Tratando de ser gentil en sus movimientos, lentos y calmados, expertos, le quitó la poca ropa que aún llevaba puesta. Una vez echo, le indicó que se estuviera quieta "quiero verte bien" le dijo.
Tras apartar toda la ropa de ambos de una patada, caminó a su alrededor, deleitándose con cada deliciosa curva, con cada lunar, con cada ondulación de sus cabellos que caían en cascada, dejando semiocultos sus firmes senos.
De nuevo frente a ella, la miró a los ojos con una sonrisa apreciativa.
- Eres muy hermosa, ¿lo sabías? – y para mostrarle lo hermosa que era, cogió un gran espejo de cuerpo entero y se lo puso delante, para que se contemplase en toda su esplendorosa juventud.
Detrás de ella, él seguía devorándola con los ojos, mientras ella se miraba a si misma, ruborizada. Ya se había visto desnuda en otros espejos, pero nunca con un hombre semidesnudo detrás de ella, que le dejaba a las claras el deseo que le despertaba.
Jared posó ambas manos en las caderas de Rodmilla. El tacto de su piel le parecía más suave que el satén indio y su aroma más embriagador que cualquier perfume francés.
- Quiero que veas lo hermosa que eres… -pegó su abultado miembro a las nalgas de ella, para que comprobase el nivel de excitación que sus sola contemplación le hacía alcanzar y añadió – mientras te hago el amor…
Ella le miró con pavor.
- Jared has… "crecido" mucho… no creo que… pueda soportarlo… -susurró asustada.
No sabía si estaba preparada para eso, y menos para "eso" que sentía palpitante entre sus nalgas. Podía notar un estremecimiento que nacía en los puntos en los que él la estaba tocando, en las caderas y donde su espalda perdía su casto nombre, además de en los senos, y que le bajaban como ríos de lava candente, instalándose entre sus piernas.
- Tranquila, no empezaré por ahí… - con una traviesa sonrisa su mano izquierda subió por su cadera y su vientre, hasta el pecho izquierdo de ella, mientras que la mano derecha sin embargo, no llegó tan lejos, pues su destino estaba solo a unos centímetros, el negro triángulo de suaves rizos negro que adornaban su pubis.
