17. Mi vida sin tu amor
Se limpio la nariz por enésima vez, la gripa realmente le está afectando, hacía muchísimo frío en Tokio, no sabía si era el frío de su corazón por no estar en Céfiro o que ya pasado un año no había sabido nada de Águila y de Clef y eso le estaba doliendo demasiado.
Estaba enfocada al 100% en sus estudios. Tenía excelentes calificaciones y no le importaba otra cosa más que terminar su carrera de médico, sin embargo, el recuerdo de toda la gente que Vivian Céfiro cada vez hacia más pesada su estancia en Tokio. Amaba al mago sin lugar a duda, eso lo descubierto desde hacía un año, desde que había pasado aquel terrible incidente con las princesas de Cizeta.
También pensaba que si Clef no la había buscado, era porque tal vez ya no estaba interesado en ella, estaría dedicado a su trabajo como mago supremo en Céfiro y el amor nuevamente estaba lejos de sus prioridades.
–Tal vez sea mejor rehacer mi vida, olvidarme de él y de todo lo que implicó ser guerrera mágica en Céfiro…ya no quiero saber nada.
Tristeaba mientras veía ausente por la ventana, pensando añorando, pero su orgulloso corazón y el miedo de ser rechazada después de lo acontecido en Céfiro la hacía desistir de regresar. Escucho unos leves golpes en su habitación.
–Hija, te traje la cena –dijo su madre notando su ánimo bastante bajo, ese ánimo que había tenido desde hacía un año.
–La verdad no tengo mucha hambre mama
–Marina se que te duele pero no puedes seguir así, tienes que hacer tu vida
–Es lo que estoy haciendo…
– ¿Por qué nunca les devolviste las llamadas a Anaïs y Lucy? Te vinieron a buscar muchas veces y tú jamás quisiste recibirlas
–No quería que me reclamaran lo que paso, les cause dolor a ellas también y problemas con sus novios, ya no quiero causarles problemas a nadie
–No creo que sea eso Marina, tal vez si hablaras con ellas, te darían noticias de Guruclef y Águila, si eso es lo que quieres
–No, no es lo que quiero
–Pero…
– ¡Tu lo has visto! ¡No me han buscado ni Águila ni Clef! Águila no me importa, siempre me importo Clef, pero ahora, sé que no valgo nada para él, Lucy y Marina pudieron traerlo, el pudo solicitarles su ayuda pero no creo que lo hayan hecho, ellas sabían lo importante que es él para mi…
– ¿Por qué no vas a buscarlos? Tal vez si platicas con el… –pero fue interrumpida abruptamente
– ¿Después de lo que ocasione? Es obvio que no quieren verme, yo se que esa fue la razón por la cual me sacaron de Céfiro antes de que reaccionara.
Su madre calló, por primera vez en su vida le dio miedo decirle a su hija la verdad, ellos le había suplicado encarecidamente al mago que no la buscara, que ella si lo quería lo buscaría a él, sin saber esto Marina, creo una grieta más profunda en su corazón pensando tontamente en que la estaban rechazando.
Su madre al sentirse mal, salió de la habitación arrepentida de lo que habían ocasionado, lastimaron a su hija al no decirle la verdad. Este tema lo consultaría con su esposo tan pronto llegará a la casa.
Mientras en Céfiro, Guruclef afinaba los últimos detalles de su cargo, así de todas las obligaciones pendientes como mago supremo para pasar la batuta Ascot, además de que estaba ocupado buscando alguna alternativa para llegar mundo místico para hablar con Marina ya que este sea un año como no habían tenido noticias de ella. Las guerreras entraron a la biblioteca el mago donde lo vieron aun peor de lo que pensaban.
–Clef ¿es que acaso no vas a dormir nada? ¡Ve cómo estas! ¡No eres la misma persona que conocí! –decía Anaïs fastidiada de ver al mago, había perdido aun más peso y se veía sumamente enfermo.
–Ya estoy terminando todo, tengo que ir por ella –dijo con esfuerzo, mientras tomaba su bastón, no podía caminar sin él, ya que al bajar tanto de peso, sus rodillas se descalcificaron.
–Nosotras te podemos llevar, ya no queremos verte así –dijo Lucy angustiada, mientras Latís giraba la cabeza, estaba completamente en contra de eso.
–Chicas tiene meses que no habla con ustedes, además yo tengo que regresar por mí mismo, no debo tomar la ayuda de nadie…y por favor déjenme solo…
Las chicas salieron primero, dejando a la Latís atrás, Lucy se percató de que no estaba saliendo de la biblioteca, el espadachín le hizo el ademan de que la seguiría, quería unos momentos a solas con su maestro y amigo.
–Realmente no me gustaría que te fueras, ¿estás seguro que te corresponderá? ¿Qué tal si ya tiene a alguien en mundo místico?
–Tendré que arriesgarme…
– ¿Nos abandonaras por ella? –preguntó el espadachín con miedo
–Latís, no los estoy abandonando, también tengo derecho a rehacer mi vida
– ¿Cuál vida? ¡Ceres te está sacrificando por nada!, está consumiendo tu vida ¡puedes morir muy pronto!
–Ella salvo Céfiro, no le debes más que gratitud
–Sus mismos padres dijeron que ella te buscaría si de verdad te amaba, ya paso un año y ni siquiera habla con Anaïs y Lucy ¿no crees que es evidente que ya se olvido de todo?
–Se que no es así, la conozco, ella cree que no la quiero…
Latís al saber su respuesta salió de la biblioteca, frustrado y asustado de que el mago muriera en el intento, pero al igual que la guerrera era necio.
–"Si se sigue deteriorando yo mismo obligare a Lucy a que me lleve a mundo místico y la traeré de los cabellos si en necesario ¡maldita Marina! ¡Está acabando con Clef por nada!" –pensaba sumamente molesto mientras se dirigía a su habitación, hablaría con Lucy esa misma noche.
El precio que pagaba era muy alto, Ceres le había ofrecido forjar un anillo de tele trasportación a cambio de su poder y su juventud avejentándolo cada día más, ese había sido el precio por ver a su protegida.
Con el poco poder que le quedaba trato de seguir forjando el anillo con el cual podría ir a mundo místico, casi estaba por terminar cuando sintió por primera vez el aura de Marina despreciándolo con este sentimiento su corazón inevitablemente falló cayendo inconsciente en la biblioteca.
Marina se encontraba encerrada en su recámara depurando su closet cuando de repente una bolsa con una montaña de papeles cayó. Se fastidió de ver el desorden y más porque se sentía mal de la gripa.
Empezó a recoger los papeles y vio que eran los apuntes de su estancia en Céfiro cuando Clef era su tutor. Veía con nostalgia los papeles y todos los apuntes que con impecable letra había escrito para ella, pero al recordar lo que paso, rompió todo.
– ¡Tienes que rehacer tu vida Marina! –dijo con firmeza tratando de convencerse así misma de aquello, aunque su corazón con cada recuerdo le dolía más.
– ¡Olvida que fuiste Guerrera Mágica! ¡Olvida Céfiro! ¡Olvida a Clef! –gritó con fuerza cuando de pronto sintió un dolor en su corazón y cayó de rodillas, sintió que algo malo le había pasado a Clef.
Desesperada saco todo lo que tenía en el closet tratando de encontrar el dije, sentía en su corazón que algo estaba mal, que le había pasado algo a Clef, lloraba desesperada y temblorosa buscándolo entre laos papeles y sus bolsas, recordó aquel abrigo que traía cuando fue el maldito juicio con Cizeta, para su fortuna lo encontró y deseo con todo su corazón el regresar a Céfiro para verlo.
Tuvo mala suerte al llegar a la habitación del mago y no encontrarlo, la cual vio terriblemente sucia, con ropa tirada por doquier, comida tirada en el piso, un par de bastones para apoyarse, eso la asusto y la desanimo.
– ¿Dónde estás? ¿Qué habrá pasado contigo? –se preguntaba mientras corría por los pasillos del castillo.
Cuando llego a la biblioteca pudo ver a un hombre de unos 50 años inconsciente en el piso, tenía la misma túnica que el Gurú solo que muy sucia y roída, la biblioteca que se caracterizaba por estar en perfecto orden estaba hecha un asco. Se acerco de inmediato para auxiliarlo, quedo helada cuando volteo al hombre y vio de quien se trataba.
– ¡Guruclef! ¡Clef! –dijo mientras aplicaba primeros auxilios al gurú.
Al notar que no tenía pulso empezó a resucitarlo con desesperación, no quería perderlo, no ahora que lo tenía en sus brazos, no le importaba que usara bastón o que tuviera la apariencia de un hombre mayor, lo amaba y nada lo separaría de él.
— ¡Clef reacciona! ¡Clef no me dejes! —gritaba la chica mientras su intento por resucitarlo era inútil.
—Clef...perdóname por no venir antes —mientras lo abrazaba con desesperación y dolor —te amo —dijo finalmente abrazándolo y dejando caer un mar de lágrimas en el.
El contacto de las lágrimas en el rostro el mago comenzó a generar un aura cobalto la cual entro por la nariz y boca del gurú dándole el aliento perdido a su vida.
—...Marina —dijo el mago con dificultad
—Oh Clef —dijo tratando de cara su descontrolado llanto —sentí tu dolor y vine de inmediato, me sentí fatal...
—No tienes de que disculparte
— ¿Por qué estas con este aspecto? ¿Qué te paso? —pregunto Marina haciendo notar que su aspecto físico era muy evidente
—Le di mis poderes y juventud a Ceres para poder ir a mundo místico por ti
—Pero... ¿por qué no le pediste a Lucy o Anaïs que te llevarán?
—Tu mama me comento que si realmente te amaba que no te buscara, que tú me buscarías a mí —dijo con mucha dificultad
Marina se sintió morir, esa era la razón por la cual sus padres la sacaron de inmediato de Céfiro, estallo en cólera cuando se percato que sus padres habían omitido se detalle.
— ¡Tu aspecto está cambiando!
—Me comento tu guardián que si de verdad me amabas poco a poco recuperaría mi físico y mis poderes
— ¡No me importa que aspecto tengas o si te vea de 60 años! ¡Yo te amare y me quédate contigo por siempre!
—Entonces bésame para saber que es cierto... —dijo Clef
Marina de abalanzo sobre él y lo beso con necesidad, el mago trataba de agarrar uñeras de donde fuera para corresponder a la fiereza de Marina, sin embargo Marina rompe el beso.
—Tenemos que hablar Clef, tengo que contarte lo que paso con Águila, yo...no...Quise
—Cállate y bésame, no me importa —dijo jalando a Marina hacia él.
Como Clef aún se encontraba en el piso recostó a Marina encima del. La besaba con necesidad y con amor pero Marina volvió a separarse.
—Estas muy débil Clef —dijo Marina mientras lo acariciaba
—Por favor no te vayas...no me dejes solo —suplico como niño
—No te volveré a dejar, pero necesitamos ir a tu habitación, estas muy débil...además
— ¿Además?...
—Tengo que hablar con mis padres, no me volveré a separar de ti, anda vamos te tengo a llevar a tu habitación
Llegaron a su habitación y Clef ya no cojeaba tanto pero aún necesitaba su bastón, esto entristeció a Marina, eso había llegado bastante lejos, tendría una seria plática con sus padres.
—Iré a mundo místico y por unas cosas, regresare y nadie podrá separarn9/, te amo
—Y yo a ti Marina...—dijo después de besarla y Marina desapareció.
La chica llego a su cuarto y empezó a sacar una maleta en la cual estaba echado sus cosas más valiosas. No se percato de que su madre había entrado, cuando se puso frente a ella Marina la vio con mala cara.
—Quítate mama
—Hija tenemos que hablar
— ¿De qué? ¿De cómo me ocultaste que le dijeron a Clef que yo lo buscaría? Me viste llorar por meses y meses y jamás me dijeron nada —dijo a su madre señalándola con el dedo.
— ¡Entiende fue lo mejor para ti!
—Clef casi muere por tu culpa, lo encontré muerto y tuve que resucitarlo —la mama de Marina puso cara de horror
— ¿Y sabes por qué fue? —La madre de Marina negaba con la cabeza —Estaba tan desesperado que Clef hizo un pacto con mi guardián ¡su juventud y su poder a cambio de venir por mí! ¡Ahora tiene la apariencia de un señor de 60 años!
—Marina...no...No lo sabía, estoy muy apenada
—Por eso me voy y no pienso regresar
— ¡Pero Marina! —decía su madre desconsolado
—Adiós mama —dijo mientras desaparecía con su maleta.
Cuando regreso pudo ver a una figura sentada en la cama de Clef velando su sueño, el mago dormía plácidamente en su cama recuperando poco a poco su aspecto. La figura lo vio con ojos gélidos, tardo en reconocerla pero al salir a la luz de la ventana pudo ver a Latís.
–Espero que estés contenta, casi muere por tu culpa
–No fue mi culpa, mis padres jamás me dijeron lo que platicaron con él o ¿acaso crees que no regrese por hacerlo sufrir? ¡Yo pensé que no me querían aquí! ¡Llore por meses porque pensé que jamás me perdonarían por lo que paso y menos el!–dijo la peli azul molesta señalando al mago
–Entonces el tenia razón…
– ¿Que quieres decir? –preguntó Marina acercándose al mago y tomando su mano
–El sabía que no regresabas porque pensábamos que no te queríamos, pero es todo lo contrario, de hecho te agradezco todo lo que has ayudado a Lucy con sus gastos en mundo místico y por amar tanto a mi maestro, bueno los dejo solos, creo que tienen bastante que platicar –dijo haciendo el ademan de que el mago estaba despierto y salió de la habitación.
–Amor…regresaste –dijo abrazándola
–Sabias que regresarías –dijo con una sonrisa
– ¿Qué te dijeron tus padres?
–Los abandone…–contesto con una pequeña lágrima
– ¿Qué? ¿Pero por qué? –contesto preocupado Clef
–Si no hubiera sido por ellos Águila jamás me hubiera influenciado de esa forma, ellos fueron quienes lo adoptaron como su hijo
–Pero según recuerdo, el te pidió quedarse y tu accediste ¿por qué lo hiciste? –pregunto con curiosidad, ahora si tenía ganas de saber todo lo que paso.
–Por tonta, me vendió su idea de que sufría mucho con Presea porque ella estaba perdidamente enamorada de ti.
– ¿entonces como fue que te dejaste besar por él?
– ¡Yo no me deje! ¡El me agarro sin avisarme!
– ¡Desgraciado! –Rugió Clef con odio –Lo bueno es que ya no tenemos que verlo
–Yo no estaría tan seguro de eso…–dijo una voz fuera del balcón del gurú
Marina se levanto de la cama y movió la cortina para identificar la voz, de un momento a otro Águila entro al balcón, quedando enfrente de Marina.
–Águila…–dijo la chica con asombro – ¿cómo sabes que estaba aquí?
–Toda tu ropa tiene localizadores, en cuanto pusiste un pie en Céfiro lo supe y si me disculpas Clef, vengo por mi esposa, consumaremos nuestro matrimonio –comento abrazando con suma fuerza y aventándose del balcón con ella.
–¡CLLLLEFFFF! –gritó la chica con terror
– ¡MARINA! –gritó tratando de incorporarse cayendo al piso
El mago se levanto y corrió lo más rápido que pudo al balcón y solo pudo visualizar a Marina sometida con Águila entrando a la nave NSX.
¡PERDON! Sé que no es justificación pero de verdad no había tenido tiempo de actualizar, espero no los haya decepcionado el capitulo, aquí paso un año y en la vida real también, espero no pase tanto tiempo. Dejen sus reviews. ¡Muchas gracias por leer!
Jessica
