9. Deseo

Cuando sintió el roce de los labios del mago en su cuello, sus piernas empezaron a temblar y respiro angustiosamente, sintió el pecho firme de su mago que se pegaba cada vez más a su espalda, los brazos de él la habían tomado por sorpresa, estaban alrededor de su pecho, la chica se sonrojo, agradeciendo que la oscuridad del cuarto fuera media, para que el no viera la cara de angustia que tenia.

-Clef…es tarde, yo creo que lo más prudente es irme…-, callo ya que sintió como el mago la estrechaba más haciendo casi imposible que se librara del abrazo. –No te vas a ir…no me vas a dejar-, dijo el mago con un susurro en su odio, volteo a Marina y volvió a abrazarla, -a menos que de corazón quieras irte…si es así no te detendré-, dijo el mago mirándola a los ojos.

Marina nado en sus ojos unos minutos, quedo hipnotizada con la mirada de Clef, -Se que te lastime y lo siento Marina, pero quiero que sepas que haré todo para compensarte, yo te amo, eres el amor de…-, no pudo continuar, Marina pudo su dedo encima de los labios del mago, impidiéndole hablar. Se acerco con miedo y rozo sus labios contra los de el muy suavemente, el mago cerró los ojos y se limito a sentir por primera vez en toda su larga vida. –Yo también te amo-, susurro Marina mientras Clef seguía con los ojos cerrados, -Tengo que irme Clef, mañana hablaremos-, dijo Marina mientras se daba la vuelta para darle la espalda y tele transportarse a mundo místico, cuando sintió que Clef la jalo hacia el sin darle oportunidad de nada.

Clef poso su labios con necesidad en la boca de Marina, sintió su aliento dulce y respiraba su dulce aroma, Marina respondía con fiereza a los demandantes besos del mago, jamás en la vida la habían besado con tanta necesidad, se habían extrañado demasiado, se necesitaban. Tomo su cuello y lo acerco más a él, el mago la abrazo con fuerza y acaricio su espalda, lentamente bajo la su mano para tocar la espalda baja de la chica, dejo de besarla por un minuto. La miro a los ojos como si le pidiese permiso de continuar, Marina volvió a besarlo tocando su pecho desnudo con determinación, bajando lentamente su boca hacia el cuello del mago.

Clef no lo resistió más, la arrastro hacia la cama y se poso encima de ella, le quito de un tirón el pantalón corto de su pijama dejándola solo con su bóxer cuando Marina lo detuvo, -Clef…nunca he estado con un hombre…-, dijo Marina con vergüenza, por si el mago pensaba lo contrario, el sonrió, -yo tampoco he estado con una mujer, tengo muy poco con este cuerpo, siempre tuve apariencia de niño y tú serás mi primera y única mujer con la que comparta esto-, contesto el mago acercando nuevamente su boca hacia la de Marina, empezó a besarla tiernamente, mientras esos besos bajaban de su boca al cuello de la guerrera.

Clef empezó a acariciar su pecho, encima de su pijama, con un toque tierno y pausado, lentamente tomo la blusa que cubría su pecho y la quito suavemente del cuerpo de su amada.

Se limito a admirar el cuerpo de aquella a la que su corazón estaba amando. –Eres la mujer más hermosa que he visto en los más de 700 años que tengo de vida-, dijo con una sonrisa, -Y tu eres el hombre más guapo que he besado y ¡eres todo mío!- dijo la guerrera acercando a su amado hacia ella. El mago acariciaba el cuerpo de Marina y lo estrecho contra el, Marina dio un respingo, -"Eso que estoy sintiendo entre mi entrepierna, esa cosa dura, será…"- Marina dejó de pensar y se puso roja como tomate, Marina toco el bajo vientre del mago para sentir lo que su muslo y entrepierna estaban sintiendo, -"De verdad que está bien dotado…creo que me va a doler-"´pensó Marina y se puso más roja, cuando el mago sintió el toque de su guerrera fue como prenderla la chispa a la mecha, rápidamente, le quito los bóxers a su amada, Marina estaba pasmada y se quedo estática, Clef la miro con preocupación, -Marina ¿estás bien?...si quieres lo podemos dejar para otra ocasión-, dijo el mago acariciándola, Marina de dedico una sonrisa divertida, -¡estás loco!, he esperado tanto tiempo por esto…y contigo-, dijo Marina bajando el pantalón de la pijama del mago y lo acerco a ella.

Clef la apretó fuerte contra él la empezó a hacer suya lentamente, era una sensación mágica para los dos, se estaban convirtiendo en una solo persona, en una sola entidad, se movía lentamente mientras acariciaba y besaba a Marina, ella por su parte se tenso un poco, le empezó a doler, pero conforme fue el movimiento, ella lo empezó a disfrutar, cuando llegaron al éxtasis, llegaron los dos juntos, ya que jamás habían experimentado el sexo, para los dos fue algo mágico y poco duradero.

Guruclef la abrazo por la espalda y se quedaron dormidos, Marina se dio cuenta que ya estaba saliendo el sol, -¡Ahh es bien tarde!, dijo Marina que marcaban las 9 de la mañana de mundo místico, se tapo con la sabana y empezó a recoger su pijama, el mago sintió su ausencia y se despertó, -¿Qué tienes Marina?- dijo el mago asustado, -¡es muy tarde Clef, mis papas me van a regañar si no llego ahora! Dijo Marina en tono horrorizado, -¿No puedes esperar un poco? Quisiera conocer a tus padres y decirles mis intenciones contigo-, dijo el mago tomándola de la mano, -Ok, pero déjame hacer acto de presencia en mi casa, en lo que me voy a mundo místico, báñate y paso por ti-, dijo Marina dándole un pequeño beso en los labios al mago y despareciendo.

Clef por su parte arreglo su cuarto con su báculo y se metió a bañar, apurándose, ya que quería estar listo para cuando Marina regresara. Marina por su parte llego a su cuarto, se estaba abriendo la puerta cuando Marina se metió rápido a las cobijas y fingió estar dormida. –Marina, hija despierta…-, le urgió su mama un poco desesperada, -Ahhh mama buenos días-, dijo Marina actuando un bostezo, -¿Te sientes mal hija? Jamás te has levantado a esta hora, Águila te vino a buscar pero me dijo que estabas muy dormida y que te dejara descansar-, Marina suspiro, sin duda le debía una a su hermano. –Por favor báñate y baja a desayunar, tu padre y yo tenemos una junta hoy en el corporativo, pero regresaremos en la comida-, dijo su mama con una sonrisa. –ehh mamá, quisiera que hoy conocieras a una persona sumamente especial para mi-, dijo Marina tomando el dije con sus manos, -Ok hija puedes invitarlo a comer con nosotros para conocerlo-, dijo la madre de la joven.

Cuando la abrazo para despedirse de ella, la Sra. Ruyuuzaki noto que su hija llevaba un dije muy lujoso y costoso, -Marina wow, déjame ver eso-, dijo la mama de Marina sosteniendo con sus manos el hermoso dije que Clef forjo para ella, -Este dije debe de ser muy costoso, ¿Quién te lo regalo?-, pregunto la mama curiosa, -Me lo regalo el amigo que quiero que conozcan papa y tu, Lucy y Anaïs fueron a visitar a mis amigos y él me mando esto con ellas, -Es un regalo sumamente hermoso y costoso, debe de quererte mucho-, dijo la señora con una sonrisa, Marina se sonrojo, -le contaré a tu papa acerca de tu amigo y del regalo que te dio ya que me está esperando en el coche, esperamos que sea un buen chico-, -lo es mama-, dijo Marina con nerviosismo.

Salió la mama de Marina de su habitación y Marina se dejo caer sobre la cama, estaba pensando en la maravillosa noche que paso cuando Águila entro por la puerta. -¿Dónde estabas pequeña bribona?-, dijo el platinado con una sonrisa, -¿Por qué preguntas cosas que ya sabes?-, dijo su pequeña hermana con una sonrisa, -gracias por cubrirme con mamá-, dijo Marina abrazándolo, -de nada…pero aléjate de mi…¡hueles a sexo!- dijo Águila haciendo ademán de hacerla a un lado. -¡Cállate! Como puedes decir eso…- dijo Marina dándole un manotazo a su hermano,- bueno dejo que te bañes, escuche que el Gran gurú de Céfiro vendrá hoy a conocer a nuestros padres y de seguro te está esperando, así que te dejo para que te arregles y vayas por él, ¿qué te parece si lo llevamos al cine?-, dijo Águila guiñándole el ojo a su hermana, -suena estupendo, pero ya vete para que me pueda bañar y pueda ir por el-, exigió Marina, el platinado salió de la habitación y Marina se metió rápido a su baño para arreglarse y cambiarse.

Ya había pasado hora y media desde que Marina se había ido, Clef estaba preocupado, había forjado un bello anillo de compromiso que hacia juego con su dije. El mago estaba preguntándose si regresaría o si se había arrepentido de lo que paso, estaba muy asustado. Cuando vio una luz intensa, se tranquilizo, era su amada Maria. –Clef discúlpame, mi mama me empezó a abordar con un chorro de preguntas por el dije y le comente que vendrías hoy a conocerlos-, dijo Marina después de darle un beso, -Me alegra saber eso, tengo muchas ganas de conocer a tus padres y bueno vámonos, hoy quiero tener el día libre contigo y no quiero pasarlo en Céfiro- dijo el mago acercándose a Marina, -Clef, creo que tienes que cambiar tu vestimenta, se vería raro si llegaras con tu túnica y con tu báculo.

El mago sonrió y con su movimiento de báculo cambio su vestimenta por una de mundo místico, llevaba una jeans azul marino con una camisa blanca arremangada, su cabello caía libremente sin su tiara y su báculo se transformo en un pequeñísimo anillo que llevaba en su dedo, -¿estoy bien así?-, pregunto el mago curioso de su aspecto.

Marina lo vio decididamente y se lanzo a sus brazos besándolo con pasión, -¡te ves tan guapo! –dijo Marina tocando sensualmente su espalda, iban a empezar a hacerlo cuando escucharon que Presea tocaba la puerta. -¿¡Guruclef estás ahí! Ya es tarde y tenemos la junta, abre o abro con magia, rápidamente la pareja se incorporo, con magia hizo una nota que no regresaría hasta la noche se abrazo de Marina y se tele transportaron a mundo místico.

Presea entro a la habitación y no encontró al mago, más sin embargo, vio encima de su tocador una nota que venía dirigida hacia ella.

Presea:

Discúlpame pero necesito unos días libre, regreso en la noche, estoy muy angustiado y necesito tiempo, dile a Paris y Latís que se hagan cargo de todo durante mi ausencia.

Guruclef

Presea se quedo un tanto pensativa, sabia de los sentimientos hacia Marina y no lo culpaba el maldito estrés se apoderaba de ella también, extrañaba mucho a Águila, se había dado cuenta que de verdad estaba enamorada de él, que Guruclef era un capricho para ella, lloro en silencio mientras contaba todas las veces que lo lastimo, se sentía sumamente arrepentida. Por primera vez se dio cuenta de lo injusta que había sido con Marina, tendría que pedirle una disculpa.

Mientras en mundo místico, Marina y Clef llegaban al cuarto de la guerrera, viendo el terreno solo, Clef comenzó a besar a Marina, Marina correspondió al beso con más intensidad, el mago estaba bajando su mano hacia la espalda baja de la guerrera cuando Águila entro, -Hola chicos, me da gusto saber que ya se arreglaron-, dijo Águila muy sonriente, Clef subió su mano a la cintura de Marina pero no la soltó, Marina se sonrojo, -¿cómo estas Guruclef?-, dijo Águila extendiéndole su mano, -Hola Águila-, dijo Clef en tono amable. -¿Qué no puedes tocar=-, dijo Marina muy penosa, -Ya calmate Marina, vengan vamos a desayunar-, dijo Águila jalando a Marina y a el del brazo, -no me gusta dejarlos tanto tiempo solos-, dijo con una sonrisa picara. Los chicos bajaron a desayunar y le platicaron del viaje que habían tomado al mago, el mago estaba muy atento viendo las fotos de las vacaciones y las anécdotas de cada lugar cuando Águila lo saco de su concentración.

-Dime Guruclef…¿qué tanto extrañaste a mi hermana?- pregunto el platinado como hermano sobreprotector y celoso, -Pensé que iba a morir si no la veía, una noche en particular fui a su habitación y me recosté en su cama, la extrañaba tanto que derrame demasiadas lagrimas, esa lagrimas formaron el dije que trae Marina en el cuello-, dijo el mago viendo a la guerrera a los ojos, tomo su mano y la beso, -Por cierto la que también sufrió como yo fue Presea, no tienes idea de cuánto te extraña-. Dijo Guruclef dándole al platinado la información por la cual moría. Águila se alegro pero se entristeció a la vez, deseaba mucho verla, pero sabía que no es prudente. –Yo creo que la veré hasta la boda de Ascot ¿verdad Marina?-Marina asintió con la cabeza y le sonrió a su hermano, -creo que es mas prudente que ella espere y también quiero saber si la sigo amando o no-, dijo Águila levantándose de la mesa.

-Vámonos al cine Clef-, dijo Marina jalando a su novio, -¿Qué es eso?- pregunto el mago asustado, -Es algo divertido, no te preocupes estaremos sentados, sirve que conoces Tokio, y vemos a mis papas para la comida, ¿te parece?-, el mago abrazo a su amor y le dijo que si en el oído, esta acción hizo que Águila le sonriera cariñosamente, ya era tiempo que Marina fuera feliz.