12. Momento de tensión
Marina corría por los pasillos del castillo, llego a su cuarto y se encerró con llave, sintió malestar por la carrera, tuvo una nausea muy fuerte y apenas fue consciente de levantarse para poder vomitar en el baño. Limpio con papel su boca y comenzó a llorar, ¿cómo podía explicarle aquello? Recargo su cara en la superficie fría del lavabo para alejar aquel mal recuerdo.
Mientras en el comedor, Clef estaba consternado por la actitud de Marina, -Clef, disculpa mi imprudencia, pero necesito hablar contigo-, dijo Águila poniendo su mano en el hombro del mago, todos en la mesa estaban esperando respuesta de este. –Yo no veo a Marina de la forma en que crees, en efecto, la bese…pero quiero explicártelo todo-, dijo Águila mientras quitaba su mano del hombro del mago, -también quiero que tu escuches Presea, incluso ustedes-, dijo refiriéndose a sus padres y a todos los presentes. –El día de la graduación de las chicas, me moleste con Presea, yo sabía que ella te quería o que aun le gustabas…por eso cuanto todos se fueron a dormir, fui a buscar a Marina, no te niego, antes no la veía con ojos de hermano, ella se alarmo al verme en su puerta, me dejo pasar, entre, la bese y casi me mata, me empujo con mucha fuerza y me corrió, le pregunte por ti y logro tranquilizarse un poco y ahí fue donde me declaro que te amaba y yo como me sentía fatal también por Presea decidí quedarme en mundo místico a olvidar, eso fue lo que paso, ella es mi hermana ahora y no tengo ningún interés romántico en ella, yo amo a Presea-, dijo esto bajando la mirada ante la mirada de todos los de la mesa. Clef se paro agradeciendo la explicación de su cuñado, -Ve a buscarla Clef, debe de estar muy triste-, dijo la Sra. Ryuuzaki al mago, le tomo solo dos segundos reaccionar.
El mago se encontraba afuera del cuarto de la guerrera, toco la puerta pero nadie respondió, se alarmo, trato de abrirla pero vio que estaba con llave, no pudo más con su preocupación, la abrió con magia. Entro al cuarto de la guerrera, vio que no estaba y se sentó en su cama, despeino un poco su cabello y suspiro, escucho ruido en el baño y encontró a una Marina completamente acostada en el piso del baño con la mejilla izquierda pesadamente recargada en el piso.
-¡Marina! Vamos levántate, te puedes refriar, dijo el mago cargándola y depositándola en la cama, -¿te encuentras bien?- pregunto mientras tomaba su mano, Marina no respondía, -Voy a despedir a los invitados y a decirles que te sientes mal, espérame aquí ¿si?-, dijo el mago saliendo de su cuarto cuando Marina no detuvo, -Espera-, dijo con voz insegura, el mago la volteo a ver y se sentó al lado de ella, -Perdóname por no decírtelo, nunca le preste importancia, pero me daba miedo que lo supieras y me dejaras de querer.
Clef beso su frente y la abrazo, -jamás haría eso, además, se que lo corriste de cuarto, Águila me explico todo, no te preocupes, dime una cosa, ¿te sientes mal? Te ves demasiado pálida-, Marina negó con la cabeza, -no me mientas, sabes que no eres buena mintiendo además estoy preocupado-, dijo el mago tenso, -no…me siento perfectamente, tal vez fue del susto, no te preocupes, ¿volvemos a la fiesta?-, Marina afirmo con la cabeza y suspiro, se sentía extrañamente aliviada. Mientras Clef la tomaba de la mano amorosamente, las palabras de Águila no checaban contra lo que él vio en la noche de graduación que fue un completo desastre, ya tendría tiempo de preguntarle bien a su novia la situación.
Todos los comensales ya estaban casi terminando el primer tiempo de la cena cuando Marina y Guruclef llegaron, Marina se sentó y sonrió a sus papas. El mago se notaba pensativo, mientras que los padres de la chica examinaban cada movimiento de ella, -¿Qué más nos estará ocultando Marina?"- pensó su mamá al ver lo poco que conocía a todos. Mientras tanto una Presea muy molesta maldecía a la peliazul. _"Maldita Marina te odio, te odio tanto, pero te daré donde más te duele, donde más les duele a los dos, esto no se quedará así"-, pensaba mirando fríamente a la chica, Marina sintió literalmente las miradas de puñal y volteo a verla temerosa, Presea al ser captada infraganti por la guerrera del agua, se limito a sonreírle de una manera dulce impregnada de odio e hipocresía, Marina trago saliva aparatosamente, era obvio que con la confesión de Águila se iban a generar muchos problemas, esto no se iba a quedar así.
Volteo a ver a su prometido que estaba sumido en sus pensamientos, era obvio que la confesión le afecto mucho. Brinco de sorpresa al escuchar la música. Paris tomo la mano de Anaïs y la llevo a la pista de baile, Latis hizo lo mismo con Lucy. Los papas de Marina también se levantaron dejando a la chica sola con su "concuña", "su hermano" y su "prometido". Presea aprovecho el momento para inyectar su veneno. -¿Águila por qué no sacas a Marina a bailar? Ella es tu hermana ¿no es asi?-, dijo en tono sarcástico. Guruclef soltó un hondo suspiro, -ve a bailar con el-, le indico a su novia. Águila al ver a su hermana que estaba a punto de llorar, se levanto y la saco inmediatamente, Marina mecánicamente le dio la mano a su hermano y se retiraron.
Guruclef estaba consternado, no era la forma en que el esperaba que se desenvolviera la fiesta y menos con la confesión de Águila. Tenía los ojos cerrados y sobaba sus sienes en forma ausente. Abrió los ojos y tenía a Presea al lado de él. –No se tu que pienses, pero eso de que son hermanos yo no me lo trago Guruclef-, dijo la armera con toda la ponzoña que podía tener en su lengua lista para ser disparada, -Yo tampoco-, dijo el mago agachando la cabeza, -yo…estoy sufriendo mucho por esto-, dijo con un nudo en la garganta fingido, -Nunca lo creí de Águila y de Marina, me han decepcionado-, dijo derramando sus lagrimas de cocodrilo. El mago suspiro pesadamente, a él la confesión tampoco le causo gracia.
Por su parte, los "hermanos" discutían, -¿Por qué lo dijiste Águila? Me acabas de meter en un problemita, esta es mi fiesta de compromiso y ve como están ellos-, dijo la guerrera muy molesta señalando a sus respectivas parejas afectadas, -Discúlpame hermana no fue mi intención-, dijo Águila disculpándose, -¡eres un idiota!-, dijo con fuerza Marina, soltándose de su hermano, pero Águila fue más rápido, la tomo del brazo y se fundió con ella en un abrazo, ante la mirada atónita de todos los presentes y de sus parejas, -No te molestes, yo te quiero mucho Marina-, dijo su hermano abrazándola sin dejarla hablar, Marina volteo a ver a Clef que la miraba con ojos agonizantes, apenas fue consciente de detectar a Presea jalando al mago de su túnica para darle un beso que el mago no correspondió pero tampoco hizo nada.
La chica se petrifico y dejo de forcejear con Águila, su hermano al darse cuenta, también la soltó y vio como Presea se separo de Guruclef. Marina apretó los puños, definitivamente esto era más delo que podía soportar. Soltó un grito feroz que hizo que la música cesará. Se acerco con tanta brusquedad que la armera por fin sintió miedo y se alejo del mago. Lo miro con ojos furiosos y le soltó una cachetada tal que le dolió hasta a sus antepasados del mago. Clef quedo descolocado por el golpe pero cuando reacciono vio a la guerrera furiosa, tomo el anillo que su prometido le había dado y se lo aventó en la cara. –Gracias por todo-, dijo la guerrera. Los padres de Marina se acercaron a ella tratando de controlar a su hija, se estaba haciendo un espectáculo delante de la elite de los demás planeta y de Céfiro que serian chismes durante varios siglos.
-¿Sabes algo Clef? Creí que eras diferente, pero veo que eres igual a todos, quédate con Presea, yo ya no te amo. Te voy a mandar el dije con alguna de ellas y a mí no me volverás a ver nunca-, dijo con lagrimas en los ojos, -Eres una ramera Presea, no sé cómo Águila se fijo en ti, pero ahí tienes al Gran Gurú de Céfiro, quédate con mis sobras…es todo tuyo-, dijo la guerrera mientras Presea la veía con furia, Marina tomo a sus padres de las manos, vio como Ascot entraba al salón, volteo a verla, ella lo miro y le sonrió y desapareció junto con ellos.
-Hija ¿Qué está pasando?-, pregunto su mama preocupada, Marina no contesto, fue al baño y se limpio las lagrimas, -No queremos que regreses hija-, dijo su papa en tono triste, -estamos hartos de que te lastimen, desde que conociste a esa gente no eres la misma-, agrego el padre tomándola de la mano. –Tengo que arreglar otra situación, no te preocupes, después de esto no regresaré-, dijo Marina con tono firme. –Deshazte de ese dije-, dijo su mama señalando el regalo del Gurú, no te preocupes, -así será- agrego mientras desaparecía.
Marina llego a su cuarto en Céfiro, salió corriendo de su habitación y vio como Lucy se acercaba, grito cuando la vio, -¡Marina!-, grito la pelirroja, -¡SSSSHHHHH!-, sentencio Marina con tono molesto, -Todos te están buscando, en especial Guruclef y Águila-, dijo Lucy, -No me interesa, estoy hasta la madre de que me lastimen-, dijo la guerrera con semblante molesto. -¡Marina! no hables así, sabes que ellos te quieren y-, no la dejo continuar, -ya párale Lucy, necesito que me ayudes, necesito que estés en media hora aquí por favor, por cierto ¿Dónde está Ascot?-, urgió la chica, -Venia para acá, todos te están buscando, no creo que tarde, ¿pero para que lo quieres?-, dijo Lucy nerviosa, -Porque ahora sí, todos me van a pagar lo que me deben, voy a alcanzarlo, trae a Tata contigo-, dijo mientras corría dejando a su amiga con la palabra en la boca.
Marina corría por los pasillos del castillo cuando se topo con Ascot, -¡Marina!- grito el palú mientras la tomaba en sus brazos, Marina correspondió al abrazo maliciosamente, -Marina, Guruclef y Presea son unos desgraciados, no les hagas caso-, dijo el chico estrechándola es sus brazos, -Ven vamos a hablar- dijo Marina mientras lo llevaba a su cuarto. El chico no tenía idea que traía entre manos. Llegaron al cuarto de la guerrera del agua, fingió cerrar la puerta y esta lo sentó en su cama, el chico se sonrojo, -Marina…yo me siento muy apenado por lo que paso con Guruclef-, Marina suspiro, volteo a verlo y se sentó en las piernas del chico, -¿sabes? No me importa- dijo posando sensualmente su boca en la del palú, el chico correspondió con deseo, -No se tu, pero tengo tantos deseos de hacerlo contigo-, susurro en su oído eróticamente, Ascot perdió los estribos, en un minuto estaba encima de ella, le desgarro completamente el vestido.
Por su parte Lucy cumplía el favor que le había hecho a su amiga, Después de correr por casi 20 minutos encontró a su "amiga" -Lucia…¿sabes dónde está Ascot?-, pregunto con tono grosero Tata al no encontrar a su futuro esposo, Lucy torció el gesto, -Supongo que esta con Marina, están hablando en el cuarto de ella-, con que hablando-, dijo Tata mientras corría con su semi panza de 3 meses al cuarto de la chica, Lucy suspiro y corrió atrás de ella.
Llegaron al cuarto de la guerrera y se escucho el rechinar de su cabecera, Marina escucho voces afuera, sonrió con malicia, apretó más el cuerpo del palú mientras este la penetraba, -¿Me amas Ascot?-, pregunto la guerrera con voz entre cortada, -¡TE AMO MARINA!-, dijo el chico ahogando un gemido, -Dilo más fuerte-, pidió la guerrera, -mientras Tata abría la puerta y se asomaba junto con Lucy sigilosamente hacia el interior, Lucy se tapo los ojos, pero Tata se quedo estática, Marina la vio con sarcasmo, -¡TE AMO MARINA!, ¡Odio a Tata, ella no significa nada para mí!-, dijo el palú concentrado en lo que estaba haciendo.
-Ascot…-, dijo la princesa de Cizeta con lagrimas en los ojos, - El chico volteo a ver a su prometida con sorpresa, Marina se tapo, lo empujo y se levanto de la cama, -Ahí tienes a tu prometido Tata, espero que seas muy feliz, siente lo que yo sentí…¿duele verdad?-, dijo Marina con ojos fríos mientras se ponía un vestido cefiriano. Tata agacho la cabeza y cerró los ojos, -Ojala seas buen padre Ascot y disculpa que no te acompañe en tu boda…adiós para siempre-, dijo mientras salía corriendo jalando a Lucy. -¿Qué demonios hiciste Marina? tú no eres así-, rugió Lucy mientras corría al lado de su amiga, -Darles lo que se merecen, ahora vamos con Presea-, aceleraron el paso y se encontraron en el comedor a un Paris tratando de detener a Águila y Clef de que se rompieran la cara.
-Ya tranquilo Guruclef-, grito Paris al mago mientras Latis detenía a Águila, -Todo es culpa de Marina-, dijo Presea, -ella ha hecho que nuestra vidas se vayan a pique-, concluyo Presea haciéndose la dramática. –Tienes razón Presea y vengo a solucionar esto-, dijo con tono de odio la peliazul mientras entraba con Lucy al comedor. Todos se quedaron callados, -Marina puedo explicarte lo que paso-, suplico el mago. La guerrera no le hizo caso, el mago la tomo del brazo y esta se soltó con violencia, corrió hacia Águila y lo abrazo, -¿estás bien? Pegunto Águila mientras acariciaba su frente, Marina volteo a ver a Presea con burla y beso a Águila.
El chico se quedo estático, pero al pasar los segundos correspondió el beso. No era cierto que la veía como su hermana, era todo lo contrario, por fin el chico se dio cuenta cuanto le gustaba su "hermana". Todos se quedaron callados mientras Marina se separaba del autozamita. Se quito el dije y se lo aventó al mago, -Jamás volveré, gracias por abrirme los ojos Guruclef, yo ya no pertenezco a Céfiro-, dijo la guerrera mientras se acercaba a Presea, -Quédate con mis sobras Presea, siempre serás la sombra de lo que Guruclef quiso conmigo-, dijo con tono serio. Caldina abrazó a la chica, -no tienes porque irte Marina-, dijo la ilusionista con una lagrima, -ustedes pueden venir a visitarme cuando quieran-, dijo consolando a la chica.
Paris y Anaïs la miraban incrédulos, la peliazul se acerco a Lucy, -amiga ¿me harías el favor?-, dijo la guerrera con una sonrisa, la chica asintió y se acerco a ella, -Águila, ¿te vas conmigo?-, dijo la guerrera extendiendo su mano-, el chico la tomo, -tonta, te dije que sin mis padres y sin ti jamás podría vivir-, dijo dándole un beso en la boca. –Marina por favor, necesitamos hablar-, dijo el Gurú acercándose a ella, pero Águila se interpuso. –Vámonos Lucy-, dijo la chica y junto con Águila desaparecieron.
Lo sé Antitos, sé que me quieres matar, que viajarías hasta México para ahorcarme personalmente, ¿Qué paso con Marina? simplemente que ya la tenían hasta la matraca, eso…chicas eso pasa por presionarme en facebook, vean lo que mi loca cabeza ha creado.
Gracias Nancy, Linita, Brenda y Antitos por estar al pendiente de mi historia.
Espero les haya gustado.
Jessica
