Hola a todos!

Esta secuela no estaba en mis planes, pero hace unos días revisando mis anteriores historias me di cuenta de que debía hacerla. Nació sola y todo, todo, lo escrito surgió de un solo tirón.

No descarto una tercera parte, pero seria mas adelante.

Saludos.

Aclaración; One-shot ¡DRARRY! Es decir relación Yaoi, Chico-chico. ¡SI NO TE GUSTA POR FAVOR NO INSULTES!


Disclaimer; los personajes y los lugares de esta historia pertenecen a J. K. Rowling.


Capítulo 2. La próxima vez

El sonrojo de sus mejillas no tenía nada que ver con aquel beso ¡No, Dios no! Era la rabia y la jodida impotencia por verse como un imbécil esperando algo... algo que no había esperado nunca.

Sus pies se movieron rápidos hacia los vestidores del campo de Quidditch; Gryffindor y Slytherin tenían vestidores separados. A Harry no le fue difícil entrar al de las serpientes, rogaba a Merlín y Dios que nadie entrase. Aunque, en definidas cuentas, todos aún estaban congelados en el campo.

Un sonido de agua se escuchó a lo lejos y pronto se dio cuenta de que fue estúpido al ir de inmediato, cuando sabía que Malfoy se debía estar duchando.

— ¡Potter! —exclamó alguien tras Harry—, ¿Qué haces aquí? —los ojos grises miraron hacia la puerta y luego al moreno.

— ¡Malfoy! —se giró. El rubio estaba aun vestido, bueno solo con los pantalones lo demás… em… no había nada mas—. Yo… lo del campo… es... fue —tartamudeó estúpidamente.

Draco no le hizo caso y pasó por su lado bufando —Lo del campo… —apuntó—, que Gryffindor nos allá ganado no quiere decir que mi equipo sea malo. Fue suerte, nada más.

Draco cerró la ducha y miró a Harry esperando que siguiera hablando.

—Yo, no me refiero a eso —rebatió el moreno algo nervioso.

Él arqueo una ceja — ¿Entonces a qué? —le dijo divertido, no entendiendo, por supuesto, al punto que iba.

—Sabes de lo que hablo.

Él lo pensó un momento, un largo momento, y concluyó —Ganaron y nada más. Ahora podrías irte —señaló la puerta.

A Harry se le acabó la paciencia, quería saber, quería explicaciones; ¿Por qué había hecho eso y en pleno campo? ¿Qué ganaba?

Sin medir ninguna consecuencia lo empujó hacia una de las paredes de la ducha. Draco hizo una mueca debido al golpe en su espalda, Harry se dio cuenta de que había sido algo brusco, pero el contacto fue… fue algo que jamás admitiría que sintió.

—Valla no pensé que quisieras repetir el beso, Potter, eh —los ojos grises adquirieron un brillo indescifrable.

—No, claro que no. Solo quiero saber ¿Porque lo hiciste?

Draco sonrió arrogante —No siempre puedes ganar tú, Potter.

— ¿Fue por venganza? ¿Para dejarme en ridículo? —el rubio solo sonrió—, pues debes saber que tú también participaste en ese… ese beso.

—Siempre apuntando lo obvio —susurró Draco. Metiendo sus dos brazos y rompiendo el contacto de las manos de Harry.

Ausencia.

Quedaron a unos escasos centímetros.

—El próximo partido de Quidditch. Lo ganara Slytherin —dijo Draco rompiendo el silencio.

Harry se sorprendió ante eso, pero luego, para sorpresa del rubio, sonrió —Te equivocas —murmuró—, porque el próximo partido es de Ravenclaw contra Slytherin —le miro seriamente.

Draco sonrió abiertamente —Es por eso que lo digo, genio.

Entonces Harry comprendió.

Era una promesa.

Afortunadamente o desafortunadamente, según como lo piensen, el próximo partido de Quidditch se jugaría en dos semanas más.

Así que Draco se esforzaría.

Porque la siguiente vez alguien tendría que bajar al campo a besarle o ser él quien suba a besar a alguien. Como fuese...

Esa vez volvería a ganar él.

Porque nunca confesaría que el mejor premio fue besar los inalcanzables labios de Harry Potter.

Porque la próxima vez. Potter tendría que besarle.


YASNyoko1: Sí, Draco jamas perdería. Él siempre le encuentra el lado bueno a la cosa.

Sry: Gracias. Cortito, pero comodo para escribir. Gracias.