Buen inicio de fin de semana, gente!
Aquí les caigo de sorpresa con el primer capítulo de este nuevo crossover XD. Apenas anoche lo estaba escribiendo aprovechando la inspiración... :-).
Ojalá les guste!
Saludos desde México.
Vicka.
I.
Un plan maestro de los Templarios.
- ¿Plutonio? – inquirió Trent Boyett muy sorprendido luego de escuchar el relato de su primo, Leo Miles, y de Kyle Broflovski, su amigo, sobre el sorprendente hallazgo en el callejón del hotel "Dark Paradise".
- ¿Para qué querían esos cabrones plutonio? – se preguntó Ralph Thorpe – No tiene sentido… Al menos no para mí.
- No lo sabemos – respondió Leo -. Lo que sí sé es que presiento que esos malditos están en algún plan maestro… Tal vez algo verdaderamente macabro a juzgar por la cantidad que han traído desde quién sabe dónde…
- Puedes estar seguro de eso. Los Templarios de por sí han actuado de esa manera en los últimos siglos, especialmente en el siglo pasado y a inicios de éste.
- Pero no del calibre que podría ser esto, Ralph- comentó Cristina Corso mientras le entregaba su taza de café -. No lo sé, tal vez sean suposiciones mías lo que diré al respecto, pero creo que esto podría estar relacionado con el secuestro y muerte de los tres científicos nucleares más importantes de América y Europa.
- No es una suposición, es un hecho – les interrumpió una voz.
Los jóvenes Asesinos se volvieron en dirección hacia dónde provenía la voz. Leo, con una sonrisa, le saludó:
- Buenas noches, Kenny.
Kenny McCormick, en su alter ego de Mysterion, el héroe de South Park y aliado de la Hermandad, le devolvió el saludo con un asentimiento de cabeza diciéndole:
- Leo, Trent, Ralph, Kyle, Cristina. Me da gusto verles reunidos.
- Sabes que esta siempre será tu casa, Ken – replicó Cristina con una sonrisa mientras tomaba la mano de su pareja, Leo.
- Gracias, Cristina.
Kenny se quitó su antifaz de Mysterion y se unió al grupo. Sentándose a lado de Kyle, el rubio suspiró y, con preocupación, explicó:
- Chicos, un contacto mío me pasó un video que es de carácter urgente que lo lleven a Desmond.
- ¿Un video?
- Sí… Y lo que contiene no es nada bueno… Los Templarios están planeando algo sumamente grande que podría significar el fin de la raza humana como la conocemos.
- ¡¿Qué?! – exclamó Ralph - ¡Eso es imposible! ¿Por qué destruir algo que quieres dominar?
- A eso voy, Ralph, a eso voy justamente. Verán… Esta clase de plan maestro tiene como fin la repoblación total del planeta por muerte selectiva.
- ¿Repoblación por muerte selectiva? – inquirió Trent – Es un término muy extraño.
- Más bien es un término que resume todo, Trent. El plutonio que ustedes interceptaron era solamente el 20, tal vez el 30% del total que usarán para las bombas de alto poder que están construyendo en los laboratorios de Abstergo.
- Oh, por Dios… - murmuró Kyle.
- Esas bombas podrían matar a millones de personas en un radio de 100 o 200 kilómetros a la redonda si quisieran. Millones de personas que podrían ser consideradas como "caracteres débiles", desde los pueblos pequeños como South Park hasta países enteros como los pertenecientes a Latinoamérica, con el fin de repoblarla con seres humanos manipulables. Para poder fabricar las bombas…
- Tenían qué secuestrar a científicos nucleares que supieran manipular el plutonio – agregó Leo.
- Justo. Por eso secuestraron al doctor Eimlich, al doctor Ruiz y al doctor Yusupov. Los tres eran grandes genios de la manipulación química nuclear, y nuestros queridos enemigos requerían de sus conocimientos para armar las bombas. Una vez que lo hayan construido, tenían que eliminar toda evidencia de su colaboración en el proyecto.
- Asesinarlos y abandonar sus cuerpos en algún punto de Estados Unidos – añadió Trent.
- Exacto… Pero ahí no termina el asunto, señores. Hay algo más.
- ¿Algo más? – inquirió Kyle.
- Sí… Y es algo que concierne justamente a todos nosotros, especialmente a Leo y a Trent.
Los aludidos se miraron mutuamente primero y después a Kenny, quien concluyó:
- Los Templarios han estado buscando desde hace más de 30 años un objeto en particular… O más bien el tercer objeto de tres…
- El tercer objeto de… tres – murmuró Leo - …El ter…cer… ¡No!
- ¿Eh? – inquirió Ralph.
- ¿Qué pasa, Leo? – añadió Cristina.
- Kenny – susurró el rubio -… El tercer objeto de tres…
- El Tercer Fruto del Edén – interrumpió una voz gruesa.
Todos se voltearon a ver y, sorprendidos, exclamaron:
- ¡Mentor!
Desmond Miles, el legendario Mentor de los Asesinos, estaba de pie en el umbral de la cocina. Al parecer, el hombre había estado escuchando o una buena parte de la conversación o ya conocía toda la información.
Kenny, asintiendo con la cabeza, añadió:
- Justamente eso era a lo que estaba llegando: Los Templarios andan en busca del Tercer Fruto del Edén… Cuya ubicación es desconocida hasta el momento. La razón de ese desconocimiento se halla resumida en cierto nombre cubierto de mito y leyenda dentro de la profesión del periodismo.
Trent y Leo, sorprendidos, exclamaron:
- ¡Tintin!
- ¡¿Ya sabían ese detalle?!
- …
- Pues… Así es. Los Templarios, según me dijo mi querido contacto, están hasta ahora más que arrepentidos de haber asesinado a ese Mentor, ya que, según ellos, no dejó descendencia a la cual secuestrar y utilizarlas para explorar sus memorias genéticas y dar así con su ubicación.
- ¡Maldición! – exclamó Trent.
- Creo que por eso Tintin nunca ha querido compartir su vida privada con nadie – concluyó Cristina -: Porque en cierta forma, él… Él mismo habrá visto algo que el Fruto del Edén pudo haberle mostrado.
- Es posible – añadió Desmond -. Por ese detalle, los Templarios no saben que Tintin había dejado descendencia, la cual tenemos la fortuna de tenerla entre nosotros.
El Mentor miró a Trent y a Leo; Kenny, captando enseguida las palabras del hombre de la capucha negra, se volvió hacia los aludidos y exclamó:
- ¡No puede ser!
- Pues… - intentó hablar Trent.
- ¡¿Tintin tuvo descendencia?!
- Sí – respondió Leo -… Y somos Trent y yo.
- ¡¿Qué?!
- Sí – replicó Trent -. Leo y yo somos primos lejanos por parte de la línea materna. Nuestras abuelas maternas son nietas de Tintin.
- ¡No chinguen! ¡E-eso es… ASOMBROSO! Es decir… ¡Ustedes son la viva imagen del reportero más famoso del siglo XX! Claro, aún no me explico cómo fue que ese cuate dejó familia antes de morir tan prematuramente, pero, chicos, ¡eso es algo de los cuales deberían de estar orgullosos!
- Kenny…
- No todos los días uno se entera de que el famoso Tintin es tu tatarabuelo, chicos…
- Y es por eso que te pedimos que no digas nada a nadie. Si le dices a alguien, te juro por mi madre que te cortaré las pelotas. ¿Entendido?
- Mi boca está sellada, Boyett. De aquí no sale ni una mosca.
Mientras Trent discutía con Kenny, Desmond se volvió hacia Leo y le dijo:
- Temo que esta vez usaremos nuevamente el Animus… Solamente que las sesiones serán un poco más exhaustivas. Tenemos que llevarle la delantera a los Templarios si queremos evitar esa nueva catástrofe. Presiento que ellos necesitarán ese Fruto para ejercer un control total sobre los futuros supervivientes.
- Entiendo... Eso significaría…
- Que esta será la última semana que tú y Trent tendrán misiones asignadas, Leo.
Sin decir nada más, el Mentor desvió su mirada hacia la ventana.
Lo que nos espera si surge una batalla final, pensó el hombre muy preocupado.
