Hola! Que emoción! Casi se me saltan las lágrimas al ver que dos más de vosotros os habéis manifestado! Muchas gracias a Andie Salvatore-Booth y a girldelena por sus reviews y como siempre a mi fiel seguidora UshieVictoria!
Bien, para empezar Andie Salvatore-Booth tienes razón, los capítulos son un poco cortos hasta ahora pero este va a ser el último que se así de corto, lo prometo. Es más, el siguiente ya lo tengo casi terminado y es más largo y como os habéis portado tan bien con los reviews quizás lo cuelgo esta noche o mañana como tarde!
Bueno, creo que por ahora se van acabando los capítulos de presentación y vamos a empezar con la acción. La verdad es que tenía muchas ganas!
Y quiero mandaros a todos un mensaje tranquilizador: EL DELENA NO FALTARÁ! Tranquilos! Pero también me gustaría saber con quien os gustaría que estuvieran los otros personajes porque como ya dije en el otro capi estoy muy liada con el rollo de las parejas! Todos me gustan con todos! Y vuestra opinión me ayudaría a decidirme! Bueno, que ya me vuelvo a alargar... Espero que os guste el capítulo y que lo disfrutéis! Un beso! Y gracias por leerme!
Damon
"Qué desconcertante es esta chica" pienso todo el rato mientras está sentada entre yo y mi hermano en el amplio sofá de cuero, dispuesta a jugar con los dos. Stefan me mira, quiere saber mis intenciones el problema es que no las sé ni yo.
-¿Así que venís de Italia? – nos pregunta con la copa de Bourbon en su mano.
-Sí. Nuestra familia era de aquí pero nacimos en Italia.
-Debe ser muy bonito… - opina mientras observa su vaso. Y yo aprovecho para observarla. Y pienso que aunque esos shorts vaqueros y esa camiseta de manga corta roja le queden muy bien le quedaba mejor el albornoz negro. Sonrío al recordarlo.
-¿Cuántos años tienes? – le pregunta Stefan. Me sorprende. ¿Está ligando mi hermanito aburrido?
-Dieciocho, desde el mes pasado. ¿Y vosotros?
-Veintitrés – contesto con tono sensual. Qué joven es, me encanta.
-Veinte. – responde Stefan.
-Aunque como si tuviera cinco. – respondo riéndome de mi hermano y él me mira mal mientras ella oculta una risita. Creo que le está subiendo el alcohol del Bourbon ya que tiene las mejillas coloradas.
Hablamos animadamente de temas varios. Es una chica muy simpática y muy cariñosa ya que de cada vez se va pegando más a nosotros y a mí me pone una mano en la pierna. Sonrío. ¿Quieres jugar, vecinita? Jugaremos. Le paso la mano por la cintura. Me mira, y se ruboriza. Lentamente, mientras seguimos hablando y sin que Stefan se dé cuenta voy subiendo mi mano por el interior de su camiseta, acariciándole la espalda. Noto como se estremece y por unos segundos se le pone la piel de gallina.
-El lunes empiezo la universidad. – dice alegremente.
-Qué tiempo tan feliz. – exclamo recordando esos años de universitario. Qué bien me lo pasé y que contentas tenía a las chicas del campus.
-¿Tienes una carrera? – me pregunta.
-Así es, nena. – alardeo. – Tengo una pequeña empresa en Italia y ahora voy a expandirla hasta aquí. En realidad era de mi padre pero no quiero aburrirte hablando de negocios. – le sonrío y pone una cara que me resulta familiar. Es esa cara de "DamonLlevameATuCama", esa que suelen poner todas las chicas.
-¿Y tu Stefan? – pregunta sin quitar del todo esa cara.
-Yo empiezo el lunes la universidad también.
-¿Enserio? ¿Dónde? – se sorprende y se emociona. Así que decido dejarle un poco de protagonismo a mi hermanito.
-En la ART. – contesta orgulloso, es una escuela muy difícil de entrar por lo que tengo entendido.
-¿¡Enserio!? – pregunta ella algo escandalizada. – No me lo puedo creer. – "¿Qué pasa? ¿Tan difícil es entrar?" pienso.
-¿Qué pasa?
-¡Que yo también! – contesta eufórica y abraza a Stefan. Mierda, tengo que recuperar su atención. – ¿Pero haces primero?
-Sí. – contesta él - ¡Qué bien! ¿En qué te especializas?
-Teatro. ¿Y tu?
-Música. – se quedan mirándose – Bueno, seguro que en algo coincidiremos.
-Sí, y solo el hecho de conocer a alguien. Qué bien…- suspira. Y se mira el reloj. – Dios, es tarde.
-¿Por qué no te quedas a cenar? – le propongo llamando de nuevo su atención - Íbamos a pedir unas pizzas y seguro que tu nos puedes recomendar un buen sitio. – sonrío y vuelvo a acariciarle la espalda.
-Debería llamar a mi madre y preguntárselo. Bueno, - se levanta – ahora vengo voy a hablar por teléfono. – se ríe.
-Vale, pero intenta ponerte seria. El Bourbon afecta. – y le guiño un ojo mientras se levanta. Se va al vestíbulo así que yo y Stefan nos quedamos solos, nos miramos.
-¿Te gusta? – le pregunto directamente. No hay tiempo para andarse con rodeos.
-Solo es una compañera. – responde frío – Además, sabes que no es el tipo de chica que me gusta.
-Es verdad. – digo. Y irónico y abriendo mucho los ojos añado – A ti te van más las mosquitas muertas.
Y entonces vuelve Katherine sonriendo como una niña pequeña.
-Chicos, ¡que empiece la fiesta! – exclama y de un salto vuelve a sentarse entre nosotros. Esta vez más cerca mío que de mi hermano. Sonrío. Parece ser que a caperucita le gusta jugar con el lobo.
