16. La terrible verdad

La noticia dejo impactado a todos, se volteaban a ver entre si y se escuchaban cuchicheos por todos lados, la peliazul se tapo los odios en señal de aliviar ese dolor en su corazón y los molestos chismes que se empezaban a generar. El padre de Aska pidió silencio.

–Ella pertenece al elite de Autozam y aunque n o lo fuera, ella no causo la muerte del heredero de Cizeta, Marina Ryuuzaki, guerrera del agua es absuelta de todo cargo, Presea la armera real de Céfiro queda desterrada de Céfiro hasta que el rey decida que hacer con ella –dijo dando terminada la sesión, un par de guardias de Fharem escoltaron a Presea que miro en forma envenenada a los presentes.

El sultán asintió con la cabeza molesto y se retiro de su asiento.

–Pero padre…–fue interrumpida por una dolorosa bofetada que se quedaba marcada en la mejilla derecha

–¡Guarda silencio! Tu yo vamos a hablar muy seriamente en Cizeta, no por un berrinche tuyo vamos a estallar en guerra y pobre de ti con que vuelvas a amenazarlos, ¡esto casi nos cuesta el planeta! –dijo su padre señalándole a Tata la salida del recinto, ella humillada y sin poder enfrentarse nuevamente a la guerrera porque perdería, prefirió no voltear a verla, siguió el rumbo junto a sus padres cabizbaja, mientras Tatra volteo a ver a Marina, tendría que explicar tantas cosas ahora.

Fharem abandono en silencio el recinto, era obvio que se desataría una guerra peor, todo por el corazón indeciso de la guerrera, la elite de Céfiro también abandono el recinto en silenció y solo quedo la comitiva privada del rey. La peliazul ajena a la escena cerró los ojos con fuerza, no quería tener que explicarle las razones por las cuales había tomado esa decisión tan precipitada y de golpe, veía a el mago acercarse a ella una velocidad impresionante, empezó a temblar desconsoladamente, colapso cuando lo tuvo frente a él y cayó desmayada golpeándose fuertemente la cabeza contra la silla. Casi de inmediato dos pares de brazos quisieron cargarla.

–¡Suéltala! ¡Ellas es mi esposa! ¡Quita tus asquerosas de ella!

–¡No la voy a soltar! ¡Ella no puede ser tuya! ¡No lo será no lo permitiré! –gritó el mago enardecido tratando de jalar a una Marina inconsciente de los brazos de su esposo.

–¡BASTA! ¡AMBOS! Ninguno de ustedes la tendrá –dijo el padre de Marina.

–Pero padre ¿qué estás diciendo? –reclamo Águila viendo a su padre.

–Lo que escuchaste, Céfiro no está en peligro, Autozam tampoco, la llevaremos a mundo místico y jamás volverá a este lugar –dijo la mama de Marina que había estado al margen de la situación.

–¡Pero ella es mi esposa! –grito Águila aferrándose más al cuerpo de ella

La situación se sentía sumamente tensa en cuanto los papas de Marina hablaron, todos se miraban confusos, las únicas que no se veían sorprendidas eran Lucy y Anaïs que estaban al tanto de todo, sus parejas las miraban ceñudos, heridos y tristes de que no les comentaran nada. El papa de Marina volteo a ver a Paris.

–Paris por favor, regresemos a Céfiro, quiero llevarme a Marina a mundo místico y desde aquí no podemos regresar, ella ya los salvo así que es lo menos que pueden hacer por nosotros.

–Pero si ella no está con Águila ¿Cómo me asegura que no nos van a declarar la guerra nuevamente? –dijo Paris en tono molesto

–Águila no lo permitirá –dijo mientras volteaba a ver a su hijo, sería la última vez que lo vería.

–No te voy a entregar a Marina –dijo aferrándola más a él.

–Tendrás que hacerlo –dijo ahora el mago supremo de Céfiro –O Céfiro le declarará la guerra a Autozam, –y te recuerdo querido comandante…que no podrás con Céfiro– dijo en tono amenazante.

La Sra. Ryuuzaki se interpuso entre los dos y miro con tristeza a Águila, sobo tiernamente su hombro tratando de darle consuelo.

–Si tu interés por mi hija hubiera sido desinteresado, la hubieras dejado ser feliz con el –dijo mientras volteaba a ver a Clef, –nosotros siempre supimos a quien le pertenecía su corazón, mas sin embargo, hiciste que tuviera más problemas de los que ella misma pudiese sido capaz de causar, le trajiste un dolor innecesario a su corazón, muchas tragedia y muchos problemas, por mucho que te amemos, amamos más a nuestra hija y solo queremos su bienestar, no creo que sea bueno que permanezca contigo, la has lastimado tanto…–dijo con lágrimas en los ojos.

Y entonces el platinado comandante entendió todo, el consentimiento de la boda había sido un vil engaño por parte de sus padres adoptivos.

–Ella me engaño…ustedes me engañaron–dijo con voz entrecortada –nunca me amo…solo lo hizo por salvarse

–Lo hizo por salvar a Céfiro, no solo a ella–dijo Ascot poniéndose en enfrente de Águila extendiendo los brazos para que la entregara, la chica seguía inconsciente –¡Dánosla! Tenemos que ver lo de su golpe en la cabeza –Águila no lo resistió más y la entrego.

Los padres de Marina veían con tristeza a Águila, lo amaban como su hijo, pero había manipulado la vida de su hija de una forma tal que había causado problemas en todos lados y Marina por tener una visión equivocada por su "hermano postizo" hizo y deshizo por influencia de él. Ráfaga entro al salón en ese momento aligerando el momento de tensión.

–La nave esta lista…–dijo serio.

Ascot se llevo a Marina mientras lo seguían Ráfaga, Caldina, Latis, Lucy, Anaïs y hasta el último Guruclef que dio un vistazo rápido con tristeza a Águila. Los papas se Marina se quedaron con él para despedirse.

–Hijo…–dijo el Sr. Ryuuzaki con tristeza

–¡No me llames así! ¡Yo nunca fui nada para ustedes! –gritó el platinado en lagrimas.

–Sentimos todo esto pero fue lo mejor –dijo la Sra. Ryuuzaki con ternura –Marina está confundida y con esta decisión tan precipitada, su corazón iba a perecer y esto era lo que menos necesitaba, no sabemos qué dirección tome su corazón pero ten en cuenta que si ella de verdad te ama, volverá a ti, tienes que darle tiempo, no la busques, si es para ti, ella regresara si no…no podemos forzarla, ya le has puesto el camino bastante difícil desde su fiesta de graduación, no interfieras en su vida, deja que escoja –dijo dándole un beso en la mejilla.

–Deja que pase tiempo, deja que sane su corazón, tal vez algún día nos volvamos a ver, no lo sé, lo más importante ahora, es nuestra hija, te queremos Águila, pero le has hecho mucho daño –dijo su padre mientras le daba la argolla que Marina portaba en su dedo anular, no supo en qué momento de la reunión se la quito.

El matrimonio desapareció de su vista mientras el platinado veía con lagrimas el anillo de boda, que duro tan poco tiempo, Geo y Zas se acercaron a él para darle apoyo, serían momentos muy difíciles para el dadas las circunstancias.

Mientras en la nave Clef curaba la contusión de Marina, tenía un brillo de esperanza en los ojos, mientras los demás lo miraban confundidos, las respectivas parejas decidieron dejarles un momento de intimidad para platicar en cuanto Marina despertara, los chicos se dirigieron a una salita de juntas que se encontraba en la nave para platicar de lo sucedido. Latis y Paris miraban molestos a las chicas, Anaïs decidió romper el silencio incomodo.

–Supongo que tenemos mucho que explicarles…

–Supones bien Anaïs, quiero saber qué demonios paso allá adentro, primero regreso soltera de mundo místico y después se desaparece una noche y es esposa de Águila y ahora que siempre no…¡no entiendo nada! –dijo Paris con frustración.

–Cuando llegaron sus papas a Céfiro con ayuda de Lucy, Marina se lastimo la rodilla y me hablaron para que la curará, cuando entré sus padres estabas desesperados por salvarla de la situación tan terrible con Cizeta, creo que antes habían hablado con Águila y decidieron que lo mejor para ella y Cefiro era que se casaran, así ella tendría inmunidad y no sufriría ningún castigo y el planeta no estallaria en guerra, tendrían que actuar rápido, Águila se le declaro y Marina después de mucho trastabillar acepto, acepto insegura, así que nos fuimos a Autozam para que se casará. Lo que nos sorprendió fue que Águila ya tenía todo listo, si todo se había arreglado desde un inicio tan precipitadamente ¿cómo podía tener el vestido de novia tan rápido y las ropa de gala en un instante? Incluso una de las modistas que entró dijo que él lo había encargado ya desde hacía un año, Águila no estaba presente pero los padres de Marina si, en cuanto salieron del cuarto y Marina quiso probarse el vestido se veía muy confundida y lloraba…–dijo Anaïs a los chicos, estos no alcanzaban a entender el trasfondo del asunto.

–El padre de Marina empezó a sospechar y nos pregunto cómo se dieron los problemas con Cizeta, como había empezado todo, ¿recuerdan que las amenazas empezaron a los tres meses de que Marina se fue? – pregunto Lucy a los chicos y ellos asintieron.

–Pues los padres de Marina le dijeron abiertamente que sospechaban que Águila estaba atrás de todo esto, que el había desatado la furia de Tata para vengarse, que lo estaba haciendo para que se casará con él, Marina comenzó a llorar y quiso irse a mundo místico en ese momento, pero sus padres le pidieron que fuera inteligente y que aguardara, le dijeron que se casará y después de eso regresarían a mundo místico sin Águila, que solo lo hiciera por Céfiro y por su libertad, pero ella no quería, prefería hablar con Clef y llegar a un acuerdo con el pero sus padres la desistieron de eso, mientras ella no estuviera segura, no la iban a atar a alguien que no quisiera –explico Lucy cabizbaja.

–Pero…¿cómo pueden estar seguras de que Águila fue el causante? –pregunto Latís con tono acusador.

–Verás, nosotras estábamos con sus padres cuando la familia real de Fharem se nos acercaron y los presentamos, a mi el padre del Aska me comento delante de ellos que Tata empezó a pedir justicia desde que empezaron a llegarle anónimos de Autozam, no pudo ser Presea porque ella estaba en Fhahem y si ves todo lo que ha pasado: la graduación, por lo de Presea decidió quedarse con ella, en su fiesta de compromiso con Guruclef dijo que él la había besado delante de todos, esto sin duda fue obra de él, quiso quedarse con nuestra amiga con la artimaña más sucia del mundo –dijo Anaïs indignada.

–Incluso el matrimonio con Águila no tiene valor…un representante les dio la bendición pero solo se considera matrimonio si es consumado, pero eso jamás paso, Marina fingió estar enferma y paso la noche con nosotras, Águila esperaría hasta el día de hoy para consumarlo, ella tuvo que aguantar mucho, pero gracias a dios ya paso todo.

–Ahora lo comprendo y bueno…¿regresará algún día? –preguntó Latís percatándose que el mago había escuchado todo, podía sentir su presencia, su agitada respiración y la nueva esperanza en su corazón.

–Solo el corazón de ella lo decidirá, no lo sabemos, pero ya sin este peso de encima, espero que pueda hacer su vida nuevamente –dijeron los padres de Marina entrando a la salita de juntas.

–Supongo que Guruclef ya curo a nuestra hija –dijo el padre de Marina triste y desilusionado

–En efecto señor así es, aun sigue dormida, pero ella está bien, no sufrirá ningún percance con la contusión –dijo Guruclef entrando a la sala.

–Si nos disculpan...quisiéramos hablar con el mago a solas –dijo el Sr. Ryuuzaki tenso, los chicos asintieron y salieron de la sala dejando al mago con los padres de la chica.

–Ustedes dirán Sres. Ryuuzaki ¿Que puedo hacer por ustedes?

–Dime algo Guruclef, Si Marina fuera tu hija ¿Dejarías que regresará a Céfiro? ¿Después de todo lo que ha sufrido? ¿Te gustaría verla sufrir de nuevo? –pregunto el papa de la chica.

–Por supuesto que no...si ha sido dañino para ella, no me gustaría que ella regresará.

La mama de la peliazul tomo las manos del mago.

–Nosotros nos sentimos de la misma forma, no queremos que regrese, ahora que Águila no estará mas en su vida, no tendrá quien influenciarla.

–Yo quisiera verla, hablar con ella antes de que regrese a su mundo.

–Prefiero que no sea así, si la amas dale tiempo, deja que su corazón decida, tal vez puedas buscarla pero dale tiempo por favor –concluyo el padre se la guerrera.

El viaje de regreso fue extrañamente rápido para el gurú de Céfiro, para su desgracia Marina no despertó en todo el viaje y sentía la mirada de los padres fija en el, era de verdad desastroso, en cuanto llegaron las chicas loa teletransportaron aun estando dentro de la nave sin avisarle al mago. En cuanto ya no sintió sus presencias se dio cuenta que la chica ya no regresaría, si el quería ganar su corazón nuevamente el tendría que buscarla y no descansaría hasta encontrar una forma de ir a mundo místico y recuperarla.

Marina se levanto con dificultad sobándose la cabeza y presiono inconscientemente donde se había golpeada dejándole una sensación de dolor inconsolable, de repente recordó todo, abrió los ojos de golpe para darse cuenta de que no estaba en Céfiro, se encontraba en mundo místico. Escucho su puerta abrirse, respiro con calma cuando vio que era su mama con una bandeja con galletas y té.

–¿Cómo te sientes?

–Mejor mama gracias…aunque me hubiera gustado estar despierta, no pude con tanta ansiedad.

–Ya tranquila cariño, estas en casa, ya no podrán lastimarte –dijo dándole un tierno beso a su hija.

–¿Cómo lo tomo Águila? –pregunto la chica con terror

–Como debió tomarlo…muy mal, pero no te preocupes por él, ya no estará en tu vida, a menos que tu lo quieras así…–dijo sus mama con una sonrisa.

–Quisiera estar sola mama…–dijo con una voz de profunda tristeza, su mama asintió y salió de su cuarto.

Se tiro al colchón y sin pensarlo se soltó a llorar, tenía su corazón tan confuso, lo sentía tan perdido, ¿Qué hubiera pensado el gran gurú de céfiro después de la noticia? ¿Qué era una persona que solo buscaba ventaja ¿eso había significado el matrimonio para él? Por primera vez en su vida pensó que lo mejor para ella era seguir en Tokio, ya no regresaría a Londres, ya no tendría a que ir allá tendría que rehacer su vida. No sabía si lo amaba o no y la incertidumbre le dolía demasiado.

Mientras que en Céfiro, el mago retomo la búsqueda nuevamente, aquella que empezó hacia un año y medio cuando las chicas no regresaron en dos meses. Se volvió mas retraído, comía solo en la biblioteca, extrañaba mucho a la guerrera, sus clases, sus paseos, los momentos en los que comían juntos y qué decir de sus besos, caricias, su piel, extrañaba todo de ella, tendría que buscar rápido la forma de regresar a mundo místico.

Marina viajo sola a Londres a recoger el resto de su equipaje, se despidió de sus amigas y regreso a Tokio a rehacer su vida sin escapar, casi nunca pensaba en Águila pero Clef ocupada su mente casi todo el tiempo, a los 6 meses de lo sucedido, se dio cuenta de que amaba al mago, mas sin embargo no se sentía lista para regresar y dar la cara en Céfiro, había hecho un lio tal que no se atrevía a darles la cara. Entró a trabajar en el sector público de salud donde pasaba todo el día y parte de la noche para olvidar sus penas, sin éxito.

Incluso dejo de hablarle a Lucy y Anaïs, se sentía aun más culpable con ellas y por el sufrimiento innecesario que les había causado a sus novios, la preocupación por la guerra, la situación tensa de Cizeta, en fin no tenía cara para verlas. Las chicas no entendían el comportamiento de la chica, equivocadamente pensaron que Marina las odiaba por todo lo que paso y ya no quería verlas y como la peliazul jamás les respondió las llamadas, ellas simplemente dejaron de buscarlas.

Pese a sus deseos y esfuerzos, el mago no había sido capaz de lograr una manera de ir a mundo místico, no durmió en meses y casi había perdido el apetito, perdió una parte considerable de su peso y estaba de pésimo humor todo el tiempo, sabía desde hacía tiempo que Marina ya no veía a sus amigas y que desde hacia tiempo no sabían de ella, eso había aumentado su ansiedad y empeorado su estado de ánimo.

–¡¿Cómo puede ser posible que yo mismo haya podido forjar un dije para que ella regresará y yo no ser capaz de hacer uno para ir a mundo místico? ¡Esto es estúpido! –dijo pateando la silla de su despacho haciéndola trizas en su furia por no conseguir el cómo regresar.

Salió al jardín y ya era de noche, el cielo hermoso iluminado de estrellas calmo su adolorido corazón, pero hizo añorarla aun más.

–Daría mi vida por estar contigo…–dijo melancólico sentándose en el balcón

–¿Estás seguro de que eso deseas viejo Gurú de Céfiro? –respondió una voz

–¿Quién está ahí? –Se puso en guardia tomando su báculo como defensa, abrió los ojos de par en par cuando vio la imagen de un gran dragón azul fuera de su balcón.

–Ceres…–dijo el mago boquiabierto y con incertidumbre

–Si deseas a la guerrera, tendrás que convencerme de eso

–Que tengo que hacer…– soltó el mago de sopetón esperando la respuesta del guardián del amor de su vida.

Hola chicas, perdón lo sé lo sé, me tarde mil años en actualizar, pero ya espero terminar con estas historias, que la verdad me encanta escribirlas pero por el trabajo no he tenido tiempo, dejen sus reviews sale?

Saludos!

Jessica