Marina sonreía maravillada al ver a su novio, el gran gurú de Céfiro con la boca abierta viendo la película, -Marina, mira...¡se parece a Céfiro! Mientras escuchaban en la fila de atrás como pateaban el asiento para que se callara el mago. Estaba muy emocionado, cuando salieron del cine empezó a bombardear a Marina con muchas preguntas, -¿Marina como hacen tantas cosas? ¿Los personajes de verdad existe? ¿Esas historias si pasaron?- preguntaba el mago, incesantemente sin poderle permitir hablar a Marina. La chica y Águila suspiraron, era claro que los demás cefirianos los bombardearían con las mismas preguntas.

-Todo es ficción Clef, en realidad no existe, son cuentas que nacen en la imaginación de las personas que los crearon, no todo es como Céfiro-, dijo Marina dulcemente tratando de contestar con esa respuesta todo lo que había preguntando. –Y bueno chicos vámonos porque tenemos que ver a nuestros papas ¿verdad Águila?-, dijo Marina volteando a ver a su hermano con una sonrisa. –Marina por cierto…¿Qué le vas a decir a nuestros papás acerca de Clef?-, pregunto Águila con tono preocupado, Marina se empego a sobar su mentón como si este fuera a darle la respuesta que necesitaba, hubo un minuto de silencio cuando Clef fue el que hablo. –Podrías decirles la verdad Marina-, comento el mago muy calmado, Marina al escuchar la respuesta de su amor, se le fue la saliva chueca y empezó a toser aparatosamente.

-Eso es imposible Clef, ¡creerán que estoy loca!- dijo Marina angustiada, Clef la tomo de la mano y beso su frente, -Marina si queremos que esto funcione, debes de decirle a tus padres de nuestra existencia, no es justo que Lucy, Anaís y tu dividan sus vidas, creo que es hora que sepan de nuestra existencia, además pueden ir y venir contigo a Céfiro, los dijes que les regalamos tienen la bondad de transportar a las personas que amen ustedes y entre esos se incluye su familia-, dijo Clef dulcemente. Marina sonrió y lo abrazo y beso apasionadamente, jamás se espero esa respuesta, era obvio que sus padres les creerían si iban a Céfiro con ella, Águila se sintió un poco incomodo y se aclaro la garganta. Clef se sonrojo y se separo de Marina, -creo que también seria bueno que supieran tu origen Águila, no creo que te dejen de amar por saber la verdad-, dijo Clef poniendo su mano en el hombro de su cuñado. –Espero que así sea Clef y bueno, vámonos a casa, es hora de decirles a nuestros padres toda la verdad- dijo Águila subiéndose al coche de Marina.

Cuando los chicos llegaron a la mansión Ryuuzaki, los padres de Marina los esperaban con una elegante comida, Águila al ver a la Sra. Ryuuzaki corrió a abrazarla y después unio al papa de Marina al abrazo, Clef y Marina sonrieron, Clef se dio cuenta de lo necesitado que estaba Águila de cariño y que había encontrado todo ese amor con la familia de Marina. –Papa…Mama, quiero que conozcan a mi novio, su nombre es Clef-, dijo la chica tomando la mano de su novio y acercándose a su familia. –Mucho gusto en conocerte Clef, Marina me contó algo acerca de ti esta mañana-, dijo la mama de Marina estrechando la mano de Clef, el papa de Marina se acerco para estrechar su mano y los invito a pasar al comedor.

-Bueno Clef- comento el papa de Marina, -dime a que te dedicas-, pregunto el papa de la chica, Águila, Clef y Marina se voltearon a ver entre ellos, la mamá de Marina detecto las miradas entre ellos y se empezó a preocupar, -Papa…antes que te diga a que se dedica, debemos decirte algo-, dijo Marina pasándose el dorso de la mano por la frente como si de confesión de asesinato se tratase, -¿Qué pasa muchachos me asustan? No me digas de estas embaraza…-, el papa no pudo terminar con el grito ensordecedor de Marina, -¡NOOOO PAPA! Si me dejaras comentarte y por favor ten en cuenta que necesitamos que tengan tu mente abierta por favor, esto que te vamos a platicar nos involucra a Águila, a Clef, a Lucy, a Anaís y a mi…así que por favor antes de que te pongas a sacar conclusiones locas, por favor escúchame-, dijo Marina implorando ser escuchada.

-Ustedes saben que conocí a Lucy y Anaís en la Torre de Tokio ¿cierto?-, la chica les pregunto a sus padres, ellos asintieron preocupados, Marina continuo, -jamás las había visto hasta ese día, ellas fueron transportadas juntos conmigo a Céfiro, es un planeta en una dimensión diferente, nosotros somos las legendarias guerreras mágicas que salvaron a Céfiro-, dijo Marina agachando la cabeza, -Marina estoy dudando de tu salud mental, así que por favor no hagas ese tipo de bromas-, dijo el padre en tono muy molesto, -es cierto señor y si no me cree puedo demostrárselo-, dijo Clef apuntando hacia una pared con su anillo, este empezó a brillar y reflejo las imágenes de cuando ellas llegaron por primera vez a Céfiro se enfoco en Marina, su desesperación por regresar a Tokio, cuando conocieron a Clef y este les explico el porque habían sido transportadas allí, cuando conocieron a Presea, cuando fueron atacadas por Alanis, al ver la escena de su hija atacada por Alanis, la mamá de Marina se acerco a abrazar a su hija, le rompió el corazón verla lastimada, seguían las imágenes de las peleas entre Nikona y Marina, cuando despertó al genio Ceres, cuando abofeteo a Ascot y cuando tuvieron que matar al pilar de Céfiro.

Clef dejo de mostrar las imágenes y la mama de Marina hablo, -así que por eso estabas tan triste después de que regresaste, pobre hija mía, todo lo que tuviste que sufrir-, dijo su mamá en lagrimas, -eso no es todo Sra. Ryuuzaki, aun hay más-, Clef volvió a mostrarles imágenes de su regreso a Céfiro y de la conversación que tuvieron Marina y el cuando ella fue disculparse por portarse tan mal con el, cuando fue atrapada por Cizeta en Bravada y como lucho con las princesas y gano gracias a todo su entrenamiento de esgrima. La delicada salud de Águila cuando quiso conquistar Céfiro, cuando fue la pelea de Águila y Lucy por el pilar y como Anaís y Marina fueron a ayudar a Lucy y Águila a regresar a Céfiro, así como la paz y tranquilidad que Céfiro tuvo después de que ellas salvaron Céfiro y sus visitas a sus novios y amigos de las chicas, vieron como Marina estudiaba con Clef aun siendo un niño, Clef dejo de mostrar las imágenes.

Los Sres. Ryuuzaki voltearon a ver a sus hijos, Marina y Águila estaban tomados de la mano con los ojos llorosos esperando en cualquier momento el rechazo hacia ellos, pero sus padres se acercaron y los abrazaron a los dos, Clef les dio espacio para que pudieran abrazar bien a sus hijos cuando sintió que el padre de Marina lo agarraba de la camisa para unirlo al abrazo, Águila lloró desahogándose, el jamás había querido mentirles, pero se preguntaba…"¿Cómo confesarles semejante locura?" jamás le hubieran creído, por su parte Marina lloraba en silencio, por fin sus padres sabían todo, todo lo que sufrió y lo que lucho, por fin, no tendría secretos hacia sus padres.

-Hijos míos los amamos más que a nada en este mundo, no nos importa de hayas hecho Marina, estamos orgullosos de ti por salvar a un planeta entero-, dijo su padre abrazándola con fuerza, se volteo hacia Águila, -a ti hijo mío, aunque no eres de mi sangre, eres de mi corazón y te amo al igual que tu hermana, siempre quise un hijo y no me importa que vengan de otra dimensión, nosotros siempre seremos tus padres-, dijo abrazando a su hijo, Águila se sentía mucho mejor lloraba de felicidad, jamás había tenido una familia, y el tenerla lo reconfortaba muchísimo, -Dime, ¿Cómo sigues de tu enfermedad? Pregunto la mama de Marina abrazándolo, -mejor mamá, Lucy con su fuerza de voluntad me salvo-, dijo el chico secándose las lagrimas, -le agradeceré a Lucy cuando la vea, será lo primero que haga-, dijo la Sra. Ryuuzaki soltándose del abrazo.

Volteo a ver a su hija y le tomo la mejilla picadamente, -Con que aquí habías venido tantos años pequeña bribona, supongo que conociste a Clef cuando estaba chiquito, ¿Cuántos años te lleva Marina querido? ¿Desde niño eras el gran gurú de Céfiro?-, pregunto la mama de Marina con curiosidad, -Tengo aproximadamente 768 años Sra. Ryuuzaki, con la fuerza de voluntad y corazón me he mantenido joven, tenia apariencia de niño porque el sistema del pilar así lo requería, pero después de la abolición del pilar y que tuve más trato con su hija, ella rompió el hechizo y ahora tengo una apariencia mas grande-, dijo Clef con una gotita en la cabeza, la mama de Marina casi se cae de la silla al escuchar que el novio de su hija era un completo viejo, el papa de Marina se aclaro la garganta, -¿Cuándo podremos ir a Céfiro? Tengo muchas ganas de conocer ese lugar-, dijo el papa de Marina, -Si quiere podemos ir ahorita mismo Sr. Ryuuzaki, Marina con su dije podremos transportarnos-, dijo el mago tomando la mano de Marina, Marina tomo la de Águila, sus padres siguieron el mismo ejemplo y juntos se tele transportaron a Céfiro.

Llegaron al jardín del mago donde se encontraban Lucy y Latís, se sorprendieron al ver a los padres de Marina con ellos, la mamá de Marina corrió a abrazar a Lucy, cuando sintió los brazos de la mama de Marina sobre ella correspondió el abrazo sin saber porque, la Sra. Ryuuzaki se separo y le dijo –Muchas gracias por salvar a mi Águila de verdad te lo agradezco mucho-, Lucy sonrío abiertamente y le dijo, -así que ya saben todo lo que paso…espero algún día poder decírselo a mis padres y hermanos, por cierto el es mi novio-, se acerco Latís para darle la mano a la mama y papa de Marina, mucho gusto señores-, dijo con una sincera sonrisa, -Bueno chicos si nos disculpan, necesito ver a Caldina para pedirle un favor, ¿Lucy por favor podrías enseñarles el castillo a los padres de Marina en lo que voy con Caldina? Que Marina y Latís te acompañen por favor. Lucy y Latís asintieron, pero se le hizo muy rara la actitud del mago.

-¿Para que quieres a Caldina?-, pregunto Marina en tono molesto, -es solo que necesito pedirle un favor Marina-, el mago le guiño el ojo y Marina se sonrojo, -esta bien, te esperamos más tarde, vamos papas a ver el castillo, les encantará, así conocerán al príncipe Paris, el es novio de Anaís y a los demás habitantes del castillo. Guruclef venia acompañado de Caldina y Ráfaga para conocer a los padres de Marina, entraron al comedor donde encontraron a un bufón Paris haciendo reír sin parar a los padres de la chica, incluso Anaís reía animadamente.

Cuando los padres de la chica voltearon a ver a Caldina se quedaron estupefactos, la hechicera era bellísima y poseía un cuerpo hermoso, pero se sonrojaron al ver sus prendas, como si estuviera vestida en un bikini brasileño para playa, en cuanto los vio, corrió a abrazarlos, -¡MIS QUERIDOS SEÑORES ES UN PLACER! ¡SOY CALDINA SIEMPRE HE SIDO DE LAS MEJORES AMIGAS DE MARINA!-, dijo muy animada mientras los abrazaba con esos abrazos estilo oso, los papas de Marina estaban perdiendo el color por no poder respirar, -¡Caldina los estas ahogando!- dijo Marina agitando las manos, todo comenzaron a reír y Caldina sintió un porrazo en su cabeza, -¡Ya suéltalos!-, dijo Clef en tono de orden, Caldina lo vio con exasperación, -¡Oye eso me dolió!-, replico indignada, -Sres. Ryuuzaki el es Ráfaga, jefe de la fuerza armada de Céfiro y pareja de Caldina-, presento Clef, Ráfaga de acerco a ellos, -tanbien soy amigo de Marina, mucho gusto señores-, dijo con una reverencia, -el gusto es nuestro joven-, dijeron los señores con una sonrisa. –Y bueno díganme, les gustaría quedarse el día de hoy aquí para que conozcan Céfiro y cenar con nosotros…tenemos que hacer una cena en su honor señores, es un placer tenerlos aquí-, dijo la hechicera muy contenta. –Nos encantaría pero en la noche tenemos una junta mi esposa y yo, pero con gusto mañana podemos cenar con ustedes ¿verdad cariño?-, dijo el papa de Marina volteando ver de forma muy cariñosa a su esposa, -si amor, mañana vendremos Caldina, y si nos disculpan ya tenemos que irnos, Águila, Marina vámonos mis niños-, dijo la mama ordenando con la mirada para que sus dos retoños se levantaran, los chicos no querían irse pero si sus padres lo ordenaban tenían que obedecer.

-Sres. Ryuuzaki, mañana me gustaría platicar con ustedes acerca de mis intenciones hacia Marina, espero que en la cena de mañana me den la oportunidad de hablar con ustedes-, dijo el mago en forma sonriente, -"demonios, yo no quiero irme, pero en fin, en cuanto se duerman regresaré a Céfiro con Clef"-, pensó para si misma cuando salio de su ensueño, -"Marina-", la chica se asustó, solo escucho en su mente la voz de Clef y volteo a verlo, -"¿Puedes regresar en cuanto tus papás se duerman? No quiero estar sin ti…por favor"-, Marina se sonrojo y asintió con la cabeza, se despidieron de todos.

-Caldina, dile a Presea por favor que mañana hablaré con ella-, le pidió Águila a la hechicera, -Y Lucy por favor si mañana venimos a cenar por favor dile a Geo y Zas que vengan, van a querer matarme, pero quiero que conozcan a mis padres- Lucy asintió con la cabeza y se despidió de su amigo, -chicas, espero no regresen muy tarde a Tokio, recuerden que sus papas las estarán esperando-, dijo la mamá de Marina con tono sobre protector y regañón, -No se preocupe señora, regresaremos temprano-, dijo Anaís despidiendo de la señora, Marina de un último vistazo a Clef, le guiño el ojo, este sonrío y regresaron a Tokio.

Cuando regresaron a Tokio, Marina estaba a punto de irse a su cuarto cuando sus papas la detuvieron, -Espera Marina, queremos hablar contigo-, comento su papá haciendo el además de que se sentara al lado de ellos, -Papás de verdad ¡discúlpenme si no les dije nada! Pensé que jamás me creerían…- dijo Marina con tono triste, -No es eso hija, queremos hablarte de tu novio, al parecer va muy enserio contigo, se ve un excelente muchacho a pesar de tener siglos de edad, pero me preocupa-, dijo su mama en tono preocupado-, Marina puso cara de confusión, que podría preocuparle a sus padres…realmente nada, -Marina tu ya eres toda una mujer y el ya es un hombre mayor, quiero creer que ese dije que tienes no lo vas a estar usando para irte a hurtadillas en la noche a ver a tu novio o ¿si?- pregunto su papa con la mirada puesta en su hija, Marina palideció, -No papá por supuesto que no ¡caray! Que no me conocen, además solo he tenido dos novios y los dos han sido de Céfiro-, dijo Marina con voz torpe y tartamudeado, -solo queremos saber si no has tenido intimidad con Clef, tu eres una señorita hija de familia Marina y las señoritas hijas de familia se esperan hasta casarse-, dijo su mama tomando la mano de Marina.

Marina se puso roja como tomate, quiso que en ese mismo momento llegará Caldina con sus bailes que hacían que se desmayará cualquiera para que sus papas no vieran la cara de tomate que tenia, pero era muy tarde, sus padres la miraban fijamente exigiendo una respuesta, -no mamá, este…eh…solo llevo un día de novia de el, aunque lo he amado toda la vida, y apenas supe de el por Lucy y Anaís, es más…ellas, si ellas me dijeron que el quería venir a hablar con ustedes, ellas me entregaron el dije- dijo Marina pasándose nuevamente la mano por la frente, inconscientemente y bueno ¿qué no se les hace tarde para esa junta?- dijo Marina señalándoles el reloj, -Es cierto amor tenemos que irnos, pórtate bien hija, regresaremos tarde de la junta, te veremos hasta mañana, dijo la mama dándole un beso en la mejilla, -pero por favor no le digan a nadie nada acerca de Céfiro-, suplico Marina, -para nada mi vida, no diremos nada, te lo juramos-, dijo su padre despidiéndose de ella.