Actos Involuntarios
Lo miraba. Su rostro. Tan sereno. No tenía el ceño fruncido como de costumbre. No había muecas. No se quejaba. No hacia nada mas que estar ahí recostado.
Lo extrañaba. Extrañaba su mirada. Sus ojos rojo escarlata. Sus expresiones cuando algo lo sorprendía. Que siempre estuviera a su lado.
Pensó, de nuevo, en el peor de los casos. En que quizás jamás despertaría. No le gustaba pensar eso, pero era involuntario, como también lo fueron las lágrimas que se deslizaron por su mejilla.
-Que te pasa??...- Kurogane le pregunto sabiendo lo que le sucedía.
Notas de la Autora: Gracias por haberla leido hasta este capitulo.
