15. El consejo de Naciones
La chica lo miro con aprehensión, estaban metidos en un problema grave, -creo que no es momento de pensar en eso Clef, yo creo que lo importante ahorita es ponerle solución a este problema con Cizeta, pero tampoco me voy a dejar, no es justo que pague por algo que yo no provoque, además lo del hijo de Tata se me hace sumamente extraño, en la fiesta de nuestro compromiso la vi enferma, habría que ver el fondo del problema-, dijo Marina respirando profundamente, -pero si lo que quiere es que pagué pues lo haré-, dijo la chica bajando la mirada, -No los puedo poner en peligro a ustedes y por mi no van a padecer, yo los quiero y lo que menos quiero es hacerlos sufrir-, dijo la chica dándole la espalda.
-¿Crees que me arresten en Cizeta o este encerrada algún tiempo?-, pregunto la chica sin querer conocer la respuesta, -eso es lo que vamos a tratar en el consejo de naciones Marina, yo no dejare que te pase nada-, dijo el mago tomándola de la mano, -yo creo que lo más prudente es que estén mis padres aquí Clef, no quiero ocultarle las cosas, tengo que regresar a mi casa-, dijo la chica soltando su mano y dándole la espalda, -yo te acompaño-, dijo el mago deteniendo su intento de escapar, -mis padres no te quieren ver Clef, además necesito a Lucy o a Anaïs para volver lo más pronto posible y contarles a mis padres lo que está pasando, -Tus padres podrán no quererme pero yo soy tu protector y no iras sola-, dijo el mago con tono más alto, -¿así que mi protector eh?-, dijo Marina en tono sarcástico, -vaya, para protegerme, me lastimas bastante bien…olvídalo Clef mi respuesta es no, además Águila estará conmigo-, dijo la chica empujándolo a un lado y saliendo de su despacho.
Camino sin rumbo por el castillo sin entrar a ningún lugar en particular. Realmente no quería ver a nadie, salió del castillo hacia el bosque del silencio, camino por más de una hora. Metió la mano en su bolsillo y saco una uno de los tantos correos que había impreso de Águila, su hermano, de los cuales no se había decidido a tirar, pero tampoco había querido leerlos todos, saco el mas reciente.
"Querida Marina
Me duele mucho que no respondas ninguno de mis correos, te envío uno diario, pero de ninguno tengo respuesta tuya. ¿Qué ha pasado contigo? Realmente no sé si ir a Londres a secuestrarte y llevarte a Autozam para que te cases y gobiernes conmigo, pero no quiero dejar a nuestros padres, ellos me necesitan ahora que tu preferiste irte y dejarnos solos. Sé que la decisión de que huyeras fue lo mal que la has pasado en Céfiro, te entiendo porque a mí también me lastimaron, pero no me arrepiento, te conocí a ti y me enamore de ti de una forma que jamás pensé amar a nadie, ni siquiera a Presea.
Lo que te hizo Clef estuvo mal Marina, puede que jamás en su vieja vida haya amado a alguien pero, no tuvo porque tratarte así, el no es para ti, no se cómo no lo entiendes, te lleva muchísimos años y mucha experiencia, así como mucha soledad, ¿Cómo puedes asegurar que el daría lo que resta de su vida a una persona si ha estado 7 siglos solo? Puede que el deseo, la pasión por ti lo dominen, así como a mí, pero yo he respetado el que no me quieras ver, aunque si te extraño mucho, yo te amo y sé que dentro de tu corazón me correspondes porque por esa misma razón no quieres ver al mago, no sabes lo que sientes por cada uno.
Escríbeme por favor, te extraño Marina.
Águila
Después de leer la carta corrió sin rumbo, con todas sus fuerzas, su corazón y todos sus sentidos estaban tan confundidos. Tropezó con una rama y cayó duramente. Se golpeo la rodilla derecha con una rama gruesa y su cara cayó completamente en el fango, quedo completamente boca abajo, solo levanto un poco su cara para ver en qué lugar había caído, estaba completamente oscuro, comenzó a llorar, a desahogar su corazón en aquel planeta que la había visto sufrir tanto.
–Pensé que eras más fuerte-, dijo una voz masculina, ella trato de levantarse, pero no pudo, -No te muevas Marina déjame ayudarte-, volvió a decir la misma voz. La peliazul estaba en shock, y no lograba ver quién era, sus ojos estaban llenos de tierra y fango, detecto la voz como la que necesitaba en ese momento, y de pronto todo cobró sentido, acerco sus manos temblorosas hacia el rostro de esa persona y este se dejo acariciar sin importar que Marina tenía las manos llenas de sangre y lodo.
–Águila…-, dijo la chica en un susurro, él la acerco y la beso dulcemente en la mejilla, Marina derramó varias lagrimas y agacho la cabeza, -No tienes porque agacharla Marina, tenias derecho a defenderte, Lucy ya me conto todo, les comente a nuestros padres y ellos están en el castillo, te están esperando-, dijo el chico levantándose, -Creo que me rompí la rodilla, no puedo moverla y me duele mucho-, el chico la levanto dulcemente y la cargo, Marina recargo su cabeza en el pecho del chico y cerró los ojos, -No te preocupes todo irá bien-, dijo mientras caía en un ligero sueño.
No pasaron más de 5 minutos para ella cuando despertó de golpe, los gritos de tres personas la sacaron de su ensoñación. -¡Marina!-, grito su madre al verla, con sangre en la rodilla y completamente lastimada. -¿Qué le paso?-, exigió su padre con tono nervioso, -La encontré tirada en el bosque del silencio, al parecer se rompió la rodilla-, dijo Águila quien al ver a Clef, la apretó más hacia él.
–Recuéstala en la cama por favor, necesito curarla-, dijo Clef en tono serio, -¡tú no vas a tocar a mi hija!-, dijo su madre mientras empujaba al mago, -Nos la llevaremos a Tokio y si tu planeta tiene que sufrir las consecuencias, no nos compete-, dijo el padre señalando al mago. –Ella tiene que ayudarnos, es una guerrera mágica y tiene su deber aquí-, dijo el mago viendo a Marina duramente, -ella jamás pidió esa misión Clef y creo que lo sabes perfectamente-, dijo Águila enfrentando al mago.
-No me interesa lo que opines, esto lo causo ella y tiene que responder por sus actos-, dijo mirando a su oponente con odio, -pues ella no hubiera actuado de esa forma si Ascot y tu no se hubieran comportado como unos cretinos, además tu jamás la amaste-, respondió Águila con los mismos ojos de odio. –tú no sabes nada, no tienes idea de cómo la extrañe cuando ella se fue ¿o qué? ¿Me vas a decir que tú la amas?-.
Pregunto el mago cuando la chica grito, -¡YA BASTA! ¡CALLENSE TODOS!-, grito Marina cuando el ambiente se estaba poniendo cada vez más denso, -Mamá, Papá, iba a ir por ustedes, pero qué bueno que se adelantaron, gracias por venir, yo sé que no debí venir sin su permiso, disculpen, pero Guruclef tiene razón, tengo que estar aquí, yo cause estoy si quieren platicamos en otro lado, les parece, vamos a mi habitación-, dijo la chica extendiendo los brazos hacia Águila, Clef la miro con dolor y antes de salir, el padre de la chica le grito, -¡No la voy a casar contigo mago, primero muerto antes que mi hija sea desposada por ti!-, Águila como Marina se voltearon a ver con miedo, ¿el matrimonio con el seria lo único que la salvaría en el consejo de naciones?
Todos iban en silencio en hacia el cuarto de la chica, tanto Marina como Águila estaban idos con la última palabra de su padre. Águila la deposito en la cama y la chica hizo una mueca de dolor. –Águila por favor, ¿puedes ir por Anaïs para que cure mi rodilla?-, pidió la chica con dulzura, Águila no sabía qué hacer, no quería dejarla sola y menos con lo que su padre le había dicho a Guruclef, el chico después de unos minutos asintió y salió de la habitación.
-Mama, Papá, ¿Qué les dijo Guruclef?-, pregunto la chica con miedo, -Todo lo que paso, lo que hiciste y que este planeta está a punto de estallar en guerra por lo que causaste, también que es el capricho de la princesa porque el que iba a ser su esposo estaba enamorado de ti y quiere venganza, que está usando lo de su hijo para que estalle la guerra y tu adorado mago nos dijo que si te casaba con el tendrías inmunidad y no podrían hacerte prácticamente nada-, dijo el papa suspirando, -¿Por qué lo hiciste Marina? ¿Por qué? Esta metida en un problema muy serio y el consejo de naciones es mañana-, dijo el papa con cansancio.
-¿Crees que sea la solución el que te cases con el mago para no pisar el calabozo de los sultanes?-, pregunto su mamá a la chica cuando entro Águila con Anaïs, -Marina, Águila me comentaron lo que te paso, relájate, te sentirás mejor en unos minutos, "Viento curativo…-, una aura verde rodeo a la chica, levantándola de la cama y curando sus heridas y su rodilla rota, cuando la magia de Anaïs termino, la chica fue depositada suavemente en su cama.
Marina se levanto corrió a abrazar a su amiga, -Qué haría sin ti? ¡Gracias amiga!-, dijo mientras la dos reían, Águila observaba la escena algo distante de todos, estaba fascinado, Marina obviamente era una niña dulce y más que dulce, era una chica agradecida, todo esto daba mil vueltas por la cabeza de Águila, amaba todo de ella y le hizo tanta falta en el tiempo que se había ido a Londres,- "¿el matrimonio con Guruclef para que no la apresarán y estallará la guerra sería algo viable para ella? ¿Ella aún lo amará?"-, pensó para sí mismo y su corazón se sintió morir, se rompió el emotivo momento entre Marina y Anaïs cuando Águila hablo, -Padre ¿Por qué quiere el mago que Marina se case con él?-, pregunto tratando de sonar casual y seguro, pero se escucho muy ansioso y preocupado, -Por el puesto que el tiene pueden alegar que todo es un malentendido y simplemente con el cargo que tiene el en este planeta, tendría inmunidad y no le harían nada-, dijo el padre de la chica preocupado.
En un acto de locura, de esos que caracterizaban al rubio platinado dijo, -¡Cásate conmigo Marina!-, lo soltó así de golpe y porrazo, sus padres abrieron los ojos de par en par, Marina y Anaïs se voltearon a ver incrédulas, -Pero que dices…¿casarnos?, yo…yo soy tu hermana-, dijo Marina muy insegura, -¡esas son patrañas Marina! ¡Tú lo sabes bien!-, respondió acercándose a ella, se hinco y tomo las manos de la guerrera.
-Se que con esto no pretendo que me ames, yo daría mi vida por ti, todo mi ser, mi alma, mi gobierno, incluso mi planeta, sé que no merezco que me ames, más sin embargo se que en tu corazón hay algo mas por mí, como te lo escribí en infinidad de ocasiones, lo del mago no es amor, yo te puedo dar una vida con amor Marina, desde hacía mucho tiempo me gustabas, pero el amor que te profeso no tiene límites, yo daría todo por ti, solo date la oportunidad de amar y ser amada, déjame amarte y abre tu corazón para que tu también me ames-, dijo el chico levantándose y dándole un ligerísimo beso a la chica en los labios y la abrazo, Marina se quedo estática, de sus bello ojos brotaron infinidad de lagrimas, no se esperaba esas palabras tan hermosas de Águila.
-Es mejor que aceptes la propuesta de Águila hija, ni tu mama ni yo te queremos ver casada con ese mago, te lastimo mucho y ve en que problema estas metida aquí y fue provocado por culpa de el-, dijo su padre, -Águila ha hablado con nosotros, nos ha declarado sus sentimientos hacia ti y creemos que es lo mejor-, dijo la madre de Marina. Marina se separo de Águila y se dirigió a su madre, -¿Me quieren condenar a una vida sin amor?- pregunto la chica frunciendo el seño, la pregunta de la chica destrozo a Águila y solo atino a bajar su cabeza, -Tu sabes que eso no es del todo cierto hija, tu sientes algo por el, yo lo sé, tu corazón me lo dice y disculpa se que te presionamos hija, pero es lo mejor, tenemos que sacarte de este problema-, dijo su mama tomándola de la mano, -¿de verdad deseas casarte con Guruclef Marina?-, pregunto su mama, la chica respondió con voz cortada, -No lo se, yo ya no le tengo confianza, -¿Y a Águila lo quieres hija?-, pregunto su mama a Marina, -Sí-, contesto la chica, - ¿Amas a Águila hija, pero no como hermano si no como hombre?, la chica titubeo, Anaïs, Águila, su mama y su papa esperaban su respuesta, -Yo…yo…-, contesto la chica nerviosa, volteando a ver a Águila que tenia lagrimas en sus ojos, al fin, pudo admitir lo que su corazón tanto quiso ocultar yéndose a Londres, -sí…lo amo-, dijo la chica ante la mirada atónita de sus padres y amiga y por la respuesta de la chica el platinado se quedo sin habla, reacciono a los 5 segundos y corrió a besar a su amada. –entonces no esperemos más, vamos a Autozam, tenemos que hacerlo todo deprisa-, dijo Águila a sus padres y a Marina, -Anaïs acompáñanos, necesitaremos un testigo, te juro que no tardaremos-, pidió Águila a la amiga de la peliazul, -o…o….ok está bien, solo déjenme dejarle una nota a Paris, no te preocupes Águila no comentaré nada-, dijo la chica escribiendo en forma veloz la carta a su novio.
Paris:
Hubo una emergencia y tuve que acompañar a Marina y a sus papás a Autozam, Águila nos llevará, pero no te preocupes estaremos de regreso pronto para el consejo de naciones. Lucy viene con nosotros.
Te amo
Anaïs.
Estaban a punto de tele transportarse cuando Lucy entro al cuarto de la guerrera, -Sres. Ryuuzaki ¿Cómo están?-, pregunto Lucy en forma amistosa, Anaïs tomo a su amiga del brazo y tomo la carta de nuevo para agregar "Lucy también va con nosotros", -Vámonos Lucy nos necesitan en Autozam-, dijo Anaïs con urgencia, -Pero…pero…le tengo que avisar a Latís-, dijo la pelirroja, -Ya le puse en la nota que vas con nosotros, además Marina nos necesita-, dijo Anaïs con fuerza, la pelirroja se sorprendió, no es que Anaïs fuera persistente, es que era extraño para ella el comportamiento de su amiga, que siempre había sido tan prudente, -te lo explicaremos en el camino-, dijo la guerrera del viento mientras los demás presentes iban callados.
Guruclef dejo de sentir las presencias de las guerreras mágica, de los padres de Marina y de Águila, presintiendo lo peor, fue a la habitación de la chica y abrió sin tocar y no encontró a nadie, se sentó en su cama y sostuvo su cabeza con pesar, volteo al escritorio de la chica y vio una hoja de papel, la tomo y la leyó con urgencia:
Paris:
Hubo una emergencia y tuve que acompañar a Marina y a sus papás a Autozam, Águila nos llevará, pero no te preocupes estaremos de regreso pronto para el consejo de naciones. Lucy viene con nosotros.
Te amo
Anaïs.
-"Paris, Latís vengan de inmediato al cuarto de Marina"-, dijo telepáticamente el mago, a los 5 minutos estaban reunidos, -¿Qué pasa? ¿Dónde está Anaïs?- pregunto Paris con preocupación, el mago le entrego la carta, -Ya veo, Águila vino por Anaïs para que curara la rodilla de Marina, tiene como 15 minutos de eso-, confesó el chico con tranquilidad, -¿Qué es lo que te preocupa Guruclef?- pregunto Latís en tono serio, -No sé, tengo un mal presentimiento de esto, que hayan ido tan de repente a Autozam, hable con los padres de Marina y les dije que si se casaba conmigo, ella tendría inmunidad y no podrían hacerle nada-, confesó el mago con pesar.
-Cometiste un error Guruclef, pasaron dos años desde que ella se fue, no puede obligar a nadie a que te quiera-, reprendió Latís al mago, -No creo que sus papas lo aprueben Guruclef, pensarán en otra cosa, además Águila está enamorado de ella, pero no sé si le corresponda, según Anaïs, Marina no lo ama-, dijo poniendo la mano ene l hombro del mago, en señal de apoyo.
-dime algo con sinceridad Guruclef, ¿realmente la amas?-, pregunto Latís tratando de aterrizar los verdaderos sentimientos del mago, -Por supuesto, de eso no me queda duda-, dijo mientras se acercaba a la ventana, -Entonces…¿por qué no luchaste por ella? Pasaron dos años y tu pudiste haber ido a buscarla, no se que tengan que hacer en Autozam, pero lo que decida Marina tu no puedes cambiarlo. Cuando amas a alguien das todo por esa persona, si hubieras sido más persistente con las chicas ellas te hubieran llevado, pero veo que no lo hiciste, tu soledad pesa más que cualquier cosa-, confesó Latís saliendo de la habitación de la guerrera, Paris se unió a el y dejaron solo al mago.
El mago medito por un momento la situación sopesando la carta que había dejado Anaïs en el cuarto, -"¿en qué va a acabar todo esto?"-, pensó para si mismo, los papas de ella no lo querían cerca de su hija y el no sabía cómo reconquistarla, ni como salvarla de su destino. Volvió cabizbajo a su habitación, el consejo de naciones sería mañana en Fharem, y tanto Marina como él, tendrían todo que explicar.
El tan esperado día llego, el clima en Céfiro estaba un tanto sombrío y lluvioso, Guruclef se levanto deprisa y arreglo sus cosas, salió en busca de Marina y su familia cuando se encontró a Latís en el castillo. –Me informa Geo que el llevará a las guerreras mágicas y a su familia al consejo de naciones, que nos ven allá Guruclef-, el mago torció el gesto, esto era peor de lo que esperaba, -¿Y cuál es el motivo?-, pregunto molesto el mago, -No lo sé, lo único que sé es que las chicas están a punto de llegar a Fharem mientras tú y yo discutimos aquí, si nos apresuramos llegaremos en una hora, ¡vámonos!-, dijo jalando al mago, este no tuvo otra opción más que apresurarse, ya que todos estaban en la nave.
Caldina se veía sumamente preocupada por Marina y por Ascot, ya que él había recibió "su merecido según los sultanes" y el pobre chico tenia pavor de que lo volvieran a encarcelar y aún peor para Caldina, el chico, seguía profundamente enamorado de Marina y haría todo lo que fuera porque ella no sufriera nada. Se sentía muy tenso el ambiente, incluso Ráfaga se notaba más serio de lo normal. Guruclef iba enfurruñado en su asiento meditando que podría hacer por la guerrera del agua, no podía creer como sus padres pudieron anteponer su salvación y no permitirle que se casara con el, aun conservaba el anillo de compromiso que le dio dos años atrás y el dije que había forjado para ella. La terrible hora había pasado y los chicos descendían de la nave, los estaban esperando Anaïs y Lucy sin Marina, -¿Dónde está Marina? – pregunto el mago acercándose a ellas, -ella está en un cuarto cerrado con su familia, -dijo Lucy tratando de no ver a los ojos al mago, -¿Águila está con ellos?-, pregunto molesto el mago, -Si Guruclef, recuerda que el es parte de la familia de Marina-, dijo Anaïs con tono inseguro.
Paris se acerco a su amada, -¿Qué paso contigo? ¿Estás bien? Te fuiste sin decir nada-, pregunto Paris, dándole un ligero beso a su amada, -No te preocupes Paris, Céfiro estará bien.-, dijo Anaïs con sinceridad, -¿Por qué dices eso?- pregunto preocupado por la cara de su amiga, -Ya lo veras-, dijo tomándolo de la mano y encaminándolo hacia la sala donde se realizaría el consejo de naciones. Los cefirianos entraron temerosos, pero Guruclef iba sumamente ansioso, necesitaba hablar con Marina, le urgía hablar con ella para convencerla, pero su resolución se fue a la basura ya que Cizeta no permitió que el mago hablará con la chica, tenían a toda la familia aislada.
La Sala de Trono de Fharem se asemejaba mucho a la de Céfiro, con toque orientales, y mesas bajitas, los representantes de cada palneta estaban sentados formando un media luna. Entraron primeros los anfitriones, Los reyes de Farhem, la princesa Aska con su prometido Sang-Yu, Chan-Ang, seguidos de la elite de Cizeta, los sultanes, así como las princesas Tatra y Tata, esta última con cara de fastidio, seguidos por la elite de Céfiro, Paris, Anaïs, Lucy, Latís y Guruclef, y hasta el último Geo y Zas de Autozam, esto sorprendió al mago, el gobernante del planeta era Águila y le sorprendió muchísimo que Geo estuviera ocupando su lugar. Ascot, Cladina y Ráfaga se sentaron atrás de ellos.
-Bienvenidos hermanos, damos por iniciado el primero consejo de naciones entre los planetas de Céfiro, Cizeta, Autozam y Fharem para arreglar nuestras diferencias y tratar de frenar una posible guerra entre nosotros. Por favor, que pase la acusada-, dijo el padre de Aska. Los guardias abrieron las puertas y entro la familia Ryuuzaki al recinto, lo ojos del mago no daban crédito a lo que veían, los padres de Marina así como ella, llevaban los escudos emblemáticos de Autozam, tanto Marina como su mamá vestían un vestido completamente autozamita color celeste, mientras que el padre iba vestido exactamente igual al de Águila, la familia tomo asiento atrás de las mesitas que estaban el centro de frente a todos. Marina vio al frente y pudo ver la preocupación en los ojos de Guruclef, los cerro y volteo su cabeza, Tata estaba extasiada con este gesto, pensando tontamente que tenia miedo al castigo por el cual ella iba a ser condenada.
-La elite de Cizeta tiene la palabra-,dijo el padre de Aska cuando la familia de la chica tomo asiento. –Estimados hermanos, quiero agradecerles su participación y señalar la verdadera causa por la que estamos aquí, la guerrera mágica del agua ha destrozado mi familia, quisiera pedir la participación de Tata, de mi adorada hija para que relate lo sucedido con ella y con mi nieto-, dijo el sultán volteando a ver amorosamente a su hija.
Marina, tenía la cabeza agachada, Águila tomo su mano esta lo miro, hubo algo en su mirada que le dio fortaleza y levanto su cara sin miedo. Tata se intimido un poco por eso y con un dramatismo exagerado comenzó, -Queridos hermanos, vengo aquí a pedir castigo a Marina Ryuuzaki, guerrera del agua de Céfiro para que se le castigue como se debe, por quitarme a mi más preciado tesoro, el bebe con el que tanto tiempo soñé y me fue arrebatado por esta desagradable mujer. Yo estaba enamorada e ilusionada de compartir mi vida en ese tiempo con Ascot, pero sin embargo, los encontré teniendo relaciones en el cuarto de la guerrera cuando tenía 3 meses de embarazo, mi corazón no lo pudo soportar y mi bebe falleció-, dijo entre lagrimas forzadas y tirándose al piso haciendo un mega teatro, su papa la tomo de las manos y le pidió que se tranquilizará mientras Tatra veía con indignación a su hermana. –Quiero la muerte de la guerrera-, finalizó con voz de odio. –yo también…-, dijo entrando un mujer al recinto, era Presea, -la guerrera me quito lo que más amaba en la vida, es una arpía-, dijo sentándose al lado de Tata.
Los papas de Marina iban a empezar a debatir cuando su hija los detuvo, -Quisiera hablar ahora…si me es posible-, pregunto la guerrera con voz serena, el padre de Aska asintió con la cabeza y la chica continuo. –Estoy aquí para exponer mi versión de los hechos de lo que paso hace dos años, aunque lo que comenta la princesa Tata es cierto, quisiera exponer los motivos y las situaciones por las cuales se suscitaron tan penosos incidentes. –Continua hija-, dijo el padre de Aska, la chica suspiro.
-Desde la batalla entre Águila y Lucy por el poder del pilar de Céfiro, tanto mis amigas como yo continuamos visitando a nuestros amigos en Céfiro, Ascot y yo éramos los mejores amigos, aunque nos gustábamos, nunca nos atrevimos a decirnos nada, yo esperaba paciente su declaración porque sentía que lo amaba. Una ocasión tardamos 3 semanas en ir a Céfiro, se rompió nuestra relación por reclamos que nada tenían que ver con amigos, nos distanciamos un poco, pero después hablamos y por fin nos volvimos pareja. Yo notaba en sus besos y abrazos un poco subidos de tono, así que durante nuestro noviazgo que fue fugaz, una noche que llegamos a Céfiro, mis amigas y yo lo descubrimos teniendo relaciones con la princesa Tata-, confesó la chica, le pague con la misma moneda por lo que me hizo, eso es todo.-.
-¿Y la muerte del bebe? Eso no lo podemos obviar Marina-, dijo el padre de Aska, -La muerte del bebe yo no la provoque, Tata no se estaba alimentando bien, yo viví esos tres meses con ella y nunca quiso comer por no engordar, -ahora quien hablo fue Ascot, -¡Eso no es cierto! ¡Es mentira!-, grito furiosa Tata, -Es cierto hermana, estoy cansada de que a todos les quieras echar la culpa de tus actos, si tú no te das a respetar el problema es tuyo hermana, nadie tiene que sufrir por tus tonterías-, confesó Tatra enfrentando a su hermana. –Aunque la princesa lo haya provocado aun queda el deshonor que causo la guerrera a la familia de Cizeta, ella no pertenece a la realeza de Céfiro para que tenga inmunidad-, comento angustiado.
-Ella la tendrá por eso no se preocupe-, contesto Guruclef, -ella será mi…-no pude continuar porque Águila lo interrumpió, -ella no necesita pertenecer a la realeza de Céfiro, y espero que después de esto quede todo olvidado y este mercado de chisme en torno a una princesa tonta y patética, -¡¿cómo puedes hablarle así a mi hija?-, grito el sultán levantándose, -No voy a permitir que lastimen o le hagan daño a la realeza de Autozam y si es que Cizeta quiere de enemigos a Céfiro y Autozam estamos de acuerdo pelearemos con ustedes-, dijo Águila en tono amenazador.
-¿Por qué defiendes a esta chiquilla que no es nada ni nadie aquí Águila? Grito Presea molesta, -¿Por qué?-, exigió la armera dando un golpe en la mesa. Águila lo vio con sonrisa burlona, -¿Con que ella no es nadie? Según para ti querida armera, y dime ¿acaso tú eres alguien?-, pregunto con la misma sonrisa burlona.
Presea se puso morada del coraje, -por supuesto que si estúpido, valgo mucho más que ella porque yo tengo un rango en la realiza de Céfiro porque soy la armera-, dijo furiosa, -Esa porquería de mujer y su raza son un asco y no deberían de estar aquí-, dijo con desdén de desprecio, Marina no lo soporto, iba a darle una lección a la armera cuando Águila la detuvo. –Solicito la detención de la armera y que se le de la pena máxima en una prisión aquí en Fharem. –Águila, el hecho que tu quieras a la familia de Marina en esa forma no significa que vaya a acatar la orden que me estás dando, la armera es una persona sin educación-, la chica lo vio con ganas d e querer asesinarlo-, pero tiene razón, no son de la elite de Céfiro.-, dijo el padre de Aska con resignación.
Todos los presentes se miraban entre sí, Guruclef, veía fijamente a Marina, la chica tenía los ojos cerrados, y unas pequeñísimas lágrimas brotaron de sus ojos cuando los abrió. –En eso te equivocas querido amigo, Marina no pertenecerá a la elite de Céfiro, ella pertenece a la elite de Autozam-, dijo Águila muy orgulloso.
-¿Qué dices Águila? ¿ahora resulta que porque es tu dichosa hermana ya pertenece a la elite de tu planeta?-, pregunto Tata sarcástica y burlona, -No estimada ´princesa, pero tu estupidez no da para más, ahora lo veo con claridad, ella no es mi dichosa hermana…-, dijo tomando la mano de la guerrera y levantándola, - y si no quieres callarte y largarte de una vez…tengo tropas preparadas para atacar tu asqueroso planeta de inmediato, ¿lo has entendido?-, dijo Águila abrazando a Marina, -pero antes de eso quiero que te disculpes con Marina ya que ella es mi dichosa esposa y gobernante de Autozam, así como sus padres y pertenecen a la elite de mi país, así que tiene inmunidad-, dijo Águila triunfante ante todos los presentes.
Marina volteo a ver al par de ojos que la miraban intensamente, vio unos ojos azules derramar una lagrimas dolorosas ante dicha revelación, -"Marina…" pensó el mago mientras se acercaba a ella ante la mirada de todos.
