Mientras en la tierra, las amigas llegaban a Tokio con la noticia de que Ascot se casaría con Tata y seria papá. –Ay Anaïs estoy tan enojada que me dan ganas de romperles la cara a batazos a ese par de imbéciles, no puedo creer que Ascot, así quitado de la pena nos diga que va a ser papá, se va a casar con Tata y todavía que nos invita a la boda y luego ese viejo mago, de verdad que la edad lo volvió loco, que bueno Marina ya no quiere regresar, yo simplemente de lo que paso no sé si quiera regresar-, dijo Lucy echando pestes, como león enjaulado. –Ya cálmate Lucy, yo estoy igual que tu, me dan ganas de romperles la cara por idiotas y yo tampoco tengo ganas de regresar, es más te puedo decir honestamente que puedo pasar un mes sin ir a Céfiro, me siento indispuesta hasta para ver a Paris-, dijo Anaïs muy indignada. -¿Qué te parece si no vamos en una mes? Latís jamás se ha tomado la molestia de venir ni de preguntar cómo puede venir, siempre le soluciono la vida-, dijo Lucy molesta, -ni tampoco Paris, así que no vamos a Céfiro hasta el próximo mes, así sirve que ayudamos a Marina con Águila-, dijo Anaïs. –Por cierto, ¿vas a darle la carta a Marina?-, dijo Lucy mientras esperaban un taxi, -realmente no quisiera pero no tengo otra opción, vamos a casa de Marina-, dijo Anaïs parando al taxi.
Mientras llegaban a casa de Marina, vieron como Marina y Águila iban subiendo al coche para salir, Marina las vio de inmediato y se acerco a ellas, -Hola chicas, pensé que vendrían hasta después a visitarme-, dijo Marina con una sonrisa, pero la quito de inmediato, la cara que traían sus amigas era de querer asesinar a alguien, -pero ¿por qué traen esas caras?, ¿Qué fue lo que paso?-. Finalizo Marina mientras ella y Águila se volteaba a ver y las veían, jamás las habían visto tan molestas. –Tuvimos problemas al regresar a Céfiro, y no iremos hasta dentro de un mes-, dijo Lucy molesta, -¿pero de que estás hablando? Esos dijes son para ir y venir a su antojo, ¿por qué hasta dentro de un mes?-, pregunto Marina preocupada de que hubiera armado un relajo con la noticia de Águila y ella. –Porque estamos hartas de que siempre vayamos y ellos ni se preocupan por venir acá por eso y porque estamos fastidiadas que la gente que amas en Céfiro te lastime-, dijo Anaïs con determinación. –Bueno chicas suban al coche y vamos a comer algo y por favor no tomen partido por mí, ¡no quiero causarles problemas con sus novios!-, suplico Marina, las chicas se subieron al coche de Marina, con Águila de copiloto por supuesto, ya que iba viendo los accesorios del coche, Marina puso algo de música para tranquilizar a sus amigas, iba manejando pensando en lo que había pasado cuando Lucy rompió el silencio. –Por cierto Marina, Ascot llego y dijo que nos invitaba a su boda con Tata porque está embarazada, que la boda es dentro de 3 meses y que les hace extensiva la invitación y que…-, Lucy no pudo continuar, Marina freno en seco, se bajo del coche con los puños cerrados.
Águila le dirigió una mirada envenenada a Lucy, esta reacciono y bajo la vista, obvio no era el momento para semejante noticia. Marina respiro un par de veces y subió de nuevo al coche. – ¿Estás bien Marina?-, pregunto Águila ansioso, -Pues que bueno por el-, dijo secamente Marina, -y será un honor ir a su boda-, dijo con sarcasmo. –Por cierto, me dio esta carta para ti-, dijo Anaïs enseñándole la carta, Marina hizo señal con la mano de que se la diera, esta accedió y Marina la guardo en sus jeans. Llegaron a un restaurante y se sentaron para comer. El ambiente con las noticias se sentía demasiado tenso.
-Chicas, ¿me pueden decir que paso exactamente cuando regresaron a Céfiro con los demás?-, pregunto Marina con voz nostálgica. –Cuando llegamos a Céfiro Guruclef nos soltó de la mano de una manera muy grosera, corrió a todos de la sala de trono y pidió habla con Lucy y conmigo en privado. Nos pregunto que qué demonios se traían Águila y tu y la razón por la cual él se quedo aquí en Tokio contigo, no le quisimos contestar, pero cuando nos exigió con gritos una respuesta, le grite que tenían un sentimiento en común: el desamor por parte de unas personas que no valen la pena-, dijo Anaïs apenada , -Y Lucy le dijo que no se merecía el dije de trébol que le diste, que era una estupidez lo de la brecha y que se quedará con Presea, que estábamos cansadas que te hicieran sufrir en Céfiro-, termino Anaïs y continuo Lucy, -cuando le termine de gritonear lo de Presea, se abrieron las puertas de la sala de trono y todos nuestros amigos cayeron, resulta que estaban escuchando la conversación, más bien la pelea que estábamos teniendo con Guruclef, incluso Ascot estaba ahí, nos estaba buscando para "invitarnos a su boda en Cizeta", se burlo del mago de que jamás te iba a lastimar, ya que escucho toda la discusión y le dio la carta Anaïs, después de eso, regresamos-, dijo Lucy con una mirada seria.
-Chicas lo siento, no quería causarles molestias, de verdad me siento apenada-, dijo Marina agachando la cabeza. -No tienes nada de qué avergonzarte Marina, lo hicimos con gusto, ya era hora de que alguien los pusiera en su lugar- dijo Lucy con una sonrisa. –Además lo tienen bien merecido Marina, ese Guruclef es un idiota, pero Ascot le gana por mucho, yo creo que debe de ser defecto en los magos-, dijo Águila sacándole una sonrisa a Marina, -"vaya de verdad es hermosa, con razón Presea le tenía tanto recelo"- pensó para sí mismo cuando vio a la guerrera del agua sonreír.
-Oye Marina, ¿Qué les dijiste a tus papas acerca de Águila?- pregunto Anaïs con curiosidad, -simple, que era uno de mis amigos y que estaba de intercambio en la universidad, no dijeron nada, les agrado, es más, mis papas se van a ir al Caribe y a recorrer las islas de las Bahamas en un crucero por 15 días y vamos a ir a Orlando una semana y a recorrer Canadá otra semana y terminamos en México dos semanas, ya hasta lo invitaron, íbamos a arreglar lo del "pasaporte", es más mis papás me dijeron que les avisará a ustedes y el viaje es en unos días, ¡vamos!, así cumplen su mes de no ir a Céfiro…yo sé que es más de un mes y que no verán a sus novios, pero vamos a estar de vacaciones de la escuela y conocemos lugares que jamás hemos visitado los cuatro, no se preocupen por el dinero, mis papas pagan todo y partimos pasado mañana, ¿qué les parece?-, dijo Marina muy emocionada, -¡Sí!-, dijeron ellas al mismo tiempo, -la pasaremos súper- dijo Anaïs, -a olvidarnos de Céfiro por más de un mes, solo hay que avisarles a nuestros padres-, dijo Lucy, -¿pero no van a avisarles a sus novios? Por lo menos ustedes pueden ir a avisarles- pregunto Marina preocupada, sabia como eran Paris y Latís, -¡que se aguanten!-, dijo Lucy , –y si tanto nos extrañan, que busquen la forma de venir aquí-, finalizo Anaïs. Obvio los padres de las chicas después de hablar con los papas de Marina accedieron e incluso les dieron algo de dinero a las chicas para su súper viaje, estaban muy emocionadas.
Las chicas el lunes se fueron al viaje con Águila y los papas de Marina, en el viaje, Marina les conto el altercado con Shun y desistieron del matrimonio arreglado, Marina estaba feliz, Águila Lucy, Anaïs y Marina iban a todos lados juntos, las chicas se acordaban de sus novios y los extrañaban, pero les hacía falta estar ellas solas, ya que desde que Guruclef empezó a estudiar con Marina veían diario a sus novios, así que el espacio les hacía falta a pesar de que los extrañaban mucho y deseaban que estuvieran con ellas. Águila por su parte se sentía extraño, siempre fue muy tímido con las mujeres y más cuando vio a las chicas en traje de baño, Lucy y Anaïs se veían hermosas, pero Marina se veía esplendida, cuando la vio con bikini por primera vez, tuvo que cerrar la boca cuando la chica lo descubrió ruborizada. Y pues Marina también veía atractivo a Águila, tenía un cuerpo fenomenal, en el viaje se hicieron cercanos, buenos amigos, incluso los padres de ella vieron durante el viaje al chico y llegaron a la conclusión de que sería un buen prospecto para su hija.
Marina desistió de abrir la carta cuando Anaïs se la dio, sin embargo, estando en altamar se acordó de Céfiro y de todo lo que había pasado, se sentía terriblemente mal, mientras se recostaba en un camastro en la cubierta veía el sobre de Ascot que venía dirigido hacia ella. –Deberías de abrirlo Marina-, le dijo Águila dándole ánimos. Marina sonrió y abrió el sobre.
Marina:
Si esta carta está en tus manos, es porque sabes de mi compromiso con Tata y de que espera un hijo mío. No quería que las cosas resultaran así, es más no lo planeaba ni lo esperaba, fue una consecuencia de mis actos y estoy arrepentido…estoy arrepentido de haberte perdido y de haber pisoteado el amor que me brindaste.
Fui un estúpido al creer que te tenia segura, pero ahora sé que no es así y lo lamento tanto, tengo que ser sincero en mis sentimientos y si tu así lo decides, puedo dejar a Tata y al niño que estamos esperando por ti. A ella no la amo, yo te amo a ti…quiero que sepas que hare todo lo posible por reconquistarte, incluso irme a vivir a mundo místico si es que me aceptas.
Ojala puedas responder esta carta enviándome tu respuesta, la espero con ansia, siempre te he amado y siempre lo haré.
Siempre tuyo
Ascot.
-¡AAARRRGGGG! ¡De verdad que esta idiota! Si cree que me voy a prestar a eso…-dijo Marina en tono indignado, Águila le quita la carta y la empezó a leer, -Ay Marina, de verdad que Ascot es un imbécil, se la gana a Guruclef caray!-, dijo Águila en tono indignado. Lucy y Anaïs le arrebataron la empezaron a leer, -Ese Ascot es un imbécil Marina-, dijo Lucy molesta, -Por eso no quería abrir la carta chicas-, dijo Marina en tono furioso, -¿Y qué piensas responderle a este tarado?- Pregunto Anaïs muy molesta, -ya tengo preparada la respuesta para este baboso, en cuanto vayan a Céfiro por favor se la dan-, dijo Marina sonriendo, -Ya no se enojen chicos, vamos al jacuzzi-, dijo tomando de la mano a Águila y se dirigieron hacia el jacuzzi. Lucy y Anaïs se dieron cuenta de esto, estos eran sus últimos días en altamar y notaron que creció una cercanía bastante notoria entre su amiga y el autozamita. En la última noche del crucero, mientras la chicas se arreglaban, Lucy no aguanto más y le pregunto a Marina acerca de su relación con Águila, -Marina, ¿ahora si nos puedes decir si Águila y tu son novios?-, pregunto Lucy pícaramente, Marina la miro con recelo, y le dio un almohadazo en la cabeza, -Ay Lucy ya te la merecías, Águila no es mi novio, es como mi hermano, el hermano que jamás tuve y si ven que me toma de la mano y que me abraza es porque nos queremos como hermanos, es un chico muy dulce-, dijo con una sonrisa. -¿entonces sigues queriendo Guruclef?-, pregunto Anaïs, -La verdad si chicas, y estas dos semanas lo he extrañado con locura pero la verdad para que me molesto en pensar en el. El no me ama y va haciendo hora que lo acepte ¿no creen? Incluso Águila me dijo que me va a presentar a un amigo suyo de Autozam que le gustaría para cuñado-, les dijo guiñándole el ojo. Las chicas siguieron vistiéndose para disfrutar la última noche de crucero y seguir tomando fotos, ya que habían llenado más de 5 memorias con fotos y les faltaban 4 semanas de vacaciones.
Las semanas en Orlando, Canadá y la dos últimas semanas en México pasaron muy rápido, las chicas disfrutaban de los parque temáticos, de las esplendorosas ciudades de Canadá y de la exquisita cultura y los atractivos de México, Águila así como las chicas estaban extasiados, tomaban fotos con Águila entre ellas, ellas solas, ellas con Águila, compraban cosas para sus novios, para su amigos, en fin fueron unas vacaciones fascinantes. El Sr. Ryuuzaki les tomaba fotos a los chicos y se dio cuenta que Águila la tomaba de la mano y la llamaba pequeña hermana, aunque le gustaba como prospecto, se dio cuenta que su amor era fraternal y desecho la idea de que fuera un buen partido para su hija, lo consideraba un hijo para ellos por la manera en como lo veía Marina, como su hermano.
Mientras en Céfiro, los novios de las chicas, estaban preocupados por no tener noticias de ellas, cuando pasaron las primeras dos semanas, Ascot se veía preocupado por no tener noticias de Marina, incluso Presea estaba ansiosa y de mal humor por no saber de su ex amor. Guruclef seguía molesto y no preguntaba por ellas, es más ni les interesaba, seguía loco de rabia y celos.
Cuando pasó un mes, sentían que algo andaba mal, por mucho que no quisieran regresar, las chicas eran prudentes y por lo menos les hubieran notificado que ya no querían volver, pero sin aviso y después de un mes sin saber de ellas preocupo a todos. Ascot se veía extremadamente preocupado, incluso Presea derramaba algunas lágrimas por su ex amor y por la preocupación de no saber de él. Caldina lloraba todas las noche en el hombro de Ráfaga, incluso hasta el derramaba algunas, quería mucho a las chicas y estaban preocupados de que no hubieran regresado.
-¡Todo esto es tu culpa Guruclef!-, dijo Paris entrando al despacho del mago acompañado de Latís con cara de dolor, -por tu culpa las chicas no regresarán…perdí a mi querida Anaïs, por lo que le hiciste a Marina jamás regresarán, paso Navidad y Año Nuevo para ellas y ni siquiera vinieron-, dijo Paris entre lagrimas, -no sabemos que paso con ellas y nos tiene sumamente preocupado, estoy muy preocupado por Lucy, tal vez no quieren regresar por lo que le paso a Marina y por la noticia de Ascot-, dijo Latís derramando una pequeña lagrima. Guruclef se sentía terriblemente mal, al principio estaba muy enojado, pero conforme pasaron las semanas, se dio cuenta que literalmente no podría vivir sin ella, esperaba en el despacho que ella cambiara de opinión, o de sentir la presencia de las chicas disculparse y preguntarle por Marina, pero al pasar las semanas se dio cuenta que tal vez ya no regresarían.
-¿Y qué quieren que les diga chicos? Yo también estoy sufriendo mucho, yo la perdí y lo que dijeron Lucy y Anaïs tienen razón, la lastime y me siento sumamente arrepentido-, dijo el mago en lagrimas, tomo su cara entre sus manos para que no vieran que estaba llorando. – ¿Hay alguna forma de poder ir a mundo místico?-, pregunto Latís desesperado. –Ya se me había ocurrido eso chicos-, dijo el mago, -creo que nos acostumbramos tanto a que ellas vinieran que se cansaron de venir…he buscado desde la semana antepasada como ir a mundo místico, pero no he encontrado nada, mañana seguiré buscando, lo prometo, hoy es media noche y no he dormido en 2 días por estar buscando el cómo ir alla, necesito descansar-, dijo Guruclef con tono triste y cansado. –¿Y si le paso algo a alguna de ellas y por eso no pueden regresar?-, pregunto Paris muerto de la preocupación-, Guruclef dejo de sentirse cansado, Paris y Latís empezaron a ayudar al mago a buscar la forma de cómo regresar a mundo místico, pero no encontraron nada, decidieron irse a dormir unas horas y seguir buscando. -Si necesitas algo Guruclef avísanos por favor, nos vemos en dos horas para seguir buscando-, dijo un Paris deshecho por no tener noticias de su novia. Salieron del despacho del mago y este se tele transporto hacia el cuarto de la guerrera del agua, su cuarto estaba como lo había dejado antes el baile, la bata que le hizo con magia estaba encima de la cama, la tomo entre sus brazos y la abrazo, todavía tenía ligeramente el perfume de ella, la extrañaba tanto, había sido un arrogante estúpido por decirle que todo los separaba cuando en realidad todo lo que él consideraba impedimento para estar con ella, sarcásticamente lo acercaba más a ella, tomo el dije que ella le había regalada y lo apretó a su corazón, se maldijo por todo lo que le dijo, se acostó en su cama y se durmió con lagrimas en los ojos. Cuando despertó, se dio cuenta que al lado de la almohada estaba un dije que tenía un zafiro en forma de lágrima, el hechizo había funcionado, ya nada le importaba, solo quería estar con ella, no importaba que Águila estuviera en su mundo, solo quería saber que estaba bien.
Las chicas regresaron de su viaje después de 6 semanas, estaban nerviosas y ansiosas, no sabían que pasaría cuando regresaran. Habían extrañado mucho a sus novios, pero esas vacaciones habían sido fenomenales, además de que siempre les habían resuelto la vida, yéndolos a visitar, esperaban que esto les hubiera servido de lección para que todos en Céfiro valoraran sus visitas. Cuando iban en la limusina de la familia Ryuuzaki para dejarlas en sus respectivas casas, Marina le dio la carta de respuesta a las chicas, -me saludan a todos por allá-, dijo Marina a las chicas.
Las chicas después de platicarles a sus papas las vacaciones que habían tenido, cada una por su lado, se tele transporto a Céfiro. Los ojos de Lucy y Anaïs jamás estarían preparados para lo que verían en Céfiro a su regreso.
