Geo y Zas de mi decisión por favor y diles que espero que me visiten-, finalizo Águila. Presea fue la primera que se soltó del círculo, se acerco a Águila y le soltó una cachetada, -¡es la última vez que me haces esto! ¿Por qué con ella? ¡Sabes que la detesto! -, dijo furiosa, Águila la tomo del brazo y lastimándola y acercándola hacia el -¡y esta será la última vez que me lastimas! ¡y con ella porque se que te dolerá por lo menos una mínima parte de todo lo que me ha dolido el tiempo que me has visto la cara!-, dijo Águila, la soltó de sopetón y ella tropezó.
Guruclef dirigió hacia Marina, -rectifico lo que digo, una brecha muy grande nos separa…es mejor que no vuelvas ¡nunca a Céfiro!-, termino el mago mirándola con tono furioso, a Marina se le aguadaron los ojos, -la brecha que mencionaste, te falto decir algo más, la brecha es tan grande como la dimensión que nos separa y no te preocupes no volveré-, dijo Marina volteándose, Águila la tomo entre sus brazos y la consoló. Latís jalo a Guruclef y Lucy y Anaïs tomaron su mano, rápidamente desaparecieron, regresaron a Céfiro con todos los demás.
-Ya se fueron Marina-, dijo Águila separándola un poco de el-, -Vámonos, tenemos que ver cómo explicarles a mis papas acerca de tu estadía aquí-, dijo Marina mientras caminaban hacia el estacionamiento de la torre de Tokio.
Mientras en Céfiro, cuando llegaron Guruclef se soltó de una forma grosera de la mano de las dos guerreras. Las chicas se dieron cuenta pero trataron de hacer caso omiso a la grosería del mago. –Bueno chicos, nosotras nos vamos a nuestro mundo-, dijo Lucy después de darle un ligero beso a Latís en los labios, -Te veo mañana Paris-, dijo Anaïs despidiéndose cuando el mago les hablo, -Necesito hablar Lucy y Anaïs a solas, así que salgan todos-, dijo el mago señalando la puerta, todos inmediatamente empezaron a salir. El mago cerró de golpe la puerta de la sala de trono y se dirigió hacia ellas de una forma no muy educada y con su dedo amenzador.
-¿Qué demonios se trae Águila con Marina? ¿Por qué se quedo en mundo místico con ella?-, pregunto el mago en tono furioso, Lucy y Anaïs se quedaron calladas varios minutos molestas por la actitud y las preguntas de Guruclef, -¡exijo una respuesta!-, grito el mago cuando por primera vez en la vida, Anaïs perdía los estribos, -¡No tienes nada que exigir! Marina es una mujer adulta, ella sabe lo que hace, así como Águila y si quieres saber el porqué se va a quedar Águila ahí es porque simplemente entiende los sentimientos de Marina, porque el sufre lo mismo por Presea, su desamor hacia el cómo Marina sufre por tu desamor, ¿tu crees que a ella no le duele el saber que nada la ata a este planeta, ¿por que no nos explicas mejor como fue que no pudiste forjar el dije para ella?-, dijo Anaïs en gritos, -Además estamos cansadas de que Céfiro sea motivo de tristeza para Marina, sinceramente, no sé cómo pudo darte ese trébol que traes colgado en el cuello en señal de suerte, para mí no creo que sea una suerte que hayas estado en su vida si la has lastimado tanto, ¿con que cara le dijiste a Ascot que no la lastimara? Tú estás haciendo lo mismo, y lo que Águila y ella quisieron hacer fue poner tierra de por medio, así que antes de que nos gritonees preguntándonos cosas que no son de nosotras, fíjate en lo que haces y eso de la brecha es una verdadera #/$&%, la perdiste, ¡espero que estés feliz! ¡Así puedes quedarte con Presea!-, finalizo Lucy gritando aun más que Anaïs-, en ese momento se abrieron las puertas y cayeron todos los chismosos al piso, ya que todos estaban escuchando atrás de la puerta, Latís, Paris, Ráfaga, Caldina, Presea y hasta Ascot estaba escuchando todo el relajo que traían, ya que había escuchado al mago discutir con Lucy y Anaïs.
-Vaya vaya Guruclef, así que la terminaste lastimando, ¿no me juraste que jamás lo ibas a hacer?- , dijo Ascot en tono de burla mientras se incorporaba, -¿qué haces aquí Ascot? No te apareces en semanas ¿a qué has venido?-, pregunto Guruclef. –Vengo a avisarte, más bien a avisarles a todos que Tata está embarazada y celebraremos nuestro matrimonio en 3 meses, están todos invitados-, dijo Ascot en tono seco y triste, volteo a ver a Anaïs y le dijo, -Dile a Marina y a Águila que la invitación es extensiva para ellos, que los espero en mi boda y por favor, dale esto a Marina-. Termino Ascot entregándole una carta a Anaïs. –Lo que faltaba-, dijo Lucy frunciendo el seño, -¿ahora tenemos que festejarle sus estupideces a este imbécil?-, termino Lucy volteando a ver a Ascot, -Vámonos Anaïs-, Lucy jalo a Anaïs y desaparecieron.
