Hola! Aquí os dejo un nuevo capítulo! Y bueno... Se que estos capítulos son mas para presentar a los personajes pero veréis como se va poniendo de cada vez más interesante! Quiero agradecer a UshieVictoria por su comentario, y a LoveDamonSalvatore y SoniaSalvatore por poner mi fic en favoritos! Y gracias también a todos esos anónimos que también leyeron! Espero que os guste, cuidaros y dejad un review! :)
Kol
-¿Qué vas a hacer ahora? – me pregunta Rebekah desde la otra línea del teléfono.
-Buscarme trabajo y un lugar donde vivir. – le contesto sentado desde un portal desconocido y sacando humo por la boca.
-¿Trabajo? ¿De qué? – se nota preocupada.
-De lo que sea, ya he mandado un par de currículos y he hecho un par de entrevistas, estoy esperando a que me llamen. El título de bachiller que me obligó a sacarme tu padre me servirá de algo, digo yo.
-¿Y eso es lo que quieres hacer con tu vida? – sé que no lo dice con maldad. Sé que no intenta enfadarme, sino que está preocupada.
-Sabes perfectamente lo que quiero hacer con mi vida. – contesto dando una calda a mi cigarro y con una sonrisa torcida en la cara. Me siento gilipollas, ni que me viera la cara…
-Ojalá te salga todo bien, sabes que es algo muy difícil. Aun que he de decir que aparte de que no me guste el rap, el tuyo es de los menos odiosos que he escuchado. – se ríe tímidamente.
-¿Sabes qué, hermanita? Si no fueras tan estirada serías una chavala de lujo. – los dos nos reímos.
-Yo también te quiero, Kol. Pero voy a colgarte, tengo clase de ballet y llego tarde.
-Hablamos pronto, cuídate.
-Tú también. – cuelgo, la voy a echar de menos. Me termino el cigarro en ese portal, necesito encontrar un sitio donde vivir. Hace unos días estoy viviendo en casa de un amigo, pero no puedo quedarme ahí para siempre, además me duele la espalda de dormir en un sofá. En ese momento veo un periódico encima de un banco, me acerco, lo cojo y miro en la sección de alquiler de pisos, casas, etc. Un anuncio llama mi atención así que decido llamar al número que aparece.
-¿Hola? – se oye una chica al otro lado de la línea.
-Hola… esto… verás… llamaba por el anuncio de la habitación que se alquila, puede ser que me interesara. ¿Sigue disponible? ¿Y el precio sigue siendo el mismo que pone en el anuncio?
-¡Hola! – dice ahora mucho más simpática – Espera un momento. – Y se oye cómo le habla a alguien- ¡Elena! ¡Elena! ¡Es por la habitación! – me río un poco por el entusiasmo de esa chica y entonces vuelve a hablarme a mi – Sí, sí. Sigue disponible y es el mismo precio. Si quieres verlo aquí estamos. Hasta el lunes que empezamos las clases no creo que nos movamos mucho de por aquí, somos nuevas en la ciudad y aun tenemos que instalarnos y todo, bueno ya sabes. – vuelve a reírse. Y entonces pienso. No, no tengo nada que hacer.
-Pues, quizás me paso en un par de horas. ¿Te va bien?
-Sí, claro. Cuando quieras. – se queda pensativa. - ¿La dirección la pone en el anuncio, no?
-Sí, pero no sale que piso es.
-Primero B, de ballet. – río. Cada vez que oigo esa palabra me acuerdo de mi querida hermana.
-De acuerdo, allí nos vemos entonces.
-¡Hasta luego! – se despide simpática.
Y entonces me recorre el pensamiento de ¿Voy a compartir piso con chicas?
